Total Drama: Skull Island

Capítulo 2: Campistas Suicidas – Parte 2

Disclaimer: TD no me pertenece. Lo mismo pasa con los respectivos Ocs. Con la excepción de Carmen. (Ya entenderán).


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¡Bienvenidos de vuelta a Total Drama: Skull Island! — Volvía Chris alegre. — Una isla completamente perdida, primitiva y paradisíaca bastante lejos de las costas de Sumatra que cuenta con una gran biodiversidad…

— Buena combinación, ¿eh? ¡Ya lo creo! — Reía. — En fin. Para los perdidos, a continuación, resaltaré los aspectos más importantes de lo ocurrido hasta ahora…

Anteriormente en Skull Island…

Nuestros campistas fueron recibidos con una bienvenida marca Total Drama. ¡Vamos! No podíamos desperdiciar la oportunidad…

Para calentar, les di un pre-desafío, en donde cada uno tenían que llegar al centro de la isla, lugar en donde todos descansarían y vivirían por el resto de la competencia. Poco a poco iban llegando, mostrando uno de los elencos más disparejos hasta ahora...

Allí mismo se decidieron los equipos, en donde los miembros de cada uno fueron seleccionados por su guapo y carismático presentador, ¡jajaja! Los campistas, divididos en dos equipos: Las Serpientes Ruidosas y Las Arañas Cobarde, y cabe destacar que muchos no estuvieron muy conformes…

La primera "no-parejita" Hedeon y Jero quedaron en diferentes equipos; Mathilda quedó en el mismo equipo que Tanner, - que parece ser el único que tiene buen gusto aquí - al cual desde el principio le hizo la vida imposible…

Mientras, la única amistad intacta hasta ahora entre Jay y Flora resalta en medio de tantos lobos solitario como Rebecca, que prefiere ser su propio líder; Annie, que no dio una buena impresión al retraerse de todos; y Tom, que a simple vista parece alguien ridículamente extraño.

Pero en un juego como éste, quieras o no, eventualmente tendrás que formar alianzas para sobrevivir. Ahora que los equipos están formados: ¿Qué alianzas se formarán? ¿Qué enemistades se crearán? ¿Acaso Jay podrá mantener ese entusiasmo? ¿Markus dejará de ser tan escalofriante? ¿Yo conseguiré un aumento? Descúbranlo aquí y ahora en Total… Drama… ¡Skull Island!


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— ¡Ah, no puede ser! ¡No tengo señal! — Se quejó dramáticamente Fernanda, parándose y moviéndose por el jeep manejado por un pasante, el cual transportaba a su equipo a través del frondoso bosque. Cabe destacar que algunos se sintieron con cierta molestia ante la inquietud de la morena.

— Uhm… Fernanda, estamos en medio de la nada… — Dijo Aquiles incómodo, esperando que eso detuviera a la chica.

— ¡Pero tengo que postear en Facepalm o sino mis seguidores se desesperarán! — Puso cara de sufrimiento, dejándose caer en su respectivo asiento.

Los demás se miraron entre sí sin estar seguro de qué decir, con la excepción de Onice que se encontraba sentada en el último asiento de atrás callada y mirando hacia un lado indiferentemente.

— ¡¿Cómo puedes decir eso al estar en un manantial lleno de misterios como éste?! — Fue Rebecca la primera en hablar, usando gestos mientras hablaba usualmente al expresar ese tipo de temas. — Tenemos que concentrarnos en ganar todos los desafíos, y eso se logra trabajando en equipo.

Fernanda hizo un berrinche, hundiéndose en su asiento. — Rebecca tiene razón, chicos. Tenemos que concentrarnos y evitar estar separados… — Continuó Jero, esperando alguna reacción por parte de los demás.

Un bufido se escuchó de parte de Onice. — No me hagan reír. Cualquiera que ha medio visto este tipo de concurso sabrá que aquí la unión no existe y que no se puede confiar en nadie. — Dijo, provocando que las cabezas de algunos se agacharan.


— CONFESIONARIO —

Aquiles — A pesar de que esté algo "aislado", por decirlo así, de la dura personalidad de Onice, tengo que admitir que estoy de acuerdo con ella. No soy ingenuo, sé que muchas personas querrán apuñalarte la espalda sin piedad… Y no sólo tengo que estar pendiendo con los de mi equipo, sino también con los del otro. Ya veré con cuál faceta permitiré que los "bravucones" me vean…

Annie — Se golpeó la frente con su mano, suspirando. Para luego mirar con dificultad hacia la cámara. — Esto es ho-horrible… Ten-tengo que trabajar en equipo y el único lu-lugar en el que puedo hablar normalmente es este apestoso confesionario. Esto me pasa por venir sin pensar… — Se deprimía, ocultándose en su capucha. — No pensé que esto iba a ser tan duro…


— ¡Vamos, chicos! — Llamaba la atención Mauro. — En comparación con el otro equipo, todos ustedes denotan un aura amigable. — Dijo, haciendo énfasis en "todos", provocando que los chicos se vieran entre sí. Luego, el moreno puso la mano en medio. — ¿Qué dicen? ¿Equipo?

Markus, que escrutaba todo, se encogió de hombros. — Yo no puedo ver las auras, pero Jess me dice que ustedes no se ven como malas personas. — Puso su mano encima de la de Mauro, provocando que las manos de los demás poco a poco se fueran poniendo, incluso la de Annie.

Todos fijaron su vista en Onice, que se encontraba reacia a todo. — ¡Vamos, Onice! — Insistía Jero, poniendo ojos de gato bebé.

— Tengo que decirte, madame. Que quieras o no eventualmente vas a tener que trabajar en equipo. Porque al igual que todos, tú también quieres ganar, ¿O no? — Acertaba Aquiles, mirando fijamente a la susodicha. — Y a la final, si perdemos, no tendremos otra opción que eliminarte.

Onice levantó una ceja, provocando que el de ojos de diferente color sonriera. — Bah, lo que sea. — Terminó, poniendo con dificultad su mano encima.

Todos se quedaron pensativos con las últimas palabras de Aquiles, dando entender que no habían caído en cuenta con la parte de la eliminación. Pero reaccionaron al ver a la pelo crespo poniendo su mano, provocando una sonrisa en todos.

— Entonces, está dicho, ¿No? — Dijo Rebecca.

El equipo asintió, y al mismo tiempo levantaron sus manos. — ¡Arañas Cobardes!

