Capitulo 3
Vell y D se separaron de golpe al escuchar el grito de la pequeña en el fondo, se miraron por un segundo, de manera rápida levantándose para ir en busca de la niña. Los caballos estaban agitados pero sin heridas, sin embargo no había rastro alguno de su protegida.
- se la han llevado de nuevo – pronuncio la chica decepcionada, la habían dejado sin protección y todo había sido culpa suya, había fallado en su misión.
- ¿que tendrá esa chiquilla que todos la desean? – pregunto el parasito emergiendo de la mano del Dhampire
- debemos buscarla – dijo D mientras tomaban los caballos, extendió su mano con las riendas del de la chica para que esta lo controlara y pudiera montarle, sin querer sus manos se tocaron y sus pieles respondieron al tacto mandado corrientes eléctricas a sus dueños, ninguno dijo nada, desviaron sus miradas y continuaron para seguir el rastro de lo que parecía ser el raptor. Este había usado velocidad para tomar a la niña pero por las marcas en la tierra la había llevado hasta un vehiculo, una carreta que había dejado fuertes marcas en el suelo, marcas que él dhampire conocía a la perfección, las recordaba a la perfección.
- ¿quien se la ha llevado?, ¿es...?- pregunto la chica ya sobre su caballo
- por la velocidad con la que tomo a la niña, puedo asegurar que es un ser de la noche, posiblemente otro vampiro, pero su ataque es sospechoso, de improviso, por lo general los lords de la noche llevan tiempo vigilando a su víctima antes de atacar- pronuncio mientras tomaba parte de la tierra en su mano y luego subía su caballo- se fueron al norte, a la ciudad de Vanhamuk. – dijo D antes serio mirando a el parasito de su mano.
- ¿como estas tan seguro?- pregunto la joven desconfiada
- las marcas de las ruedas del carruaje, estas ruedas solo pudieron haber sido creadas ahí – dijo comenzando a andar, la chica trato de investigar más pero de los labios del cazador no saldría más información. Viajaron todo el día y la tarde hasta llegar al lugar, el pueblo no era más que una ciudad abandonada, que por las señales en las estructuras había cedido al fuego en su mayor parte, Vell comenzó a dudar de la idea del cazador, pues el pueblo tenía rastros de haber estado solo desde hacia ya muchos años, ninguna rueda o carruaje podía haber sido creado allí.
- ¿estas seguro de que estamos en el camino correcto?- pregunto la chica deteniendo su caballo al ver como el cazador descendía del suyo, al no recibir respuesta hizo lo mismo acercándose hasta el y preguntándole de nuevo – ¿D?
- Este es el lugar donde esas ruedas fueron creadas no hay duda - hablo el bello hombre sin darle la cara
- ¿Como estas tan seguro?
- Porque fui yo quien tallo esas ruedas
- ¿Qué?, ¿pero como ...?
- Yo... yo vivi en este pueblo, mucho tiempo atrás... - confeso - yo hice estas ruedas y yo las destruí cuando salí de este lugar... - hablo mientras escenas del fuego consumiendo los hogares del pueblo se mostraban en su mete de forma rápida- ... las únicas que pudieron haber sobrevivido debieron ser las que quedaron en el palacio del gobernador... – dijo mirando al frente, la chica guío su mirada a donde estaba la del joven descubriendo unas viejas puertas de rejillas que daban paso a lo que era una mansión solitaria y oscura, D avanzó hacía el lugar seguido de la cazadora un tanto insegura y curiosa sobre las palabras de su compañero.
- ¿No deberías decirle toda la verdad D? – pregunto el parasito
- No necesita saber más de lo necesario
Ambos entraron al palacio mientras la luz de la luna les iluminaba con dificultad el camino, los maderos viejos del piso rechinaban a su paso haciendo más tenebroso el recorrido, hasta que finalmente llegaron a una escalera que se dividía en dos en la parte superior.
