Victorious y sus personajes no me pertenecen


Te prometo que volveré por ti


-Bien, este es el plan- comenzó a decir Jade, luego de revisar por el rabillo de la puerta y cerciorarse que nada se movía.

Habían estado un poco más de una hora esperando, tranquilos, a que ningún ruido se sintiera cerca, fue entonces cuando movieron los muebles, dejando la entrada libre solo con el seguro.

No abrieron el ropero, no se volvió a hablar más del tema desde que Tori lo protegiera con tanta ímpetu. André y Jade simplemente lo deslizaron y no volvieron a reparar en él, era lo mejor. Tanto la gótica como el moreno no sabían si de verdad querían conocer lo que se ocultaba adentro.

-Saldremos muy silenciosamente, con los barrotes, nos acercaremos a la ventana más próxima de este pasillo e intentaremos romperla… si eso no funciona…

-¿Cómo no vamos a poder romper una ventana con palos?- preguntó Tori a la aclaración, Jade solo la miró seria.

-Si eso no funciona, habremos hecho demasiado ruido, y tendremos que correr a ocultarnos. No debemos regresar aquí a menos que sea la última salida, lo mejor será ir escalera arriba.

-¿Por qué?

-Porque hay mas ventanas que podemos romper y habitaciones mas útiles que esta que seguro podemos usar… y también… buscar a los chicos- terminó Jade- ¿Están listos?

Tori se aferró mas seguramente a su barrote, al igual que André y ambos asintieron.

Jade apagó la luz de la habitación, quito el seguro y con mucha lentitud abrió la puerta.

El pasillo estaba vacío, pero las luces que antes inundaban la sala principal estaban apagadas. A la de ojos claros le tomó unos segundos acostumbrarse a la oscuridad. La luna era la única fuente de luz proveniente de las ventanas.

Con la cabeza le hizo un leve gesto a Tori y André para que la siguieran y finalmente salieron de la habitación.

Cuidaron bien de estar solos y se acercaron a la ventana más próxima a ellos.

-A la cuenta de tres- susurró Jade, empuñando con su mano y brazo sano, un pesado fierro- uno, dos y… ¡tres!

Los tres chicos golpearon con todas sus fuerzas la ventana, pero con los mismos resultados de antes, ni un solo rasguño.

-Esto debe ser una broma- se quejó André.

-Shhh, hicimos demasiado, ruido, hay que moverse- recordó Jade el plan.

Los tres se deslizaron en la oscuridad lo más rápido posible intentando llegar a las escaleras del centro, pero entonces Jade tomo de la chomba a Tori y la tiro a un costado, en un rincón oscuro antes de subir.

-¿Qué haces?- le susurró la morena.

-Shhhh- indicó la gótica, y entonces lo escucharon mejor.

Pisadas, proveniente de la planta de arriba. Tori pensó que quizás podían ser los chicos, pero esa posibilidad se disipó a medida que las pisadas se acercaban. Eran pesadas y se arrastraban, parecían llevar consigo unas cadenas que golpeaban con el piso.

Ambas chicas se quedaron inmóviles, viendo hacia la escalera, esperando que algo apareciera de un momento a otro, pero nada lo hizo y las pisadas se alejaron.

-¿Jade?

-Sea lo que sea, se fue… tenemos que seguir con el plan.

Jade sacó un poco la cabeza del rincón oscuro del que estaban y pudo ver a André escondido a la par de un mueble, le indicó con la mano que debía subir y el chico asintió.

Los tres lograron subir la escalera principal sin ser detectado. Antes de ingresar a la siguiente planta se cercioraron de estar solos. Y fue cuando volvieron a sentir las pisadas.

Giraron sus cabezas hacia la derecha, por donde se escuchaban y pudieron ver que una sombra deforme se reflejaba en la pared, acercándose, a punto de virar.

Jade comenzó a alejarse hacia la parte izquierda de la planta, tanteando la pared, hasta que su mano dio con un nuevo picaporte, abrió la puerta sin fijarse mucho y se metió, conduciendo a Tori con ella y luego a André. Cerró la puerta de la habitación lentamente. Se mantuvo quieta y pegada a esta.

Los pasos se acercaron a la puerta, se detuvieron unos momentos, como si titubearan… y finalmente se alejaron de la habitación.

-Robbie, cálmate- dijo Beck.

-Rex, Beck ¿Por qué Rex?

-Robbie, lamento lo que le paso a Rex, pero si no te calmas… todos terminaremos como él.