Después de unos segundos, Fernanda llamó la atención de Aquiles, que todavía seguía sonriendo. — Oye, ¿Por qué dijiste eso? — Indagó

— Sólo dije lo que ella necesitaba recordar, que es la verdad. — Se encogió de hombro, guiñándole un ojo amistosamente. — Y al parecer, lo que todos necesitábamos recordar…


— CONFESIONARIO —

Jero — ¿No es genial? — Dijo alegre, cruzando sus piernas y recargando su barbilla en su puño. — Hasta ahora el equipo está unido, y todos nos llevamos bien. Eso nos podría dar una gran ventaja…

Onice — Miraba seriamente hacia la cámara. — Menudo equipo me ha tocado. ¿Qué se cree ese tal Aquiles en hablarme así? Y la otra chica, Rebecca, que siente la necesidad de ser la líder. Ni crea que me va a dar órdenes…


Mientras, en el otro jeep – el cual era manejado por el Chef – las cosas eran completamente diferentes. En comparación, todo estaban en un silencio, pero en un silencio tenso y borde. Al parecer, ninguno se dignaba a dirigirle la palabra al otro, y en general, tenían una mirada aburrida, con la excepción de Jay que sonreía.


— CONFESIONARIO —

Hedeon — En general, no me molesta el silencio… Me molesta "este" silencio. — Miraba cansado, mientras se echaba para atrás. — Tal vez no era tan molesto estar con ese pequeño cabeza morada, después de todo…


Zhara, que estaba sentada al lado de Mathilda, hizo un carraspeo, provocando que la albina, que miraba el paisaje aburrida le diera su atención. — Um… So-solo quería agradecerte por de-defenderme antes…

Mathilda se le quedó mirando un rato, con una expresión pensativa. — Zhara, ¿No? No fue nada. — Se encogía de hombros, mirando de nuevo el paisaje.

La castaña hizo una mueca, pero la disimuló. — Sí… Ese chi-chico Tanner es algo ma-malo, ¿No? — La otra chica miró al nombrado, el cual se encontraba leyendo un libro y rodó los ojos.

— Sí… No es la persona más simpática aquí. Pero créeme, es inofensivo. Mi gato es más activo que él. — Sonrió burlonamente.

Zhara sólo pudo rodar los ojos por lo bajo, y suspiró, dando por sentado la conversación…

Más adelante se podía ver a Chris reposando en una silla desplegable mientras bebía un vaso de jugo con una rodaja de limón. A su lado se encontraba una pasante con cara apática dándole aire con un abanico.

Los vehículos comenzaron a detenerse, y de ellos cada uno de los campistas bajaba, todos mirando con curiosidad el lugar. Chris, con una sonrisa, se levantó y tiró el vaso de jugo, que desafortunadamente terminó derramándose en el uniforme de la pasante.

— Deberías cuidar tu uniforme, Carmen. — Le dio un vistazo.

— ¡Carrie! — Exclamó enojada.

— Como sea. — Movió la mano sin darle importancia, provocando que la empleada se fuera molesta.

Al ver cómo ambos equipos estaban ya reunidos, les dio una sonrisa. — ¡Bienvenidos a su primer desafío, serpientes y arañas!

— ¡Genial! — Sonreía Jay, lo cual evidentemente no fue compartido por sus compañeros.

— ¡Chris! Espero que no me hayas extrañado demasiado… — Sonreía de manera arrogante, por supuesto, Tanner. Más fue ignorado por el susodicho, provocando que frunciera el ceño.

— Los veo tensos, equipos. Es hora de que despierten. — Se movía el presentador hacia el borde detrás de él que daba paso a un enorme precipicio que separaba en dos partes el camino del bosque. — Así que, demos paso al desafío, al cual me gusta llamar: Asentamiento Indeseado…

Ante el nombre, varios campistas alzaron la ceja; otros confusos sin entender. — ¿Qué es lo que tenemos que hacer? — Preguntó Fernanda, atenta.

— A eso iba. Este desafío tiene como propósito de que ambos equipos dejen una marca de que estuvieron aquí, como los viejos colonos, que, a su vez, lucharon contra los nativos para poder colonizar sus tierras. La primera parte del desafío consiste en que cada uno de ustedes tendrá que hacer un salto de caída libre hacia el acantilado y recolectar una de las 8 piezas necesarias, las cuales estarán coloreadas con los colores de su equipo, y así armar la bandera respectiva.

Todos los campistas se acercaron al borde del acantilado, sólo para ver un enorme y profundo hueco que contaba con filones por los bordes del acantilado y mayormente en el suelo. Algunos no pudieron evitar retroceder unos pasos, otros simplemente se quedaron paralizados.

— Uh, Chris… ¿Saltar ahí no sería mortal? — Dijo Dante, resaltando lo obvio.

— ¡No puede ser! ¡Es una trampa! — Retrocedía Jero, tocándose el pecho con impacto, demostrando un exagerado drama.

— Tranquilos, estarán atados por una cuerda que mantendrán sus cuerpos al margen. Además, probamos a unos pasantes y todo salió bien. — Sonrió relajado Chris, más ninguno de los campistas le creyó mucho.

— Y recuerden, cada uno tiene que recolectar una pieza. Eso es para evitar un equipo de una persona… Después de armar la bandera empezará la segunda parte del desafío, la cual será una carrera hacia el campamento, y al llegar, el primer equipo en asentar la bandera, gana — Explicó sencillamente, al menos para él. — ¿Dudas?

— Viejo, eso es… — Comenzó a decir Hedeon.

— ¡Increíble! — Exclamó Rebecca.

— Injusto. — Se quejó Onice.

— Horrible. — Dijo Flora, con duda.

— ¡Excelente! — Dijo Chris, llamando al Chef, el cual trajo con él un enorme saco, y lo tiró al suelo, revelando equipamiento y protección. — No se olviden de poner eso. Los productores me obligan a que lo usen.

— Sí… ¿Qué podría salir mal? — Dijo Tanner con sarcasmo, provocando un suspiro por parte de Jay.


La mayoría de los concursantes estaban al borde del precipicio, ya con su equipamiento puesto. Y estaba de más decir que miraban aterrados.

— ¿Listos? ¿Serpientes? ¿Arañas? En sus marcas… listo… ¡fuera! — El Chef disparó una pistola de confeti, dando inicio al desafío.

Ningún equipo se dignó a hacer nada, todos dudosos o pensativos. Chris, frustrado, sacó su megáfono. — ¡Recuerden, el ganador tendrá pase libre a la mansión, y el equipo perdedor tendrá que ELIMINAR a alguien!

De parte de las arañas cobardes, Rebecca tomó algo de impulso y saltó. — ¡Yajúuuu! — Reía en todo el camino hasta detenerse a unos pocos centímetros de los filones. — ¡Lo hice!

— ¡Bien, Rebecca! — Felicitaba Mauro. — ¡La suerte está contigo!

