N/A: Hola, mis queridos lectores! Volviii! XD Mil gracias a todos por sus hermosos reviews y sobre todo, por esperar tanto para que actualizara jeje n_nU ¡Aquí les traigo un capitulo nuevo! ¡Espero que les gusteeee! Ah, eso si. . . Los sensibles no me van a perdonar una escena del cap. . . ¡Pero es que no me resistí! ¡Tenía que escribirla, gente! :P
Parada 2: Ciudad Azulona
Esto TIENE que funcionar- pensaba Kairi rodeada de un aura oscura.
La última vez que Kairi había tenido a Sora donde quería había sido a los seis años, cuando se tropezó jugando a las carreras con sus dos amigos en la isla. De inmediato Sora había dejado de correr para regresar por ella. La abrazó y hasta le dio un tierno beso en la frente para que se sintiera mejor. A partir de ese día Kairi no volvió a jugar a eso y Sora no volvió a mostrarle cariño lo que se dice cariño. Lo más parecido a eso que había obtenido la pelirroja fue una declaración en dibujo o algo así. Debido a que Sora dibujaba hasta al pato Donald en la cueva secreta. . . El dibujo que había hecho de ambos probablemente no significaba nada.
Momentos antes de aterrizar en Karakura, por cosa del destino, estuvo a punto de ser besada por Sora. Lo tuvo tan cerca y sin embargo no consiguió más que mojarse con agua fría.
Pero ese día sería diferente porque haría algo que nadie, ni siquiera el muy inocente de Sora podría resisitir. Ella. . . Iría por él con sólo una toalla cubriéndole el fatal cuerpo que tenía.
Con una sonrisa amplia como la del gato de Wonderland, Kairi se metió en el baño. Abrió las canillas de la ducha, se quitó su ropa y entró al agua. Todo el tiempo que estuvo allí, no pensó otra cosa que cómo se vería la cara de Sora cuando la viera así.
Minutos después, cerró el grifo de la ducha. Salió de la bañera y se secó sólo un poco porque quería verse lo más sensual posible para su castaño y tener algunas gotas de agua fría recorriéndole el cuerpo le sería de ayuda extra. Al dejar el baño se acomodó la toalla alrededor de su pecho y la fijó con un nudo. Pero al ser una toalla pequeña, a penas si le cubría el trasero.
Mientras salía del baño y caminaba hacia la sala de comando, donde sabía que estaba Sora manejando la nave, Kairi simplemente dejaba volar su imaginación. Realmente sentía que ese sería el día que Sora dejaría de verla como un amiga. . .
En cuanto llegó, vio al castaño de espaldas a ella, con la mirada fija en la pantalla y las manos en el timón. Entonces ella dejó caerse de lado un poco sobre el marco de la puerta y levantó en alto una pierna, apoyándola sobre la pared. Y echándose el cabello para atrás lo llamó con voz sensual. . .
-Soooraaa.
Pero nada. El chico seguía frente al monitor como autónoma.
-Hey Sora.
Aún sin respuesta.
-Sora ¿Podrías venir un momento?
Y aún nada.
-¡Sora!
-Kairi ¿Puedes guardar silencio? Lo que estoy haciendo es muy difícil y no me dejas concentrarme.
¡Distraerte era la idea!- pensaba molesta Kairi.
Y como dice el dicho. . . Actos desesperados requieren medidas desesperadas. . .
-Emm. . . ¿Sabes, Sora? Acabo de salir de la ducha. . .
-Ajá. . .- respondió esté sin siquiera mirarla.
-El agua estaba deliciosa.
-Ajá. . .
-¡Ups! ¡Se me calló la toalla!
-Entonces recógela ¿O también pretendes que haga eso por ti?
Al instante, Kairi se quedó congelada. Con sus ojos a punto de estallar en lágrimas por las frías palabras de su amigo, la pelirroja se agachó y recogió la toalla que realmente había dejado caer.
-¡Los hombres son unos idiotas!-gritó para luego marcharse tan rápido como pudo.
-¡Que la recojas, maldito plomero!- le gritaba Sora al monitor.- ¡Vamos Mario, necesitas esa estrella para hacerte gigante! ¡Corre gordito!
Un par de horas después, Kairi ya se había tranquilizado y vuelto a la normalidad. Seguía enojada con Sora, por supuesto, pero al menos ya no lloraba. Estaba de camino a la cocina cuando escuchó un grito desde la sala de comando.
-¿Sora? ¿Sucede algo?- le preguntó la chica yendo hacia él.
-¡Esto es imposible!- gritaba Sora llevándose ambas manos a la cabeza.
-¿Qué cosa es imposible?
-Este videojuego.- le señaló la enorme pantalla frente a ellos.- Se llama Mario Bros.
¿Un juego? ¡¿Todo este tiempo estuvo jugando? ¡Y yo que pensaba que estaba piloteando la nave! ¡Pero que vago que es. . .!
-¿De qué trata?
-Bueno. . . Está este plomero, Mario y tiene que rescatar a su perra.
-¿Su mascota se perdió?
-No. No. . . Su prostituta fue secuestrada.
-¡¿QUÉ?
¡Sora ya no es más inocente!
-Si. Mira aquí.- señaló un lugar de la pantalla.- ¿Ves que nombre dice que tiene la rubia? Peach.