El moreno se acercó a la puerta nuevamente, intentando ver por el pequeño espacio que había desde el suelo y esta. Nada.

Estaban a salvo… de momentos, pero ese enorme sujeto con las cadenas… estuvo muy cerca.

-Tenemos que encontrar a los chicos… y salir de aquí cuanto antes.

-Yo no me muevo de aquí, yo no me muevo de aquí, yo no me muevo de aquí- repetía Robbie aun acomodado en un rincón.

Terminaron en el sótano del lugar, por el pasillo a la derecha. Trabaron la puerta con nada, sabían que si ese enorme sujeto quería entrar podría hacerlo, pero parecían haberlo despistado.

-Robbie, tenemos que salir de aquí, no nos podemos quedar para siempre… Tori y Jade nos necesitan.

-Están con André…

-El también nos necesita. Tu viste lo que ese sujeto hizo… ni André, ni yo, ni las chicas podrán hacer nada contra él… si las encuentra…

-No voy a salir, Beck.

-Robbie, escucha… yo también te necesito. Necesito que seas mis ojos y que estés alerta conmigo cuando subamos, por favor- suplicó Beck, finalmente había convencido al chico.

-Beck, yo no creo que pueda- habló Cat, demostrando tener mucho miedo- gritaría por todo.

-Entiendo… Cat… tú quédate aquí.

-¿Qué?- preguntó con incredulidad Robbie.

-Cat, buscaremos a Tori por el pasillo que se fueron, eso no queda muy lejos de aquí y volveremos inmediatamente por ti - siguió hablando Beck, Cat asintió- necesito que estés atenta, por si acaso debes salir de tu escondite rápido ¿está bien?

-Está bien.

-Bien… te prometo que volveremos por ti pronto.

Beck se incorporó y con una seña le indico a Robbie que lo siguiera. Aunque demostraba cierta serenidad, realmente estaba muy preocupado por Jade. Muchas cosas lo desconcertaban. En el tiempo que estuvo escondido en el sótano se pregunto varias cosas

"¿Acaso sus amigos no habían escuchado los gritos de Cat? ¿Por qué no bajaron a ayudarlos? ¿Cómo fue que ese tipo le gano tanta ventaja que los alejo de la salida? ¿Por qué no había sido capaz de escuchar otro sonido que no sean la de las cadenas de su perseguidor? Ningún grito de Jade, o de Tori, nada sobre los chicos ¿Por qué las ventanas eran irrompibles? ¿La puerta de entrada podría abrirse?"

Llegaron a la planta baja y desde donde estaban escondidos podían ver la sala principal en la que se encontraban en un principio, estaba oscura.

Se fijo en todas direcciones pero no pudo encontrar a nadie, se giró para mirar a Robbie. El chico parecía de lo mas asustado posible, pero estaba atento a todo lo que pasaba.

Ambos caminaron con sigilo y antes de llegar a la escalera principal volvieron a sentir pasos, con cadenas que se arrastraban, era ese sujeto, estaba seguro.

Beck pudo ver como las cadenas se perdían por la escalera en la parte derecha de la primera planta. Nuevamente estaban solos.

Sin perder más tiempo, Beck se acercó a la entrada, se pego a la puerta e intento abrirla sin éxito. Ahora su segundo objetivo estaba claro, seguirle las huellas a Jade por donde la había visto por última vez.

Ambos chicos llegaron al pasillo de la izquierda y pudieron ver las escaleras hacia arriba.

-Espera Beck- le suplicó Robbie- nos estamos alejando mucho de Cat.

-Robbie, estoy seguro que Jade subió las escaleras, están en la parte de arriba- manteniendo el tono bajo.

-No estás seguro.

-No hay otro camino.

-Bien… regresemos por Cat y vayamos los tres.

-Perderemos mucho tiempo.

-Sí, pero si nos separamos… ¡perderemos a Cat!

-No perderemos a Cat, ella se mantendrá escondida, ella está a salvo Rob.

-Pero…

Y fue entonces cuando un fuerte ruido de un portazo alertó a los chicos.

-¿Eso fue en el sótano?- se alarmó Robbie, viendo en dirección de donde habían venido.

-No… eso fue más cerca

-Beck, tenemos que volver por Cat.

-Está bien…

Ambos chicos retomaron a sus pasos, el sótano estaba en el pasillo derecho, justo antes de la puerta que terminaba con este… que estaba cerrada… pero ya no.

-¿Esa puerta estaba cerrada?- preguntó Beck con curiosidad.

