Dragón Ball Z no me pertenece, los derechos son exclusivamente del maestro Akira.

Advertencia: Este capitulo contiene fetichismo y lemon.

#2: El fetiche.

-¡Oh no, me ha vuelto a pasar!- se quejó ella comentándoselo a Bulma.

Era la tercera vez que la joven se cambiaba sus blusas y sus sostenes por haberse manchado con su propia leche. Era incontrolable.

No te preocupes Videl eso es algo normal, sonrió con naturalidad Bulma y miró a su esposo sonriente, sin duda su plan le fascinaría.

Entre tanta conversación de mujeres nadie prestaba la verdadera atención a Vegeta quien había puesto un cojín sobre sus regazos para disimular la erección que le causaba aquello.

Trataba de controlar su mente pero no podía su deseo acrecentaba solo con imaginarse la situación.

Y es que cuando Bulma tuvo a Trunks sus senos se llenaron de leche y sus pezones rozados aumentaron de volumen sin hablar de la dulce leche que salía de ellos. En ese tiempo desarrolló como si de una adicción se tratase robarle el alimento a su hijo, cada noche Bulma lo amamantaba y él la estimulaba a través de sus senos, era demasiado excitante para ambos hasta que Bulma dejó de producir leche y la diversión se acabó pero eso no significaba que no disfrutaran el sexo, más bien era lo contrario ellos lo disfrutaban demasiado.

Vegeta y Bulma vivían una sexualidad muy liberada e incluso iban a orgías anónimas a formar parte, aquellas orgías consistían en mantener sexo salvaje con máscaras ocultándolos, claro ellos querían estar en un lugar ambientado de gemidos.

Los fetiches y fantasías sexuales eran algo que siempre buscaban complacerse entre ambos, llegaban a un acuerdo y lo practicaban, ellos eran así les gustaba innovar.

Vio que las mujeres fueron al cuarto de baño, se quedó sentado en la sala intentando olvidar aquello sin embargo el olor a leche en el ambiente lo tentaba.

Se levantó de su asiento un momento, y tomó uno de los objetos de la mujer y al volver a sentarse liberó su miembro erecto y sin pudor alguno empezó a masturbarlo con el riesgo de que alguien llegase y lo viese de esa manera.

Mientras pegaba la prenda a sus nariz para poder percibir el delicioso olor a leche materna, su mano recorría desde la punta hasta el final de su miembro erecto de manera muy lenta.

Subía y bajaba, subía y bajaba. Cada vez más excitado con la idea de ser amamantado. No pensaba siquiera en que alguien lo vería, sus ojos estaban sin lugar fijo mientras aumentaba el ritmo de su mano.

-Tal como lo imaginaba- comentó Bulma riendo.

Rápidamente Vegeta guardó su miembro y escondió la prenda de Videl al oír su voz. Pero Bulma empezó a reír.

-No pongas esa cara Vegeta, no vengo a regañarte- expresó divertida.

-Hmp, entonces solo vienes a molestar- expresó mientras bebía agua.

-No, he venido a decirte que tu regalo por san Valentín está esperándote en la habitación para amantarte- le susurró al oído.

Vegeta abrió los ojos grande al oír aquello e incluso se excitó más, pero aún no estaba tan convencido.

-Vegeta, yo sé cuánto te excita eso y por eso le pedí a Videl que viniera sin Gohan y sin Pan para una tarde de "chicas" ella no se negará, le puse un afrodisiaco a su bebida, ve diviértete- dijo animándolo, Vegeta hizo una media sonrisa y luego miró a su mujer.

-Tú no das detalles gratis ¿Qué es lo que quieres a cambio?- preguntó Vegeta a su mujer.

-Solo me conformó con un beso- dijo ella con toda sinceridad.

Vegeta examinó sus ojos y llegó a la conclusión que ella decía la verdad, tal vez la respuesta era que su mujer estaba sumamente de buen humor y quiso darle el gusto a su esposo.

Cariñosamente la acercó a él y la besó con dulzura, ella era demasiado importante para él.

-Ve donde mami- lo animó Bulma.

Y Vegeta se dirigió a su habitación donde lo esperaba una caliente Videl, ella no sabía para que había sido llamada sin embargo ahora solo estaba desesperada y con ganas de ser atendida.

Cuando Vegeta llegó a la habitación encontró a Videl jugando con la punta de un dildo, introduciéndolo y sacándolo pero sin profundizar aquella penetración, sin duda Bulma fue tan ingeniosa que le dejó un dildo a la vista.

-Mmm- gimió Videl por el estímulo, en verdad ya estaba muy mojada y necesitaba algo dentro suyo.

Tan ensimismada estaba en su acción que tarde mente se percató que Vegeta la observaba serio.

Cuando lo vio se asustó bastante, sabía del carácter del saiyajin, sabía que era un hombre muy malhumorado y por su rostro pensó que se había ofendido si después de todo ella estaba masturbándose en la cama que le pertenecía a Vegeta y a Bulma.

Gran vergüenza la invadió.

-Disculpe señor Vegeta, yo…- habló sonrojada pero calló su hablar cuando lo vio concentrado observando algo, y ese algo era la leche que brotaba de sus pezones deslizándose por el resto del pecho.

No tuvo tiempo de hablar pues Vegeta ya desnudo se había aproximado a la cama y luego en un abrir y cerrar de ojos había tomado el dildo en sus manos tomando el mando de él, para comenzar a marcar el ritmo.

