CAPÍTULO 3
"MISS SIMPATÍA"
"…let me swing among those stars,
Let me see what spring is alike…"
Me había vuelto a sentar en aquellos sofás blancos, para deleitarme con la dulce voz de la rubia, era buena, podía lograrlo, además tenía ésa belleza mezclada con apariencia de niña buena que necesitaba el personaje de Quinn, cuando "Defiying Gravity" comenzó a escucharse de fondo, mi móvil sonaba en mi bolso. La recepcionista me miró con cara de desaprobación, así que me di prisa en contestar, "mamá llamando" citaba la pantalla, una sonrisa salió de mi inconscientemente. Tenía muchas ganas de hablar con ella y desde que estaba allí apenas había podido llamarla una vez y la verdad, tuve que colgar muy pronto. Ésa llamada me hizo realmente mucha ilusión.
-¡Hola mamá!-Dije casi entre susurros, ya que aquella mujer me miraba fijamente como queriendo matarme.
-¡Lea cariño, te hecho mucho de menos! ¿Cómo ha ido la audición, la has hecho ya?
Sin poder evitarlo mis ojos empezaron a humedecerse, echaba de menos New York, mis amigos, John, pero sobre todo a mi madre, estábamos realmente unidas y ésa separación se estaba haciendo realmente dura. Pero no quería que se diera cuenta de que estaba llorando, así que intenté controlarme como pude, porque sabía que para ella también estaba siendo muy difícil.
-"…Fill my heart with song
Let me sing forever more…"
-Lea, ¿quién es ésa, dónde estás cariño, te pillo en mal momento?
-Sí, mamá me has pillado en los estudios, estoy en la sala de espera de las audiciones, estoy esperando a la chica que está dentro, estaba un poco nerviosa y le dije que la esperaría aquí. –Dije tranquilamente, sabía lo que mi madre me iba a decir.
-Lea…te conozco hija, no te dejes embelesar a la mínima, por favor te lo pido, intenta centrarte en lo que has venido a hacer. Por cierto, no me has contestado, ¿has hecho ya la audición?-Sonaba tajante y un tanto preocupada, pero le era imposible ser dura, se notaba el cariño en sus palabras.
-Tranquila mamá, no tienes de que preocuparte- por ahora…, pensé- y sí, ya he hecho la prueba, la canción salió bien, hubo un incidente con el pianista, así que le hice repetir desde el principio y todos estallaron en risas…espero que no pase nada, la verdad, he salido un poco preocupada…De todas formas hasta dentro de una semana o así no me dirán nada, sólo puedo esperar.- La verdad, soné un tanto dramática.
-"…Why don't you fill my heart with song
Let me swing forever more…"
-Mamá, tengo que colgar, la recepcionista va a saltar de un momento a otro y me va a matar como no calle- y además tengo ganas de escuchar a Dianna, pensé para mí- lo siento, de verdad, tenía muchas ganas de hablar contigo, en cuanto pueda te llamo, lo prometo.
-Está bien cariño, no pasa nada, que tengas un buen día, y recuerda, céntrate estas allí para trabajar ya sabes que…
La corté sin pensarlo dos veces.
-Mamá no puedo seguir hablando, te quiero. –Colgué sin más, en realidad me sabía mal, pero como todas las madres, cuando se ponen pesadas, todos desearíamos poder apagar e irnos.
-"…In other words
In other words, I, I love you."
Dianna había terminado su canción, la verdad es que no había estado nada mal, al menos por lo que me había dejado escuchar mi madre, y yo esperaba sentada a que saliese, porque, sinceramente, no quería tener otra vez en incidente con la puerta, aunque había sido un episodio que cuando lo recordaba no podía evitar reirme, visto desde fuera resultaba un tanto cómico.
Empecé a ponerme nerviosa, no paraba de mirar el móvil cada dos por tres para ver cómo, por mucho que me esforzara en ello, el tiempo no pasaba más rápido, y ver cómo cambiaban los numeritos de uno en uno en aquella pantalla se hizo una eternidad. Habían pasado más de cinco minutos desde que terminó la canción y Charlie seguía sin aparecer por la puerta azul.
