Saint Seiya: Los días del futuro pasado

Capítulo 3 LAS DOS ATHENAS SE REÚNEN, PASADO Y FUTURO

Los santos de Aries, Libra, Pegaso y Unicornio estaban helados ante la revelación hecha por la mujer con el cosmos tan monstruoso. Era increíblemente idéntica a Sasha, salvo por ciertos rasgos faciales y sus ojos azulados, y jamás habían visto la cloth que está vestía que superaba el poder de una armadura dorada.

-Saori, creo que eso fue demasiado para ellos-dijo Shun notando las caras estupefactas de los santos de esa época.

-Es mejor decir la verdad, además casi todas las reencarnaciones de Athena lucimos casi idénticas así que les ahorré su investigación-le respondió la pelilila.

En ese momento, su God Cloth empezó a brillar de forma extraña frente a todos y esta tomó una forma similar a la de una Santia, pero con un diseño de un mochuelo, el animal insignia de la diosa Athena para que fuera más ligera en batallas más cortas y de menor nivel.

-Me gusta-admitió la diosa sonriente.

-Oye congeladora con patas, sé útil una vez en la vida y apaga las llamas de la aldea-le dijo con burla Ikki a Hyoga.

-Muy gracioso, pollo chamuscado-respondió con molestia el rubio.

Con un truco que había ensayado de su maestro Camus, el joven cisne invocó un viento helado que empezó a apaciguar las llamas del poblado. Por su parte, Tenma se acercaba a Seiya y vio que eran completamente idénticos, como dos gotas de agua.

-Guau, es un Pegayo-dijeron ambos al mismo tiempo.

Ambos hicieron una mueca, luego se sacaron la lengua, empezaron a actuar como un mono en perfecta sincronía y terminaron con una pose de teatro, cosa que hizo que todos incluida Saori se dieran una palmada en la cara.

-Seiya/Tenma, deja tus payasadas-regañaron todos a los Pegasos.

-Lo siento-respondieron ambos muy avergonzados.

Después de ver que los aldeanos estuvieran a salvo, todos volvieron a Grecia con un Alone muy debilitado y por precaución, tendrían que mantenerlo vigilado para que este no volviera a ser poseído de nuevo.

Los santos de esta era estaban algo incómodos por la presencia de los guerreros del futuro y Shion parecía creerles ya que el futuro Patriarca tuvo una experiencia similar con el dios menor del tiempo Kairos hace no mucho.

-Disculpen, ¿ustedes conocen a Avenir?-preguntó el lemuriano curioso.

-No, no lo conocemos-mencionó Shiryu confuso.

-Quizás el futuro cambió-susurró el sujeto.

Por su parte, Saori se quedó callada ya que una nostalgia invadió su alma ya que ella sabía perfectamente quien era. El santo de Aries que también llegó de un futuro alterno para alertar de un futuro apocalíptico ya que ella fue asesinada por Hades. Ahora tenía un punto más a favor para volver a eliminarlo de una vez por todas.

-Tu cloth de Dragón es muy diferente a la que yo portaba-notó Dohko muy interesado en la armadura de su futuro sucesor.

-Saori, ¿Sabes lo que pasó con nuestras armaduras?-preguntó Seiya curioso.

-Eso es muy sencillo, ahora sus armaduras son Shin Cloths-les reveló la mujer.

-¿Shin Cloths?-hablaron todos los presentes no familiarizados con el tema.

-Verán, cuando alguien nace está destinado a ser bendecido por una constelación y signo zodiacal. Los que son elegidos como santos de oro nunca vestirán otra armadura siendo como una especie de elegidos por los dioses. En cambio, los santos de bronce que trabajan duro para superar sus límites como ustedes tienen una posibilidad infinita para trascender todo y por ello las cloths de bronce y oro se pueden amalgamar para dar origen a una Shin Cloths-les contó la diosa del futuro.

-Una combinación de cloth de oro y bronce, esto es algo nunca antes visto-señaló Shion intrigado.

-Sí, pero la verdad es que no estoy sorprendida. Seiya y los chicos son capaces de todo-mencionó la Athena del futuro dándole un beso en la mejilla a su guardián amado.

-¡SAORI!-exclamaron los demás santos del futuro en shock.

-¡¿ATHENA BESÓ A UNO DE SUS SANTOS?!-balbuceó Dohko muy desconcertado.