-Cuando nos perseguía ese tipo, estaba cerrada… pero cuando salimos… no… no lo sé, no me fije- confeso Robbie- No, Beck, hay que ir por Cat- suplicó de nuevo al ver que su amigo pasaba de largo de las escaleras hacia el sótano y se dirigía a la puerta.

-Solo… revisare un poco ¿sí?

Beck entró a la habitación y se encontró con que esta era pequeña, como un estudio chico, con dos sillones y una tela en el suelo, olía realmente mal y a oxido.

-Robbie, ciérrala puerta.

-¿Qué?

-Cierra la puerta, aquí hay algo y no puedo ver en la oscuridad, debo prender la luz.

Su amigo entró con él a al habitación y cerró con cuidado la puerta. Beck apretó el interruptor y la luz los cegó por unos segundos.

Ahora que veía mejor la habitación pudo notar que en efecto era como un estudio, con una mesa, ropero y placar, con un espejo rota manchada de sangre.

-¡Oh por Dios!- se lamentó Robbie, tapándose la boca con su manga, al notar un peluche con entrañas arriba del placar.

-Mira- esta sangre es reciente- le indico Beck un pequeño charco justo en el medio de la habitación- Jade estuvo aquí.

-¿Cómo lo sabes?

-Las huellas sobre ese charco tiene la misma forma que sus botas y esa tela de allí es la misma que usaba Tori en su camisa.

-Esta rasgada- aportó Robbie, viendo que solo era parte de una manga- y cubierta de sangre.

-Si…

-¿Qué crees que les paso?

-No lo sé…

Beck siguió buscando en el lugar algo que le indicara el paradero de sus amigos, pero no encontró nada más.

-¿Beck?... el ropero- comentó por lo bajo Robbie, haciendo que el canadiense también mirara en esa dirección

Un enorme ropero estaba parado a un lado, parecía antiguo y era bastante grande. Algo goteaba de él.

Beck se acercó poniendo en cuclillas, tocando el líquido que salía, miró la puerta del ropero y se alejo unos pasos.

-¿Qué tiene?- preguntó con curiosidad Robbie, pero se callo al ver que los dedos de Beck estaban manchados de sangre.

-Te… tenemos que…que volver con Cat, Beck… tenemos que…- comenzó a tartamudear Robbie, pero Beck dio dos pasos firmes hacia adelante, tomando con ambas manos la puerta del ropero y con un último aire de valor, temiendo poder encontrar lo peor allí, abrió la puerta.

Ambos chicos se quedaron viendo el interior, sin poder decir una palabra, sus respiración se agitaron solo de tener esa imagen en frente.

Con la misma ímpetu que Beck abrió la puerta, la cerro. Quedándose inmóvil frente al ropero por unos segundo.

-Esa…esa…esa… Trina- terminó diciendo Robbie en un hilo de voz- la…la…la… colgaron de los tobillos y…y…y… ¡Estaba muerta! Nos vamos a morir todos, todos, nos moriremos… morir… ¡Dios!

-Robbie ¡Robbie!- Beck giro y tomó a su amigo de los hombros- necesito que te calmes, pero a Beck también se le hacía complicando teniendo la imagen de la hermana de Tori colgada como si se estuviera exhibiendo carne, con cortes por todos lados, ya casi no quedaba sangre en su cuerpo- No viste nada ¿entiendes ,Robbie? No vamos a hablar de esto, primero encontraremos a los demás, saldremos de aquí, llamaremos a la policía y ellos se encargaran. No digas nada de esto a nadie… solo harás que se perturben mas.

-La mataron Beck, está muerta… nos moriremos todos.

-Robbie, ¡Robbie! No permitiré que eso pase ¿de acuerdo? Nadie más va a morir, saldremos de esta.

El chico de anteojos se estrujo la cara en sus manos pero terminó asintiendo.

-Vamos por Cat.

Apagaron la luces y con cautela salieron de la habitación, nuevamente nadie los acompañaba. Bajaron al sótano y abrieron la puerta sin ningún problema.

-¿Cat? Sal… debemos irnos- dijo Robbie, aun perturbado, pero intentando disimular. Beck tenía razón, alterar a las chicas solo empeoraría las cosas.

Pero nadie contestó.

-¿Cat?- volvió a llamar.

Le dio otra mirada al lugar antes de encontrarse con la mirada seria de Beck, este solo pudo mirar escaleras arriba antes de negar con la cabeza.

-No está aquí, se ha ido.


Nota del autor.

No sé qué decirles… comenten si les gusto ;) debo apurar la marcha con esto :P