CAPITULO 3: CONFESIONES
Las semanas transcurrieron con normalidad en la vida león, comenzó a ver a helena como una gran amiga, cada noche se reunían después del trabajo para cenar o tomar algo, ya sea en el departamento de él o en la casa de ella, hablaban de lo que les ocurría en el día, y cuando llegaban los fines de semana salían a divertirse, a veces iban a bailar a un club nocturno, cenaban en algún lugar lujoso y otras veces iban al cine o simplemente se quedaban en casa viendo películas. A león le encantaba pasar el tiempo con ella, se sentía muy a gusto con la compañía de helena, pese a que era un poco tímida, se prestaba para hablar de cualquier tema.
Era un sábado por la tarde, león se encontraba durmiendo tranquilamente en su apartamento tras volver de una misión en Canadá, todo parecía normal hasta una pesadilla hace despertar súbitamente al agente.
-maldita sea, no otra vez… -decía león.
Vio su despertador y noto que eran las 6:30 de la tarde, había dormido casi todo día, esto debido a que había llegado al amanecer, se levantó de la cama y comenzó a prepararse algo de comer, pero en eso se escucha su móvil e inmediatamente contesto.
-¿diga?...
-hola león…
-helena… que sorpresa…
-solo te hablaba para saber si habías llegado con bien de tu viaje…
-por supuesto, fue un viaje de rutina…
Pero por el tono de voz de león, helena sintió que estaba pasando por algo.
-seguro que estas bien, león… te oyes alterado…
-no te preocupes… estoy bien, helena… gracias por preocuparte por mi…
-quédate donde estas, voy para allá enseguida… -dijo helena, cortando la llamada.
Minutos después, helena llega al departamento de león, en donde es recibido por este. Helena llevaba consigo una botella de vino.
-¿puedo pasar?...
-claro helena, sabes que eres bienvenida….
-disculpa si vine sin avisarte, pero me dejaste muy preocupada…
-solo tuve una pesadilla, nada más…
-con que era eso, bueno ya que estoy aquí… que te parece si disfrutamos la velada con un poco de vino que traje…
-porque no… –dijo león.
Estuvieron mirando videos musicales atreves por medio de internet durante el resto de la noche, el sabor del vino y la compañía de helena, hicieron que león olvidara por un momento aquella pesadilla.
-valla, no sabía que tenías buen gusto para los vinos, Helena… sabe muy bien…
-gracias, lo estaba guardando para una ocasión especial…
Mientras león servía más vino, Helena buscaba un video de su agrado, y entonces encuentra la cancion de I Don't Want To Live Without Youde Foreigner.
-cielos, esa es mi canción favorita… -decía helena.
-mira que coincidencia, también es mi favorita…
-¿en serio?… -dijo helena
-por supuesto… de hecho fue la primera canción que descargue cuando compre mi iPod… -respondió león.
Helena y león disfrutaban el escuchar aquella canción, pero entonces el recuerdo de la pesadilla, volvió a retumbar en la mente de león.
-que pasa león, estas bien…
-no del todo… la verdad es que no puedo dejar de pensar en lo que me paso en Centroamérica… desde aquel momento he tenido recurrentes pesadillas que no me dejan en paz y todo gracias a… ADA…
-¿Ada?...-pregunto helena.
-así es, ella es la causante de toda mi desgracia…
-pero yo pensé que ella y tu…
-durante la misión que realice en Centroamérica, me topé con ella… descubrí que estaba trabajando para unos traficantes de armas biológicas, me enfrente a ella y estuve a punto de detenerla a toda costa, pero en un descuido mío… ella… Me disparo a quemarropa…. –dijo león.
Helena se quedó sumamente perpleja al escuchar las palabras de su compañero.
-no puedo creer lo que nos estas diciendo, León… si mal no recuerdo, dijiste que podías confiar en ella, incluso mencionaste que te ayudo en varias misiones… -dijo helena.
-el actuar de Ada siempre me dejo intrigado, nunca supe de qué lado estaba, hasta ese día…. ahora luego de tantos años me di cuenta que siempre fui un juego para ella... no sabes lo arrepentido que estoy de seguirle el juego… estuve a punto de perder la vida por su culpa, el solo escuchar su nombre me hace recordar lo estúpido que fui todos estos años…– dijo León con tristeza.
Ella nunca imagino que león, estuviera sufriendo de tal manera, se notaba una profunda tristeza en la mirada del agente, entonces Helena deja a un lado su copa de vino, para sentarse a lado de él, enseguida ella le da un cálido abrazo.
