UN MILENIO PARA AMARNOS.
Yami X Yugi
Parte tres.
Horas mas tarde...
-¡Vaya cena que hemos comido! ¿No creen que estuvo deliciosa?-dijo Joey relamiéndose al recordar la cena que habían comido hace no mucho tiempo.
-Joey compadre, ¿Algún día dejaras de pensar con el estomago? En serio deberías de estrenar el cerebro, no creo que lo hayas usado nunca-dijo burlón Tristan viendo al rubio, quien se molesto ante su comentario.
-¡Ya, ya chicos esténse en paz! Y es mejor que vayamos a descansar ya es tarde y mañana tenemos que ir al hospital a ver a Serenity, por lo que ¡Buenas noches a todos!-se despidió Tea amablemente, subiendo a su habitación.
-¡Tea tiene razón! Es hora de dormir y estoy cansado, por lo que buenas noches, también- se despidieron Mokuba y Bakura a la vez, subiendo tras la chica a sus respectivas habitaciones, seguidos de Joey y Tristan que seguían peleando por lo de hace un momento, mientras Seto les veía con una expresión de: ¡esos dos son unos imposibles!, siguiéndolos para ir a su habitación pero antes de entrar a esta...
-¿Cómo estará Yugi? Se le veía cansado esta tarde, quizás debería comprobar si se encuentra bien-pensó Seto caminando hacia la puerta de Yugi, deteniéndose ante la misma y haciendo girar la perilla...
-¿Por qué estará cerrado con llave? Es extraño, esto me empieza a preocupar, aunque ¿Por qué lo hago? Yugi no significa nada para mi, ¿verdad? Es un buen chico, inteligente, excelente duelista y muy inocente pero no es mi amigo, por lo que no debería de importarme lo que haga o deje de hacer y sin embargo necesito saber si se encuentra bien-pensó Seto sacando de sus ropas una llave maestra que le permitía abrir todas las habitaciones de la mansión, por lo que deslizándola en la cerradura, no tardo en abrir la puerta, entrando calladamente en la habitación... pero aun asi despertó a uno de los durmientes.
-¿Quién viene? Será mejor hacerme invisible, no deben verme con mi hikari hasta que este listo para decírselo a sus amigos-pensó Yami mientras con sumo cuidado se desprendía del abrazo de su luz, para de inmediato levantarse del lecho, tornándose invisible a los ojos del intruso, sorprendiéndose al ver de quien se trataba.
-¡KAIBA! ¿Qué hace aquí?-pensó Yami extrañado de ver al dueño de Corporación Kaiba en la habitación de su Yugi.
-¡Que desarreglo! Yugi es mucho mas desordenado que Mokuba-pensó Seto con una leve sonrisa en los labios al ver el completo desastre en el cuarto del chico, notando como la ropa del mismo estaba por todos lados del suelo, incluso pudo notar el rompecabezas del milenio, lo cual se le hizo mas extraño puesto que Yugi no solía ser tan descuidado con sus cosas, definitivamente había sido una buena idea entrar pues no tenia duda de que al chico le había sucedido algo que esperaba no fuese nada serio(N de A: Yo diría que fue todo lo serio del mundo, ¿no creen? Pues nadie negara que lo pasado entre Yami y su luz no fuera serio, ¿cierto?)por lo que con lentitud fue acercándose hasta la cama, donde descansaba placidamente y ajeno a lo que ocurría un inocente ángel de luz, pudiendo observar al chico, notando sorprendido la desnudez del mismo, impactándose ante la belleza que veía, pues verdaderamente Yugi era muy hermoso, con aquella mechas de cabello cayendo desordenadamente hasta sus hombros, esa espalda aunque no muy musculada era perfecta, estrecha cintura, un trasero firme y redondeado, asi como unas piernas por demás perfectas.
-¡Es hermoso, realmente lo es!-pensaba Seto admirado de la belleza que contemplaba, mientras se acercaba-como si estuviese hipotizado-hasta el lecho, sentandose en el borde de la cama al mismo tiempo que sus ojos no dejaban de recorrer la silueta del chico sobre de esta y sin contenerse el deseo que lo embriagaba deslizo, apenas rozando, sus dedos por aquella piel tan suave acariciando lentamente la espalda del chico dormido.
-¿Que demonios esta haciendo Kaiba? ¿Quien se cree para tocar a mi tenshi?-pensaba furioso Yami, al ver las caricias del otro joven sobre su luz, tomando la desicion de aparecerse ante el mismo pues nadie podia tocar lo que era suyo, nunca lo permitiria pero antes de que hicera algo al respecto...