-Perra no se dice así. . . Suena parecido pero no son lo mismo, Sora.
-¡Ahhhhhhhh! ¡Ahora todo tiene más sentido! Es que no entendía cómo era posible que la princesa del reino fuera la perra de un plomero. . .
-¿Puedo jugar?
-Si pero tengo que advertirte. . . Este juego. .. Es imposiiible.- le dijo con tono fantasmal.
-¿Qué tan difícil puede ser? ¡Mira cuantos colores! ¡Y hasta hay honguitos!
-Bien. Te explico los controles. . . Con esto te mueves y con este botón de aquí saltas ¿Entendiste?
-¡Vamos, Sora! ¡No es tan difícil!
-Ok. . . Todo tuyo.- se hizo a un lado, permitiéndole a su amiga tomar los controles del videojuego.
Y ahí va Mario caminando en un bello día de Sol por la verde pradera. . .
-¿Y qué carajo es eso?- preguntó Kairi al ver un tuvo verde saliendo de la tierra.
-Es una cañería. ¿Qué no me escuchaste cuando te dije que el tipo era plomero?
-Ah, si. Es verdad.
Y en eso Mario salta al tuvo verde y. . . De la nada es atacado por una flor. Esta lo mordió y Mario calló al vacío.
-¡¿Qué pasó?
-Moriste.
-¡¿Tan rápido?
-Sólo tienes una vida en este juego. . . Igual que en esta vida. . .- decía Sora con tono melancólico.
-. . .
-Vamos, Kairi. Inténtalo de nuevo.- la animó con una sonrisa.
-Ok. .. ¿Y por qué me atacó una flor? ¿Yo que le hice?
-¡¿Pero que no sabes nada, Kairi? ¡En los RPG todos los bichos que te topas en tu camino te odian!
-¡¿Por qué?
-¡Porque así es la vida! ¡Todo es odio y tristeza y cuando finalmente encuentras algo que quieres de verdad, la vida te lo quita de las manos, Kairi, como a Mario le quitó a Peach!
-. . .
-¡La vida es injusta, Kairi! ¡Injustaaaa!
-Está bien. . .- lo miró extrañada.- Bueno. Voy a seguir jugando.
Y Mario comenzó a caminar por la pradera verde una vez más. Al toparse con el tuvo verde de antes, aguardó unos instantes a que saliera la flor y luego saltó cuando esta ya no estaba. Siguió su camino topándose con algunos bichos que venció sin demasiados problemas hasta que. . . Simplemente murió.
-¡¿Ehhhhh? ¡¿Y por qué me morí ahora?
-Te cagó una nube, Kairi.
-¡¿Una nube se cagó en Mario y por eso debo volver a hacer todo desde el principio?
-Ya te acostumbrarás. . .
Y así continuó el juego un poco más. . .
283 gritos de furia más tarde. . .
-A ver. . . Lo voy a intentar una vez más. . .
-Kairi.
-¡Sólo una vez más! Ahí va. . .
Y ahí va Mario en la pradera. Salta a los villanos, mata a algunos, esquiva a otros, toma una estrella y se hace grande. . . Una tortuga lo rozó pero no importa. Él sólo se hace chiquito y continúa su viaje. En eso se encuentra con un peligroso precipicio. Entonces regresa sobre sus pasos. . . toma carrera. . . ¡Salta y. ..! Cae al vacío.
-¡No de nuevo!- gritó Kairi con una mirada que daba miedo.- ¡Otra vez!
-¡Ya deja de jugar, Kairi!- la tomaba por los hombros Sora haciendo todo lo posible por alejarla del videojuego.
-¡No! ¡Tengo que salvar a Peach!
-¡La salvas mañana!
-¡¿Cómo se te ocurre eso, Sora? ¡Mañana Peach podría estar muerta!
-¡Es sólo un videojuego!
-¡No! ¡Es mucho más que eso! ¡Suéltame!
Y de repente, el videojuego se volvió negro por completo y todos sus brillantes colores desaparecieron y en su reemplazo, apareció Rukia. Al verla, Sora suspiró aliviado. . . Kairi, por otro lado, sintió que se le caía el alma al piso.
-¡Hola, Chibi-Sora! ¿Cómo estás?
-¡Hola, Rukia!- lo saludó el castaño con energía.
-Mario. . . Mario. . .- murmuraba Kairi por lo bajo.- Tú mataste a Mario. . .
-¿Qué le pasa?
-Está pasando por una crisis pero ya se recuperará.
-¿Una crisis? Hum. . . Oye yo. . . Lo siento pero tengo malas noticias para ambos. . . Sobre todo para ti, Sora.
-¿Qué sucede?
-Bueno. . . Luego de que te fuiste continué investigando sobre tu saga. . .
-Mientras no hagas Fan Art de nosotros, creo que no causarás ningún daño.
-Voy a hacer como que no escuché eso.- lo fulminó con la mirada.- La cosa es. . . que cuando tocaste la insignia de shinigami sustituto de Ichigo, aparecieron Xion, Roxas, Ventus y Vanitas.
-Eso lo sabemos.
-Pues. . . ¿Qué no te das cuenta?
-¿Qué cosa?
-Debería haber un Sora además de todos ellos.
-¿Eh?
