A Wonderful Caricature of Intimacy
Disclaimer: Todos los personajes, lugares y temas relacionados a Harry Potter le pertenecen a J. K. Rowling, Bloomsbury y Scholastic.
Capítulo 3: Dysfunction between you and me - (disfunción entre tú y yo)
Draco miró el dibujo en su escritorio y pasó una mano por su cabello con frustración. Esto no estaba funcionando. Las estúpidas líneas no encajarían juntas de la forma en que tendrían que hacerlo. Parecía tan fácil en su mente, pero en el minuto en que bajaba el grafito al pergamino, las medidas no se adaptaban y estaba trabado con una construcción a la que le faltaba un pequeño sector del costado.
Era lo suficiente para volver loco a un hombre.
-Si le agregas dos metros más a la base en el extremo sur, y extiendes el techo hasta que lo sobrepase, podrás conseguir la suficiente pendiente – dijo Roger, mirando sobre el hombro de Draco.
Draco se burló y giró hacia el inútil no invitado que casualmente trabajaba para Draco y no de la otra forma.
-Si extendiera el techo, no habría nada para sostenerlo. Tendría que poner una columna en medio de toda la maldita construcción. Debes pensar en la realidad, y no solo en el papel – dijo Draco, recordándole a Roger Davis exactamente por qué Draco estaba a cargo de la Empresa de Zee Magitectura.
Roger se encogió de hombros y volteó para continuar con su propia creación de diseños –Ya terminé la estructura de la biblioteca y la mandé a la imprenta para ser copiada.
Draco asintió y volvió a inclinarse sobre el pergamino en el que había trabajado por las últimas dos horas –Quiero que controles y te asegures de que el equipo Asíntota está al día con ese nuevo invernadero para Hogwarts. Si perdemos ese proyecto, podemos olvidarnos ya de cobrar este mes – dijo Draco.
Roger levantó una ceja y rápidamente se alejó de su escritorio, yendo a entregar el mensaje al otro equipo de Magitectos.
Ese era el trabajo de Draco desde que había pasado el Examen de Aptitud para Magiatectura, el año anterior al nacimiento de Zane. Los Magitectos eran diferentes a los arquitectos muggles en que ellos tenían que diseñar construcciones y casas que pudieran soportar fuerzas y energías mágicas sin colapsar, resistiendo al fuero producido por hechizos ejecutados pobremente, o no dejando que algún ser no mágico sepa qué es lo que sucedía a su alrededor.
Era un trabajo de Elite que muy pocas personas querían hacer por las muchas horas de trabajo, por el talento necesario en dibujo, Aritmancia, matemáticas, física e historia. Prácticamente todo el mundo que trabajara para Draco tanto en Inglaterra como en Bensacón eran las personas más inteligentes que se graduaban de las universidades mágicas. A pesar de lo que cierta molesta hija de muggles pueda decir, Draco era uno de ellos. De hecho, como fue mencionado antes, él era el líder, el capitán, su Gran Kahuna.
Miró hacia el reloj que colgaba sobre la puerta, notando que ya eran casi las cinco. Con una última mirada frustrada hacia los dibujos al azar y los pergaminos arrugados que rodeaban su escritorio, tomó su capa y su varita, y salió de su oficina.
Intercambió unas palabras rápidas con Roger, su segundo al mando, para asegurarse que los otros empleados entreguen sus agendas y carpetas en la bandeja de entrada de la oficina ejecutiva. Se alejó del presuntuoso centro administrativo localizado en Docklands, un centro comercial en el este de Londres que, sorpresivamente, escondía una pequeña comunidad de negocios mágicos desconocida para los muggles.
Era una corta caminata hasta Hogsmeade, dado que la mayoría de las comunidades mágicas estaban interconectadas, y, antes de darse cuenta, estaba frente a la entrada de la escuela.
Entró para encontrarse con la otra maestra (de quien no recordaba el nombre) sentada en el área de recepción detrás del mostrador. Ella levantó la mirada cuando lo notó entrar, y sonrió de forma brillante.
-Hola allí, Señor Malfoy – canturreó bajando la revista de Quidditch que había estado leyendo. Oliver Wood estaba en la portada.
-Hola Maestra…
-Donny. Solo Donny – lo interrumpió ella antes de que Draco tuviera la oportunidad de demostrar que se había olvidado su nombre.
-Bueno entonces, hola, solo Donny – replicó él.
Donny rió y le gesticuló que tomara asiento –Los niños saldrán en cualquier momento, pero los bebés salen un poquito más tarde que los más grandes.