- debemos separarnos- dijo la chica dando un paso al frente para comenzar a subir las escaleras pero la blanca mano de D la detuvo
- ¿estas segura? - dijo serio sin apartar su mirada de la suya
- Solo así encontraremos a la niña, descuida, si hay problemas buscaremos la forma de encontrar al otro – dijo la chica mientras corría y tomaba el camino izquierdo, no teniendo otra opción D tomo el derecho, este le llevo a otro pasillo que parecía eterno debido a la oscuridad en el fondo, el rostro frío del dhampir lo miro sin preocupación continuando con su paso.
Vell llego hasta lo que parecía haber sido un gran salón de baile, aún había un candelabro en el techo ya con algunos cristales rotos, la cazadora escucho un chillido en el fondo, era obvio que era de la niña, entro a toda prisa hacía el salón encontrándola de rodillas en el suelo llorando.
- crei que no vendrían por mi – dijo la niña escondiendo su rostro más entre sus manos- pero no quiero que tu me ayudes, me harás daño
- no... yo... perdoname, no quise hacerte daño yo ... yo no sabía que - dijo acercándose más a ella, tratando de que su voz pudiera hacerla creer en ella, de pronto una figura negra paso frente a ella separandola de la niña. sus ojos no pudieron más que captar la terrible imagen de la chiquilla partida a la mitad por parte de la bestia que aún no mostraba su rostro, tomo sus cuchillas y trato de acercarse a esta, pero cuando finalmente estaba por atacarlo, escucho un ruido, de un salto con gran agilidad esquivo el calendabro que caía del techo, le chica giro su rostro para buscar a su enemigo, pero este ya se había marchado, ya no importaba, su objetivo se había perdido, la pequeña había muerto
D…- fue lo único que salio de los labios de la joven, tenía que encontrarlo y decirle de su error, era una tonta y había fallado.
D había recorrido el pasillo hasta llegar a la puerta en el fondo, según recordaba detrás de ella estaba el estudio del antiguo dueño, la abrió despacio descubriendo el escritorio y detrás de este el sillón frente a un ventanal, la silla se giro mostrando a la niña llorando.
- ayúdame, tengo miedo - susurro la niña cubriendo su rostro
- ¿quien te contrato? – pronuncio D despacio y serio mientras se detenía frente a la chiquilla mirándola con frialdad
- ¿lo sabes?- pregunto la niña con una sonrisa en los labios
- me di cuenta cuando Vell perdió el control, eres una gran ilusionista – se acerco más a ella tomando su espada – ¿cual era el objetivo?
- Matar a los dos mejores cazadores de vampiros del mundo por supuesto, un gran enemigo tuyo a puesto un precio alto por tu cabeza y la de la bella cazadora- dijo poniéndose de pie
- ¿por que sigues con esto? - dijo el hombre de cabello negro ya en un tono de advertencia
- Es un juego divertido , saber hasta donde puedo llegar con sus mentes, con sus deseos, dime D, ¿que es lo que tu corazón desea?
- Tus ilusiones no funcionan conmigo
- ¿Enserio? – dijo mientras comenzaba a tomar otra forma, de pronto la figura desnuda de Vell estaba frente al cazador, su largo cabello cubría sus senos mientras que parte de su piel solo era revelada por la luz de la luna, la joven se acerco despacio al cazador, su cabello moviéndose con la brisa a su paso – ¿la deseas a ella no es verdad cazador?. he visto tu mirada al estar con ella y vi tu deseo por Vell entregando tu sangre - dijo ya parada frente a él, mientras ponía una mano en su pecho y la otra en su cuello acariciándolo, subiendo por este hasta sus labios, tocándolos despacio, tentándolo – deseas besarla ... sentirla por completo ... hacerla tuya y únicamente tuya … ¿te enamoraste no es verdad?...- hablo la mujer a milímetros del rostro del hombre, casi sobre sus labios- ... tómala ahora ... aquí esta dispuesta para ti – la mente del cazador ante la tentadora idea se desconecto por completo, lo único en lo que podía pensar era en besarla, en recorrer con sus manos su pálida piel, en hacerla suya una y otra vez, sus brazos estaban por rodearla, estaba por caer en el embrujo cuando la puerta tras ellos se abrió dejando entrar a Vell de golpe, la ilusión de la niña desapareció regresándola a su forma de bestia, la misma que había visto la cazadora matando a la chiquilla.