Seto Kaiba se levanto del lecho con rapidez increible, abandonando la habitacion en ese momento ante los consternados ojos de Yami, que no comprendia a que venia todo aquello.
-Kaiba actua muy raro, sera mejor vigilarlo despues de todo no me a gustado en absoluto la forma en que se acercado a mi Yugi pero por ahora eso no es importante, si no volver al lado de mi angel-penso Yami acostandose de nuevo en el lecho al darse cuenta de que Yugi se removia ansioso en sus sueños, como si se percatara de que no se encontraba a su lado, puesto que una vez que lo estuvo, el chico continuo durmiendo un sueño mas apacible.
Y mientras tanto en la habitacion de enfrente....
-¡Dios mio! ¿Que ha sido todo eso? Si no hubiera abandonado el cuarto, me habria metido en la cama de Yugi y lo tomaria, ¡Dioses! ¿Que clase de pervertido soy? Ademas ¿Por que es precisamente el pequeño Yugi, quien me hace sentir este deseo? No soy gay ¿o si? Lo admito nunca antes habia sentido tal cosa, solo con el, solo al ver su desnudez haciendome anhelarlo, poseerlo, hacerlo mio solamente, ¡Maldicion, lo deseo tanto!-pensaba entre asustado y excitado Seto sintiendo la deliciosa presion que se habia formado bajo su cintura, entre sus piernas.
-Pero nunca antes habia visto alguien tan hermoso como Yugi Moto, es todo un angel y verdaderamente es una tentacion divina, con ese bello cuerpo e inocencia que irradia sin darse cuenta; ¡sentirlo! Debe ser la experiencia mas maravillosa de la vida, sus pequeñas manos recorriendome por completo, su fragil cuerpo unido al mio en una exquisita danza, deslizando mis manos sobre el, tocando esa suave y calida piel, besar sus labios, hinchandolos con mis besos, excitando sus pezones mientras mi mano masturba su hombria, llevandolo hasta el limite igual a como Yugi lo haria conmigo, nos tocariamos hasta no soportarlo mas, hasta llegar al limite y entonces cuando no pudieramos mas, lo tomaria, le penetraria, vaciando mi semilla en su interior, cayendo pesadamente sobre el aun dentro de su interior, sintiendo su cuerpo empapado de sudor, igual que el mio ¡Dios, Yugi!-exclamo Seto mientras con su propia mano se masturbaba, desnudandose durante el proceso siempre imaginando que era el pequeño Yugi quien lo hacia, estimulandose cada vez mas de prisa, moviendo sus caderas aun ritmo por demas frenetico ansioso por llegar al final de aquella excitacion, sintiendo todo su ser vibrar, teniendo incluso los labios henchidos cual si les estuvieran besando intensa y apasionadamente.
-¡Diablos, Joey ronca mas que un tren descompuesto! Definitivamente no puedo dormir aqui, es mejor que vaya a caminar, a ver si por lo menos asi me agoto lo suficiente como para no escuchar esos horribles ronquidos-pensaba Bakura molesto, mientras intentaba conciliar el sueño, algo por demas imposible gracias a los roquidos que daba el rubio, por lo que sin otro remedio se levanto de la cama, abandonando la habitacion en un intento por no estrangular a su compañero de cuarto.
-Deberias de ser mas paciente con Joey, realmente no creo que lo haga a proposito-dijo una voz suve dentro de Bakura.
-¿No se supone que estabas dormido, Ryu?-replico Bakura al darse cuenta de quien le hablaba.
-Me desperte al sentir movimiento; pero hablando en serio deberias de tratar de calmarte, no querras que alguin note que no eres el chico bueno que aparentes ser, ¿verdad?-dijo Ryu en la cabeza de Bakura.
-¡Ridiculo!-musito Bakura ignorando abeirtamente a su otro yo.
-No lograras nada con ignorarme, sabes muy bien que puedo darte tdoa la lata del mundo y entre mas lo hagas mas lata te doy yo; pero pasando a otra cosa ¿Por que te detienes frente a la habitacion de Yugi? No pensaras en robar su articulo del milenio a estas hora, despeus de todo si lo haces estoy seguro de que esta vez si te atrapan, Bakura-dijo Ryu extrañado al ver como se detenian frente a la habitacion del poseedor del rompecabezas del milenio.
-¡No soy tan estupido, Ryu! Solo que hay algo raro, puedo sentir una fuerte presencia que viene de la habitacion del pequeño Yugi, es una presencia tan nilenaria como yo pero a la vez es muy diferente a mi, esta presencia tiene una aura que no puedo comprender muy bien y que podria resultar peligrosa para mis futuros planes-dijo Bakura colocando su mano sobre la puerta, sientiendo una extraña aura que lo confundia especialmente, teniendo la sensacion de que ya la habia sentido antes pero no lograba recordar donde o cuando.