Draco asintió - ¿Eres una gran fan de Quidditch?
Donny miró hacia la revista que tenía en la mano –Podrías decirlo. Aunque, creo que soy más una fan de un jugador de Quidditch, que del Quidditch en sí.
-Ah, ya veo – Draco sonrió – Fui a la escuela con el tipo que está en la portada.
Los ojos de Donny se ampliaron - ¿Fuiste a Hogwarts?
-Sí, pero no fuimos amigos. Estábamos en casas distintas – explicó él.
-Entonces eso significa que fuiste a la escuela con Hermione – concluyó Donny - ¿Ustedes eran amigos?
-Afortunadamente, por suerte, y gracias a Dios, no – llegó la voz de Hermione detrás de Draco.
Él se levantó de la silla y curvó su labio –Le agradezco a las estrellas todas las noches el no haber tenido el placer de ser tu amigo, Granger. Siento lástima por el Weasel y el cara rajada. De verdad lo hago.
-Seguramente no tanto como yo siento lástima por el mandril y el gorila que te flanqueaban todo el tiempo. Oh, y no olvidemos a la pobre y estúpida banshee que se rumoreaba que era tu novia. Sobretodo siento pena por ella.
Draco le frunció el entrecejo. ¿Cómo se atreve a mencionar a Pansy y a resurgir ese horrible sentimiento nauseabundo que me asalta cada vez que ella es mencionada en una conversación? Ojalá ambas se fueran al infierno.
-Sentiría lástima por cualquier idiota que tuviera el infortunio de haber salido contigo alguna vez, salvo que no puedo sentir lástima por alguien que no exista.
Donny miraba primero a uno y luego al otro. Resopló -¿Acaso nadie siente lástima por mí por tener que escuchar esto?
-¡Papi! – Zane salió del salón donde impartían las clases, corriendo a toda velocidad hacia su padre.
Draco ni siquiera sintió cuando el enojo dio paso a una amplia sonrisa. Jamás había estado tanto tiempo alejado de su hijo. Tomó a Zane entre sus brazos y lo abrazó fuerte, besando sus mejillas.
-¡Viniste justo en horario! – dijo Zane, apuntando al reloj en su bracito.
-Te dije que lo haría – dijo Draco.
-Hice un nuevo mejor amigo, papi – dijo Zane alegremente.
-¿Un nuevo mejor amigo? ¿Tan rápido? – preguntó Draco mientras firmaba con el nombre de Zane en el registro de entrada-salida.
-Sí. Su nombre es Wolfgang, pero todo el mundo lo llama Wolf. ¿Acaso no es gracioso, papi? ¡Se llama como el animal! (1)– explicó Zane.
-Eso es genial, Z. Te dije que te divertirías hoy – dijo Draco.
Notó a la bruja estúpida mirarlo con la burla en el rostro de manera muy, muy molesta.
-¿Qué? – preguntó casi amablemente, así Zane no notara el sentimiento de odio que emanaba entre los dos.
-Zane, cariño, ¿recuerdas el apellido de Wolf? – preguntó Hermione.
Zane sacudió su cabeza.
-Es Lupin – dijo apenas conteniendo el júbilo ante la mirada de shock de Draco, rápidamente escondida – El nuevo mejor amigo de tu hijo es Wolfgang Lupin.
-Sip, ese es su nombre – Zane asintió.
Draco le devolvió la sonrisa –Bueno, por supuesto que son amigos. ¿Estoy en lo correcto en asumir que Nymphadora Tonks es la madre de Wolf?
Hermione frunció el ceño, preguntándose por qué Draco no estaba protestando por la amistad entre su hijo y el hijo de un hombre lobo –Sí, lo es.
-Zane, ¿sabías que Wolf es tu primo? – preguntó Draco, con la burla ahora en su rostro.
-¡¿Mi primo?! ¡Wow! – Dijo Zane - ¡Nunca tuve un primo antes!
-Entonces, ¿no tienes ningún problema con ellos siendo amigos? ¿Especialmente sabiendo quién es el padre de Wolf? – preguntó Hermione inocentemente.
-Ningún problema, en absoluto. La familia es la familia – replicó Draco, viéndose completamente pagado de sí mismo, sabiendo que había echado a perder el plan de ella de hacerlo ver como el tipo prejuicioso que solía ser –Zane puede ser amigo de quien él desee.
Hermione frunció los labios –Genial. Te veré mañana, Zane.
-Adiós, Maestra Her-mi–one – dijo lentamente, para asegurarse de pronunciarlo bien.
