"Un San Valentín Mágico"

Capitulo 3: Una noche de amor y un amanecer mágico.

Llegaron a una de las paredes del castillo, Hermione miro confundida a Snape, el cual solamente le sonrió y con su varita toco la pared y frente a ellos apareció una puerta, que al abrirla dejaba a la vista unas escaleras que iban hacia abajo.

-Pase Miss Granger.-Dijo Snape cortésmente, Hermione entro con una sonrisa y detrás de ella Snape cerrando a la puerta, algunas antorchas se prendieron y ambos descendieron. Cuando la escalera se acabo había otra puerta, la castañita abrió la puerta y se sorprendió al ver un dormitorio.

Hermione entro al dormitorio, y se prendió la chimenea que había, la castañita pudo observar la habitación, en ella había un escritorio, con algunos pergaminos de trabajos para corregir, una puerta que seguramente llevaba al baño, un armario, y una cama con sabanas de seda negra con una colcha verde obscuro.

-¿Ya termino de observar mi habitación Miss Granger?.-Dijo desprendiéndose del jersey que llevaba puesto dejándolo sobre la silla del escritorio y quedando solamente con una camisa blanca.

-S… si.-Hermione estaba muy nerviosa y sonrojada.

Snape se acerco a ella, la abrazo por la cintura y la beso con deseo y pasión. Hermione estaba nerviosa, su amado la estaba besando muy pasionalmente y ella nunca había recibido un beso así, además estaba entre nerviosa, asustada y deseosa de lo que iba a suceder.

-¿Está segura que desea continuar Miss Granger? No hay problema si no lo desea continuar.-Hermione le miro con ternura, él se preocupaba por ella y por lo que deseaba.

-Si deseo continuar profesor.-Dijo besándolo, Severus la estrecho más contra él, y la dirigió en dirección a la cama.

La dejo suavemente tendida sobre la cama mientras desabrochaba el cinturón del vestido de la chica, ella por su parte deseaba explorar el pecho de su amado. Dirigió sus manos inexpertas y temblorosas a los botones de la camisa y fue desabrochándolos con mucha dificultad debido a los nervios.

Snape sonrió al sentir los dedos de su amada Gryffindor, abriéndose paso a través de los botones y comenzando a acariciar su pecho, decidió ayudarla un poco y se quito la camisa. Hermione por su parte quedo asombrada por lo que veía, Snape no tenía un físico de modelo, pero tenía unos abdominales definidos, unos brazos no muy musculosos pero que se veían fuertes y unos hombros anchos. Su piel era blanca, un poco áspera al contacto y tenía varias cicatrices.

Comenzó a pasar sus manos suavemente por todo el pecho y espalda de su profesor, mientras que este la besaba por el cuello y con sus manos buscaba el cierre del vestido, al encontrarlo lo fue bajando lentamente, cuando lo bajo completamente comenzó a desprenderlo, Hermione al notar esto se incorporo un poco de la cama para facilitarle el trabajo a su adorado Severus.

El vestido rápidamente fue historia, estaba tirado en el suelo junto con la capa y la camisa de él y los zapatos de ambos. Severus contemplaba a la joven que estaba tendida debajo de él, solamente con un sujetador y unas braguitas blancas puestas. La estaba mirando como si fuera una obra de arte, a Hermione esto le avergonzó un poco y inconscientemente cruzo sus brazos en su pecho, pero Snape la detuvo y le susurro en el oído.

-No te cubras, no tienes porque avergonzarte, eres hermosa.-Diciendo esto la beso dulcemente, pero Hermione quería estar a la par con él y llevo sus manos al cierre y al botón del pantalón del hombre.

Snape dio un saltito de sorpresa al sentir las manos de la joven en su pantalón, la observo a la cara y vio que ella estaba muy concentrada en lo que estaba haciendo, pero no podía abrirle el botón.

-Deja, ya lo hago yo.-Dijo tomando con una sus grandes manos, las manos más pequeñas de Hermione, mientras con la otra se desprendía del pantalón quedando solamente con un bóxer negro que dejaba bastante poco a la imaginación.

Snape comenzó nuevamente a besar el cuello de la Gryffindor, descendiendo por la clavícula y llegando al escote del sujetador, lamio por sobre la tela los pezones de la chica, los cuales poco a poco se fueron poniendo rígidos. Su mano se dirigió a la espalda de la chica para encontrar el broche y desprender la prenda. El sujetador descendió por los brazos de Hermione la cual estaba muy sonrojada y dando pequeños gemidos de placer, mientras tanto Severus estaba embelesado con los pechos de Hermione, dirigió una de sus manos a un seno y comenzó a masajearlo suavemente, mientras que sus labios se dirigían al otro y comenzaba a dar pequeños besos y lamidas al pezón, y claro algún mordisco ocasional.

Hermione soltaba gemidos cada vez más fuertes mientras se aferraba a las mantas de la cama. Los labios de Severus siguieron descendiendo hasta el vientre de la joven, lamio el contorno de su ombligo un rato y después fue dando pequeños besos hasta que llego al centro de placer de la chica.

-¿Estás segura?.-Volvió a preguntar Severus.

-Muy segura.-Respondió Hermione besándole, sintió que las manos de Snape se posaron en su cadera sujetando sus bragas, las cuales fueron descendiendo lentamente, ella elevo un poco la cadera para facilitarle el trabajo, a los segundos después ella ya estaba desnuda, Severus estaba fascinado por la belleza de la joven que estaba desnuda debajo de él.

