Anteriormente...

- Bueno, pongámonos en marcha, nos espera un caso que resolver y un mundo que salvar ¿verdad?

- Vamos a empezar este juego macabro entonces.

Y juntos retomaron la marcha por las calles lúgubres del peculiar mundo virtual rumbo al primer caso por resolver, con una situación radicalmente diferente al del principio.


Capitulo 3: Un misterio y un veneno.

Los dos iban de camino hacia la casa del asesinato charlando sobre la situación que se les acababa de presentar.

- Ha sido una suerte que escogiéramos este caso de nivel 4, podemos encontrar la primera pista que nos conduzca a resolver este entrillado en que se ha convertido el juego.

- Aunque encontremos una pista, ¿Crees que será fácil resolver la situación? – añadió Haibara preocupada – si no creyeran que es sumamente difícil encontrarlos no se habrían dado el anunció tan abiertamente. Esta situación les parece divertida y recuerda que han dicho que vayamos con cuidado porque cualquier dolor que experimentemos aquí será real para nosotros. ¿Quién dice que aunque nos acerquemos a ellos se queden de brazos cruzados? Podrían eliminarnos sin pestañear.

- Bueno en parte tienes razón pero están confiados, como tú has dicho, para ellos esto es un juego y nos incitan a encontrarlos, también es cierto que existe la posibilidad de que tomen medidas si nos acercamos demasiado, no obstante, se ven confiados y eso a mi parecer es un fallo en su juego, esta confianza puede llevar a que cometan errores y nos subestimen. Si jugamos bien nuestras cartas podemos hacer que esa confianza se levante contra ellos

- Te veo muy seguro de nuestras posibilidades.

- ¡Por supuesto! ¿Qué clase de detective sería si pensara lo contrario? Ya lo dije antes, los atrapare cueste lo que cueste – al finalizar el comentario Conan giro la cabeza y sonrió a la chica.

Los pensamiento de Haibara eran confusos "Y yo que pensaba que Conan era único en su especie, se ve que hay más chicos como él. Capaces de sonreír ante las dificultades e irradiando seguridad en sí mismos y sobretodo narcisistas que se creen que pueden resolverlo todo… Y a todo esto ¿Dónde estará Conan? ¿Estará bien? ¿Que pensara el de todo esto? Seguro que lo primero que ha hecho al escuchar el anuncio ha sido envolverse en un caso, no tiene remedio. Espero que si continuo resolviendo casos acabaré encontrándome con él."

- Te veo pensativa, ¿preocupada por algo en especial? – interrumpió los pensamientos de Haibara fueron interrumpidos.

- Bueno no es preocupación en particular, un amigo mío también está en el juego, en cierta manera tú me recuerdas a él- dijo fijando la mirada en el chico - pero seguro que estará bien. Es un maniático de los misterios sabe cómo reaccionar ante situaciones difíciles por lo que estará bien.

- Mmm… esa confianza que tienes en él ¿te gusta verdad?

- ¡¿Qué?! – Haibara se detuvo sobresaltada y con la cara roja – ¡Por-por-por supuesto que no! Solo somos a-a-amigos, buenos amigos. Gustarme un maniático de Sherlock Holmes, del futbol y los misterios, por favor. Solo somos amigos ¡Amigos!

- Está bien, está bien - "la manera en la que se enfada me parece familiar, es como Haibara en el carácter" – En defensa de tu amigo, debo añadir que el futbol y los misterios son geniales.

- ¡Genial! Otro chico igual ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Los dos cruzaron miradas y empezaron a reírse de su tonta discusión. En un mundo donde su vida estaba sujeta de un hilo los dos pensaban que era agradable el poder tener conversaciones desenfadadas como esa.

No tardaron mucho en llegar a la casa de los hechos. Cuando llegaron a la casa se sorprendieron, era una casa bastante grande con un amplio jardín decorado con flores de todo tipo, desentonaba con todo lo visto en la ciudad hasta entonces. La casa con sus tejados prominentes, sus recargados detalles en la fachada y pilares, colores vivos, toda ella transmitía poderío, riqueza y glamour.

- Nada como tener dinero en el siglo XIX – dijo Conan para sí mismo inspeccionando la casa – ¿entramos entonces? Estoy impaciente por ver la escena del crimen.

- Esperemos que podamos resolverlo.