— ¡Alguien tiene que lanzarse ya o sino perderemos! — Se apresuraba Tanner.

— ¿Y por qué no te lanzas tú, florecita? — Se miraba las uñas Mathilda, desinteresada. — No tienes nada que perder.

— Ah, ¿sí? Pues…

— Yo lo haré. — Jay interrumpió a Tanner, decidido, o al menos eso aparentaba, ganándose la mirada de todos.

— Jay… ¿Estás se-seguro? — Se acercaba Flora, tomándole del hombro.

Jay hizo una pose heroica, pero luego suspiró. — No. Pero no tiene sentido retrasar algo que a la final voy a hacer.

— Eres grande, viejo. — Le daba un apretón Hedeon. — No mueras.

El otaku tragó saliva y tomó algo de impulso y saltar. — ¡GOKUUUUUUUUUAAAAAA!

Todos parpadearon.

— Creo que eso era innecesario… — Agregó de nuevo Hedeon, aburrido.

— ¡Tengo una pieza, manada! — Subió Rebecca, cargando con ella una vara color gris, después, tocó a Jero, que con una sonrisa saltó.

Después de eso, regresó Jay agitado, cargando con él un pedazo de tela color morada, al parecer era la mitad. — ¡Eso fue increíble! — Dijo Jay respirando rápidamente. — ¡Tienes que intentarlo, viejo! — Tocó a Dante, que luego saltó al precipicio.

— ¿Estás bien, Jay? — Preguntó de repente Flora. — Ya-ya sa-sabes, por la ca-caída…

— Estoy genial. ¡Me sentí como en Titanes al Ataque! — Dijo emocionado.

— Nerd. — Susurró Tanner, rodando los ojos, luego, sintió un toque en el hombro, el cual era Dante, que traía consigo una vara igual que la de Rebecca, sólo que por supuesto, morada. — Espera, ¿Qué?

— Es tu turno, Tanner. — Hablaba Chris mediante el megáfono. — El tiempo es dinero.

Tanner gruñó, y con algo de duda, empezó a correr… Sólo que al final pisó por accidente la cuerda y se tropezó, cayendo al precipicio. — ¡Aaaaaaaah! — Gritó por todo el camino, cayendo verticalmente, hasta detenerse, quedando su entrepierna a sólo centímetros de las estacas.

— ¡Lo hizo! — Sonrió Jay.

— Oh, sí… Qué alegría. — Dijo aburrida Mathilda.

Jero llegó trayendo consigo otra vara gris. — ¡Pura adrenalina! — Tocó a Aquiles, que, posándose en el borde, saltó agraciadamente.

— ¡Lo tengo, sí! — Celebró Tanner, llegando a la superficie con otra pieza de tela morada, pasando turno a Hedeon.

Aquiles volvió, cargando la última vara gris con una sonrisa tatuada en su rostro, dejando turno a Fernanda.


— CONFESIONARIO —

Aquiles — ¡Eso fue increíble! — Sonreía como un niño. — En todas las películas que hacía, nunca me dejaban hacer las cosas extremas, siempre tenía que utilizar dobles… ¡Y sí fui capaz! Ojalá mi agente me esté viendo…


Hedeon llegaba cargando la última pieza de la tela morada, para luego pasar turno a Zhara, que tomó un gran respiro y saltó libremente; seguido de eso, llegaba Fernanda, trayendo la primera tela gris.

— ¡Genial! ¡Esto me hará conseguir muchos seguidores! — Celebraba Fernanda.

— Sí, sí… Estamos muy orgullosos de ti. — Decía Onice con un sarcasmo serio, dándole una palmada a Fernanda para pasar turno, tirándose hacia el precipicio sin inmutarse.

Onice, siendo más rápida, consiguió volver primero, trayendo otra tela gris, consiguiendo ventaja en las arañas en cuanto a orden, después, le dio un toque a Mauro, permitiendo que saltara.

— ¡Rápido, tenemos que ir uniendo las piezas que tenemos para agilizar! — Dijo Rebecca, haciendo que los demás reunieran las piezas, con la excepción de Onice, que se mantenía detrás aislada. — ¡Onice, vamos! ¡Ayuda a unir las piezas!

La susodicha le dio una mirada fría. — Disculpa, pero tú no me das órdenes.

Rebecca frunció el ceño y se acercó, provocando que Onice se tensara. — Tú estás en este equipo, y tienes que ayudar, o sino perderemos y serás tú la eliminada por no cooperar.

La otra chica levantó la ceja. — Primero, nadie te nombró líder del equipo. Segundo, ¿Me estás amenazando? — Dijo, encarando a la peli roja, que sólo suspiró y se dignó a ayudar a los demás.


— CONFESIONARIO —

Rebecca — Puedo ser muy buena y todo lo que quieran, pero que Onice no quiera cooperar me hace pensar si en realidad quiere sabotear al equipo…

Onice — No tengo ni la menor idea de por cuánto tiempo seguirá manteniendo esa faceta entre Indiana Juan y Jorge de la selva…


Por parte de las serpientes, Zhara llegaba cargando lo que parecía ser una calcomanía de una serpiente, sólo que estaba por la mitad; y detrás de ella, llegaba Mauro con la última tela gris.

— Tu turno, Markus. — Dijo Mauro dándole una palmada. — Que la suerte te acompañe.

— Tranquilo, yo no moriré aquí. — Respondió Markus dándole su típica sonrisa escalofriante. — Por cierto, salud. — Terminó, saltando hacia el precipicio.

El supersticioso frunció el ceño en confusión, pero increíblemente después de unos segundos estornudó.


— CONFESIONARIO —

Mauro — No tengo ni la menor idea de lo que acaba de pasar… — Dijo, mirando fijamente una de sus cartas.


Después de que llegar Zhara, le siguió Mathilda, que por su figura caía agraciadamente por el precipicio.

— Al parecer las arañas llevan una considerable ventaja. ¿Acaso veremos a las serpientes eliminar a alguien?Comentó Chris, provocando la desesperación de los últimos.

— ¡Vamos, Mathilda, tenemos que igualar! — Animaba Jay desde arriba.

— No me digas… — Rodó los ojos la albina, empujándose con una saliente para salir impulsada y poder agarrar la calcomanía faltante de la serpiente, luego, comenzó a subir apresuradamente, sabiendo que, por el momento, no tenía sentido estar relajada.

Por suerte para su equipo, pudo salir antes que Mauro, que al parecer tenía problemas con alcanzar la mitad del logo de la araña, ya que se encontraba en un punto muy estrecho.

— Tu turno, Tomtuelo. — Dijo la rubia platino, pasando el turno.