Hermione se sintió sonreír y agitó la mano para saludar al dulce niño.
Observó mientras el hombre más exasperante en la tierra se alejaba con su hijo aún saludándola a ella. Se arrojó sobre la silla que quedaba vacante y frotó su rostro.
-Eso fue extraño – dijo Donny, pasando páginas en su revista de Quidditch – por un segundo llegué a pensar que ustedes dos se odian.
-Odio es una palabra muy delicada para describir mis sentimientos para con ese hombre – gruñó Hermione.
Donny abrió una de las páginas centrales en donde aparecía Oliver Wood en su uniforme de entrenamiento, es decir, unos pantalones sudados y sin camiseta –Dios tenga misericordia con mi pobre alma privada del sexo. Este hombre es hermoso.
Hermione suspiró y se hundió más en su silla – Me hizo quedar como una idiota.
-¿Quién? ¿Oliver? – preguntó Donny, incapaz de quitar sus ojos del amplio y brillante pecho en la imagen.
-No, no Oliver, genio. Malfoy – dijo Hermione, aunque prácticamente escupió la última palabra.
¿Por qué el sexy te hizo quedar como una idiota? – preguntó Donny, pasando la página a una nueva imagen de un Oliver sin camisa.
-Bueno, primero que nada, Malfoy no es sexy. Segundo, yo estaba por probar un punto cuando él arruinó completamente lo que iba a hacer – explicó Hermione.
Donny levantó la mirada de la revista solo un segundo – A mí me parece que solo fue una disputa tonta.
-No sé cuánto podré aguantar sin matarlo – dijo Hermione.
-Él parece inofensivo – agregó Donny – ni siquiera entiendo por qué no se gustan. Espera, déjame adivinar. Ustedes fueron a la escuela juntos, salieron y él rompió tu corazón.
Hermione miró a Donny completamente asombrada – Eso no es nada, nada parecido a la verdad, Don. No tienes idea de lo lejos que estás ahí.
-¿Entonces por qué lo odias? Parece un tipo amable, es decir, mira cuán genial es con su bebé, quien es adorable, dicho sea de paso. Un hombre que es tan agradable con los niños no puede ser tan malo – dijo ella.
-Es el más arrogante, prejuicioso, egoísta, pomposo y malvado ser humano que haya pisado la tierra. Era ridículamente malvado conmigo y mis amigos cuando íbamos a la escuela. Ni siquiera puedo comenzar a enumerar las cosas horribles que hizo, y no olvidemos que fue su culpa que nuestro director fuera asesinado.
-Ouch, Granger, eso fue un golpe bajo, ¿no crees? – la voz grave de Draco se escuchó desde la entrada de la escuela.
Hermione giró el rostro con un jadeo y miró al intruso de su conversación -¿Qué haces aquí?
-Zane olvidó su jersey, así que volví a buscarlo – se burló – Tienes suerte de que se haya quedado afuera acariciando un gato y no aquí, para escuchar lo que su maestra realmente siente sobre su padre. Eso habría sido psicológicamente divertido para todos.
-Debes disculparla – se apresuró Donny a explicar – tuvo un día muy largo.
Draco rodó los ojos y sacudió la cabeza, caminando hacia el perchero en la pared donde los niños colgaban sus abrigos y sweaters. Tomó el que le pertenecía a Zane y salió de la escuela sin decir ni una palabra a ninguna de las mujeres.
-Oh, Dios – Donny mordió su labio.
Hermione volteó para mirar a Donny - ¿Por qué no me dijiste que estaba detrás de mí?
-¡No lo vi! – replicó ella.
-¿No escuchaste las campanillas cuando la puerta abrió?
-Estabas prácticamente gritando, Hermione, y las campanillas se oyen solo en nuestra oficina – explicó Donny.
Hermione rascó su mentón y suspiró. Antes de que Donny sepa qué estaba sucediendo, miró como Hermione prácticamente corría hacia afuera para alcanzar a Malfoy. Con una risita salvaje volvió a sentarse detrás del mostrador y abrió la revista. –Oh, Oliver. Si tan solo pudieras salir de la revista y salvarme de este día loco.
Hermione bajó su velocidad hasta detenerse al alcanzar a Draco y Zane que caminaban por las tranquilas calles de Hogsmeade. Draco volteó ante el sonido de fuertes pisadas tras él. Decir que fue un shock encontrarse a Granger ahí, sería poco.
-¡Maestra Hernaimi! – gritó Zane, olvidando decir el nombre lentamente para pronunciarlo bien.