-tranquilo león… no te castigues de esa forma, eres una buena persona, solamente que te fijaste en la persona equivocada… además hay muchas chicas allá afuera que matarían por tener a alguien como tú a su lado…
-no lo sé helena, a veces pienso que ya es muy tarde para mi…
-nunca es tarde, león… a veces el amor llega cuando menos lo piensas…
Entonces se quedaron mirando el uno al otro, entonces león toma de la mano a helena con delicadeza.
-helena…
-si leon…
-¿Me dejarías probar el sabor de tus labios... –dijo León, tocando con su mano el cuello de helena.
-eh… leon… fue lo último que pudo decir antes de que sus labios fueran sellados por los del agente.
-desde aquella vez que nuestras miradas se cruzaron, cuando nos adentramos en las alcantarillas… tenía ganas de besarte, helena…
-de hecho, yo también pensé lo mismo que tú, es más desde que te vi por primera vez, me sentí atraída por ti… solo que en aquel momento, las circunstancias me impidieron decirte lo que sentía… pero ahora ya puedo ocultarlo más León…. Estoy enamorada de ti… - dijo helena respondiendo con un beso.
-sabes helena, tenías razón sobre las estrellas fugaces y sus deseos… -respondió León con un suave beso apasionado.
Después de unos momentos uno del otro no se contuvo y los dos empezaron a besarse apasionadamente, después León empezaba a tocar a helena muy delicadamente, para luego despojarla de sus prendas, dejando al descubierto los enormes pechos. La bella imagen de helena desnuda éxito aún más a León, quien comenzó a besarle sus bellos senos, a lo que ella respondió.
-por favor… no te detengas….
Las manos de León se movían en todo su cuerpo, cada beso y caricia la acercaba mas a las estrellas, ambos jóvenes se dejaron llevar por sus deseos, helena se aferraba cada vez más y más al cuerpo desnudo del agente, hasta que ella no pudo aguantar más tiempo, la escucho gritar su nombre hasta que ambos jóvenes llegaron al tan ansiado clímax.
Luego de su acto de amor, helena se encontraba dormida en los brazos del agente, el veía a la hermosa joven que se le había entregado, acaricio un poco su cabellera y la beso en la frente, después cerro los ojos para luego quedarse dormido profundamente.
Los rayos del sol se filtraban por la ventana de la habitación. Helena fue la primera en despertar y lo primero que hizo fue el jugar con uno de los mechones del cabello de león, y al poco rato él se despertó lentamente.
-buenos días, dormilón….
-buen día…. Helena… -dijo león, luego de darle un cálido beso.
-cielos león… Lo de anoche fue asombroso….
-gracias helena, pero solo espero no haber sido muy brusco contigo….
-nada de eso… Esto fue lo más lindo que me ha pasado en mi vida… -decía helena, acariciándole el rostro.
Poco después, león comenzó a preparar el desayuno, el solamente vestía un pantalón de piyama y ella tenía puesta una camiseta blanca con las siglas R.P.D. que león le había prestado.
-te ves muy sexy con esa camiseta...
-gracias león… - dijo ella.
Helena se sonrojo con el comentario de león. Luego de eso estuvieron desayunando en silencio por un rato, pero fue león el que decide romper aquel silencio.
-helena, respecto a lo de anoche….
-adivino… vas a decirme que fue un error… -dijo ella un poco seria.
-por supuesto que no… lo de ayer no fue ningún error, al contrario… lo de anoche fue algo único, de hecho solo quería preguntarte el porque nunca me dijiste lo que sentías por mi...
Helena le respondió
-por que tenia miedo a que me rechazaras… además pensé que nunca dejarías de amar a ada, y el principal motivo por el cual me fui a los Ángeles, fue para tratar de no pensar en ti, pero fue todo lo contrario… de hecho, hay algo que debo decirte…
-¿de que se trata? –pregunto el.
-cuando me entere de tu incidente, me dirigí inmediatamente hacia Centroamérica para verte… mientras estabas en coma, no me separe de ti ni por un segundo…
-ahora que lo mencionas, los doctores me dijeron que una chica estuvo al cuidado mío, durante el tiempo en que estuve recuperándome en el hospital… nunca pensé que esa chica fueses tu…
-el verte inconsciente en esa cama de hospital, me partió el alma… tenía miedo de que murieras…
La chica no pudo evitar derramar una lagrima, a lo que león dijo.
-tranquila helena –dijo acariciándole el rostro- sigo vivo que es lo que importa, además en estas últimas semanas que las he pasado a tu lado, han sido las mejores de mi vida… jamás había conocido a alguien tan buena y hermosa como tu… y quiero que sepas también que me enamore de ti, helena harper.
-¡oh, león!
-¡helena!
Sus labios se unieron con gran amor y sentimiento, comenzando así una nueva relación entre ambos.