Tom suspiró y rodó los ojos por lo bajo, para luego saltar con una expresión indiferente…


— CONFESIONARIO —

Tom — Lo que tengo que aguantar…


Mauro llegó trayendo la mitad del logo de las arañas, inmediatamente cambiando el turno a Annie, que sería la última, y que por los momentos se mantenía detrás de todos, completamente indecisa.

— ¡Vamos, Annie! ¡Sólo faltas tú! — Insistía Fernanda.

La pequeña de pelo blanquecino miraba el precipicio paralizada y sorda ante lo que sus compañeros le decían. Poco a poco escuchó cómo alguien gritaba su nombre…

— ¡Annie! — Gritó Jero poniendo su mano en el hombro de la chica. — ¿Estás bien?

Annie al ver esto abrió los ojos y abrió la boca para hablar, pero no pudo articular ningún sonido. Así que hizo lo único que podía hacer, saltar. Está de más decir que todo su equipo quedó con una expresión confundida.

— ¿Qué hiciste? — Le preguntó Aquiles.

— Yo… No lo sé… — Respondió Jero, mirando su mano. — ¡Ay, no! ¡Soy un monstruo! — Exclamó exagerado, ocultando su brazo.

Después de eso, se vio cómo Tom llegaba cargando la segunda y penúltima vara por parte de las serpientes, cediendo el paso ahora a Flora, que se encontraba casi en una situación igual que la de Annie.

Mientras, la última se mantenía en el aire, sostenida por las cuerdas por los ojos cerrados. Poco a poco comenzó a abrir sus orbes ámbar. — O-ok… Ya pasó, Annie… — Suspiró incómoda, tratando de moverse. — Ten-tengo que tratar de conseguir la última parte… No puedo ser eli-eliminada…

Arriba, todavía estaba Flora paralizada, y detrás, sus compañeros le estaban dando una mirada impaciente.

— Uh… Sabes que tienes que saltar… ¿No? — Habló Mathilda, mirando a la castaña con una ceja levantada.

— No… No lo sé… — Miraba indecisa Flora. Más esto provocó la desesperación de algunos de su equipo. Jay se acercó a ella, y puso su mano en su hombro, tratando de tranquilizarla.

— ¡Vamos, Flora! Tienes que hacerlo. Por el equipo… — Insistió Jay. — ¡Tú puedes! — La animó, más parecía que la propia Flora estaba ausente.

— ¡Nos estás retrasando! — Dijo Tanner frustrado, viendo cómo Annie había llegado trayendo consigo la otra parte del logo de la araña, y, por ende, la última pieza. Las arañas, al terminar de armar la bandera, comenzaron a correr directo hacia el campamento, siendo liderados por Rebecca que ondeaba la bandera dramáticamente.

— ¡Y las Arañas toman la delantera!

— ¡Si perdemos por tu culpa, siéntete segura de pensar que serás TÚ la eliminada! — Presionó de nuevo Tanner.

— Oye, viejo, no le hables así. — Le reclamó Jay, mirándole con una expresión molesta. Más Tanner ni se inmutó.

— Buena forma de intentar que salte, genio. — Rodó los ojos Mathilda. — Creo que tú deberías ser el que se preocupe por no ser eliminado mientras sigas así de encantador. — Comentó la albina, sarcástica. Tanner sonrió por lo bajo y se encogió de hombros.

Con eso, todos comenzaron a discutir, y por todos me refiero a Tanner, Mathilda y levemente Jay; Dante, Hedeon y Tom estaban al margen mirándoles con una expresión cansada. Debido a eso, estaban tan distraídos que no se dieron cuenta que misteriosamente la cuerda de Flora se comenzó a estirar, provocando que empujara a la chica hacia el precipicio.

— ¡AAAAH! — Se escuchó el grito de la castaña, llamando la atención de todos, que rápidamente corrieron hacia el borde.

— ¡Flora! — Gritó Jay, con un deje preocupación. — ¡¿Qué pasó?!

Zhara, que se había mantenido distante a la discusión, simplemente agachó la cabeza. — Uh… Yo… No-no lo sé… — Dijo con un tono inocente. — Sim-simplemente cayó…

Los demás la miraron con una ceja alzada, pero no le dieron mucha importancia, con la excepción de Mathilda que la miró fijamente por unos segundos más. Después, Flora se encontraba colgando boca abajo a pocos centímetros de los filones, mientras sus compañeros estaban expectantes.

— ¡Flora! – Le llamó la atención Jay. — ¡Vamos, está cerca de ti!

Flora con algo de esfuerzo comenzó a balancearse, tratando de agarrar la mitad faltante, que se encontraba apenas a unos centímetros. Una gota de sudor resbalaba por su frente en un momento de tensión que era compartido por los demás. Se impulsó un poco más...

Pudiendo por fin sostener el logo. — ¡Lo-lo tengo!

— ¡Bien!

— ¡Eso es, Flora!

La castaña estaba a punto de estirar el cordón para subir, pero después de varios intentos Flora se dio cuenta que el cordón estaba atorado, para la desesperación de todos.

— ¡¿Qué haces?! ¡Sube ya! — Gritó Tanner, desesperado.

— ¡La cu-cuerda está a-atorada! ¡No pu-puedo!

— Hay que subirla... ¡Ya! — Exclamó Hedeon, corriendo hacia la cuerda que mantenía a Flora atada al borde, rápidamente quitándole el seguro y empezando a estirar. — ¡Ayúdenme! — Los demás, saliendo de su mini estupor agarraron la cuerda junto al oji gris.

Con eso, lograron subir a Flora, que se dejó caer al suelo con una expresión cansada. Dante rápidamente agarró la mitad del logo y la pegó en la bandera, y luego lanzársela a Tanner que estaba tan distraído que terminó chocando en su rostro. — ¡Auch! ¡Viejo!

— No hay tiempo, hay que irnos o nos ganarán...

— Jay... Hay algo que te-tengo que de-decirte... — Decía Flora con dificultad. — Al-alguien me...

— ¡No hay tiempo Flora! — La interrumpió Jay, ayudándola a levantarse. — ¡Me lo dices en el campamento!

La tímida suspiró, para luego correr detrás de su equipo. Con eso, las serpientes estaban oficialmente en la carrera.

Mientras, las arañas, llevando una considerable ventaja, atravesaban el trecho con relativa facilidad, ya que, hasta ahora, no se encontraban con ninguna dificultad. Al menos hasta desde los árboles se pudo apreciar un reflejo, dando entender que había algo o alguien...

— ¡Ha! Llevamos ventaja. Este desafío es nuestro. — Dijo Aquiles, confiado. Finalmente, Aquiles no contó con ser disparado con una bala roja que al impactar en su cuello se esparció en gran parte. — ¡Auch! ¡¿Qué demonios fue eso?!