Hermione tomó aire profundamente y miró a Draco a los ojos –Solo quería disculparme.
Draco le devolvió la mirada, con el rostro inexpresivo –Disculpa no aceptada.
Hermione casi se ríe. Dios, era muy inmaduro. Pero ella no se rebajaría y demostraría que ella podía ser el adulto ahí –Dije cosas muy crueles, y lo lamento.
Draco levantó una ceja perfecta. Malditos sean él y sus perfectos rasgos –Zane, ve a Honeydukes y elige algún caramelo. Estaré ahí en un momento para pagarlo.
Honeydukes, que se encontraba a una tienda de distancia desde donde ellos estaban, demostró ser una gran distracción. Zane se sumergió en la tienda lo más rápido que pudo gracias a sus pequeñas piernas.
En el mismo momento en el que Zane desaparecía de la vista, Draco volteó hacia Hermione – Escucha, Granger, y escúchame bien. No me importa qué pienses de mí o a quien le cuentes tus quejas, pero si yo llegara a enterarme que estás diciendo esas cosas enfrente a mi hijo, cerraré tu escuela tan rápido que ni siquiera sabrás sobre ello, hasta que yo personalmente te entregue la petición de desalojo.
Hermione tuvo que detenerse de quedarse boquiabierta… y de arrancarle esa barba de dos días rubia oscura de la cara del idiota de un solo bofetón.-Cómo te atreves a insinuar que yo sería tan poco profesional e irresponsable como para decir algo tan fuera de lugar frente a tu hijo, o frente a cualquier niño? Me importan un montón mis alumnos, y jamás me atrevería a desestimar a sus padres frente a ellos, no importa cuánta desestimación merezcan esos padres.
Draco frunció la mandíbula y su puño – Vete al infierno, Granger.
Con eso, volteó en sus talones y se alejó.
Oh, diablos, no… Hermione lo tomó del hombro y lo forzó a mirarla –Te odio. Siempre lo hice, y siempre lo haré. Me retracto de mis disculpas, porque realmente hablaba en serio con cada palabra que dije.
Y con eso, Hermione volteó sobre sus pies y se alejó, dejando a Draco bufando y maldiciendo entre dientes.
Hermione volvió a la escuela y encontró a Tonks hablando con Donny. Wolf estaba sentado en su silla balanceando sus piernitas mientras esperaba por su madre.
-Hola, Tonks – saludó Hermione, cambiando sus emociones de increíblemente furiosa a medianamente sociable.
-¡Hermione! ¿Cómo has estado, cariño?
-Todo bien, solo ocupada con la escuela y eso – dijo Hermione mientras se sentaba en la silla junto a Wolf - ¿Cómo está Remus?
-Está perfecto. Bueno, no perfecto, porque hoy hay luna llena, por lo que Wolf y yo iremos a visitar a mamá – explicó Tonks.
-Salúdala de mi parte – dijo Hermione.
-Mami, ¿puede venir Zane a casa este fin de semana? – preguntó Wolf.
Tonks miró a su hijo, que la miraba con sus amplios ojos color miel con la pregunta impresa en ellos. Su carita tenía forma de corazón y en ella se leía la pureza y el cariño, y sus ojos derrochaban la travesura que heredó al ser hijo de un merodeador.
-¿Quién es Zane? – le preguntó Tonks.
-Zane es mi nuevo mejor amigo, mami – dijo Wolf. A los cuatro años, era solo dos meses más grande que el heredero Malfoy. Hermione había visto a los dos interactuar y habían demostrado ser tan parecidos en varios sentidos, que las diferencias solo reforzaban su amistad.
-¿Tu nuevo mejor amigo? Bueno, eso es fantástico, Wolfie. Por supuesto que Zane puede venir a casa, pero tendremos que preguntarle primero a su mami y a su papi, ¿de acuerdo?
Wolf asintió feliz y regresó a balancear sus piernitas y a emanar tranquilidad.
Tonks volteó hacia Hermione –Entonces, ¿Wolf hizo un nuevo amigo? Estoy tan feliz, porque pensé que él sería tímido por siempre. ¿Zane es un nuevo estudiante?
Hermione mordió su labio –Sí, lo es. De hecho, es el primo segundo de Wolf. ¿Acaso no es genial?
Tonks pensó por un segundo y frunció el ceño. -¿De verdad? Entonces, si Zane es primo segundo de mi hijo, eso lo haría mi sobrino segundo, lo que significaría que el padre o la madre de Zane es mi primo hermano… y solo tengo un primo hermano, lo que significa que…
Hermione miró cuando la lamparita se encendió en la cabeza de Tonks mientras ella pensaba; se volvió evidente cuando su boca cayó abierta -¿Malfoy tiene un hijo?