-Mira. . . Ventus y Vanitas son la misma persona y ellos se fusionaron contigo, no son tú.
-Hasta ahí te sigo. . .
-Roxas y Xion son tus nobodies. Ellos son una parte de ti, no son realmente tú.
-Ajá. . .
-Tú existías antes que Ventus se fusionara contigo y antes de que se crearan Roxas y Xion. Ese Sora es el que falta.
-¿Y que ese no soy yo?
-Si por alguna extraña razón tu hubieras mantenido en tu cuerpo a tu verdadero yo, deberías haberte quedado despierto ¡Pero tú estabas totalmente inconciente! Sora. . . Me temo que. . . ahora mismo no estás completo.
-Si. . . Aún no encuentro mi media naranja pero aún soy joven. . .
-¡No me refiero a eso! ¡¿Qué no entiendes que. . .?
-¡Ya sé lo que quisiste decir! Yo sólo quería hacer un chiste pero olvidé que no hablaba con un personaje de Disney. . . Ellos sí se ríen de mis chistes. . . Se toman la vida sin tanta seriedad ¡Como yo!
-¡Sora, esto es grave!
-¿Sabes, Rukia? Me halaga mucho que te hayas vuelto tan fanática de KH y eso pero. . . No porque de repente hayas deducido todo esto, voy a volver a tu mundo a buscar mi verdadero yo. . .
-¿Ves, Rukia?- se asomó Ichigo.- Te dije que fueras al punto.
-¡Pero yo quería que supiera lo mucho que me gusta el KH y que puse todo de mi investigando y. . .!
-Oigan. El Sora que falta lo encontramos detrás de mi escritorio. Pasa que es muy pequeño y no lo vimos antes. . .
-No sé porque no buscamos detrás del escritorio antes de salir a buscarlos por toda la ciudad. . .
-Ichigo, Rukia. Escuchen. Ahora me voy a concentrar en buscar a Riku. Luego viajaré a Karakura para recuperar mi otro yo.
- Eso esta bien por nosotros pero. . .
-¿No crees que te hará falta?
-No realmente. Como que con los otros cuatro ya tengo suficiente.
-¡¿Pero que no entiendes?- saltó Ichigo de repente.
-¡Vaya! ¡Parece que llegamos a un nuevo mundo!
-¡Espera, Sora no cortes la comunicación!
-Debo irme ¡Luego los llamo!
-¡Que no! ¡Escucha!
-¡Adiós!
-¡Sin tu verdadero tú, los demás. . .!
Pero Ichigo no pudo decir una palabra más ya que Sora oprimió un botón que apagó la pantalla de la nave. Y así como si nada, el castaño fue hacia Kairi, quien seguía paralizada por el shock. Él la tomó de la muñeca y la condujo fuera de la nave y hacia lo desconocido. . .
-¡Wow!- exclamó Sora al salir de la nave.
Frente a sus ojos se alzaba un frondoso bosque con cientos de árboles de copas altas bajo el inmenso cielo celeste. El sonido de los grillos y el de las aves volando era todo lo que se escuchaba. Había tanta calma. . .
-¡Esta todo tan tranquilo que no debe haber un sólo monstruo aquí! Tal vez si hubiera sido mejor pegar la vuelta y regresar a Karakura. . .
-Kairi.
-Bueno. . . Tal vez sí hubiera sido mejor pegar la vuelta y regresar a Karakura, KAIRI.- agregó.
-Kairi.
-Si, ya entendí que si no digo tu nombre al final de cada oración, te ofendes porque crees que le hablo a alguien más. . .
-¡Kairi! ¡Kairi!
-¡Así te dije!
Sora ya no entendía que demonios tenía su amiga con su propio nombre y ya harto del asunto se giró hacia ella y. . . Del susto se cayó al suelo.
-¡¿Q-Qué mierda te pasó, Kairi?
-¡Kairi! ¡Kairi!- seguía repitiendo Kairi, que de Kairi sólo tenía el nombre porque lo cierto era que estaba muy cambiada. Ahora le llegaba a Sora a la rodilla, estaba más regordeta y cabezona. No tenía dedos en las manos y sus ojos eran simples puntos negros. Era algo así como una versión chibi de Kairi.
-¡Kyaaaaaaa!- gritó una chica que pasaba cerca de ellos.- ¡Miren! ¡Es una Kairi-chan!
Y como si hubiera visto la cosa más linda del mundo, ella fue hacia ellos dando saltitos de alegría. Los dos chicos que viajaban con ella, la siguieron.
-¡Kairi! ¡Kairi!
-¡Waaaah! ¡Me la quiero comer a besos! ¿Es tuya?- le preguntó a Sora mientras le acariciaba el cabello a Kairi.
-Si. Kairi es mi amiga.
-Esta es la primera vez que veo una Kairi-chan.- comentaba uno de los compañeros de la chica.
-¡Veamos que dice el pokedex!- exclamó todo entusiasmado el moreno del grupo.
Y en eso, sacó de su bolsillo una especie de agenda roja. La abrió y en lugar de hojas, apareció una pantalla que se encendió de inmediato, mostrando una imagen de la pequeña Kairi. Y de repente, la máquina comenzó a hablar.