Aquiles, confudido, no contó que ahora iba ser bombardeado, aunque por su suerte, no todas lograron a aceptar, pero que si llegaron a impactar a sus sorprendidos compañeros que no pudieron reaccionar a esquivar las balas.

— ¡Chris! — Gritó Onice, esquivando varias balas mientras se escondía detrás de un árbol, utilizándolo como escudo. — ¡Qué demonios!

— Oh, ¿Se me olvidó decirles?Hablaba Chris a través del megáfono, aguantándose las ganas de reír. — Los colonos cuanto intentaban asentar algún lugar la mayoría de las veces eran respondidos con resistencia por parte de los nativos. Así que, si no se apuran, serán el blanco de munición hecha a base de una planta originiaria de la isla que al tacto produce erupción y por ende una insufrible comezón...


— CONFESIONARIO —

Markus — Por eso hasta ahora todo parecía tan fácil... — Dijo con el cuello y brazos llenos de manchas rojas. Finalmente, sin poder evitarlo, comenzó a rascarse desesperadamente.


— Por su suerte, los pasantes que utilizamos como nativos no tienen tan buena puntería... Así que agradezcan, porque pudo haber sido el Chef... ¡Haha!

Las arañas volvieron a la carrera, intentando esquivar como podían las balas, algunos no tan atléticos era fusilados por las balas. La comenzón comenzaba a atacar abruptamente en los cuerpos de los campistas, perdiendo considerablemente la velocidad y con eso, siendo un blanco más fácil.

Detrás de ellos, se podía ver cómo se acercaban las serpientes a gran velocidad...

— ¡Puedo ver al otro equipo! ¡Todavía podemos ganar! — Exclamó Tanner, con una sonrisa. Mathilda, que iba detrás de él se detuvo por un momento a agarrar aire, debido al cansancio; a su lado estaba Dante que también se detuvo, mirando analizadoramente al otro equipo...

— No puede ser... Nos llevaban una gran ventaja... — Pensó Dante, mirando hacia los lados cuidadosamente. — A no ser que...

— ¡Espera, Tanner! ¡Es una trampa!

Lamentablemente para el oji-azul fue demasiado tarde, ya que después fue bombardeado por las balas rojas, que esta vez sí acertaron todas. Además, en un árbol cercano se pudo escuchar como chocaban palmas. — ¡Ah! ¡Ah! ¡Basta! — Gritó Tanner, cubriéndose con la bandera como podía.

— Pero, ¿qué fue eso? — Preguntó Jay, confundido.

— Es obvio que Chris no nos la iba a dejar tan fácil... — Dijo Mathilda, mirando con una sonrisa cómo Tanner se rascaba desesperadamente contra un árbol.
— ¿Y qu-qué hacemos? — Preguntó Zhara.

— Correr, obviamente. — Dijo Hedeon, aburrido, dando una última mirada al equipo para luego correr en zigzag a través del bosque, lo cual aprovechando la no tan buena puntería de los pasantes pudo esquivar la mayoría de los disparos. Mientras, su equipo viendo esto no dudó en imitar la técnica del "emo", logrando las serpientes por ahora la ventaja.

— Uh, eso no está bien… — Decía Chris con una falsa seriedad, sacando luego un comunicador. — Activen acción explosiva…

El presentador miró con una sonrisa cómo de repente el fuego cesó. Con eso, el trecho quedó completamente en silencio, quedando sólo los jadeos de los campistas perturbando dicho silencio mientras miraban alrededor confusos…

Más aprovecharon el momento para continuar la carrera, deduciendo que las municiones se habían acabado. Pero no pudieron estar más equivocados al ver cómo segundos después una gran esfera roja del tamaño de una granada era lanzada desde arriba…

"Fallando" al impactar en medio del camina, pero que al explotar terminó por correrse como la tinta, impactando en gran parte de los campistas…

— ¡Ah! — Gritó Jay con la cara manchada del líquido carmesí. — ¡Arde!

Después de eso, le siguieron más bombas, que venían en grupo y en secuencia, que, debido al ratio de alcance y efecto no era necesario apuntar…

— ¡Bombardeo! — Exclamó Jero mirando cómo las esferas caían una tras otra sin piedad. — ¡Sálvese quien pueda!

Los concursantes no dudaron en correr, esta vez huyendo en lugar de pensar en terminar la carrera…


— CONFESIONARIO —

Jay — Mirando la cámara con la mitad de su cuerpo teñido de rojo. — Ahora entiendo cómo se sentían los soldados durante la segunda guerra mundial… — Luego cambió súbitamente su expresión a una emocionada. — Cambiando de tema… ¡Me siento como si estuviera en Duty of Call!

Onice — Alguien tiene que darle una golpiza a Chris… — Miró fríamente la cámara, con su cabello manchado de rojo y gran parte del cuello y rostro.


Ambos equipos corrían codo con codo, ninguno permitiéndose quedarse atrás a pesar de la enorme picazón que torturaba sus cuerpos. Poco a poco se podía ver el campamento a la lejanía, y en el medio se encontraba el Chef con una bandera a cuadros y una mirada apática.

— ¡El campamento!

— ¡Rápido!

— ¡Hay que…

— ganar!

Tanto las serpientes como las arañas iban cara con cara, específicamente Tanner y Rebecca iban a la delantera al portar las banderas, estando Rebecca levemente adelantada al ser más atlética, y logrando por fin pasar por el Chef, que en consecuencia ondeó la bandera…

— ¡Wuoh, parece que tenemos un final de fotografía! — Decía Chris llegando con una sonrisa divertida. — Pero al final parece que los ganadores son…

— ¡Las Serpientes Ruidosas!

Automáticamente todo el equipo comenzó a festejar, mientras que las arañas miraban esto con una expresión derrotada al haber estado tan cerca.

— O al menos lo serían si hubieran llegado todos…

— ¡¿Qué?! — Preguntaron las serpientes al unísono.

— ¡Chris, llegamos todos! — Dijo Mathilda, mirando a todos en su equipo, completamente segura de que estaban todos.

— ¿Segura? — Preguntó el presentador, sarcástico, señalando cómo una cansada y casi pintada de rojo Flora llegaba con la cabeza gacha.

— ¡Flora! — Corrió Jay hacia la castaña. — ¿Qué pasó?

— Jay, yo… Te-tengo que de-decirte algo… — Suspiró Flora, mientras era mirada expectante por Jay.

— ¿Qué cosa?

— Alguien me…

— Espera… ¿Eso significa que ganamos? — Flora fue interrumpida por Aquiles, que miró a Chris con una sonrisa.