Hermione asintió – Tiene cuatro, justo como Wolf, y se hicieron amigos prácticamente a primera vista. Hoy fue el primer día de Zane, e instantáneamente comenzaron a conversar y reir. Se me olvidó completamente que ellos eran familiares, y que el padre de Zane y el resto de su familia no son tan cercanos a la tuya.
A propósito había cambiado sus palabras lo más educadamente posible, dado que Wolf estaba aún en la sala.
Tonks se encogió de hombros –Si a Wolf le agrada ese niño, entonces eso es lo que importa. Pero si llega a herir a mi hijo, lo perseguiré hasta el infierno.
Wolf soltó una risita al oír a su madre decir 'infierno'.
-Oh, por Dios, no, Tonks. Zane es el niño más dulce del mundo, y a pesar de que viene de una línea de gente poco agradable, realmente es muy simpático. Estoy muy contenta de que él y Wolf sean amigos.
Tonks sonrió –Bueno, entonces eso está bien. Wolf amará tener un primo.
-¿Zane es mi primo? – preguntó Wolf.
Las tres mujeres asintieron.
-¡Wow! – Exclamó Wolf – nunca tuve un primo.
Hermione estaba impresionada de que Wolf haya dicho exactamente lo mismo que Zane. Extraño.
-Vamos, Wolfie-pie, es hora de visitar a tu abuela – Tonks le hizo señas a Wolf para que tomara su mano –Saluda a la maestra Donny y a la maestra Hermione.
Wolf agitó su manito a las dos mujeres y siguió a su madre fuera de la escuela.
-Él era el último bebé – dijo Donny mientras sacaba una carpeta de bajo el escritorio y anotó algunas cosas.
-Genial, estoy muerta de cansancio – dijo Hermione, apoyándose en el escritorio.
-¿Qué pasó con el sexy? – preguntó Donny.
-Nada significativo – suspiró Hermione.
Donny levantó una ceja, en silenciosa incredulidad.
-Bueno, quizás yo le haya dicho que lo odiaba y que decía en serio todo lo que dije antes, cuando se negó a aceptar mis disculpas – dijo Hermione tranquilamente.
-Muy profesional, bebé – rió Donny – Dios, ¿qué sucede entre ustedes dos? Si no me lo hubieras negado, realmente habría creído que ustedes eran viejos amantes.
-No necesito esa imagen mental, Don. Ni ahora, ni nunca – gruñó Hermione – Zane es un niño increíble, ¡y es tan inteligente! Respondió a todas y cada una de las preguntas que hice durante la clase, y ya se sabe todas las letras del alfabeto y puede escribirlas perfectamente…pero luego recuerdo que tengo que interactuar con su padre y me pregunto cómo es posible que este espectacular niño haya salido de semejante hombre horrible.
-Contéstame esto, ¿por qué los dos se odian, en primer lugar?
Otro suspiro escapó de la boca de Hermione –Creo que todo comenzó por el hecho de pertenecer a casas distintas en la escuela. Es decir, suena un tanto ridículo, pero por algún tipo de tradición los Slytherin y los Gryffindor se odian los unos a los otros. Es un ejemplo horrible de tolerancia de grupo, y todo se vio terriblemente potenciado al yo ser una de las mejores amigas de Harry Potter, y encima nacida de muggles.
-Oh, eso es cierto, y Malfoy es una antigua familia sangre pura. Recuerdo haber escuchado de ellos incluso estando yo en Sudáfrica. Estaban del lado de Voldemort, ¿verdad? – preguntó Donny.
Hermione asintió – Se volvieron neutrales unos meses antes de que Voldemort fuera vencido. Por supuesto, les encanta tomar el camino de los cobardes.
-No creo que haya sido algo cobarde. Obviamente no ayudaron al lado de la luz, pero tampoco ayudaron al Señor Tenebroso. Me parece que se dieron cuenta de sus errores, pero estaban tan implicados en su postura en contra de los que no eran sangre pura, que no podían pasarse completamente a tu bando durante la guerra – dijo Donny, siguiendo con su inspección en un Oliver semi desnudo.
-Gracias, profesora. Esa fue una buena enseñanza sobre la mentalidad de los Malfoys – dijo Hermione bromeando.
