Capítulo 3

Luego de 15 minutos manejando Ron se estacionó en un hotel muy bonito que tenía por nombre "El Caldero Chorreante", por lo visto también tenía un bar y un gran restaurante. Aunque francamente a los chicos solo les importaba que tuviera habitaciones.

Ron fue hasta la recepción y se registró, dijo que se hospedarían una noche y que no traían equipaje, al chico le dieron la llave de la habitación y de esa forma subieron al ascensor, iban solo ellos.

-¿Nerviosa? – Preguntó Ron para romper el silencio.

- Un poco para serte sincera ¿y tú? – Inquirió Hermione aun presa por los efectos de todo el alcohol en su cuerpo.

Ron sólo asintió y se acercó a ella para acorralarla contra la pared y empezar a besar a la chica con mucha pasión, ella respondía a estos besos y recorría el pecho del pelirrojo con sus manos mientras él devoraba su boca.

Al abrirse las puertas del ascensor caminaron tomados de la mano por el pasillo en busca de su habitación, la 394. Junto con llegar a la puerta del cuarto entraron rápidamente y pusieron el seguro.

Sin perder mucho tiempo Hermione volvió a unir sus labios con los de Ron, éste la levanto del suelo y como acto seguido ella rodeó la cintura de él con sus piernas y abrazó su cuello con sus manos acortando toda distancia entre ellos. Ron comenzó con deshacerse de la chaqueta de cuero de la castaña y así empezar a trazar un camino de besos a lo largo de su cuello, ella se limitaba a gemir y a enterrar sus dedos en el cabello rojo del chico. Él caminó hasta la cama y ahí recostó a Hermione, mientras él besaba sus cuello y parte del escote del vestido ella le quitaba la chaqueta negra y empezaba a desabrochar la camisa de Ron mientras que por sí misma se quitaba sus zapatos de tacón, ya finalizada su tarea recostó al pelirrojo en la cama debajo de ella, se sentó a horcadas y empezó a besar su pecho hasta que llegó al cuello de él y comenzó a darle pequeños mordisco a lo cual Ron gemía. Aprovechando la posición en la que estaban el pelirrojo buscó el cierre del vestido de la chica y tras encontrarlo lo fue bajando poco a poco hasta que por fin logró deshacerse de esa prenda dejando a la castaña solo con su brassier color negro y unas bragas de encaje que hacían juego, Ron estaba embelesado por el cuerpo de Hermione y no dudo en empezar a besar desde la parte baja de su vientre hasta sus pechos, mientras tanto la chica gemía y hacía un recorrido con sus manos por la pecosa espalda del chico, sin perder tiempo ella fijó su mirada en la parte baja de su cuerpo y empezó a desajustar la el cinturón del chico para luego desabotonar el pantalón y sacarlos del medio, la castaña de puso muy roja al notar a través del bóxer negro el estado de erección que tenía Ron. Él no podía esperar más y fue dirigiendo su mano hasta el broche del brassier de ella logrando quitarlo y dándole vista de los pechos de la chica, sus labios fueron hasta uno de los pezones y en ocasiones daba chupetones que a Hermione la ponían a gemir, poco a poco Ron fue bajando su mano desde los pechos hasta las bragas jugando un poco con ellas, luego las fue bajando hasta que dejó a la chica totalmente desnuda, ella no tardó mucho en quitarle la única prenda que le quedaba y dejarlo en el mismo estado que ella.

Las caricias se hicieron más intensas mientras él exploraba la intimidad de ella, hasta que llegó el momento en que Hermione abrió las piernas dándole paso a Ron, él entró en ella despacio, por ser la primera vez de ambos ella se quejó un poco al principio mientras Ron trataba de acoplarse a ella, hasta que esa molestia se hizo placentera para ambos. El chico entraba y salía acelerando el ritmo y las respiraciones de ambos y al mismo tiempo no dejaba de besarle el cuello y en varias ocasiones sus labios, juntos llegaron al orgasmo y cuando ya no podían más Ron salió de ella y se recostó a su lado, ambos se miraron a los ojos.

-Eso fue genial, no tengo palabras para decir lo genial que fue – Dijo Hermione con una sonrisa.

-Ni yo, para haber sido la primera vez estuvo maravilloso, estuviste fantástica – Dijo Ron mirándola fijamente.

Ella se sonrojó y lo besó – Gracias, tú también estuviste maravilloso. Será mejor que durmamos. Buenas noches Ron.