— Exacto. Arañas, ustedes son los verdaderos ganadores, y, por ende, pasarán los siguientes días en la mansión. — Dijo el presentador, mientras veía cómo las arañas celebraban de una manera más amena y unida.

— ¡Esto apesta! — Se quejó Hedeon. — ¿Eso significa que tendremos que eliminar a alguien?

— Exacto, chico emo. — Se reía Chris, mientras Hedeon le lanzó una mirada asesina. — Arañas, la mansión es suya; Serpientes, a ustedes los veré en la ceremonia de eliminación en donde habrá sorpresas. Por ahora, tomen una ducha y tal vez deberían ir con el Chef para que les trate esas erupciones. — Dijo divertido, recibiendo miradas molestas de gran parte de los campistas. — ¡Los veo a la noche!

Cuando Chris se fue, los campistas se iban a sus respectivas duchas con expresiones mixtas entre confusión, alegría y fastidio…

Por último, un indiferente Tanner pasaba por al lado de Flora, deteniéndose un momento para susurrarle fríamente. — Será mejor que empieces a hacer tus maletas…


La noche había caído en el campamento de la isla calavera, y mientras tanto, en unas ruinas de apariencia exótica rodeados por un enorme muro que estaba rebosante en moho. Alguno que otro ruido de la variada fauna se escuchaba de fondo mientras que las luciérnagas acompañaban a las antorchas recargadas en los muros, además de una enorme hoguera en entre las sillas talladas de piedra en donde reposaban las Serpientes - que, aunque estaba ya aseados todavía se podía apreciar algunas manchas rojas debido a las erupciones - y una butaca…

— Buenas noches, mis simpáticos perdedores. — Saludaba Chris mientras llegaba junto con el Chef que venía cargando una bandeja de malvaviscos.

— ¡Esto es genial! Estar en una ceremonia de eliminación con el mejor presentador… — Dijo Tanner emocionado.

— Me está empezando a agradar ese chico… — Chris le susurró al Chef mientras que éste le dio a Tanner una mirada asesina, seguido de un: "Te estoy vigilando", dejando al oji-azul extrañado…

— ¿Y ellos qué hacen aquí? — Dijo Mathilda señalando a las Arañas que se encontraban en unas gradas observando todo expectantes.

— Pues, desde All-Stars es una tradición, además, si todos están presente las eliminaciones tendrán más drama y emoción. Además, de algo que explicaré más adelante… En fin, pasemos a lo importante…

— Como ya saben, en el desafío de hoy ustedes fueron los perdedores por poco… — Continúo Chris, mientras Tanner le daba una mirada enfada a Flora, que se encontraba a un lado de Jay. — Y, por ende, deberán expulsar a alguien. Así que, por orden alfabético… Dante, ¿nos harías el honor de inaugurar la primera ceremonia de eliminación?

El silencioso se levantó con una expresión cansada y fastidiada, que prácticamente era la mezcla de actitud que tenían todos sus compañeros, para luego entrar al confesionario…


— CONFESIONARIO —

Dante: (Votando por Flora) — No tengo nada en contra de la chica, pero supongo que es lo más lógico ya que nos hizo perder el desafío. Además, no creo que dure aquí otra semana más…

Flora: (Votando por Tanner mientras suspiraba)

Mathilda: (Votando por Tanner) — A pesar de que Flora nos costó el desafío, pienso que mientras siga aquí no podré aguantar a la sanguijuela de Tanner. Además, tengo un mal presentimiento de que, si no se va ahora, será un problema en el futuro…

Jay: (Votando por Tanner) — No eres una buena persona, viejo. ¡Todos cometemos errores!

Tom: (Votando por Flora) — Espero que hayas disfrutado tu tiempo aquí. Porque yo no…

Tanner: (Votando por Flora) — Es hora de eliminar el peso muerto… — Sonrió malicioso, tachando una gran equis en la cara de Flora.

Zhara: — Su mirada se desviaba entre la foto de Tanner y la de Flora con una expresión inocente, hasta que, por fin, votó…

Hedeon: — Miraba indiferente la foto de todos los de su equipo. — Sinceramente, me da igual por quien votar, pero como estoy obligado utilizaré lo mejor de mi criterio para elegir… ¡De Tin Marín…


Chris miraba el papel con el conteo de los votos con una sonrisa misteriosa, luego levantó la mirada hacia las Serpientes que no podían estar tensos, incluso aquellos que estaban seguros que no estaban en peligro de ser eliminados. — ¿Están listos?

— Acaba con esto, McLean. No aguanto mi cuerpo. — Ordenó Mathilda con una expresión fastidiada.

Chris rodó los ojos. — Aburrida…

— Como sea, los votos ya están contados, y el jugador que no reciba un malvavisco deberá tomar nada más y nada menos que nuestro nuevo sistema de eliminación… ¡El Túnel de la Vergüenza! Y no podrá volver… ¡Jamás!

— ¿Túnel de la vergüenza? — Dante con una ceja alzada. — No suena tan mal…
— Suena ridículo. — Decía Mathilda con los ojos en blanco.

— Si por ridículo te refieres a un viaje lleno de turbulencias, curvas y quién sabe qué más además de estar lleno murciélagos vampiros que no dudarán en atacarte… Pues, sí, lo es… — Sonrió malicioso Chris, al observar cómo a los campistas - incluyendo los de las gradas - se les iba deformando el rostro.

— ¿Murciélagos? — Preguntó Aquiles, con un escalofrío. — Viejo…

— Así es, Aquiles. Como sea, el primer malvavisco es para Hedeon. — Dijo, lazándole el malvavisco al falso emo, que lo agarró en el aire y se lo comió de un mordisco.

— Jay, Dante, Mathilda, ustedes también… — Continuó, lanzando los respectivos malvaviscos. — Zhara, tú también estás a salvo. — Llamó, lanzándole el dulce. La oji-ónix le dio un mordisco al malvavisco con una sonrisa. Mientras que sólo quedaban Tom, Tanner y Flora en riesgo…

— Ok, Tanner y Flora, ustedes recibieron la totalidad de los votos… Con la excepción de un voto que por alguna razón es para Tom. — Dijo el presentador, lanzando el malvavisco al nerd que lo esquivó asqueado.

— ¡Hey! ¿Quién votó por mí? — Preguntó Tom con el ceño fruncido, más ninguno respondió. Con la excepción de Hedeon que estaba silbando distraídamente por lo bajo…

— Tanner. Flora… Los dos recibieron la mayoría de los votos, pero en una votación bastante reñida, sólo uno tuvo un voto de más, y como saben, sólo uno puede quedar a salvo, y ese es… — Empezó el suspenso, poniendo nervioso incluso a Tanner, que no esperó tener tantos votos…

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— El que tendrá el último malvavisco de la noche es…

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— ¡Tanner! — Exclamó Chris lanzándoles su malvavisco, que por la impresión le cayó directamente en un ojo.