Kairi-chan, un pokémon de tipo normal. Es de personalidad tranquila y amigable Es por esto que es muy fácil de capturar aunque es completamente inútil durante los combates.
-Dime algo que no sepa.- murmuró por lo bajo Sora.
-Así que no es muy fuerte. . . ¡Aún así es muy linda!- exclamó la chica de cabello naranja.
-Además muchos pokémons que no son buenos en su primera etapa, se vuelven muy fuertes al evolucionar.
-Como Magikarp ¿No?
-Exacto.
-Oigan no importa que tan loco sea este mundo, no hay forma de que Kairi se vuelva fuerte.- decía el castaño a lo que Kairi respondió dándole una patada en la pierna. Pero ella era tan pequeña que a Sora a penas sí le había molestado el golpe.
-Bueno, si entrenas duro a tu Kairi-chan, seguro se volverá muy fuerte en poco tiempo. Ya verás.
-¡¿Entrenas? ¡Ja! ¡¿Entrenar a Kairi yo? ¡Jajajaja!
-¿Qué tiene de gracioso?
-¡Todo lo que sabe hacer Kairi es huir!
-Así que es eso. . .
-¡Tengo una idea!- exclamó el moreno.- ¿Qué tal si Kairi-chan tiene una batalla con mi Pikachu?
-¿Saben? Sólo los conozco desde hace cinco segundos y todo lo que he oído de ustedes son palabras raras. Normalmente me van explicando todo despacito en cuanto llego a un mundo nuevo.
-¿Mundo nuevo?- inquirió el otro sujeto.
-¡Hey yo pregunté primero! ¡Vamos! Díganme que carajo es un pokémon y la pokedex y todo eso. . .
-¡¿Cómo es que no sabes lo que es un pokémon?- saltaron los tres al mismo tiempo.
-¡Los pokémons son lo más grandioso del mundo!
-¡Son nuestros amigos y compartimos todo juntos!
-¡Crecemos juntos y aprendemos juntos!
-¡¿Cómo es que nunca los habías visto? ¡Están por todos lados!
-¿Oye como cuantos años tienes?
-16- respondió Sora.
-¡¿16 y todo lo que tienes es un Kairi-chan? ¡Yo tengo 10 y ya tengo una manada entera de Tauros, varias medallas de distintas ligas y y. . . ¡Y tendría muchos más pokémons si no los hubiera regalado a todos!- estalló a llorar de repente.
-¿Y a este que le pasa?
-Es que es medio bipolar.- decía su amiga.- Por momentos está insoportable diciendo que será el mejor entrenador pokémon del mundo y luego va por ahí regalando sus propios pokémons.
-Y todavía se cree que tiene 10 años.- susurró su amigo.- Ahora hacemos un viaje hacia la clínica. . . otra vez.
-¡A mí no me vengan con sus problemas! ¡Siempre es lo mismo con ustedes, los personajes de relleno de otros mundos! ¡Yo les caigo del cielo y ustedes no paran de pedirme favores! ¡Que encuentre esto, que ayude a tal otro. . .! ¡Yo también tengo mis propios problemas!
-¿Kairi?- lo miró preocupada la pelirroja.
-¡Wa! ¡Es tan tierna!- corrió a abrazarla la pelinaranja.- ¡Ah! Por cierto, soy Misty. Soy entrenadora pokémons y líder de Gimnasio de ciudad Celeste.
-Yo soy Ash. .- se presentó el moreno. Soy entrenador pokémon y él es mi amigo, Pikachu
-¡Pikachu!- exclamó una rata amarilla que llevaba Ash en su hombro.
-Y yo Brock. Soy criador pokémon y líder de Gimnasio de ciudad Verde.
-Mi nombre es Sora. Soy el elegido de la llave espada. Con ella puedo invocar gente y bichos raros de otros mundos y hacer que ellos me hagan mi voluntad. Además lanza toda clase de hechizo. ¡Ah! Y vuelve a mí cuando alguien me la saca así que ni piensen en robarla. . . Con ella salvé a las princesas de Disney y al universo entero en varias ocasiones. También puedo volar y revivir cuantas veces quiera. - terminó cruzado de brazos.
-. . .
-Entonces te explicaré las reglas.
El grupo se había ido hasta un claro del bosque donde no había demasiados árboles. Allí, Ash y Pikachu estaban de pie frente a Sora y Kairi-chan separados por una larga distancia. Mientras ellos se disponían a comenzar su feroz batalla, Misty y Brock se sentaron en la hierba a lo lejos a observar a su amigo, cual Donald y Goofie.
-Normalmente uno puede utilizar tantos pokémons como quiera pero como tú sólo tienes uno, yo también usaré uno.
-¡Pika! ¡Pika!- decía entusiasmado el pokémon amarillo.
-¿Los pokémons sólo dicen su nombre?- preguntó Sora.
-Si.
-No sé si pueda acostumbrarme. . . Normalmente Kairi dice mi nombre, no el suyo.
-Bueno, conozco un Meowth que habla así que no me sorprende. . .
-Y siguen hablando con palabras que no entiendo. . . ¡¿Podrías ya decirme cómo gano esto?
-Sólo tienes que dejar fuera de combate a mi pokémon.
-¿Lo tengo que matar?
-¡No! ¡A los pokémons no se los mata, sólo se los lastima un poco!