Él la abrazó por la cintura atrayéndola hacía si y susurró – Buenas noches Hermione.

Los rayos del sol se asomaban por la ventana de la habitación 394, la luz le dio en la cara a una chica castaña que estaba profundamente dormida, empezó a removerse por la cama, le dolía mucho la cabeza y trataba de divisar como fue que llegó a su casa, hasta que sintió algo que la abrazaba, levantó la cabeza y pudo ver la cara de Ronald Weasley a pocos centímetros de la de ella, dio un pequeño grito con el cual él se empezó a mover dando a entender que lo despertó, y luego dio un recorrido por la habitación y era obvio que no estaba en su casa, parecía un hotel, pero eso no explicaba que rayos hacía con el chico en la misma cama y… ¡desnuda! Lo cual lo notó cuando intentó quitarse las cobijas. Ron abrió los ojos y la vio, primero un poco confundido como ella pero luego cayó en cuenta del lugar y como habían terminado ahí.

-Hermione… - Empezó a decir el pelirrojo con cara bastante seria - ¿Qué rayos hicimos anoche?

-Lo mismo pregunto yo, tengo varios recuerdos de por qué estamos aquí y… desnudos – Dijo Hermione.

-Oh Dios somos unos locos como vamos a… - Pero Ron no termino la frase porque el teléfono de la castaña empezó a sonar, ella puso los ojos de plato, eran las 11:00 de la mañana y ella debía volver a su casa, sus padres la matarían.

Hizo una seña de silencio a Ron y contestó - ¿Hola?

-Hermione donde demonios estas, quedamos en que si ibas a casa de una de tus amigas nos dirías, estábamos preocupados por ti cuando nos fijamos que no estabas en tu cuarto – Dijo seriamente Hugo.

-Lo siento papá lo olvidé, ayer Luna me invitó a dormir a su casa y no los quería molestar en la fiesta y luego olvidé llamarlos, iré a la casa en media hora cuando desayune ¿está bien? – Dijo Hermione.

-Está bien, tu mamá y yo saldremos a una reunión en 10 minutos, cuando llegues cierra y cuídate. Adiós hija – finalizó su padre.

-Adiós papá – Colgó y miró a Ron.

-Por suerte no estarán para cuando llegue y no me verán con la ropa de anoche – se tranquilizó ella - ¿A ti no te han llamado?

-Papá me ha enviado mensajes como loco, le dije que me fui a dormir en casa de Neville y que también olvidé decirle, ellos van a la misma reunión que tus padres así que tampoco me verán así – Finalizó Ron dejando su celular en la mesa junto a la cama.

Un silencio incomodo reinó en la habitación hasta que Hermione habló:

-Ron… Sobre anoche quería decirte… - Pero no pudo terminar porque Ron la interrumpió.

-Sé que nos dejamos llevar por el alcohol y la adrenalina del momento pero nunca creí que fuéramos capaces de tener sexo por primera vez así… Escucha aunque estaba borracho recuerdo suficientes cosas como para no arrepentirme de haber tenido mi primera vez contigo, tal vez la situación no era apropiada, pero quiero que sepas que para mí fue genial, no te lo recordaré cada vez que nos veamos ni nada, ya pasó, no le diré a nadie de esto ni siquiera a los chicos, te lo prometo – Finalizó Ron mirándola a los ojos.

Ella estaba muda por lo que había dicho Ron y se limitó a decirle – Por lo que logro recordar, tampoco me arrepiento de que mi primera vez fuera contigo, y aunque tengo vagos recuerdos de que dolió un poco quiero decirte que fuiste muy caballero y cuidadoso, tampoco te lo recordaré ni se lo diré a nadie, este secreto se queda en esta habitación, te lo prometo – Dijo Hermione sonriendo.

Se quedaron unos minutos más mirándose fijamente hasta que ella se acercó y lo besó, le tomó un poco desprevenido pero correspondió con la misma intensidad y ella dijo – Con ese beso el secreto queda aquí.

Él sonrió y luego hablo:

-Bueno… ¿Te parece si nos vestimos, pagamos y te llevo a tu casa? – Preguntó en chico.

-Puedo tomar un tax…- pero sus palabras se quedaron al aire porque la interrumpió.

-De ninguna manera te dejaré ir sola, a parte tus padres no están y no se darán cuenta, no acepto un "no" por respuesta – Puntualizó Ron.