-Sí, lo hice. ¿Alguien tiene alguna objeción?-preguntó la pelilila con una mirada enfermizamente dulce que dejó helados a todos.

-¡Claro que no!-dijeron los presentes en coro.

-Que bien porque tengo una noticia que darles. Estoy casada con Seiya-anunció animada la mujer.

-¡¿Desde cuando se casaron?!-preguntó Shun muy sorprendido de la noticia.

-Es una larga historia…-.

Una larga historia por el camino más tarde…

Ninguno pudo decir alguna palabra al respecto por la forma en que Seiya fue engañado y sabían que Seiya si pudo caer en algo tan tonto como no leer un acta matrimonial.

-Oigan, no es tan malo. Saori me trata muy bien-les calmó el Pegaso del futuro.

-¡PERO SI ATHENA DEBE PERMANECER COMO DONCELLA!-exclamó Shion en shock.

-Shion, querido Shion, lo que le concierne a la Athena de tu era no es mi problema. Yo decidí romper mi juramento por mi voluntad, no tengo que rendirle cuentas a alguien-le dejó muy en claro con un tono lúgubre que le dio miedo al santo de oro.

-Saori, no te enojes con Shion. Nadie se esperaba que tú decidieras sentar cabeza-le calmó su amado a la diosa.

-Lo siento, me voy a controlar-le dio una mirada de borrego muy triste que dejó con la boca abierta a todos en especial a Tenma.

-"Si Sasha ve a su reencarnación se va a llevar una sorpresa"-pensó con temor el castaño.

El camino fue tranquilo y sin incidentes ya que algunos detalles fueron revelados como el que Shiryu era el alumno de Dohko dentro de muchos años y que Shion era el siguiente Patriarca, razón por la que ellos estaban muy familiarizados con ellos. Yato estaba muy atraído a Saori ya que le recordaba mucho a Sasha, pero se llevó una decepción porque ya estaba casada y además solo tenía ojos para Seiya, quien también era muy parecido en personalidad a su rival y amigo Tenma.

El camino a Grecia fue corto ya que ayudó la teletransportación del santo de Aries y todos llegaron a Rodorio, la aldea más cercana al Santuario donde se veía mucha gente trabajando. El camino a la base de los santos de Athena era el mismo que en el futuro y finalmente arribaron al lugar

Todos sentían nostalgia al ver el lugar, en especial Saori que recordó como el Santuario del futuro fue totalmente cambiado conforme a los gustos de Artemisa, dejándolo irreconocible.

-Espero que Athena y el Patriarca Sage estén libres. Es la hora donde ellos "meditan"-mencionó Shion con cierta molestia.

-¿Cómo que meditan?-preguntó Tenma algo confundido.

-En realidad se toman un tiempo libre a solas porque no quieren ver a nadie-.

-Así que por eso Sasha nunca quiere salir conmigo. Siempre me dice eso-se quejó el Pegaso de esa era.

-Aún cuando no salíamos, siempre hacía un tiempo para mis amigos en especial con Seiya-mencionó Saori echando más sal a la herida.

-Oficialmente Sasha está evitándote-se burló Yato de su amigo.

-Pobrecito, esa Athena ha sido mala contigo. Te voy a ayudar-le dijo Saori al otro Pegaso ya que técnicamente era una versión de Seiya.

La chica se posicionó frente a la casa de Aries y preparó su garganta para hacer uso de sus habilidades como la antigua millonaria controladora que podía ser con algunas tendencias yakuzas y los santos del futuro se taparon los oídos.

-¿Qué hacen?-preguntó Dohko a los jóvenes del futuro.

-Haga lo mismo que yo, maestro-le pidió Shiryu por su seguridad al que como un padre para ante lo que los presentes obedecieron.

-¡PEDAZOS DE IDIOTA, REUNANSE EN LA CÁMARA DEL PATRIARCA EN MEDIA HORA O SÍ NO TENDRÁN UN CASTIGO SEVERO QUE ANDO MUY INSPIRADA! ¡PATRIARCA SAGE, DEJE DE PENSAR EN LA INMORTALIDAD DEL CANGREJO Y LLAME A SU HERMANO O DESEARÁ QUÉ HADES LO RECIBA EN EL INFIERNO! ¡SASHA, DEJA DE TOMARTE TU BAÑO TERMAL Y MUEVE TU TRASERO DIVINO AHORA! ¡CÓDIGO AZUL, CÓDIGO AZUL!-gritó la diosa del futuro mientras que todo retumbaba y dejó perplejos a todos en el sitio.

