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Goodbye Yukina..!
Cuatro días habían pasado desde la noche de fiesta y era hora que Kisa no mencionaba la dichosa fiesta de toda la noche que le había prometido a Miho. La chica se había quedado a vivir con Kisa en lo que encontraba un departamento de precio accesible y cerca de la universidad a la que asistía para terminar su maestría. Yukina seguía visitando a Kisa, no se había quedado a dormir ningún día, pero siempre preparaba comida y se iba lo mas tarde que podía antes de que saliera el último tren.
Miho no estaba del mejor humor que digamos, pero no lo demostraba, no quería arruinar su primera semana con Kisa. Se llevaba bien con Yukina, pero aun asi seguía sin entender como Kisa había cambiado tanto por culpa de ese chico. También se había dado cuenta de que Kisa había cambiado prioridades, veía que Kisa estaba mas cansado de lo normal, usualmente ella le haría un tratamiento relajante y lo dejar+ia dormir durante horas de ser necesario. Pero ahora, Kisa se forzaba a si mismo a tomar energía para poder pasar mas tiempo con Yukina, y eso le molestaba a Miho.
-Mii-chan, apurate, Yukina esta por llegar- dijo Kisa mientras terminaba de pasarse la camisa por la cabeza. Habían planeado salir a cenar, invitación de Miho, para celebrar que había recibido sus papeles de los Estados Unidos para que pudieran darle el valor a todas las materias que le faltaba terminar. Con eso podría terminar de estudiar en menos de seis meses.
-Ya voy, ya voy, la belleza toma tiempo- respondió Miho saliendo del baño en ropa interior mientras se acomodaba el cabello, ahora peinado en leves ondas.
-Ponte ropa! Yukina no debe tardar- la ragañó Kisa al ver a la mujer semi desnuda pasearse por toda la casa. Miho se le acercó y meneó los hombros bailandole en frente a Kisa haciendo que este soltara una carcajada. Entonces la cerradura de la casa de Kisa sonó y Miho soltó un gritito combiando con una risa al saber que Yukina estaba por entrar- espera!
-Qu... ah! Kisa-san!- exclamó Yukina cuando Kisa empujó la puerta y no lo dejó entrar. Miho tomó su vestido rápidamente y se lo puso en un fluido movimiento.
-Ya, lo siento- dijo Kisa dejando que su novio entrara. Miho saludo con la mano a Yukina luciendo inocente.
-Que pasó?- preguntó Yukina, Kisa y Miho se miraron y soltaron una risa.
-No te preocupes, pasa, ya casi esta lista- dijo Kisa dejando entrar a Yukina. Miho se apresuró a acomodar su bolso, sin perder de vista a la pareja en la cocina. Tenía que encontrar alguna forma de hacer que su Kii-chan volviera. Las cosas no eran las mismas sin el viejo Kisa. Y todo eso era culpa de ese estudiante, le caía muy bien el chico, pero se habia metido con la persona equivocada.
-Kisa-san, estas bien? Te ves un poco pálido- dijo Yukina levantando el rostro de su novio con una mano.
-Estoy bien, es solo el trabajo, ya sabes como es- dijo Kisa sacudiendose el agarre, Yukina no dejó de mirarlo preocupado. Miho miró la escena y sintió un foco encenderse encima de su cabeza, esa era la oportunidad perfecta. Ahora que Yukina también había notado el cambio en Kisa, podría hacer que lo dejara en paz.
-Lista, vamonos- dijo Miho tomando su bolso y acercándose a los dos hombres en la entrada.
-Bien, vamonos- dijo Yukina poniendose los zapatos rápidamente antes de abrir la puerta.
-Oh, esperen, ya vengo, voy al baño, rápido- dijo Kisa.
-Y yo soy la que tarda mucho- se quejó Miho poniendose los zapatos. Kisa no le respondió y la chica salió del departamento. Yukina estaba deteniendo la puerta esperando a Kisa, y fue ahi que la chica tomó su oportunidad. Ambos miraban hacia la puerta del baño por la que había desaparecido Kisa.
-Lo estas cambiando, sabes?- dijo Miho sin dejar de mirar hacia la puerta, Yukina se sorprendió y se giro para mirarla.
-Perdon?- preguntó el chico completamente confundido.
-Estas cambiando a Shouta, lo estas cambiando demasiado, y eso no es bueno para él- dijo Miho mirando a Yukina fijamente.
-Lo siento, pero no entiendo de que estas hablando, Nakano-san.
-Antes, Shouta no tenía ningun problema en tener una vida social activa y un trabajo equilibrado. Salía cuando podía salir, trabajaba dedicadamente, estaba contento con su vida- comenzó a explicar Miho volviendo a mirar hacia el interior del departamento- ahora hasta tú te das cuenta de que esta diferente, pálido, cansado, se esfuerza demasiado por estar contigo. No sale cuando puede, sino que se fuerza a salir solo para verte, eso le hace mucho daño a su salud.
