—¡No pienso dormir contigo en la misma cama, Mellark! —le dijo Katniss furiosa.
—Me da igual lo que quieras, vamos a dormir juntos, si queremos que está farsa siga.
—¡Pero aquí no hay nadie que nos vea!
—Esté cuarto sólo tiene una cama, ¿Qué querías?, que le dijera al portero que me diera dos habitaciones cuando vengo de luna de miel con mi esposa, ¿Cómo va a funcionar la mentira si dormimos en habitaciones separadas en nuestra noche de bodas? No te preocupes, la cama es grande por lo que no creo siquiera que nos demos cuenta de que el otro esté ahí, ahora date un baño que vamos a salir.
—¿Salir? —Pregunto desconcertada—, ¡lo que quiero es dormir!
Peeta movió la cabeza negativamente.
—Anda, que debemos irnos.
—Peeta en verdad, estoy tan cansada que lo único que quiero hacer es acostarme y dormir durante muchas horas, sí es posible hasta una semana —dijo Katniss cuando Peeta le dio al taxista la dirección del hotel en donde se estaban quedando.
—Tienes que aguantar un poco más —contesto pasándole un brazo por los hombros y acercándola a él- te tienes que adaptar a este cambio de horario para que todo salga bien y aún nos queda ir a cenar con unos amigos está noche. Sé que puedes aguantar.
Katniss suspiro, ya no aguantaba más, sentía que si cerraba los ojos no los volvería abrir.
"Es el cambio de horario" se dijo mentalmente mientras observaba a la gente del Capitolio caminar por las calles llenas de bolsas.
Igual que ella, sólo que ahora Peeta le ayudo a escoger ropa, toda la ropa que había comprado días antes ya no existía, Peeta ordeno que se deshicieran de ella y había comprado más. Cuando ella le critico le dijo que de todos modos había sido comprada con su dinero, no con el de Gale.
—Hable con tus padres está tarde, han iniciado su viaje y el recorrido va bien, esperan que te pongas en contacto en caso de que necesites algo, aunque les dije que no sería necesario.
—Gracias por decírmelo —Katniss cerró los ojos. "Sólo unos segundos" se decía.
—Ábrelos —le ordeno Peeta—, he pasado por ello las primeras veces, no podrás abrirlos luego de unos segundos. Aguanta.
Katniss se miró al espejo para ver que tal estaba, le gustaba el vestido de color rojo que se había puesto esa noche y sus rizos estaban sueltos, se colocó algo de maquillaje y se dijo a si misma que ya estaba lista. Salió del cuarto para encontrarse a Peeta sentado y vestido de traje con chaqueta de color negro, estaba guapísimo. ¿En verdad él era su esposo?, aunque sea de mentira.
Él no era parecido a Gale. Eran completamente diferentes, pues claro, eran hermanastros, pero a Peeta el traje estaba ajustado a la perfección, como si hubiese nacido para llevarlo.
¿Cómo sería bajo esa camisa que cubría su cuerpo?, ¿Sería tan atractivo como ya lo estaba imaginando?
Retiro ese pensamiento de su mente, debía recordar que solo estarían casados un tiempo. No iba a ser un matrimonio duradero, siquiera era de verdad.
—Estás preciosa —le dijo Peeta dándole un suave beso en los labios.
—Digo lo mismo de ti —contesto Katniss con una sonrisa, mientras tomaba su mano y salían.
La cena fue bien pero ella no tenía nada de hambre, solo quería volver al hotel y dormir.
Peeta le presento a sus amigos que eran Finnick y Annie Odair, una pareja encantadora que estaban alegres de que su amigo por fin había encontrado al amor de su vida, Katniss solo se había forzado a sonreír pero sin mirar a Peeta.
—¿Entonces ya tienen mucho de conocerse? —pregunto Finnick mientras rellenaba su copa con más vino.
—Katniss trabajaba en la empresa que está en el distrito desde que la vi, supe que ella me volvía loco —Peeta le beso en la mejilla y le regalo una sonrisa.
"Lo hace a la perfección, sabe convencer a la gente cuando se lo propone" se dijo mentalmente y ese pensamiento le dolió. ¿Así sería si fuese real?
Nadie menciono a Gale, ni a la boda fallida, entre los cuatro se estaba celebrando el hecho de que ellos estuviesen juntos, sólo eso.
—Ven —Peeta tomo su mano— bailemos.
Se pusieron en la pista donde había otras parejas, Katniss cruzo los brazos tras el cuello de Peeta y él la acerco más.
—Lo estás haciendo bien —Peeta le susurró al oído.
—Son muy agradables. ¿Tienes mucho de conocerlos?
—Un par de años, cuando estuve estudiando en el distrito cuatro, de ahí son ellos. Pero luego se mudaron acá por cosas personas.
—Se nota el aprecio que les tienes a ambos.
—Así es.