- No te preocupes, no hay misterios que no se puedan resolver –se adentró en la casa y Haibara se apresuró a seguirlo en su mente rebotaron esas palabras iguales que a las del Conan que ella conocia.

Conan toco a la puerta y una chica de pelo castaño y traje de sirvienta abrió la puerta inmediatamente.

- Ustedes deben ser los detectives que vienen a resolver el caso, por favor pasen.

Conan y Haibara pasaron al interior de la casa. La decoración del interior era igualmente ostentosa como la del exterior. Después de observar la casa, Conan hablo.

- Me llamo Shinichi Kudo y ella es Shiho Miyano, somos los detectives encargados de investigar el caso. ¿Hay alguien más en casa? – pregunto en la búsqueda de todos los sospechosos del crimen, que según marcaba el anunció eran 5.

- Si señor – contesto a la pregunta del detective – están reunidos en el salón.

- Muy bien, esperen en el comedor y que nadie salga por favor. Mientras mi compañera y yo inspeccionaremos la habitación del crimen.

- La habitación donde ocurrió el suceso es el estudio del amo pueden verlo desde aquí, está justo a vuestra derecha, con su permiso marcho a informar a comedor de que han llegado y de sus órdenes.

- Seria de ayuda, gracias – contesto Haibara un poco molesta ya que se había sentido desplazada de la conversación hasta entonces.

Los dos detectives miraron como se iba y entraba en el comedor la sirvienta.

- ¿Porque le has contestado así? Son programas informáticos y no son personas reales solo están para dar información y cumplir órdenes nuestras.

- Por nada en particular – en la voz de Haibara se notaba aun la molestia – entonces que ¿nos ponemos manos a la obra?

- ¡Cierto! Resolvamos el crimen – Dijo ilusionado Conan su preocupación por la molestia de Haibara había desaparecido.

Los dos entraron en el despacho del fallecido. El despacho era amplio, al entrar en la habitación lo primero que vieron fue la mesa de estudio y detrás suyo unas grandes estanterías llenas de libros. Había libros de todo tipo, desde libros de leyes, pasando por libros de caza hasta llegar a libros sobre fauna y flora. En la habitación no había mucho más, una lámpara en la mesita, diferentes escritos, una taza de té, un teléfono particular y un gran reloj de madera de roble al acabar las estanterías de la izquierda.

- ¿Te has fijado en la puerta al entrar? – pregunto Conan evaluando las habilidades de percepción de su acompañante.

- Sí, no tiene ninguna cerradura de cara al exterior, la única que cerradura está en el interior, por lo que la única manera de cerrar la puerta es estando en la habitación – dijo esto con sorna, Haibara había descubierto las intenciones del detective.

- Tenía que probar si eras buena – se justificó Conan encogiéndose de hombros y con una sonrisa.

- Mas te vale no volver a intentarlo – sonrió Haibara con cierta amenaza.

- Bien, bien te aseguro que no volverá a pasar –"Solo era una inocente evaluación, no entiendo a las mujer" – Comencemos a inspeccionar el despacho…. si te parece bien – añadió esto último rápidamente.

- Estoy contigo, empecemos a investigar – Conan vio como sonreía tras estas palabras, volvió a pensar "de verdad que no entiendo a las mujer" y resignado se puso a investigar.

Inspeccionaron primero el cadáver de la víctima, la muerte concordaron los dos había sido por paro cardiorrespiratorio. No encontraron nada en la víctima que pudiera servir de prueba para la investigación.

Al acabar de examinar el cuerpo, Conan fue abrir el cajón para buscar algún posible papel que ayudase en la investigación, al abrir el segundo cajón le llamo la atención un cuaderno en especial, lo abrió y después de leerlo sonrió, había encontrado el posible motivo del crimen. Cogió el cuaderno y se lo dio a Haibara para que lo leyese.

- Aquí tienes el posible motivo del crimen – dijo sonriendo había encontrado una prueba crucial para el caso.

- Interesante – contesto Haibara – Yo también he encontrado algo – añadió con énfasis – ¿ves esta taza? Al principio pensé que era una taza cualquiera, pero al agacharme para inspeccionar el suelo, me pareció oler un fuerte olor que provenía de la taza, y cuando me acerque pude identificar el olor. Es Estricnina, se obtiene de "la semilla de la nuez vómica", es una substancia que en ciertas dosis bloquea las señales nerviosas que reciben los músculos y produce un paro respiratorio. Se suele emplear en la caza de cebo para animales – Haibara concluyo su hallazgo con orgullo en su voz.