— ¡Auch! Digo… ¡Sí! — Celebró el oji-azul feliz, dándole un mordisco al malvavisco y con una sonrisa socarrona a Flora, que se levantó de su asiento deprimida.

— Bueno, su-supongo que lle-llegó mi hora de des-despedirme… — Dijo directamente a su equipo, aunque la mayoría tenía una expresión neutral, con la excepción de Jay que la miraba con lástima y Tanner victorioso.

— Lo lamento, Flora… Bueno, en realidad no. Esta es mi parte favorita. — Dijo Chris entre risas. — Es hora de que bautices el túnel de la vergüenza. — Flora asintió, mientras era conducida por el Chef que le entregó un casco y la posicionó encima de una compuerta hecha de acero. La castaña miró confundida esto, pero alguien llamó su atención…

— ¡Flora! — Gritó Jay mientras corría hacia ella. — Yo… Lo lamento… — Dijo, con pesar.
— Tranquilo, Jay… Quiero agradecerte por todo hasta ahora. Fuiste muy bueno, conmigo… Espero que llegues lejos, y que ganes… — Le dio una sonrisa, sin darse cuenta que por primera vez había hablado sin tartamudear.

— Gracias… — Agradeció melancólico, mientras compartían un abrazo.

— ¡Basta! Hora de tomar el túnel, Flora… — Los separó Chris, mientras sacaba un control remoto con un botón rojo de su bolsillo. — ¿Unas últimas palabras?

Flora se quedó un rato pensativo, pero después de unos segundos se percató de algo… — Sí… Jay, ten cui-cuidado, alguien en el e-equipo no es lo que… ¡AAAAAH!

La chica fue cortada al caer abruptamente por el hueco, y lo último que pudieron escuchar sus compañeros es cómo sus gritos se iban silenciando… Hasta escuchar un ruido seco. Mientras, todos los campistas miraban perturbados esto, principalmente Jay.

— ¡Sí, bebé! — Celebraba Chris con una sonrisa de oreja a oreja, mientras chocaba cinco con el Chef que igual tenía una sonrisa.

— Uh… ¿Ella está bien? — Preguntó Jay, evidentemente preocupado.

— ¿Qué importa? — Se encogió de hombros el presentador. — Ahora, necesito un voluntario de cada equipo aquí a mi lado.

— ¡Oh, yo, yo! — Por parte de las Arañas levantó la mano Jero, que saltó de las gradas y corrió hacia Chris.

— Perfecto. ¿Serpientes? — Preguntó, mirando al respectivo equipo, que se miraban entre todos dudosos. Después de unos segundos, Hedeon se levantó.

— Sí, sí… terminemos con esto. — Dijo indiferentemente, posándose al otro lado de Chris.

— Bien, les explicaré. Al final de cada semana como ya habrán visto un campista de cada equipo deberá aislarse para ir a uno de los lugares más interesantes de aquí, llamado: "El Templo". — Explicó Chris con una sonrisa misteriosa, Chef, por su parte, les mostraba algunas fotos que mostraban el lugar. — El Templo es uno de los lugares con más misterios en esta isla, ya que al parecer sirvió como adoración por parte de los antiguos nativos hacia sus extraños y siniestros Dioses. Pero no sólo es misterioso, sino también mortal, ya que cuenta con una enorme cantidad de peligrosas trampas, además de criaturas que al parecer sufren de gigantismo, y que, por lo tanto, son más peligrosas que las normales…

Los rostros de Hedeon y Jero pasaron a estar más perturbados. Además de los demás campistas, pero que también tenían una expresión aliviada. Con la excepción de Rebecca, por supuesto, que parecía desilusionada por no ir.

— ¡Chris! ¡Ni pienses que iré a ese (censurado) lugar! — Dijo Hedeon, arrepentido y todavía perturbado.

— Calma, tigre. No piensen que sólo los mandaré a un lugar como ése, así como así. Otra tradición de anteriores temporadas es ocultar un ídolo de invencibilidad escondida en algún lado de El Templo. Pero tengan cuidado, porque puede haber otros ídolos que, al tenerlos, traen mala suerte. No creo que quieran cometer el mismo error que Beth… En fin, tendrán hasta el amanecer para encontrarlo.

Después de eso, Chris le hizo una ceña al Chef, que cargó sin ningún problema al par y los metió al Jeep.

— ¡Hasta luego, equipo! — Se despedía Jero de su equipo, los cuales a su vez se despedían de vuelta mientras el Chef estaba manejando el vehículo, hasta perderse en la lejanía…


CONFESIONARIO —

Rebecca — Lástima que no pude ir al templo, es obvio que ese lugar me llama; ese lugar desea que yo lo explore. Y sólo yo, podré descubrir todos los secretos… — Dijo la peli-roja decidida. — Además, el hecho de que haya un ídolo en juego sólo lo hace más emocionante…

Onice — Así que… El Templo, ¿Eh? Tal vez sea mi oportunidad para estar tranquila en este juego. Por ahora, sólo tengo que cuidar mi espalda y tratar de mantener perfil bajo. Por ahora, no confío en Rebecca, no me creo toda esa tontería de la unidad de equipo. Un equipo nunca podrá mantener toda esa unidad… No en Total Drama…

Mathilda — Lamentablemente no me pude deshacer de Tanner. A lo mejor si Flora no hubiera arruinado el desafío en este momento estaría regodeándome de cómo lo mal lo estuviera pasando ahorita el sujeto. Viendo el lado bueno, Tanner no es la persona más popular y simpática en este lugar; y hay que tener en cuenta que también está Chris… Así que, no me extraña que tenga las horas contadas…

Tanner — Miraba desinteresado la cámara mientras cruzaba las piernas. — Si les soy sincero, por un momento pensé que iba a ser eliminado, pero aquí estoy. Y gracias a eso puedo deducir que en el equipo muchos quieren que me largue. Para su mala suerte, su peor error fue darme otra oportunidad y es hora de hacer lo que mejor se me da para mantenerme en juego. Porque no saben lo que puedo hacer todavía, y no creo que quieran saberlo mientras consigo épicamente ese (censurado) millón de dólares. — Sonrió malicioso. — No lo olviden… Tanner está aquí, bebé… — Guiñó un ojo a la cámara.