-Solo hay una manera de saber ¿Quien es? Por que no entramos y lo averiguamos-sugirio Ryu con una sonrisa, curioso por las palabras de su otro yo pero antes de que abrieran la puerta... un ruido proveniente del cuarto de enfrente les llamo la atencion.
-Ese ruido viene de la habitacion de Kaiba, ¿Que le pasara?-se preguntaron Ryu y Bakura, volteandose hacia el otro cuarto, curiosos y acercandose a la puerte del mismo, la abrieron lentamente dandose cuenta de que lo oido no era un ruido, sino mas bien una serie de gemidos que iban in crecenso, los cuales provenian del mismisimo Seto Kaiba y que continuaron hasta que finalmente se libero con un fuerte estremecimiento, asi como arquemiento de espalda, gimiendo el nombre de su imaginario amante ¡YUGI!
-Pero que interesante, ¿Quien diria que Seto Kaiba se masturba pensando en el pequeño Yugi Moto? Esto si que es interesante y saberlo quizas convenga a nuestros planes, ¿Cierto, Ryu?-dijo Bakura con una maliciosa sonrisa, cerrando cuidadosamente la puerta para que Kaiba no se diera cuenta de que le habian espiado.
-No creo que meternos en las intimidades de Kaiba nos ayude de mucho pero estoy seguro que encontraras la manera para que esta informacion no sea de utilidad, Bakura-respondio Ryu con voz cansada puesto que estaba agotado podria ser que su yo maligno no tuviese sueño pero el -definitivamente-si.
-¡Por supuesto que le encontrare utilidad, Ryu! Ahora vamonos a dormir que no me conviene que te caigas de sueño, despues de todo debo agradecerle al tonto de Joey por roncar como lo hace ya que asi logre enterarme de las fantasias de Seto Kaiba-dijo Bakura sin perder su sonrisa encaminandose nuevamente a la habitacion que compartia con Joey y Tristan, donde una vez que se hubo acomodado, cayo en un placentero sueño mientras su mente trasaba planes para lo que recien habia descubierto y que podria resultarle util para apoderarse del rompecabezas del milenio.
Y asi....
Continuara....
Yami X Yugi
Parte tres.
Horas mas tarde...
-¡Vaya cena que hemos comido! ¿No creen que estuvo deliciosa?-dijo Joey relamiéndose al recordar la cena que habían comido hace no mucho tiempo.
-Joey compadre, ¿Algún día dejaras de pensar con el estomago? En serio deberías de estrenar el cerebro, no creo que lo hayas usado nunca-dijo burlón Tristan viendo al rubio, quien se molesto ante su comentario.
-¡Ya, ya chicos esténse en paz! Y es mejor que vayamos a descansar ya es tarde y mañana tenemos que ir al hospital a ver a Serenity, por lo que ¡Buenas noches a todos!-se despidió Tea amablemente, subiendo a su habitación.
-¡Tea tiene razón! Es hora de dormir y estoy cansado, por lo que buenas noches, también- se despidieron Mokuba y Bakura a la vez, subiendo tras la chica a sus respectivas habitaciones, seguidos de Joey y Tristan que seguían peleando por lo de hace un momento, mientras Seto les veía con una expresión de: ¡esos dos son unos imposibles!, siguiéndolos para ir a su habitación pero antes de entrar a esta...
-¿Cómo estará Yugi? Se le veía cansado esta tarde, quizás debería comprobar si se encuentra bien-pensó Seto caminando hacia la puerta de Yugi, deteniéndose ante la misma y haciendo girar la perilla...
-¿Por qué estará cerrado con llave? Es extraño, esto me empieza a preocupar, aunque ¿Por qué lo hago? Yugi no significa nada para mi, ¿verdad? Es un buen chico, inteligente, excelente duelista y muy inocente pero no es mi amigo, por lo que no debería de importarme lo que haga o deje de hacer y sin embargo necesito saber si se encuentra bien-pensó Seto sacando de sus ropas una llave maestra que le permitía abrir todas las habitaciones de la mansión, por lo que deslizándola en la cerradura, no tardo en abrir la puerta, entrando calladamente en la habitación... pero aun asi despertó a uno de los durmientes.
-¿Quién viene? Será mejor hacerme invisible, no deben verme con mi hikari hasta que este listo para decírselo a sus amigos-pensó Yami mientras con sumo cuidado se desprendía del abrazo de su luz, para de inmediato levantarse del lecho, tornándose invisible a los ojos del intruso, sorprendiéndose al ver de quien se trataba.