-Pero que aburrido. . . ¿Y tú y yo no peleamos?
-¡No! ¡Sólo los pokémons pelean!
-¡Pero son todos unos blandos aquí! Ash ¿Cuándo fue la última vez que le pegaste a alguien?
-¿Yo? Nunca he golpeado a nadie.
-¡Este es el peor mundo que me podría haber tocado! ¡Son todos unos debiluchos y los únicos bichos que pelean aquí, sólo lo harán con Kairi! ¡No es justo!
-¿Quieren empezar de una vez?- los apresuró Misty.- ¡Ash, recuerda que tenemos que ir a la clini. . . al gimnasio de Azulona!- se apresuró a decir la pelinaranja.
-¡Está bien! Entonces ¿Empezamos, Sora?
-De acuerdo. . .
-¡Ve, Pikachu!
-¡Pikachu!- pegó un salto la rata amarilla y bajó al campo de batalla.
-Todo tuyo, Kairi.
Con los nervios a tope, la pelirroja caminó con paso tambaleante hacia el peligroso pokémon eléctrico.
-¡Oye, Pikachu! ¡Esto lo hacemos para que Kairi-chan gane confianza en sí misma así que deja que te golpee de vez en cuanto!
-¡Pikachu!
-¡La tienes re fácil, Kairi! ¡Esta vez tienes que ganar!
-K-Kairi. . .
-. . .
-. . .
-¡Sora, di algún ataque!
-¿Eh?
-Kairi-chan no hará nada si tú no se lo ordenas.
-¿Ordenar? ¿Yo. . . ordenar a Kairi?
-¡Si y ella te obedecerá!
-¡Perfecto! ¡Este lugar ya me está gustando! ¡Ya era hora de que alguien la mandara a la mandona de Kairi!
-Cuando quieras, Sora. . .
-Y. . . ¿Qué ataques hace Kairi?
Y todos se cayeron al estilo animé.
-¡¿Quieres decir que no sabes los ataques de tu propio pokémon?
-¡Tú no sabes ni que había otros mundos así que te callas!
-Este. . . Los ataques de Kairi-chan. . . Mejor le pregunto a la pokedex. . .
Y tras decir aquello, sacó una vez más la agenda roja y la abrió. Al igual que antes, la imagen de Kairi pequeña y regordeta apareció. Entonces, la propia máquina comenzó a hablar.
Kairi-chan utiliza ataques como: Orgullo, que sube el ataque y el ego del pokémon; Mordida, Lanza botella y Medallón de la suerte, el cual aumenta la cantidad de dinero que recibes luego de un encuentro con otro entrenador. En su forma evolucionada, Kairi-sama, puede usar Golpe Espada.
-Entonces por ahora sólo puede morder y romperle la cabeza a tu rata con una botella. . . Podría ser peor. . .
-¡Ahora, ordénale un ataque a Kairi-chan!
-¡Usa Lanza botella, Kairi-chan!
-¡Kairi!- exclamó la pelirroja sacando de detrás de su espalda una botella verde con un mensaje dentro. Y tomando carrera, la lanzó hacia Pikachu.
-¡Deja que te golpee esta vez, Pikachu!
-¿P-Pika?- temblaba de miedo Pikachu al ver como se acercaba la botella peligrosamente hacia él.
¡CHRIN!
-¡PIKAAAAAAAA!- gritaba el pokémon amarillo intentando llegar a su cabeza con sus cortos brazos, donde algunos vidrios se habían incrustado con mucha fuerza y su propia sangre comenzaba a escurrirse.
-¡Pikachu!- gritó Ash al verlo así y rápidamente corrió a ayudarlo.
-¡Bien hecho Kairi!- dio un salto en el aire el castaño con una sonrisa de oreja a oreja.
-¡Kairi! ¡Kairi!
Y en cámara lenta e ignorando por completo a Pikachu, Sora y Kairi corrieron al encuentro del otro con los brazos extendidos, una amplia sonrisa en sus rostros y un sin fin de corazones dando vueltas a su alrededor.
-¡Lo hiciste muy bien, Kairi!- la abrazó con fuerza.- ¡Por fin ganaste una pelea!
-¡Kairi!- lloraba de la emoción la pelirroja.
Mientras tanto. . .
-¡PIKACHUUUU! ¡No me dejes!- lloraba a mares Ash junto a Pikachu.
-¡Tenemos que llevarlo a un centro pokémon!- decía Misty muy seria.- El más cercano es el de ciudad Azulona. Si corremos. . .
-¡Y Kairi ganó oh eh oh eh oh!- cantaba Sora alzando al aire a Kairi.
-¡Yo le dije a Pikachu que no esquivara el ataque!
-¡Aún así Kairi ganó oh eh oh eh oh!
-¡Pikachu y yo no íbamos en serio!
-¡Cállate, Ash!- lo fulminó con la mirada la pelinaranja.- ¡¿Qué no ves cuanto está sangrando Pikachu? ¡Tenemos que llevarlo con la enfermera Joy ahora!
Minutos después, Sora y Kairi siguieron a Ash y los demás al centro pokémon de ciudad Azulona. No porque estuvieran preocupados por Pikachu sino porque querían seguir echándole en la cara que Kairi había ganado. Lo que ellos no sabían es que su batalla había sido observada por unos misteriosos sujetos escondidos detrás de unos arbustos. . .