Hermione dio por perdida de esa pelea solo le dedico una sonrisa antes de que cada uno empezará a vestirse. Cuando se quitaron las sabanas y empezaron a ponerse la ropa interior vieron cosas raras que los podían delatar.

-Ronald como demonios me voy a esconder los chupetones en el cuello y en los senos – Dijo Hermione mirándose.

-De la misma forma que yo voy a tener que esconder tus mordiscos en el cuello y las marcas que me dejaste con las uñas en la espalda – Dijo Ron.

Luego ya de vestirse pagaron la cuenta en el hotel mientras vigilaban que no hubiera nadie conocido alrededor, tenían que pasar desapercibidos.

Sin moros en la costa, fueron hasta el estacionamiento y arribaron en el auto de Ron rumbo a casa de Hermione. En el camino no hablaron mucho, estaban un poco avergonzados por cómo se habían comportado anoche y estaban pensando seriamente en cómo sería su relación ahora después de esto.

Ron estacionó el auto frente a la casa de la castaña, era el momento de despedirse.

-Bueno… Gracias por todo, lamento haberme comportado como una loca anoche – Dijo Hermione muy avergonzada.

-Gracias a ti por haberme soportado ayer, y disculpa todo el enredo. Adiós – Antes de que ella se bajará le dio un beso en la mejilla dejándola muda.

La castaña se puso muy roja y dijo – Pues… Adiós – Le dedico una sonrisa y salió del auto. Ron esperó a que entrara y luego siguió el camino hasta su casa.

Hermione entró a su casa tranquilamente sabiendo que no había nadie y se dirigió inmediatamente a su cuarto con una sonrisa boba en su rostro por el beso que le había dado Ron en la mejilla.

Se derrumbó en su cama y suspiró como una enamorada.

Luego de un rato se paró y fue directo al baño, necesitaba una ducha con urgencia. Cuando se estaba desvistiendo pudo notar con más claridad frente al espejo que tenía muchos más chupetones en su cuerpo, sonrió al recordar al culpable de esas marcas. Se metió en la ducha y mientras lavaba su cabello recordaba los sucesos de anoche, Ron había sido tan tierno con ella y a la vez tan pasional, en ese momento se sintió más mujer que nunca en su vida, todavía recordaba las caricias y los besos que la hacían enloquecer ¿Quién iba a decir que su peor enemigo fuera su primer beso y también su primera vez? Al pensarlo así era algo loco pero creo que para ella estaba bien.

Pero de algo si estaba segura, esa no había sido la noche que se imaginó, fue mejor que eso.

Ron al fin logró llegar a La Madriguera, por suerte estaba vacía, esperaba encontrar a sus hermanos pero mejor no, así se ahorraba explicaciones. Fue directo a su cuarto.

Al entrar se derrumbó en la cama y el primer pensamiento que tuvo fue Hermione, puso una cara que definitivamente Ginny etiquetaría como "cara de bobo enamorado" pero no pudo evitarlo, desde anoche la chica no salía de su cabeza y cuando pensaba en ella se sentía genial, tal vez lo de anoche no lo mencione frente a ella pero siempre lo recordaría, nunca se había sentido mejor en la vida.

Luego de estar un buen rato recostado se levantó y fue directo al baño, su ropa apestaba a alcohol, debía lavarla antes de que preguntaran. Cuando estaba casi desnudo pudo notar que la castaña no solo lo mordió en el cuello sino también en distintas zonas de su pecho, no sería tan difícil esconder eso y las marcas de la uñas, solo debía asegurarse que no lo vieran sin camisa.

Cuando entró a la ducha no pudo evitar pensar en la noche anterior, si no hubieran estado borrachos podría jurar que todo fue perfecto, pero sobrios nunca se hubieran atrevido a nada tan loco como eso, ella lo hubiera matado por ser un pervertido. Esa suposición lo dejó pensativo un rato, si ellos no hubieran tomado nada ella no habría aceptado estar con él, bueno no es que ahora sean novios o algo, pero ellos no habrían llegado a nada y eso lo entristeció un poco –Bueno las cosas pasan por algo ¿no?- pensó.

Pero de algo estaba seguro, nada le haría cambiar de opinión acerca de que esa fue la mejor noche de su vida.

Tanto la castaña como el pelirrojo se sentían en el cielo en estos momentos pero no sabían las cosas que vendrían más adelante.