-¡KAIBA! ¿Qué hace aquí?-pensó Yami extrañado de ver al dueño de Corporación Kaiba en la habitación de su Yugi.
-¡Que desarreglo! Yugi es mucho mas desordenado que Mokuba-pensó Seto con una leve sonrisa en los labios al ver el completo desastre en el cuarto del chico, notando como la ropa del mismo estaba por todos lados del suelo, incluso pudo notar el rompecabezas del milenio, lo cual se le hizo mas extraño puesto que Yugi no solía ser tan descuidado con sus cosas, definitivamente había sido una buena idea entrar pues no tenia duda de que al chico le había sucedido algo que esperaba no fuese nada serio(N de A: Yo diría que fue todo lo serio del mundo, ¿no creen? Pues nadie negara que lo pasado entre Yami y su luz no fuera serio, ¿cierto?)por lo que con lentitud fue acercándose hasta la cama, donde descansaba placidamente y ajeno a lo que ocurría un inocente ángel de luz, pudiendo observar al chico, notando sorprendido la desnudez del mismo, impactándose ante la belleza que veía, pues verdaderamente Yugi era muy hermoso, con aquella mechas de cabello cayendo desordenadamente hasta sus hombros, esa espalda aunque no muy musculada era perfecta, estrecha cintura, un trasero firme y redondeado, asi como unas piernas por demás perfectas.
-¡Es hermoso, realmente lo es!-pensaba Seto admirado de la belleza que contemplaba, mientras se acercaba-como si estuviese hipotizado-hasta el lecho, sentandose en el borde de la cama al mismo tiempo que sus ojos no dejaban de recorrer la silueta del chico sobre de esta y sin contenerse el deseo que lo embriagaba deslizo, apenas rozando, sus dedos por aquella piel tan suave acariciando lentamente la espalda del chico dormido.
-¿Que demonios esta haciendo Kaiba? ¿Quien se cree para tocar a mi tenshi?-pensaba furioso Yami, al ver las caricias del otro joven sobre su luz, tomando la desicion de aparecerse ante el mismo pues nadie podia tocar lo que era suyo, nunca lo permitiria pero antes de que hicera algo al respecto...
Seto Kaiba se levanto del lecho con rapidez increible, abandonando la habitacion en ese momento ante los consternados ojos de Yami, que no comprendia a que venia todo aquello.
-Kaiba actua muy raro, sera mejor vigilarlo despues de todo no me a gustado en absoluto la forma en que se acercado a mi Yugi pero por ahora eso no es importante, si no volver al lado de mi angel-penso Yami acostandose de nuevo en el lecho al darse cuenta de que Yugi se removia ansioso en sus sueños, como si se percatara de que no se encontraba a su lado, puesto que una vez que lo estuvo, el chico continuo durmiendo un sueño mas apacible.
Y mientras tanto en la habitacion de enfrente....
-¡Dios mio! ¿Que ha sido todo eso? Si no hubiera abandonado el cuarto, me habria metido en la cama de Yugi y lo tomaria, ¡Dioses! ¿Que clase de pervertido soy? Ademas ¿Por que es precisamente el pequeño Yugi, quien me hace sentir este deseo? No soy gay ¿o si? Lo admito nunca antes habia sentido tal cosa, solo con el, solo al ver su desnudez haciendome anhelarlo, poseerlo, hacerlo mio solamente, ¡Maldicion, lo deseo tanto!-pensaba entre asustado y excitado Seto sintiendo la deliciosa presion que se habia formado bajo su cintura, entre sus piernas.
-Pero nunca antes habia visto alguien tan hermoso como Yugi Moto, es todo un angel y verdaderamente es una tentacion divina, con ese bello cuerpo e inocencia que irradia sin darse cuenta; ¡sentirlo! Debe ser la experiencia mas maravillosa de la vida, sus pequeñas manos recorriendome por completo, su fragil cuerpo unido al mio en una exquisita danza, deslizando mis manos sobre el, tocando esa suave y calida piel, besar sus labios, hinchandolos con mis besos, excitando sus pezones mientras mi mano masturba su hombria, llevandolo hasta el limite igual a como Yugi lo haria conmigo, nos tocariamos hasta no soportarlo mas, hasta llegar al limite y entonces cuando no pudieramos mas, lo tomaria, le penetraria, vaciando mi semilla en su interior, cayendo pesadamente sobre el aun dentro de su interior, sintiendo su cuerpo empapado de sudor, igual que el mio ¡Dios, Yugi!-exclamo Seto mientras con su propia mano se masturbaba, desnudandose durante el proceso siempre imaginando que era el pequeño Yugi quien lo hacia, estimulandose cada vez mas de prisa, moviendo sus caderas aun ritmo por demas frenetico ansioso por llegar al final de aquella excitacion, sintiendo todo su ser vibrar, teniendo incluso los labios henchidos cual si les estuvieran besando intensa y apasionadamente.