-Guau, que pulmones-mencionó Shion con humo en sus oídos.

-Siempre que Tatsumi nos hacia la vida imposible o cuando esté usaba parte del dinero en alguna borrachera costosa se oían tremendos gritos en la mansión Kido-recordó Hyoga con diversión.

-O cuando Seiya accidentalmente metió una de sus camisas rojas en la lavadora junto a los vestidos blancos de Saori-contó Shun.

-No me queda el color rosa-lloró anime la mujer al recordar ver arruinados sus vestidos.

Media hora después…

Todos los santos dorados estaban reunidos en la Sala del Patriarca, incluso el solitario Deuteros de Geminis que lo trajeron a patadas de la Isla Kanon quien sabe como. Por un extraño motivo, la mayoría tenía un extraño temor ante la voz que se escuchó en el sitio sobre todo el Patriarca y Sasha.

-"Esa voz sonó idéntica a la Athena de hace más de 200 años cuando estaba furiosa"-pensó Sage con los traumas de su juventud.

-"¿Por qué esa voz me dio tanto miedo? No sentía esto desde que mi madre me regañaba en Italia"-pensó Sasha ante lo ocurrido.

-¿Alguien tiene idea de que fue esa voz?-preguntó Manigoldo con un mal presentimiento.

-No lo sé pero incluso Asmita y Deuteros vinieron-señaló Kardia divertido.

-Estaba en el Inframundo cuando una voz me sacó de concentración y mi alma volvió a mi cuerpo-mencionó el santo de Virgo con un tono de desagrado.

Justo en ese instante, se veía entrar a Saori sin su cloth escoltada por sus santos legendarios y todos miraban a la chica que se parecía demasiado a su diosa.

-Degel, ¿Dime que no pusiste alcohol en mi bebida? Miro doble-mencionó Kardia en shock.

-No lo hice-afirmó con consternación el santo de Acuario.

Saori y Sasha estaban cara a cara y se respiraba la tensión en el sitio, tanto que la Excalibur del Cid se quedaba corta con lo precario del momento.

-Guau, ¿ella es la Athena de esta época? Es tan bonita como tú, Saori-mencionó Seiya notando el parecido entre las diosas.

-Tenma, ¿qué haces con ella?-preguntó Sasha confundiendo a Seiya con su Pegaso.

-Él no es tu santo de Pegaso, es el mío-señaló Saori afuera del lugar para denotar que el mencionado estaba parado afuera.

-¿Qué significa esto?-preguntó Hakurei llegando al lugar.

-Maestro, Patriarca, tienen que escucharla-les pidió Shion intercediendo por la Athena del futuro.

-Gracias, déjenme presentarme. Soy Saori Kido o mejor dicho la Athena del siglo XX-se reveló la mujer ante todos.

-¡¿UNA ATHENA DEL FUTURO?!-exclamaron todos en shock.

-Hermano, creo que tenemos otro caso de viajeros del tiempo-mencionó Sage a su gemelo.

-No sé de eso, pero no importa. ¿Por qué has venido a esta época?-preguntó con cierta cautela la diosa del siglo XVIII.

-Nadie de nosotros sabe porque viajamos al pasado. Sin embargo, hay muchas cosas que se avecinan en el futuro, vas a necesitar el apoyo de lo que queda de nuestro mundo-le dijo con mucha seriedad la diosa del futuro.

-¿Repite lo último? ¿El mundo fue destruido? ¿Fue Hades?-preguntó muy alarmada Sasha.

-Yo misma eliminé a Hades…-reveló Saori a su contraparte, cosa que dejó impactados a todos-Pero todo el Olimpo intentó castigarme junto a mis santos por alzar la mano contra los dioses y por consecuencia todo fue destruido, fuimos los únicos que sobrevivimos-le contó con mucha tristeza la pelilila del futuro.

-¿Zeus nos dio la espalda? ¿No éramos las favoritas de nuestro padre? Hades nos declaró la guerra, nos hemos defendido únicamente-le dijo con incredulidad total.