Donny sonrió – Hablo en serio, Hermione. A pesar de que pienso que fueron idiotas como para pensar que algo tan estúpido como el estatus familiar y las líneas de sangre determinan su pensamiento para con los demás, obviamente se dieron cuenta de que sus métodos estaban mal.
Hermione golpeó con sus dedos el escritorio, pensando en lo que Donny estaba diciendo. –Sigue siendo un estúpido. Y su padre era horrible, también. Toda esa familia era malvada.
-Bueno, está bien. Ódialo por ser un estúpido pero no por lo que sucedió en el pasado.
-Es bastante difícil olvidar el pasado, Don – suspiró Hermione –Estoy cansada y quiero ir a casa. Cuanto menos hable sobre los Malfoys, mejor me sentiré.
-Entonces, antes, cuando le estabas preguntando al sexy sobre cómo se sentía sobre su hijo siendo amigo del hijo de un hombre lobo, ¿estabas tratando de hacerlo quedar mal? – Preguntó Donny con una pequeña sonrisa – Eso no suena mucho como la Hermione que yo conozco.
Hermione sintió sus mejillas calentarse –Supongo que quería saber si aún era prejuicioso y… de acuerdo, admito que eso fue un poco inmaduro.
Donny rió y bajó la revista – Sé lo que necesitas luego de este día tan terrible.
Hermione sonrió - ¿Un baño largo y lindo, y una copa de vino?
-Nop, un mini tour de compras y una pequeña visita a Honeydukes para comprar un poco de su chocolate importado – dijo Donny.
-No tengo dinero – dijo Hermione con una mueca – mi último cheque de pago se fue en mi renta, en la renta de la escuela, en las compras de todos los días, le debía algo de dinero a Harry, y luego tuve que arreglar todo el cableado del salón de los adolescentes. Tengo cerca de 20 galleones para sobrevivir el resto del mes.
-¿Ya terminó tu fiesta de pena? – Preguntó Donny – Esta escapada de compras va por mí. Mis padres me mandaron una buena suma la semana pasada porque acepté recibir a mi hermana de visita. Ella es realmente terrible, y estaban tan desesperados para deshacerse de ella por un tiempo que estaban dispuestos a pagarme.
Hermione rió – Bueno, está bien. Pero no gastaremos más de 25 galleones cada una.
-Aguafiestas – dijo Donny sacando su lengua – si no te tuviera cuidándome, me volvería completamente pobre.
Cuando ambas terminaron de comentar su terrible estado económico, cerraron la escuela por el día. Y todos los vestigios de un sangre pura idiota se desvanecieron de sus mentes… bueno, casi todos.
Draco observó a su hijo sumergir su patata dentro del jarabe de arce y luego comerla. Los estómagos de los niños estaban hechos aparentemente de acero.
-¿Disfrutas tu cena, colega? – preguntó Draco.
Zane asintió feliz – Es delicioso. Me encanta cuando cocinas pollo y patatas fritas.
Draco sonrió – No creo que cuente como cocinar cuando solo lo deshielo con mi varita y lo meto al horno por veinte minutos.
-Eres un buen cocinero, papi – dijo Zane.
Draco no pudo evitar reir. Luego del horrible día de mierda que tuvo, Zane tenía la capacidad de mejorarlo considerablemente – Ahora dime, Zane, ¿cómo fue tu primer día en la escuela?
Los ojitos de Zane se encendieron mientras dejaba la patata nuevamente en el plato y comenzaba a contarle a su padre sobre todo su día.
-Primero, la maestra Her-mio-ne le dijo mi nombre a toda la clase así todos sabían cómo me llamo, y luego todos fuimos a nuestros centros…
-Espera, ¿qué son los centros? – preguntó Draco.
-Los centros son los centros, papi – dijo Zane.
Ah, las molestias de obtener respuestas de un niño de cuatro años.
-¿Qué hacen en los centros?
-Es como que tú vas y haces distintas cosas. Está el centro de los bloques, el centro de la casita de juguete, el centro del arenero y el centro de la bibloqueta.
-Biblioteca – corrigió Draco.
-Sí, y hay un centro de disfraces y un centro de la hora de los cuentos.
-Bueno, ahora entiendo. ¿Cuál elegiste tú?
-Yo fui a jugar con el centro del arenero. Así es como Wolf y yo nos hicimos mejores amigos.
-¿Cómo se hicieron mejores amigos? – preguntó Draco, tomando un bocado de su propia comida.
-Yo estaba jugando con la palita roja para cavar en la arena, y luego Wolf quería cavar un pozo también, así que me preguntó si podíamos compartir la pala. Dijo por favor, papi, y yo recordé que me dijiste que eso es educado y que yo debería compartir, así que la compartí con él – dijo Zane rápidamente – me dijo que yo había hacido un pozo muy lindo.