-¡Diablos, Joey ronca mas que un tren descompuesto! Definitivamente no puedo dormir aqui, es mejor que vaya a caminar, a ver si por lo menos asi me agoto lo suficiente como para no escuchar esos horribles ronquidos-pensaba Bakura molesto, mientras intentaba conciliar el sueño, algo por demas imposible gracias a los roquidos que daba el rubio, por lo que sin otro remedio se levanto de la cama, abandonando la habitacion en un intento por no estrangular a su compañero de cuarto.
-Deberias de ser mas paciente con Joey, realmente no creo que lo haga a proposito-dijo una voz suve dentro de Bakura.
-¿No se supone que estabas dormido, Ryu?-replico Bakura al darse cuenta de quien le hablaba.
-Me desperte al sentir movimiento; pero hablando en serio deberias de tratar de calmarte, no querras que alguin note que no eres el chico bueno que aparentes ser, ¿verdad?-dijo Ryu en la cabeza de Bakura.
-¡Ridiculo!-musito Bakura ignorando abeirtamente a su otro yo.
-No lograras nada con ignorarme, sabes muy bien que puedo darte tdoa la lata del mundo y entre mas lo hagas mas lata te doy yo; pero pasando a otra cosa ¿Por que te detienes frente a la habitacion de Yugi? No pensaras en robar su articulo del milenio a estas hora, despeus de todo si lo haces estoy seguro de que esta vez si te atrapan, Bakura-dijo Ryu extrañado al ver como se detenian frente a la habitacion del poseedor del rompecabezas del milenio.
-¡No soy tan estupido, Ryu! Solo que hay algo raro, puedo sentir una fuerte presencia que viene de la habitacion del pequeño Yugi, es una presencia tan nilenaria como yo pero a la vez es muy diferente a mi, esta presencia tiene una aura que no puedo comprender muy bien y que podria resultar peligrosa para mis futuros planes-dijo Bakura colocando su mano sobre la puerta, sientiendo una extraña aura que lo confundia especialmente, teniendo la sensacion de que ya la habia sentido antes pero no lograba recordar donde o cuando.
-Solo hay una manera de saber ¿Quien es? Por que no entramos y lo averiguamos-sugirio Ryu con una sonrisa, curioso por las palabras de su otro yo pero antes de que abrieran la puerta... un ruido proveniente del cuarto de enfrente les llamo la atencion.
-Ese ruido viene de la habitacion de Kaiba, ¿Que le pasara?-se preguntaron Ryu y Bakura, volteandose hacia el otro cuarto, curiosos y acercandose a la puerte del mismo, la abrieron lentamente dandose cuenta de que lo oido no era un ruido, sino mas bien una serie de gemidos que iban in crecenso, los cuales provenian del mismisimo Seto Kaiba y que continuaron hasta que finalmente se libero con un fuerte estremecimiento, asi como arquemiento de espalda, gimiendo el nombre de su imaginario amante ¡YUGI!
-Pero que interesante, ¿Quien diria que Seto Kaiba se masturba pensando en el pequeño Yugi Moto? Esto si que es interesante y saberlo quizas convenga a nuestros planes, ¿Cierto, Ryu?-dijo Bakura con una maliciosa sonrisa, cerrando cuidadosamente la puerta para que Kaiba no se diera cuenta de que le habian espiado.
-No creo que meternos en las intimidades de Kaiba nos ayude de mucho pero estoy seguro que encontraras la manera para que esta informacion no sea de utilidad, Bakura-respondio Ryu con voz cansada puesto que estaba agotado podria ser que su yo maligno no tuviese sueño pero el -definitivamente-si.
-¡Por supuesto que le encontrare utilidad, Ryu! Ahora vamonos a dormir que no me conviene que te caigas de sueño, despues de todo debo agradecerle al tonto de Joey por roncar como lo hace ya que asi logre enterarme de las fantasias de Seto Kaiba-dijo Bakura sin perder su sonrisa encaminandose nuevamente a la habitacion que compartia con Joey y Tristan, donde una vez que se hubo acomodado, cayo en un placentero sueño mientras su mente trasaba planes para lo que recien habia descubierto y que podria resultarle util para apoderarse del rompecabezas del milenio.
Y asi....
Continuara....