- Maldita bruja – dijo Vell lanzando su arma, pero la bestia la esquivo, D regresando a sus sentidos tomo su espada atacándola pero figura negra desaparecía nuevamente, D miro a Vell y esta entendió lo que pretendía, la cazadora ataco a la niña sabiendo que desaparecería y cuando esta volvió a aparecer D la perforo con su espada terminando finalmente con ella.
- eso fue todo ... – pronuncio la joven al darse cuenta de que todo había terminado, pero aún sin saber la verdad, lo que provocaba en ella una gran culpa, D lo noto, no quería acercarse a ella, no después de lo que había visto y escuchado, ya no estaba seguro de si mismo a su lado, pero la terrible voz del parasito en su mano le hizo entrar en razón logrando que este finalmente le confesara a la chica lo que había pasado. Los truenos llenaron el espacio al acercarse la tormenta, ambos cazadores decidieron pasar la noche en los restos de aquella mansión, prendieron una fogata en el gran salón, sentáronse alrededor de la misma mientras las fuertes gotas de lluvia en el fondo rompían con el silencio.
- Sólo una bruja fue necesaria para atacarnos y por poco matarnos – confeso la joven mientras miraba la danza del fuego – por poco logra que mi deseo por sangre me volviera loca y que tu me mataras con tu espada - cerro levemente los ojos - y ... todo porque han decidido que ahora seamos nosotros la presa de los cazadores de fortunas.
- Sabía ... - dijo sin mirarla - sabía muy bien nuestras debilidades ... y trato de usarlas contra nosotros - contesto el apuesto joven mirando la fogata evitando el contacto visual con ella a toda costa
¿Cual fue tu ilusión? - pregunto la chica sin más- por poco logra hacerte caer también, ¿con que te atrapo? – el joven de cabello negro la miro al principio sorprendido y luego serio, desvió su mirada de la de la chica girando su rostro a un lado no queriendo decir la verdad, en realidad no sabía siquiera que decir y simplemente contesto antes de levantarse
- algo que ahora se es una verdad - salio del cuarto sin más, la joven lo miro retirarse sin pronunciar palabra alguna, fuera cual fuera la imagen que el chico había visto, evidentemente le había afectado de sobremanera.
- ¿por que no confesarle D? - pregunto el parasito
- ¿confesarle que?- hablo molesto D, un sentimiento que no había visto el parasito en el desde hacía ya mucho tiempo
- ¿que te has enamorado de ella?
- Eso es mentira
- Claro que no, te conozco D, puede sentir tu deseo desenfrenado por ella al saborear su dulce sangre, así como tu corazón corriendo a mil por hora al tenerla en tus brazos, además de que vi la ilusión de ella frente a ti y se que las razones que esa mentira te daba en realidad eran tus más profundos deseos… te enamoraste de ella sin saberlo
- No es verdad – siguió negando el cazador
- D, se como te comportas cuando eso pasa, no es la primera vez pues has sentido el amor, ¿o que ya olvidaste a Lin?
- Eso fue diferente… y fue a lo largo de mucho tiempo - contesto con un semblante increíblemente triste en él
- Puede ser, pero puede ser que tu y Vell cayeran pronto por sus similitudes, no olvides que ella es un dhampire también, un miembro de tu raza…- el joven no dijo nada, cerro su puño con fuerza indicándole al parasito que se fuera, miro por la ventana la lluvia caer y se decidió a buscar una respuesta.