- ¡Muy buena Shiho! – Conan le impresiono sus conocimientos sobre el veneno – Tenemos un posible motivo y causa del asesinato. Vayamos al comedor a investigar a los sospechosos.

Salieron del despacho y se dirigieron hacia el comedor donde los esperaban 5 personas. Haibara y Conan estaban sorprendidos el uno del otro, no pensaban que harían tan buena combinación y con esos pensamientos llegar al comedor.

- Ya hemos investigado el despacho y ahora nos gustaría hacerles unas preguntas – inicio la conversación Conan.

- Primero dígannos a que hora encontraron el cuerpo del fallecido – secundo Haibara.

El primero que hablo fue uno de los hombres de seguridad de la casa.

- El señor se encerró desde las 4 y solo recibió la visita de la sirvienta antes de las 5 para la hora del té. Sobre las 5 se escuchó como un timbre de la habitación del señor y me pareció que estaba hablando. Preocupado llame a la puerta pero me dijo que lo dejara, su voz parecía bastante enfadada, una hora después cuando llame no contesto nadie, así que le pedí a mi compañero que observase desde la ventana y cuando vio al señor en el suelo, inmediatamente entre en la habitación rompiendo la cerradura y allí estaba muerto en el suelo al lado de su escritorio.

Conan sonrió justo cuando acabo el relato, Haibara se percató del cambio en las facciones de su compañero detective.

- Muy bien, gracias. Ahora, ¿Podrían decirnos donde se encontraban en el intervalo de tiempo de las 5 y las 6 de la tarde de ese día? – pregunto Haibara sacando su libreta dispuesto a apuntar los detalles de sus cuartadas.

La primera en hablar fue la mujer del fallecido.

- Yo me encontraba en el salón tejiendo, los guardias y la sirvienta podrán confírmalo.

La segunda en hablar fue la sirvienta.

- Yo me encontraba en la casa en todo momento, después de dejarle el té a las 5 como siempre insistía el señor, fui a la cocina y empecé a preparé para hacer la cena.

El hijo fue el siguiente.

- Estuve toda la tarde fuera, con mis compañeros del club.

Por último hablaron los guardas de la casa.

- Nosotros nos encontrábamos en la puerta del despacho y en la puerta de la entrada respectivamente.

- Por último – intervino Conan justo al finalizar el relato de los guardas – ¿podrían poner sus manos hacia delante y mostrárnoslas?

- Shinichi, ¿para que quieres que lo hagan? – pregunto Haibara extrañada.

- Luego te lo explico – dijo guiñándole un ojo, e inmediatamente se puso a examinar las manos.

- Muy bien, y ahora sí que lo último – dijo cuándo acabo de examinar – ¿Dónde se encuentran las habitaciones?

- En el segundo piso, no tiene perdida al subir las escaleras las verá – contesto la sirvienta.

- Muchas gracias – le agradeció Conan –¿Vamos a hablar de nuestras conclusión fuera Shiho? Si te parece bien – volvió añadir Conan recordando la escena anterior.

Haibara afirmo con la cabeza y los dos salieron fuera del comedor.

- ¿Tú qué opinas Shiho del caso?

- Bueno, el veneno que ha matado a la víctima es algo poco común para utilizarlo como arma por lo que no es fácil de descubrir y pasa desapercibido si no se tiene conocimiento de él, esa es la dificultad del caso. Sabiendo que es veneno lo que lo mato y por las cuartadas que han explicado, la única que entro fue la sirvienta a servir el té que es donde lo hemos encontrado, así que fue ella la que lo mató.

- Sería lo lógico en este caso sí- Haibara detecto una sonrisa en su rostro - ¿Puedes esperar un minuto? – añadió rápidamente dirigiéndose hacia las escaleras Conan – ¡No tardo!

- Oye donde…- pero Conan ya estaba subiendo las escaleras – hace lo que quiere – dijo resignada Haibara.

10 minutos más tarde, Conan bajaba las escaleras con cara de felicidad.

- Shiho, tu teoría no es errónea pero no es del todo correcta, voy a explicarte mi teoría ahora.

- A ver, sorpréndeme.

- El asesino es….