-¿Viste eso?- le preguntó la chica a su compañero.
-La niñita barrió el piso con el Pikachu del mocoso.
-Yo. . . no recuerdo a ese pokémon.- dijo pensativo el gato.
-Debe ser uno de la nueva temporada.
-¿Creen que el jefe lo quiera?- preguntó la chica.
-Sólo hay una forma de saberlo ¡Hay que llamar al jefe!
Y diciendo esto, el pokémon del grupo sacó de la nada un teléfono y marcó el número de su jefe sin vacilar.
-¿Hola? ¿Jefazo?
-Más les vale que sea importante, par de inútiles.- habló con voz autoritaria.- Estoy muy ocupado mirando por la ventana de mi oficina, acariciando a mi mascota y aparentando ser muy malo. . . No estoy para que me molesten con estupideces.
-Esto es algo que podría interesarle, jefe. ¿Recuerda al Pikachu de pueblo Paleta?
-¿El que han estado tratando de atrapar desde hace años y que me ha costado montañas de dinero? Como olvidarlo. . .
-Pues un nuevo pokémon lo venció muy fácilmente.
-Los bobos la llamaban Kairi-chan.- se sumó el chico.
-¡Kairi!- saltó sorprendido el jefe.
-¿La conoce?
-¡Por supuesto que si! ¡Los otros villanos me restriegan en la cara que ellos la han atrapado y yo no en todas y cada una de las reuniones de los viernes!
-P-Pero. . . ¿Sabe jefe? El pokedex dijo que no era buena en combate. . . Quizás la victoria que tuvo fue sólo un golpe de suerte. . .- decía el chico.
-¡No me importa si es más inútil que un Magikarp fuera del agua! ¡Quiero ese pokémon!
Una hora después, en ciudad Azulona. . .
-¡Enfermera Joy!- irrumpió en el centro Pokémon Ash a los gritos y cargando en sus brazos al herido Pikachu.- ¡Tienes que ayudarme!
-¡Oh dios mío!- exclamó al ver el lamentable estado del ratón amarillo.- ¿Qué fue lo que le sucedió?
-¡Sucedió que Kairi ganó!- entró Sora con una sonrisa enorme en su rostro y cargando a Kairi en su hombro.
-¡Ya cierra la boca, Sora!- lo mandó a callar Misty.- ¡Por tu culpa es que Pikachu está así!
-¡Que no! ¡Fue Kairi!
-¡Kairi! ¡Kairi!- agregó la pelirroja.
-Bueno, eso ya no importa ahora.- habló la enfermera.- Yo me haré cargo de Pikachu ahora, Ash, así que no te preocupes.
-Te lo encargo mucho.
Entonces el moreno le entregó a Joy su pokémon y cabizbajo, se sentó en un sillón a esperar noticias de Pikachu mientras la enfermera se iba ala otra habitación con el pokémon en brazos. Por otra parte, Misty y Brock se sentaron al lado de su compañero en silencio mientras que Sora continuaba felicitando a Kairi.
-Escucha, Kairi. La libreta roja parlante dice que podrás usar tu keyblade aquí luego de que evoluciones. ¡Tenemos que entrenar muy duro para que puedas usarla pronto!
-¡Kairi!- asintió la pequeña con sus ojos encendidos de la emoción.
-Si tu Lanza botella le causó todo ese daño a Pikachu ¡Ya quiero ver como es tu Ataque espada!
-¡¿Es mucho pedir que guardes silencio?- lo fulminó con la mirada la pelinaranja.
-Y cuando Kairi ya no me ordena nada, tenía que aparecer otra peor. . .
-¡Hablo en serio! ¡Esto es un hospital pokémon!
-¿Sólo vienen pokémons aquí?
-Si. Por eso se llama así.
-¿Y las personas?
-Se caen muertas donde puedan.
-. . .- Sora se aleja en silencio de la peligrosa chica.
-Ash.- lo llamó la enfermera reuniéndose con el resto luego de unos minutos.- Tengo noticias sobre tu Pikachu.
-¡¿Va a estar bien, enfermera Joy?- la miró a punto de lanzarse a llorar.
-Si, no te preocupes.- le dijo con una sonrisa amable.- Pero debo decir que es la primera vez que veo que un pokémon sangrara. . .
-Igual yo.
-Si, normalmente cuando salen heridos por una batalla sólo se ensucian un poco y tienen los ojos como espirales.- contaba Brock.
-Lo sé. Fue algo realmente desconcertante. ¡Es la primera vez que tuve que detener una hemorragia!
Y de repente, se escuchó una fuerte explosión proveniente de la otra habitación, donde la enfermera tenía a los demás pokémons enfermos.
-¡¿Qué fue eso?
-¡Vino de la enfermería!
Sin perder un segundo, todos corrieron tan rápido como pudieron hacia el lugar que indicaba Joy. Ella abrió la puerta de un golpe y casi se queda sin aire. El techo de la enfermería ya no estaba. Este había sido destruido a causa de la bomba que acababan de escuchar. Y ahora, sobre ellos, flotaba un globo con la cara de un gato que sostenía una cesta verde con dos sujetos en ella y debajo; una enorme red llena de pokémons.