- Vell aun seguía en el mismo lugar pensativa, observo al cazado entrar despacio y tomar su lugar en la fogata
- mis padres… - comenzó ella – antes me preguntaste por ellos
- no es necesario que digas nada
- creo que debes saberlo, mereces saberlo… me has salvado la vida – dijo dando una suave sonrisa- Meier… él… él es mi padre – confeso ante la mirada sorprendida del cazador- y Charlotte es mi madre - se giro para mirarlo con una triste sonrisa
- creí que ella... que ella había - trato de decir el cazador pero fue interrumpido
- no murió…- hablo la joven- aún tenía un hilo de vida cuando mi padre la llevo en su nave a la ciudad de la noche eterna, ahí cuido de ella… hasta que se recupero… se cazaron y ahí… me tuvieron- giro su rostro al fuego nuevamente – mi madre aún se sentía culpable por haber dejado a su familia en la tierra por lo que decidió que en honor a ellos segaría viviendo como una humana, incluso al saber de mi llegada, con los años envejeció y murió…- confeso – siempre fui muy curiosa sobre su vida humana, por lo que rogué a mi padre volver a la tierra y finalmente acepto, aquí escuche grandes historias sobre ti, pero para mi sorpresa tu ya te habías marchado, los vampiros seguían atacando a la gente inocente y yo … quería defenderles como mi madre lo hubiera deseado
- esa fue la verdades razón de volverte cazadora
- supongo que en el fondo si..- lo miro a los ojos – ¿que paso contigo D, por que desapareciste? - le pregunto la chica mirándolo directamente a los ojos
- Supongo que es mi turno... de decir la verdad – desvío la mirada a la fogata- después del encuentro con tus padres continúe con una larga vida de cacería, durante esa misión conocí a Leyla, una de las mejores de su tiempo, por mucho tiempo fuimos amigos y compañeros hasta que esta se retiro, se caso y formo una familia, el día de su entierro volví para despedirme y conocí a su nieta, a lo largo de su vide le visite, y de cierta forma cuide de ella, era tan parecida a Leyla que la veía reflejada en la chiquilla todo el tiempo … al final caí por ella, cuando se volvió toda una mujer nos declaramos amor y … nos casamos – confeso el cazador de vampiros aún si mirarla – me retire y viví en esta villa como productor de las ruedas de carruajes, ocultando mi verdadero ser con magia, vivi a su lado feliz por muchos años hasta que murió a causa mia, por enemigos mios que nos atacaron por venganza... - cerro los ojos un momento para seguir hablando- perdió su vida al salvarme... a su muerte regrese a mi vida anterior como cazador, prometiendo que nada igual pasaría de nuevo, no lo permitiría.
- ... Solitario y frío … - susurro ella
- Jure que no volvería a sentir tal emoción por alguien más, porque era peligroso para mi pareja... mi afecto por alguien más solo los haría sufrir... pero … - dijo mirándola a los ojos – yo …
- ... D - susurro la chica
- La ilusión… lo que la bruja me mostró … - le dijo levantándose, lo que ella hizo también- eras tu … mi deseo por ti … mi verdad… la verdad absoluta de que me había enamorado de ti…aunque no espero que tu sientas lo mismo por mi ... por ello debo despedirme…- dijo, estaba por irse pero la mano de la chica en su brazo lo detuvo girandolo, al momento de tener su rostro frente al de ella, sus labios fueron capturados por los suaves de la chica, el beso fue profundo, apasionado y al mismo tiempo revelador, D no pudo detenerse, simplemente la tomo de la cintura acercándola más a él para devorarla en aquella muestra de afecto, pero algo en su mente le paro, se alejo de ella y le hablo - debes dejar esto - hablo el chico- yo ame hace tiempo, me case y por un momento tuve una vida feliz... pero todo eso me fue quitado con sangre- se giro dándole la espalda - no quiero ese terrible sentimiento de dolor nuevamente, no quiero ese recuerdo en mi mente eternamente... te amo pero eso es todo ... - sin mas salió del salón dejando a la chica sola, la lluvia ya había cesado y D ya caminaba hacía el bosque con las riendas de su caballo en la mano, entonces la voz de la chica lo detuvo nuevamente.
Dices que prometiste no sentir amor nuevamente,que no quieres sufrir la perdida nuevamente, ¿pero que hay de mi?, yo no he prometido tal cosa, es injusto que opines por mi, al menos deja que yo pueda sentir amor, al menos... al menos.. se mio una sola vez – pidió la chica con lagrimas en los ojos, D giro su rostro por un momento, no deseaba verla a los ojos, estos eran su debilidad- ... por favor, al menos a mi dame esa oportunidad de sentir – dijo la chica acercándose a el y tomando con su mano su mejilla para hacerlo voltear, al tenerlo frente a ella lo beso, primero despacio y tímidamente, pero cunado este contesto el beso se volvió pasional y salvaje ...