-¿Te dijo que habías hecho un pozo muy lindo? – preguntó Draco, corrigiendo la gramática de su hijo.
-Ajá, y luego hicimos un pozo enorme juntos, usando la pala roja y nuestras manos – explicó Zane – Era un pozo enorme, papi, y comenzamos a reir muy fuerte ¡porque el pozo era más grande que nuestras cabezas!
Zane comenzó a reir como si fuera la cosa más graciosa del universo - ¡Más grande que nuestras cabezas, papi!
Draco rió junto a su hijo, cuya risa era contagiosa.
-Me alegra que te hayas divertido tanto – dijo Draco.
-Lo hice, papi. Maestra Her-mio-ne es muy agradable conmigo. Me dijo que yo era muy, muy inteligente y simpático.
Draco trató de no demostrar su asombro ante el hecho de que la Reina Perra tuviera algo lindo para decir a cualquiera relacionado con él –Bueno, tú eres muy inteligente, Zane, y muy simpático.
Zane sonrió y volvió a concentrarse en el sabor de sus patatas fritas y jarabe. Luego de unos minutos de silencio, miró a su padre con una mirada interrogante – Papi, ¿qué es un sexy?
Draco se ahogó con el trago de agua que estaba tomando mientras su hijo hacía esa pregunta ofensiva - ¿Qué? ¿Dónde escuchaste esa palabra?
-La maestra Donny la dijo – replicó Zane.
Draco entendió entonces que la otra maestra debió estar babeando por el jugador de Quidditch justo enfrente de su hijo. Que amoroso.
-Bueno, um, un sexy es una persona que alguien considera atractiva – explicó Draco.
Zane miró a su padre con una mirada en blanco -¿Qué significa eso?
Draco frotó su frente – Bueno, cuando crezcas, comenzarás a pensar que las chicas son lindas…
-¡Ew, Diugh! – Zane hizo una mueca.
Draco sonrió ante la inocencia de su hijo. Oh, los buenos viejos tiempos cuando las niñas tenían pulgas.
-Bueno, cuando crees que una niña es bonita, la llamas sexy, y lo mismo cuando las chicas piensan que los muchachos son apuestos – explicó Draco vagamente.
-Oh – dijo Zane – Creo que la Señorita Hernaimi es bonita. Entonces, ¿ella es sexy?
Draco resistió la urgencia de reírse. Dios, cómo le explicaría a su hijo esto sin confesar lo que realmente pensaba de esa horrible Her-zilla (2). –Solo puedes pensar que alguien es sexy cuando seas un adulto.
Gran trabajo, Draco. Increíble crianza. Este niño está en el camino rápido de conseguir complejo de Freud.
-Tú eres un adluto, papi – dijo Zane – ¿Solo los adlutos pueden saber quién es sexy? ¿La maestra Her-mi-one es sexy para ti? ¿La maestra Donny es sexy?
Draco quería llorar. Solo ponerse en forma de bolita y llorar. ¿Cuándo se detendrían las malditas preguntas? – La señorita Hermione y la señorita Donny son maestras, y las maestras no pueden ser sexys.
Y el premio de la Mierda va para Draco Malfoy.
-¿Por qué? – preguntó Zane.
-Porque trabajan con niños – dijo Draco. ¿De dónde estaba sacando estas mentiras?
Zane se veía confundido. Draco se sentía confundido… y enfermo con nauseas… y cansado.
-¿Tú eres sexy, papi? – preguntó Zane.
Draco casi ríe, pero se contuvo para no herir los sentimientos de su hijo –Todos los Malfoys somos sexys, Zane. Es de común conocimiento.
-¡Yo soy un Malfoy! ¡Yo también soy sexy, papi! – Dijo Zane feliz - ¡Y Abela y Abelo!
Oficialmente esta era la conversación más extraña que Draco nunca tuvo con otro ser humano –Seguro, Z. Eso es correcto. Ahora, creo que es tiempo de que tomes tu pijama y te prepares para tu baño.
Zane asintió sombríamente, sabiendo que ya era prácticamente hora de dormir, pero sus esperanzas se levantaron casi inmediatamente cuando recordó que aún faltaba la hora de tomar un baño y la hora del cuento. ¡Su papi era el mejor papi del mundo!