Y sin previo aviso, una música tétrica comenzó a sonar. . .
-¡Prepárense para los problemas!
-¡Que sea doble!
-¡Para proteger al mundo de la devastación!
-¡Y unir a los pueblos dentro de nuestra nación!
-¡Para denunciar los males de la verdad y el amor!
-¡Y extender nuestro reino hasta las estrellas!
-¡Jessie!
-¡James!
-¡Equipo Rocket!- los interrumpió Ash.
-¡Oye que aún no habíamos terminado, mocoso!- saltó el pokémon que parecía un gato.
-¡¿Por qué se llevan a los pokémons heridos?- decía angustiada la enfermera.
-¡Porque somos los malos, claro!
-No. Ya en serio. . . ¿Por qué se llevan a los heridos?- preguntaba Sora.- Si no sirven para nada de lo mal que están. . . Búsquense alguno sanito que están por todos lados. . .
-¡Silencio, bobo!
-¡Oigan, miren!- exclamó el gato.- ¡Kairi-chan está fuera de la red!
-¿Así que no le estamos llevando al jefe el pokémon que quería después de todo?
-Bueno, de todos modos le estamos llevando todos estos ¡Y además a Pikachu!- se reía victoriosa la Rocket.
-¡Es cierto!- exclamaron los otros dos
-¡Vuelvan aquí equipo Rocket!- gritaba a todo pulmón el moreno.
-Ash, saca a alguno de tus pokémons.- le decía su amigo.
-No puedo. . .
-¿Por qué?
-¡Porque los regalé a todos menos a Pikachu!
-¡Pero que idiota!- exclamó Misty.- ¿Y ahora que haremos? Yo sólo traje a Psyduck conmigo. . .
-A los míos les di vacaciones. . . ¿Qué hay de ti, enfermera Joy?
-¡¿Bromeas? ¡Yo no tengo ninguno!
-¿Y Chansey?
-Me abandonó porque hacía meses que no le pagaba el sueldo. . .
-¡No puede ser! ¡Pikachuuuu!
-¡Ejem!- saca pecho Sora, dándosela de superhéroe.
-¡Maldición! Odio tener que pedirle ayuda a alguien como él.- gruñía por lo bajo la pelinaranja.- Pero es lo único que nos queda. . .
-¡Por favor! ¡Te lo suplico!- se le lanzó a los pies Ash.- ¡Salva a mi Pikachu! ¡Es mi mejor amigo! ¡Te lo ruegooo!
-¡Bien! ¡Lo haré!
-¡¿De verdad?
-¡Ve Kairi! ¡Yo te elijo!
-¡Kairi! ¡Kairi!
-Te elijo porque no tengo a nadie más. . . ¡Salta a la red!
-¡Kairiiiiiii!
De un salto la pelirroja consiguió llegar hasta la red donde estaban atrapados los pokémons heridos. Y a la orden de Sora, se llevó la soga a la boca y empezó a mordisquearla tan rápido y fuerte como le fue posible.
-¡Wah!- pegó un salto James al ver que Kairi estaba mordiendo la red.- ¡¿Qué no podemos ir más deprisa?
-¡Esto es un globo, idiota! ¡No podemos acelerar!
-¡Pero podemos pelear!- dijo firmemente Jessie.- ¡Arbock, yo te elijo!
Entonces la chica tomó una de sus pokebolas y la lanzo al aire. Y la pokebola calló y calló y finalmente se estrelló con el piso. Al ver esto todos se quedaron boquiabiertos.
-¿Qué pasó?
-Parece ser que esa pokebola estaba vacía. . . Te equivocaste, Jessie.
-¡Esto no pasaría se le pusiéramos nombres a estas porquerías!
-Bien. En ese caso. . . ¡Weezing, yo te elijo!
Entonces James imitó a su compañera y sacó de la nada una pokebola. La lanzó y esta se abrió en el aire. De ella salió una potente luz que poco a poco cobró forma y. . . Apareció un sujeto con gafas oscuras y un micrófono en mano.
-No puedo olvidar tus besos mojadooos. Y la forma en que tú y yo nos devoramooos. . . Esa noche en mi cuartooo. . .
-¡Argh! ¡Tú no, Wisin! ¡Dije Weezing!
-¡¿Por qué siempre nos pasan estas cosas cuando menos nos convienen?- preguntaba el gato con desanimo.
-¡Bien hecho, Kairi!
Al escuchar el grito de victoria de Sora, el equipo Rocket bajó la vista al piso y allí vieron que los pokémons heridos ya no estaban en la red, sino en el piso de la enfermería. Todo indicaba que la mordida de Kairi-chan había sido muy efectiva y en poco tiempo los había liberado a todos. Y ahora la pequeña los observaba decidida desde el hombro de su entrenador.
-¡Muy bien, Kairi! ¡Ahora usa tu ataque de Lanza botellas contra el globo!
-¡Kairi!
Entonces el valiente pokémon, sacó de la nada una botella de vidrio y con todas sus fuerzas la arrojó hacia lo alto del cielo. Y a una velocidad increíble, la botella dio contra el globo y lo cortó haciéndole un gran agujero.
-¡El globo!- exclamó el gato asustado.