-AHHH- gimió Videl al sentir que Vegeta metió todo el consolador en su interior, y lo movía frenéticamente.

Ni siquiera pensó en Gohan o en su familia, simplemente quería que Vegeta la llenase de placer, tan solo esa mirada oscura y misteriosa la hacía excitarse más.

Dentro, fuera, dentro, fuera, dentro, fuera, dentro, fuera, dentro, fuera… ese era el ritmo frenético en el que él iba, quería acelerar su orgasmo para poder ir luego a lo suyo.

-POR KAMI- gritó Videl al momento de su orgasmo, un gran chorro de eyaculación femenina salió de su interior mojando la mano de Vegeta.

Agotada suspiró y recostó su cabeza sobre la almohada, incapaz de moverse pues solo jadeaba y respiraba pesadamente.

Cuando pensó que todo eso terminó sintió una lengua invadir su interior como reflejo arqueó su espalda y gimió despacio.

Sintió de nuevo la lengua recorrer su cuerpo, sus muslos, sus partes íntimas, su ombligo y finalmente se alojó en uno de sus senos. Luego de eso sintió el cuerpo de Vegeta acomodándose sobre ella, él estaba desnudo, no supo que la inspiró pero tomó el gran miembro de Vegeta entre sus manos y empezó a masturbarlo.

Sintió las manos de Vegeta moverla y acomodarla en un lugar cómodo si fuese a dar de… un escalofríos recorrió en su piel al sentir el aliento caliente de Vegeta sobre uno de sus pezones, pasó su lengua por aquel botón, lo mordió y luego empezó a succionarlo.

Abrió los ojos sorprendida, Vegeta estaba mamando, pero no era una succión tranquila, era extremamente caliente, apretaba el otro seno y lo hacía tirar chorros de leche mientras seguía succionando, mordiendo y lamiendo haciéndola arquearse de placer.

-Sí, Sí- suspiró como respuesta.

Mientras Vegeta concentrado la agasajaba y la acariciaba haciéndola jadear y gemir despacio, ella tomó el miembro de Vegeta y lo masturbó despacio.

Le encantaba sentir el aliento caliente del saiyajin cada vez que jadeaba o gruñía por lo bajo además de la mojada saliva que dejaba como huella en sus senos.

Deseaba más, más mucho más. Así que se escurrió de Vegeta quien la siguió, hasta que entendió lo que ella quería; se sentó al borde de la cama y ella tomó el miembro de él entre sus manos y en un rápido movimiento se sentó sobre él penetrándose ella sola.

Vegeta entró en ella con facilidad pues Videl estaba demasiado lubricada y preparada para él, la tomó de la cintura para marcar el ritmo al mismo tiempo que bajó su rostro para alcanzar el pezón de Videl y volver a mamarlo.

Se sentía un infante, sentía que aquel fluido lo excitaba más y más, el olor a leche materna, los pezones agrandados y los senos hinchados, todo ese conjunto lo excitaba demasiado, además de Videl montándose en él lo hacía tener una sensación demasiado agradable.

No podía negar que la joven era hermosa, y se movía bien, además de tener un buen cuerpo pero no era ni la mitad de lo que era Bulma, la muchacha en si no lo excitaba, nunca lo hizo, ¿para qué si tenía a la mejor mujer del universo? sin embargo sus pechos llenos de leche lo excitaban solo quería eso, besar sus pechos, y robar el alimento de la pequeña Pan. Además no podía negar que mantener relaciones con la esposa del tonto de Gohan era un poco divertido para él.

-Ahh, que rico- suspiraba Videl sin dejar de saltar sobre Vegeta.

Vegeta mordió uno de los pezones y lo soltó para observar cómo se movían a la par que penetraba a Videl.

Con sus dos manos, juntó los senos y los apretó dejando que de ellos saliera el líquido vital a chorros salpicándole el rostro y cayendo por su torso. Lo excitaba demasiado.

Y Videl estaba incontrolable, por fin ahora entendía porque Bulma presumía tener el mejor esposo ¡era todo un semental! Además esa forma de chupar sus pezones la ponía a mil, gemía, suspiraba, gruñía, jadeaba, incluso sacaba la lengua afuera como si de un perro se tratase.

Vegeta al ver que ella sacaba a lengua levantó uno de sus pechos y la animó a chupar uno de sus pezones mientras él chupaba el otro sin sacarle el contacto visual y sin interrumpir la penetración.

Videl soltó su propio pezón al sentir que su orgasmo estaba próximo.

-Oh, por Kami, que delicioso, Oh gracias Vegeta- le dijo mientras se abrazaba a él finalmente cayendo rendida al mismo tiempo que Vegeta eyaculaba dentro de ella.

Unas horas habían pasado de aquel encuentro y ambos aún no se recomponían, Bulma entró a la habitación y sonrió al ver la escena, vio a Videl y Vegeta desnudos y totalmente dormidos, Videl dormía boca arriba y sobre ella Vegeta quien mamaba inconscientemente de su seno como si de un bebé se tratase mientras ella lo abrazaba protectoramente.

-Bueno, supongo que podría tener otro hijo- se dijo Bulma muy despacio en una baja carcajada, saliendo de la habitación dejándolos descansar.

Sin duda ellos tenían una relación muy libre.

Espero les hay gustado pues me hice toda una investigación sobre la lactofilia y si, efectivamente existen personas que sienten placer sexual por eso.

¿Quien podría ser la siguiente en la lista?