Merecimiento

Side B

No sabía muy bien el por qué, o el cómo, pero Zoro se encontró, sin habérselo propuesto, en uno de los muchos puestos que había por aquel festival al que Luffy los había arrastrado, u ordenado ir, compartiendo, no literalmente, meshi y bebido con su senchou. Lo que no harían con la cuenta ya que Luffy ya se había gastado todos los berries que Nami le dio, más los que les gorroneó a sus nakama.

Tras haber pagado la factura, estaba dando cuenta con una galleta que les dieron. Claro que Luffy, tal y como es él, no se contentó con una sola y tragaba de aquellas galletas a manos llenas.

—¡¿Pero qué?!

La protesta de Zoro se dio al notar que se estaba comiendo algo más que simple masa de galletas, una con muy poco sabor que ni al ero-kukku le hubieran salido tan mal. Ya que, para salido, él se vale y se sobra. Zoro se sacó lo que parecía una delgada y diminuta hoja de papel en donde había algo escrito. Por supuesto que, en estos momentos, tras su paso por el interior de su boca, apenas era legible. Aún así no supo por qué no lo desechó y trató de leerla.

—Hmm… "Obe-… decer… a un… queso ines-… perado"— terminó por leer Zoro con bastante esfuerzo. Aquello no le tenía ningún sentido—. ¿Esto qué es, un castigo, un premio o algo?

—Bah, solamente con queso no puede uno vivir— le dijo Luffy sabiamente, en su tipo de sabiduría particular, una vez saciada su hambre. Por lo menos en lo que era por este puesto—. Otra cosa sería si fuera niku.

Zoro se volvió, al sentir cierta presencia, para encontrarse al otro lado de la calle a Robin, Nami estaba unos puestos más abajo con su esclavo personal, y agradecido por ello. Apartando la vista del espectáculo que estaba ofreciendo Sanji, Zoro se acercó hasta Robin. Aún sin saber por qué no se había desecho de aquel papel tan absurdo.

—Disculpa, Robin. Tú sabes muchos idiomas y lees cualquier cosa por lo que podrías decirme que es lo que pone aquí sin problemas, ¿verdad?— le dijo mostrándole aquel papel, ahora seco pues no le iba a dar un papel mojado con su saliva. Ya no le disgustaba Robin para hacerle algo semejante.

—Por supuesto, kenshi-san. Será un placer.

Vale que no le disgustaba pero aún no podía acostumbrarse a las sonrisas que ella le seguía dedicando y esas intensas miradas ya que, al principio, había pensado que era su manera de tratar de influir en él para que la aceptase en los Mugiwara como todos los demás. Pero, ahora que ya lo estaba, ¿por qué seguía sonriéndole de aquella manera y mirándole así? Zoro no lo entendía pero tampoco quería gastar mucho tiempo en ello.

La mirada de Robin recorrió aquella nota y, para desgracia de Zoro, la sonrisa de la morena no hizo más que crecer de manera significativa. Y peligrosa si Zoro tuviera que ponerle un adjetivo. Claro que lo que quiso decirle era que se olvidara del asunto pero las palabras no llegaron a salir de su boca, principalmente, porque los labios de Robin, sobre los suyos, eran suficientes para impedírselo.

Fue un beso agradable, tal vez por lo inesperado del mismo. Sentía la mano de Robin paseándose por su cabello, deslizándose por su mejilla y atrapando su barbilla entre sus dedos mientras profundizaba el beso.

Cuando el beso llegó a su final, Zoro ignoró la presencia de algunos de sus nakama. Las protestas por parte de Sanji y los silbidos por parte de Nami alentándolos a una nueva ronda. La atención de Zoro seguía fija en aquellos labios que formaron aquella sonrisa tan conocida por él, lo que hizo que alzara la vista para caer en sus profundos ojos azules que brillaban maliciosamente perversos.

—"Recibirás un beso inesperado"

Y bien cierto que había sido.

ENDorFIN