-Que?- Yukina había abierto mucho los ojos sin dejar de mirar a Miho. Si había notado los cambios en Kisa, pero como no le había mencionado nada, no le había dado mucha importancia.
-No solo eso, tu juventud le quita energía. Él ya no tiene 20 años, quieras o no, esa diferencia de 9 años lo esta cansando demasiado- continuó Miho, Yukina se había girado y miraba directamente al suelo- antes, sin importar con quien estuviera, todos lo hacían mas joven, y el mismo Shouta se lo comenzaba a creer, eso le daba vida, lo llenaba de energía. Pero ahora contigo...
-Yo no pretendía provocar eso...
-Pero lo hiciste, inconcientemente, no?- lo interrumpió Miho, no dejaba de mirarlo a pesar de que Yukina hacía lo posible por no encontrarse con la mirada de la chica.
-Yo... yo...
-La vida de un editor es muy difícil, y Shouta ya la tenía controlada con su estilo de vida anterior. Su tiempo y energía estaban perfectamente sincronizados- siguió Miho- si te importara no lo harías cambiar tan radicalmente, lo dejarías adaptarse.
-Claro que lo dejaría adaptarse!- saltó Yukina mirando nuevamente a Miho- lo intenté una vez, pero no sirvió, Kisa-san, él...
-Acaso lo dejaste intentar seguir con su ritmo de vida anterior?- preguntó Miho. Yukina abrió mucho los ojos, sorprendido, al recordar que no lo había hecho. Cuando Kisa había intentado volver a sus antiguas andadas, él habia llegado y lo había frenado de golpe, literal.
-N... no... yo...
-Lo viste en el club, Shouta sigue sintiendo atracción hacia otros- Yukina sintió una punzada en su corazón al recordar las discretas miradas que había notado en Kisa la noche que habían ido al club. No se había molestado en esa ocación por que era la ley de todo hombre tener ojos traviesos- como sabes que no extraña su vida pasada si no le das la oportunidad de seguirla?
-Yo... amo a Kisa-san...
-Cuantas veces lo has escuchado reir?- preguntó Miho sorprendiendo aun mas a Yukina. Ahora que lo pensaba, Kisa no reía mucho, sonreía, si, pero no reía abiertamente con él al igual que lo hacía con Miho. De hecho, desde la llegada de la chica, Kisa se miraba sonriente todo el tiempo.
-Es que... yo...- Yukina miraba a Miho a los ojos. Todo lo que decía... tenía sentido.
-Si amas de verdad a Shouta, será mejor que le des su espacio- le dijo Miho mirandolo fijamente, escucharon la puerta del baño abrirse pero no apartaron la mirada- déjalo en paz, le harás bien al dejarlo recuperarse, sabes que si.
-Listo, ya podemos irnos- dijo Kisa saliendo del departamento y cerrando la puerta.
-Bien, demonos prisa o no alcanzaremos el tren- dijo Miho caminando hacia las escaleras.
-Yukina?- escuchó a Kisa preguntar al ver que su novio no se movia de su lugar. Miho se giró lentamente en su lugar y miró al chico con una ceja alzada.
-Lo siento- murmuró Yukina sin ver a Kisa a los ojos- perdonenme, pero acabo de recordar que tengo que hacer algo importante y no puedo acompañarlos.
-Que? De que hablas, si habíamos planeado esta cena desde hace dos días- preguntó Kisa confundido.
-Perdón, de verdad, tengo que irme- repitió Yukina alejándose a paso rápido hacia las escaleras.
-Yuki... Yukina! Espera!- gritó Kisa corriendo hacia la escalera para seguir a su novio, pero a mitad de camino sintió una mano detenerlo.
-Déjalo- volteó a mirar a Miho, su mirada escondida tras el flequillo de su cabello- alguna buena razon debe tener.
-Pe... pero...- Kisa se giró hacia las escaleras por donde Yukina habia desaparecido.
-Tenemos que irnos, Kii-chan- dijo Miho levantando la mirada y mostrando una radiante sonrisa- perderemos la reservación si no nos damos prisa.
-Yukina- susurró Kisa mirando la calle por la que supuso se habia ido su novio. Se quedó en silencio unos segundos antes de dejarse arrastrar por Miho hacia la estación de tren.