Luego de meter a Zane en la cama, Draco colapsó en el sofá de la sala de su nuevo apartamento, localizado justo en medio de Hogsmeade y Docklands, donde Draco trabajaba. Era una pequeña comunidad mágica de elite catalizada para parejas jóvenes, elegantes, y otros tipos de parejas acaudaladas. No era justo una comunidad familiar, pero el lugar era lindo y estaba cerca tanto de la escuela de Zane, como del trabajo de Draco, y no tan lejos de la Mansión Malfoy.
Recostó su cabeza contra el brazo de cuero del sofá y estiró sus largas piernas frente a él. Aún estaba medio mojado luego del baño de Zane. El niño no podía quedarse quieto ni por un momento, desde el instante en que se metía a la bañera.
Sus pensamientos vagaron hacia el día espantoso que había tenido. Si no encontraba la forma de mejorar la construcción en la que estaba trabajando, tendría que entregar la asignación a Roger o a algún miembro del equipo Asíntota, o Parábola para terminarlo. Nunca lo había hecho antes, pero este nuevo hotel estaba demostrando ser un proyecto difícil.
Apartando el trabajo, su cabeza había comenzado a doler al repasar lo que había pasado en la escuela de Zane. Dios todopoderoso, Granger era una molestia. Ella había arreglado todo a propósito para hacerlo ver como un estúpido, tratando de probar de alguna forma que seguía siendo un prejuicioso en contra de los mestizos de mierda. Bueno, él se aseguró todo un show. Ella jamás se imaginaría que a él no podría importarle menos la sangre. El ser padre había cambiado por completo sus prioridades.
Es verdad, aún era arrogante, pero eso era solo porque su familia era mejor que la gran mayoría. Pero eso tenía que ver con ser superior en inteligencia y riqueza, no con la sangre.
Pero luego la bruja estúpida había tenido el coraje de ir y disculparse, luego de la gran diarrea verbal sobre todo en lo que Draco se sentía inseguro. Tampoco es que él lo admitiría, ni bajo pena de muerte, pero ella no tendría que ser tan franca sobre el tema. Ni siquiera podía comenzar a pensar en lo mal que se habría sentido si Zane hubiera escuchado esa devastadora descripción de su padre.
Olvídenla, olvídenla a ella y a su estúpida opinión sobre él. Con lo que a él respecta, ella podría podrirse en el infierno. ¿Y qué importa si ella era amable con su hijo, lo elogiaba y no lo trataba mal solo por el hecho de quién era su padre? ¿Y qué importa si sus mejillas se teñían apenitas de rosa cuando se enfadaba, y si sus ojos se agrandaban y se oscurecían con odio de manera horrorosamente atractiva cuando lo miraba? ¿Qué mierda importa?
Era una perra, fin de la historia, y no había necesidad de pensar en ella de otra manera que no sea como la maestra de su hijo. ¡Ni siquiera era bonita! Era plana, aburrida, y con una horrible lengua afilada. Nada en ella era atractivo… pero aún así… no. Nada de eso.
Él demostraría ser el adulto y actuaría de forma civilizada con ella siempre que Zane estuviera presente. Ahí está. Ya lo había decidido.
Hermione terminó de acomodar la nueva túnica amarilla que Donny le había comprado, insistiendo en que el amarillo era trés chic y muy a la moda en esta temporada.
Mientras se preparaba para ir a dormir, no podía evitar sentirse en completa paz con el mundo. Donny la había hecho reir y sentir mucho más relajada durante su tarde de shopping y chocolate. Incluso se había olvidado del malvado hombre que había ingresado en su vida sin siquiera desearlo.
Pero no se fijaría en él, porque no tenía necesidad. Tampoco era que ella lo encontrara atractivo. Era tan detestable que se volvía difícil concentrarse en otra cosa que no fuera cuán exasperante podía llegar a ser.
Incluso cuando sus ojos grises se volvían fríos y amenazadores cuando se sentía en peligro. Incluso cuando se paraba, tan alto, que ella tenía que levantar el rostro para insultarlo.
Nop, una cómoda noche de sueño y una linda taza de café después de dormir sería todo lo que necesitaría. Donny estaba equivocada. Malfoy NO era sexy.
En absoluto.
Ni siquiera un poquito.
Excepto que sí lo era.
¡Demonios!
(1) Wolf en español se traduce como Lobo, de ahí la gracia de Zane.
(2)Her-zilla: mezcla entre Hermione y Godzilla.
Nota de la autora: El título del capítulo viene de la canción 'Nothing Last Forever' de Maroon 5.
N/T: sigo al pendiente de sus reviews, los leo por más que ya pasó tiempo de publicado el Fic!
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