Volvió a llevar su boca hasta el cetro de placer de la chica y comenzó a dar suaves besos y lamidas en esa zona, Hermione sentía que pequeñas descargas eléctricas recorrían todo su cuerpo, mientras que Snape aumentaba la intensidad de los besos y las lamidas, cuando el placer la inundo completamente soltó un fuerte Severus y cayo agotada a la cama.

Severus volvió su cara al rostro de la chica y la beso en labios. Ël estaba feliz de haber logrado llevar a la chica al orgasmo.

-¿Cansada princesa?.-Dijo mientras corría algunos mechones del rostro de la chica. Hermione no le contesto, simplemente llevo sus manos a los bóxer de Severus y comenzó a bajarlo, Snape sonrió ante esto y comenzó a besarle el cuello dejando una pequeña marca, la marca que era suya y de nadie más.

Cuando Hermione le quito el bóxer, ambos ya estaban completamente desnudos, piel con piel. Hermione nerviosamente llevo una de sus manos al miembro semi erecto, de su profesor y comenzó a masajearlo lentamente, haciendo que su mano bajara y subiera. Severus puso una cara de placer, mientras la chica hacia eso completamente sonrojada y con los ojos cerrados. Cuando Snape sintió que ya no podía más hizo que se detuviera sujetando su mano, la joven abrió los ojos y lo miro nerviosa, como temiendo haber cometido algún error, Snape advirtió esto.

-Eres fantástica.-Le dijo en un susurro en su oído.-Pero debemos continuar.-La sujeto de la piernas haciendo que las doblara y las abrió, cruzo sus manos con las de ella y fue dejando caer su peso sobre la joven.

-Se que te dolerá, pero tratare de ser lo más cuidadoso posible.-La chica asintió y Severus se fue introduciendo lentamente en ella, sintió cuando la barrera que obstruía su paso se rompió y beso dulcemente a Hermione tratando de aminorar el dolor.

-Me quedare quieto para que te acostumbres a tenerme dentro.-Hermione soltó un si casi inaudible, le dolía, no podía negarlo, pero estaba feliz, por fin era una con ese maravilloso hombre que era todo un caballero. Cuando sintió que el dolor había pasado movió sus caderas incitando a Severus, el cual comenzó con suaves embestidas, pero las uñas de Hermione le incitaban a aumentar el ritmo, pero aunque quería hacerlo se trataba de controlar, no quería dañarla.

-Más fuerte… por favor Severus.-Dijo Hermione entre gemidos.

-¿Segura? No quiero lastimarte.-Dijo mientras le besaba el cuello.

-Siii.-Chillo Hermione, Severus comenzó a embestirla con mayor intensidad, los gemidos llenaban la habitación, en la cual dos amantes se estaban entregando en cuerpo y alma, Hermione llego al orgasmo nuevamente soltando un profesor Snape, mientras que Severus llego después dejando su semilla dentro de la joven, se separo cuidadosamente y se recostó al lado de ella, tapándolos a ambos con las mantas, Hermione se coloco sobre el pecho de Snape, escuchaba su corazón que iba a la par con el de él.

-Te amo.-Susurro Hermione antes de caer a los brazos de Morfeo.

-Yo igual princesa.-Dijo besando la frente de la chica y quedándose dormido junto con ella.

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Hermione fue abriendo los ojos lentamente, mientras se sentaba en la cama, observo a su alrededor y se sorprendió al darse cuenta que ese no era su cuarto, se miro a ella misma y vio que vestía una hermosa bata blanca de seda. Entonces lo recordó todo, había pasado la noche más maravillosa de su vida junto con Severus, pero ¿dónde estaba él?. Observo en toda la habitación y no había rastro alguno del hombre. Se iba a levantar cuando la puerta de la habitación se abrió dejando ver a Severus Snape vestido únicamente con una bata negra y con una bandeja con comida en las manos.

-Buenos días.-Dijo Severus acercándose a la cama y sentándose, dejando la bandeja sobre la cama.

-Buenos días.-Dijo Hermione con un tono carmesí en sus mejillas.

-Traje el desayuno y le puse esa bata porque pensé que le incomodaría amanecer desnuda.-Dijo mientras le serbia una taza de té y se la entregaba.-Tenga.

-Gracias.-Dijo sonrojada, tomando la taza.

-Bien Miss Granger.-Dijo con su tono de voz normal, la chica le miro nerviosa.-Supongo que sabe, que lo que hicimos anoche…

-No se volverá repetir.-Dijo Hermione con pesar bajando la cabeza. Snape levanto una ceja y sonrió.

-No, no era eso.-Dijo tomándola del mentón y mirándola a los ojos.-Lo que hicimos anoche quedara en secreto, yo la amo Miss Granger. Pero nuestra relación sigue siendo prohibida, por lo menos hasta que usted se gradué. Así que si desea continuaremos con esto hasta que eso suceda.

-¿Y después?.-Dijo Hermione mirando los orbes negros de Severus.

-Después… ¿Te casarías conmigo Hermione?.-Dijo sonriéndole.

-Si.-Dijo besándolo.-Te amo Severus…

-Y yo a ti princesa…-Dijo Severus antes de volver a besar los labios, de ahora, su prometida.

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