Continuaron bailando algunas piezas más, mientras la gente se unía o se retiraba, Katniss estaba muy cómoda entre sus brazos, aunque la realidad era que se estaba durmiendo y como las canciones eran lentas la ayudaban con su pequeño plan de dormir sólo por un minuto. Suspiro y miro a su esposo.
—Peeta estoy tan cansada —Katniss se retiro de su hombro y lo miro a los ojos pero no se separaros—, ya no puedo aguantar más y es demasiado tarde.
—Aun ni son las diez de la noche —dijo Peeta con una sonrisa— apuesto a que en casa te dormías más tarde.
Katniss estaba segura que se estaba vengando de ella, haciéndola sufrir por no poder dormir.
—Vayámonos, por favor, si quieres que te suplique lo haré, tu puedes estar acostumbrado pero no he dormido en más de dieciocho horas, ¿tan cruel eres? Podemos invitar a tus amigos a otra comida cuando este descansada. Y te prometo que me portaré mejor que está noche.
Peeta soltó una carcajada y era la más sincera que había escuchado ella. Dejo de sonreír, sus ojos comenzaron a brillar como los de ella, ella dio el primer paso y acerco a Peeta a su boca dándole un beso, un beso que ella sabía que contenía muchas emociones, sintió como Peeta apretaba las manos alrededor de su cintura, acercándola a él para profundizar aun más el beso.
Sonrió mientras continuaba besándolo. Sus labios tenían algo que no quería dejar de besarle pero se controlo al recordar que estaba en un lugar publico.
—Vamos a despedirnos.
Lo siguiente paso era compartir la cama con él, estaba nerviosa, nunca había compartido la cama con nadie, ni con Gale cuando le había pedido que se acostará con él, ella quería hacer las cosas bien y le dijo que únicamente dormiría con él cuando estuvieran casados. No le quedo otro remedio que aceptalo. Por algún motivo ella estaba segura que le suplicaría.
Se alegraba enormemente nunca haberse acostado con él, habría sido el peor error de toda su vida. Recordó que en sus ojos nunca mostraba signo de que sintiera deseo por ella, ni pasión, ahora que lo pensaba… cuando le dijo que no se acostaría con Gale no insistió ni nada. ¿Su disgusto habría sido falso?
Lo más probable.
Despertó a muy entrada de la noche al darse cuenta de algunas cosas en las que no había prestado atención a su momento.
Miro a Peeta que dormía a su lado.
¡Dios santo! Estaba desnudo. ¿Cómo se atrevía a meterse así a la cama como si nada?, que fuera su esposo no le daba derecho a hacerlo, sobre todo luego de que ella le dijera que no se acostaría con él después de aquella cena.
—Duérmete —escucho decir a Peeta— no vale la pena que pienses en ello.
¿Acaso Peeta tiene un poder especial para sacarla de sus pensamientos en cualquier momento?
—No me deseaba —susurro ella, le escucho suspirar— y tú lo sabías.
—Hay muchas cosas que yo sabía y no, yo no estaba detrás de ustedes a cada momento, yo no sé qué tanto habrás hecho con Gale cuando iba a tu casa o viceversa, a decir verdad no me interesa, debes olvidarte de ello y recordar que eres mi esposa.
—¿Tienes sentimientos, Peeta? Me parece que no y siempre que lo pienso me pregunto, ¿Por qué eres tan cruel?, ¿te gusta lastimar a la gente? ¿Sabes? Creo que me estoy dando cuenta de que no puedo atraer a ningún hombre, cuando Gale me pidió que me acostara con él, le dije que no y no insistió, cuando Gale me presento a ti me miraste con tal desprecio que me seguía preguntando si mi cuerpo o rostro tenía algo.
—Que te lanzará miradas asesinas no quería decir que no sintiera deseo por ti, Katniss. Eras la novia de mi hermanastro. Y te diré que esta la tercera noche que dormimos juntos, ¿crees que me es fácil acostarme, verte dormida y no querer hacer otras contigo? Soy hombre, no un santo, tengo necesidades y si no te he pedido nada es por respeto, ahora te sugiero que seas una niña buena, te tapes con la sábana tu sensual cuerpo y te duermas.
¿Escucho bien?, ¿Peeta en verdad la encontraba sensual? Seguramente estaría mintiendo para hacerla sentir bien.
—Katniss, apaga esa lampara y duérmete, antes de que te mantenga ocupada toda la noche.
No la apago.
—¿En verdad me encuentras deseable? —lo miro, esperando su respuesta.
Peeta se sentó sobre la cama y estiro la mano
—Ven aquí —ella no dudo, Peeta le acomodo el cabello tras las orejas y la besó.
Ella le correspondió. Pronto ella estaba sobre la cama y él sobre ella.
Esa sería su noche de bodas.
Como su primera vez.
¡Hola! Es viernes de escribir :p
¿Como están bien?, ¿Les ha gustado el capítulo? La verdad no esperen escenas candentes xD no soy buena con ellas jajaja, así que dejemoslo a su imaginación, espero que les guste :D