De repente todo el aire del globo comenzó a escaparse por el agujero. Y como si las leyes de la física no existieran, en vez de bajar hacia el centro pokémon, el globo salió despedido en círculos lejos de Ash y los demás. Lo último que se vio del equipo Rocket fue una brillante estrella en el cielo celeste.
-¡Wow!- exclamó Sora.- ¡Eres increíble, Kairi!- la alzó en alto como Rafiki en el Rey León.
-¡Kairi! ¡Kairi!
-¡No te entiendo nada pero aún así eres la chica más fuerte que conozco!
-¡Kairiiii!
-¡Con tu gran poder podré conseguir la X-blade fácilmente!
-¿Kairi?- se le quedó mirando la pelirroja pensativamente.
-¡Pikachu!- exclamó Ash corriendo hacia su pokémon, el cual tenía la cabeza cubierta de vendajes.- ¡¿Estás bien?
-¡Pika! ¡Pika!
-¡Lo siento mucho, Pikachu! ¡Es mi culpa que estés así!
-Pikachu.- le sonrió dándole un gran abrazo.
-¡Te quiero mucho amigo!
-¡Kairi! ¡Kairi! ¡Kairi!- seguía gritando de alegría la pequeña moviendo los brazos hacia arriba y hacia abajo, como diciéndole a Sora que le hiciera el avioncito. Pero el castaño ya no le prestaba atención. Él tenía los ojos fijos en Ash y Pikachu. De repente un sentimiento de tristeza se apoderó de él. Y es que ver a esos dos así le recordó a cierta persona. . .
-Lo. . . Lo siento, Kairi.
-¿Kairi?
-Sé que este mundo te divierte y a mí también. . . Es muy divertido ordenarte que hacer y que tú lo hagas sin cuestionarme ¡Hacemos un gran equipo! Todo esto es grandioso pero. . . No podemos quedarnos. . .
-¿Kairi?
-No me pongas esa cara. Sabes que tenemos que encontrar a Riku. Yo. . . No lo dije antes pero. . . ¡Lo extraño mucho!- la abrazó con fuerza a Kairi.- ¡Mentí en Destiny Island! ¡No hago esto para ganarle a la madre de Riku!
-¿Kairi?
-Bueno si. . . ¡Pero también lo hago porque me preocupa Riku! ¡Sobre todo porque me preocupa Riku! ¡Es mi mejor amigo y no puedo dejar que se lo lleven! ¡Es mi mejor amigo! ¡Y sin él yo. . . yo. . .!
-Kairi. Kairi. Kairi. Kairi. Kairi. Kairi. Kairi. Kairi.- repetía la pelirroja dándole palmaditas en la cabeza.
-No entendí lo que dijiste pero me da la impresión de que fue algo lindo. . . Gracias, Kairi.
Tiempo después, Sora y Kairi-chan se despidieron de Ash y los otros y regresaron a su nave. Allí, el castaño hizo uso de sus grandes habilidades de manejo y pronto puso a Sierra en órbita. Ni bien dejaron atrás aquel extraño mundo, la regordeta y pequeña Kairi volvió a como era antes.
-¡Regresé a la normalidad!- exclamó dando saltitos de alegría.
-Si. . .- suspiró desanimado Sora.
-Volví a ser una completa inútil ¿Verdad?
-Si. . . Fue lindo mientras duró. . .
Continuará. . .
¡No me miren así que Pikachu se va a poner bien! Ya saben que los Pokémons nunca mueren -_- Ok, paso a explicar el porque elegí esas técnicas para Kairi-chan (sip, aquí todo tiene su razón de ser) Mordida: en el maga de KH2 cuando Axel secuestra a Kairi, ella lo muerde en el brazo (maldita!) Lanza botella: en KH2 Kairi lanza una botella al mar (realmente este fue el mayor logro de Kairi en toda la saga -_-U) Medallón de la suerte: por el "Lucky charm" que le regala a Sora todo el tiempo (reo que ni a ella le gusta y por eso se quiere deshacer de él XD) Orgullo: me quedó fija en la memoria la imagen de Kairi echándose el cabello hacia atrás, dándosela de importante en el KH2 después de que SORA derrotara a Saix (si la memoria no me falla. . .)
Otro tema. . . Ya van unas tres personas que me dicen que les gustaría que Sora y companía (ni siquiera la nombro jajaja) visitaran un mundo hentai. . . A todos ellos les digo. . . ¡Me encanta la idea! XD El problema es que nunca vi un anime de esos jeje. . . Lo más parecido que vi fue Vandread jeje Pero como digo, me gusta la idea así que ya veremos. . . Ooootra cosa! No sé si lo notaron pero en este capitulo Sora dijo un par de frases muy pesimistas que no son muy comunes en él y además está el tema de la x-blade. . . ¿que le pasa a Sora? Yo sé jeje ^^ Por cierto. . . Gracias a cierta personita que me mandó cierto review es que me di cuenta de que había olvidado al Sora dentro de Sora en el capitulo pasado. . . Estas dos cosas y la del mundo hentai no tienen nada que ver entre sí (o tal vez si? O_o)
¡Gracias a todos por leer! ¡Sigan enviando reviews que me ponen de buen humor jajaja! ¡Y también acepto sugerencias de ideas y/o de mundos nuevos! ¡Todavía quedan muchos capitulos más! ¡Nos vemos! ¡Adiós!