— Vaya, ese chico cada vez me agrada más… — Reía Chris. — Al parecer tenemos a nuestro primer antagonista de la temporada…

El Chef, que estaba a su lado sólo frunció el ceño. — Ese chico no me da buena espina. Nadie te adula sólo porque sí…

— ¿Acaso alguien está celoso? — Preguntó Chris divertido, mientras bebía de su té. — Tal vez deberías intentar adularme de vez en cuando. — Dijo, fingiendo seriedad.

El otro sólo puso los ojos en blanco y se dio la vuelta para irse. — Tan sólo recuerda a ese chico Topher. No vuelvas a cometer el error sólo por unos míseros halagos…

— ¡Oh, vamos, Chef! — Le gritaba el presentador mientras el otro se iba. — ¡Sabes que eres el único en mi vida!

— Como sea… — Dijo simplemente Chris, y cuando volteó se encontró con la cámara en frente. — Eh… No grabaste eso… ¿O sí? — Recibió un asentimiento por parte del camarógrafo. – Uh… ¡Ni se les ocurra transmitir eso!

Después de un momento, Chris se calmó y volvió a mirar a la cámara con su típica sonrisa. — Y bueno, este es el final de este capítulo, el cual abrió nuevos misterios que eventualmente serán resueltos, misterios que no sólo tienen que ver con la isla sino también con algunos campistas…

— ¿Las serpientes podrán superar sus divergencias y degustar la victoria? ¿Las arañas seguirán manteniendo su supuesta unidad? ¿Hedeon y Jero podrán sobrevivir al Templo? Descúbranlo aquí nada más en Total… Drama…

— Skull Island… — Terminó con un tono misterioso, mientras las cámaras en toda la isla se apagaban…

En las ahora vacías ruinas de eliminación una figura sigilosa se acercaba al confesionario para luego ver cómo la lúgubre persona entraba al confesionario…


CONFESIONARIO. —

Tom. — Finalmente por fin puedo hablar tranquilamente sin tener a las cámaras y a mis insoportables compañeros de por medio. Supongo que necesito desahogarme… — Suspiró. — Debo admitir que todo esto está siendo más difícil de lo que pensaba, pero por ahora, nadie se ha dado cuenta. Así que, mientras mantenga un perfil bajo todo estará bien, y quién sabe, capaz me puede ayudar a ganar esta cosa. Será duro mientras tenga que usar todo esto… — Se quitó sus gafas mientras las miraba con asco. — Como dije, tengo que tener cuidado y así evitar que todos, principalmente Chris, se den cuenta que yo no soy…


Serpientes Ruidosas:

Dante, Hedeon, Jay, Mathilda, Tanner, Tom, Zhara.

Arañas Cobardes:

Annie, Aquiles, Fernanda, Jero, Markus, Mauro, Onice, Rebecca.

Eliminados: Flora (Serpientes)


Y después de 5 días, que realmente no es mucho, aquí está el nuevo capítulo. Primero, debo agradecer el apoyo que recibió el anterior capítulo. La verdad, no esperaba tanto, de hecho. Por eso mismo no estaba tan motivado en subir el capítulo, pero qué bueno que lo subí. Bien... Flora, no es un mal personaje, sinceramente, y la verdad me dolió eliminarla (aunque creo que me dolerá eliminar a todos), pero bueno, se tuvo que ir y debo decir que gracias a eso es que se podrá abrir un arco argumental... Yo no digo más nada...

Ahora, creo que responderé algunos comentarios, porque me gustaría de alguna forma interactuar con ustedes:

- ScaleneCandy: Me alegro que hayas podido revivir ese sentimiento. Y pues sí, el cast me gusta basante, y aunque se pueda ver que realmente se ven algo divergidos, la verdad es que se complementan bastante. Y sí, ese trío era inevitable, y seguirá dando mucho de que hablar.

- nachi123:
Qué bueno que te haya gustado el intro, porque fue algo espontáneo, no estaba para nada planeado. Y sí, la isla es insufrible, y todavía hay cosas que no hemos podido apreciar como el interior de El Templo. Markus... Me gusta el personaje, sinceramente. Y les aconsejo que le presten atención...

- Rotten- Spring: El Hedeon y Jero es vida, en este capítulo lamentablemente no les abarqué tanto, pero aseguro que en el siguiente sí ya que ahora están "solos" en El Templo. La relación entre Chris y el Chef viene de antes de Isla del Drama, estoy seguro, de lo contrario no explicaría tanta química. Como pudiste ver, en este capítulo viste más de Tanner, y todavía falta... En cuanto a tu albina, no te puedo decir mucho, pero te diré que se terminará aliando con alguien inesperado, o tal vez te estoy trolleando y será eliminada en el siguiente, quién sabe...

- Miya26: Qué bueno que hayas quedado satisfecho. Como viste, tu personaje Jay se quedó sin la única persona medio normal, y será interesante ver cómo se llevará ahora con los demás. Con respecto a los estereotipos repetidos, pues, te diré que sí y no, Flora era la propia tímida, pero ella ahora no está, y con respecto a Annie y Zhara, a pesar de que se ven relativamente tímidas, son completamentes diferentes de la otra. Y con los Darks, si te referías a Hedeon y a Markus, créeme, esos sujetos tienen su distinción.

- Yolotsin Xochitl: Rebecca tiene potencial, y realmente es la única que se emociona con las cosas insanas que tiene la isla. Y hey, acertaste con la eliminada, felicidades, aunque te diré que ella no fue eliminada por su determinada, fue eliminada porque tenía que ser eliminada, aunque yo no quisiera.

- xandra19: Sí, a mí también me alegra haber continuado, y pues, el hecho de que no me llegaban personajes fueron un factor que me desmotivó, al igual que como dije antes, el apoyo, pero la verdad es que tuvo bastante apoyo. Hay que estar pendiente con eso y Markus, no está tan loco como uno cree y sí, yo creo que Chris se le pasó la mano con el lugar.

- Saorinyx: Gracias, la verdad, y gracias por el apoyo. Debo admitir que quería especialmente responder tu comentario... Pues, te diré que aunque el fic sea rated T, la verdad al principio estaba pensando ponerle una categoría mayor, quién sabe, tal vez más adelante se concrete, no creo que ningún campista muera, ya que, si en un futuro los quisiera volver a utilizar, bueno... ya sabes... Más allá de los pasantes que como ya pudiste ver Chris no tiene consideración con ellos. Y qué bueno que te haya gustado, y la escena del oso, ya te pudiste dar cuenta que no es un oso normal, y sí, a mí también me dio cierta gracia cuando la escribía.

Y eso sería todo, espero que les haya gustado, y espero que dejen su opinión, y si son críticas también, mientras sean constructivas. Nos vemos en el siguiente capítulo, el cual estoy ansioso por hacer.

See ya'.