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-Yukina... erm... perdón por dejar tantos mensajes, debes estar ocupado aún, pero no veniste con nosotros ayer y... ya habías dicho que prepararías onigiris para todos y... bueno, solo espero tu llamada- el "beep" que indicaba que el buzón del teléfono de Yukina estaba lleno sonó. Kisa soltó un profundo suspiro, ya habían pasado tres días y Yukina no aparecía. Le había respondido solamente 3 mensajes, y las respuestas no habían sido mas que monosilabos. Estaba confundido, no sabía que pasaba con Yukina, desde la noche de la cena, no le había llamado, ni lo había visitado. El chico sabía que Kisa seguía con tiempo, la fecha límite para los manuscritos y de mas todavía estaba lejos. Usualemnte, Yukina aprovechaba ese tiempo para visitarlo lo mas que podía.
-Kii-chan, tienes hambre? Puedo preparar algo- escuchó la voz de Miho desde la cocina, se giró en la cama y abrazó una almohada.
-No, gracias, estoy bien- respondió en voz baja pero audible. Miho asomó la cabeza rápidamente por la puerta de la habitación. Hacía muchísimo tiempo que no veía a Kisa en ese estado.
-Te sientes bien, Kii-chan, te vez pálido- le dijo la chica acercandose y poniendo una mano sobre la frente de Kisa, este se sacudió y escondió el rostro entre las almohadas.
-Estoy bien, solo quiero descanzar un poco- dijo Kisa haciendose bolita en la cama. Miho se apresuró a cubrirlo con una manta. Estaba preocupada por su amigo, la última vez que lo había visto asi, había sido en su primer año de universidad, cuando Kisa cometió la estupidez, al igual que en ese momento, de comenzar a salir con alguien. No estaba enamorado en verdad, era mas... la idea misma del amor lo que lo había hecho hacer semejante tontería. Cuando la cosa no terminó bien, Kisa se deprimió por semanas, le tomó muchísimo tiempo, fiestas y platicas profundas convencer a Kisa de que todo era para bien. No tenía ni el tiempo ni los animos de hacer lo mismo nuevamente.
No, no había sido buena idea intentar sacar a Yukina de la vida de Kisa a la fuerza, necesitaba un plan mas elaborado, algo que... hiciera que Kisa no lo quisiera de vuelta. Miró tres volumenes del Manga que editaba Kisa. Por supuesto que ella lo leía, era el trabajo de su mejor amigo, y entonces se le vino a la mente. Algo típico en las historias dramáticas.
-Una traición- dijo con un extraño brillo en los ojos. Ella había sido la maestra de Kisa en el arte de atraer chicos. Ella podía unir a cualquier pareja, y si podía hacer, tambien podría deshacer. Pero para eso necesitaría usar a Yukina.
Se acercó a Kisa, por la respiración acompasada, sabía que estaba dormido. Con mucho cuidado tomó el celular de su mejor amigo y comenzó a buscar el número de Yukina. Sabía que si le llamaba con el número de Kisa, probablemente no le contestaría la llamada, pero si era un número desconocido seguro contestaría para ver de quien se trataba.
-Espero que esto funcione- murmuró mientras marcaba el número y regresaba a la cocina.
-Hola?- escuchó al voz de Yukina del otro lado de la bocina.
-Soy yo, Nakano- dijo seriamente- escúchame bien por que solo lo diré una vez. Tal vez... podría ser... que yo me equivoqué.
-Nakano-san, como conseguiste mi número?
-Eso no es relevante, mira chico, te tengo una propuesta, necesitamos hablar- dijo Miho echándole una mirada a Kisa para asegurarse de que siguiera durmiendo.
-Que quieres?- preguntó Yukina, su tono habia cambiado de repente, se escuchaba frío y algo molesto.
-Vaya, Kisa no bromeaba con que tenías temperamento fuerte- dijo Miho jugueteando con un mechón de su cabello. Escuchó a Yukina resoplar fuertemente- mira, tal vez me apresuré un poco al decirte esas cosas sobre Shouta. Tal vez todo lo que hace falta, es que te enseñe la verdad.
-La verdad?- preguntó Yukina.
-Si, ya sabes, como era la verdadera vida de Shouta, antes de que llegaras tú- le respondió.
-Yo se como era la vida de Kisa-san...
-Nop, no lo sabes- lo interrumpió Miho- sabes que estuvo con muchos hombres, pero no sabes nada de lo demas. O acaso sabías de mi? De los dos amigos que salieron con nosotros el otro día? Siquiera sabes como era Kisa en la universidad?
-Que propones?- preguntó Yukina despues de meditar lo que le habia dicho Miho.
-Salir, solos tu y yo, sin un Kisa por el que tengas que preocuparte para cuidar en el club- dijo Miho rápidamente- verás como era la vida de Kisa antes, sin que los celos actuen por ti.
-Y que tal si acepto?- Miho sonrió de lado. Yukina había caído.
-Entonces nos vemos mañana en la noche en el B-boy del centro, espero sepas en donde es?
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