¿Qué estaría pasando ahí dentro? Conmigo no habían tardado tanto tiempo, sería que no les había gustado, estoy segura que la fastidié, debe ser eso, y a ella le están haciendo ya los papeles o algo así. Vale, definitivamente estaba empezando a desvariar, cuando, por fin, salió, con una cara que no logré descifrar.
-¿Cómo ha ido todo? –Pregunté sin dilación.
Alzó la mirada, y se encogió de hombros.
-Pero, si la canción te salió genial, tienes una voz preciosa y muy dulce…-me interrumpió.
-dicen que parezco "demasiado monja"- enfatizó las últimas dos palabras- y quieren que vuelva a hacer la audición en dos semanas, con otro look más acorde a Quinn.
-Pero, ¿eso es genial no?, quieren verte otra vez, eso significa que les gustaste- tenía que sacarle una sonrisa como fuera, me daba pena, parecía una buena chica.-Además, no sé de qué se queja Ryan, has visto la gorra que llevaba, ¡era un crimen!
No pudo evitar soltar una carcajada.
La recepcionista nos miró con cara de pocos amigos, y al verla, sonreímos las dos a la vez. Pero desde luego no me esperaba lo siguiente.
-Oye Lea, ¿por qué no vamos a tomar algo? Se está haciendo la hora de comer y…
No la dejé acabar de hablar, aunque bueno, interrumpir a los demás cuando hablan es muy común en mí, pero esta vez fue distinto, aquella chica tenía algo y solo pude soltar sin más:
-¡Por supuesto me encantaría! -para mi desgracia con cara de idiota y desesperada- pero no conozco nada aquí, soy de New York, vine para las audiciones y apenas si he salido.
-Mejor entonces, así te enseño un poco la ciudad, seguro que te gusta- Tenía una sonrisa que la hacía brillar más aún, definitivamente, era una preciosidad- además, conozco un sitio dónde hacen una comida riquísima.
-No he traído coche- intenté parecer entristecida, pero en realidad me alegraba por ello, porque estaba segura de que iba a contestar lo que contestó.
-Jajaja, no te preocupes, yo te llevo, así de paso hablamos por el camino, ¿te parece?
…Con ésa sonrisa y ésos ojos, cómo le iba a decir que no.
La recepcionista se aclaró la garganta, dejando claro que allí sobrábamos ya, la miré con cara de: que pesada eres, de verdad que sí, y contesté a Dianna.
-Claro, pero vámonos de aquí que si no la señorita Rotenmeyer -dije señalando a la recepcionista- nos va a castigar
- Ya te vale ya, anda vamos morena.
Me quedé a cuadros, ¿"morena"? ¿Tan pronto se soltaba la rubia?, sin pensarlo dos veces, cogí mi bolso, que aún estaba en el sillón, y salí corriendo tras ella, que ya había empezado a hacer camino y estaba ya en la puerta. Se giró y me dijo:
-¿Vienes o qué?, mi coche se va a cansar de esperar. –y sonrió.
Le hice una seña para que esperara y me giré hacia el mostrador, donde todavía estaba "Miss Simpatía" cogí y le saqué la lengua. Aquella mujer al verlo, arqueó las cejas, y siguió a lo suyo.
-¡LEAAAAAAAAAAAAAAA!
Dianna no pudo evitar el soltar una risa y decirme que estaba como una cabra, pero bueno, eso no era nada nuevo, yo ya lo sabía.
Ninguno de los personajes que aquí aparecen, al igual que "Glee" ni nadie de su reparto o canciones, me pertenecen.
Muchas gracias por leerme, y por vuestros comentarios.
Éste capítulo se me quedó un poco corto, pero el siguiente tendrá ya más consistencia y le irá dando forma poco a poco a la historia. Quiero hacerla lo más realista posible e intentar que parezca lo que pasó realmente entre ellas.
Espero que os guste!, gracias otra vez!
MsHypatia.