-El mismo padre que tanto le das devoción nos traicionó, ¿no te das cuenta que somos un peligro para todo el Olimpo? Guerra tras guerra, los dioses desean la Tierra y satisfacer sus caprichos. El santo de Pegaso que tú ves solo fue la excusa perfecta para que me quitaran la protección de la Tierra y decidieran la destrucción de la humanidad-le reveló con mucha crudeza la deidad futura.

Todos los santos presentes murmuraban para ver si la forastera mentía y no hallaron mentira en sus palabras, razón por la que empezaron a temer por el futuro que les esperaba.

-Señorita Saori…-.

-Señora, es una larga historia que no deseo contar. No estoy de humor-les aclaró un poco la mujer.

-Bueno, déjeme ver si entendí bien. El Olimpo está en contra de que ganemos para siempre cualquier guerra santa, solo que repitamos este ciclo de sangre y sufrimiento, ¿o me equivoco?-dijo Hakurei con mucha seriedad, raro en él.

-Así es. Aunque también soy Athena, ya no soy la diosa de este mundo. No estoy atada a las leyes del Santuario ni de los dioses, mis únicos 5 santos legendarios decidieron seguirme por voluntad propia e incluso contraje nupcias con él-les confesó la mujer tomándose de la manos con Seiya.

-¡¿ME VOY A CASAR?!-exclamó Sasha sonrojada viendo a Tenma que le sonreía con burla.

-¡ESTO ES INAUDITO, LA DIOSA ATHENA DEBE…-empezaba a alegar Sisifo muy molesto porque la diosa que ella amaba iba a estar con otro hombre que no fuera él, pero Saori le lanzó una mirada que le dio un terror enorme.

-Debo recordarles que ya no soy la diosa de este mundo, lo que decida Sasha no es mi asunto pero si alguien se atreve a criticarme voy a ahorrarle el trabajo a Hades para mandarlos a Cocytos-les advirtió molesta la mujer.

-En serio, no hagan enojarla-les pidió Seiya con muchosnervios.

-Pero es que están criticándome de nuevo. Yo solo cometí el pecado de quererte-le dijo con un puchero muy adorable la mujer.

-Disculpa lo de Sisifo y mis santos. Es demasiado entrometido en mi vida personal-señaló Sasha en molestia con el santo de Sagitario.

-Ahora si lo dejaron callado, tío-se burló Regulus.

-¡CALLA!-regañó el aludido molesto.

-Sí el futuro es un asco, ¿qué podemos hacer?-preguntó Sasha con mucha preocupación.

-Aunque ya no sea la diosa de este Santuario, no cambiará el hecho de que desee proteger a la humanidad. Dos Athenas, mis santos asesinos de dioses y todo el Santuario en completa disposición es más que suficiente para deshacernos de Hades y de cualquier dios que nos quiera fuera del camino. No pienso cuestionar tus órdenes, pero si hace falta voy a intervenir. Ya no soy la diosa de la guerra justa porque ya no quiero ser la niña buena de Zeus-le dejó en claro Saori a su otro yo.

-Solo quiero saber una cosa, ¿acaso aún eres virgen?-cuestionó la Athena del siglo XVIII teniendo un mal presentimiento.

Saori le susurró al oído durante más de un minuto y Sasha se ponía más y más roja, viendo con mucha vergüenza a Tenma y Seiya.

-No sé porque pero tengo la sensación de que Saori se volvió algo pervertida con Seiya-mencionó Ikki a su hermano.

-Vas a tener mucho trabajo que hacer con ella-se burló Hyoga de su amigo.

-Creo que ya me quedó demasiado claro. Sería muy indispensable que una Athena con más experiencia que yo me aconsejará en esta guerra santa. ¿Tienen algún lugar donde quedarse?-preguntó Sasha a su otro yo.

-No-.

-El Santuario también es tuyo así que puedes quedarte. Tus santos pueden quedarse con algunos de los dorados-le propuso la Athena del siglo XVIII.

-Entendido, Shun, Ikki, Shiryu, Hyoga, hospédense en la casa de su signo zodiacal. Si pueden hacerlo, aprendan algo de los santos dorados de esta era. Seiya, tú te quedas conmigo-les pidió la diosa del futuro.

-Entendido-dijeron los 5 de bronce.