Tradiciones navideñas… ¿Y tú, cómo celebras la Navidad? (parte 3).
Los miembros del club de periodismo encaminaron sus pasos hacia un área muy especial del Instituto… el "Club de amigos de los Elefantes" (así como suena aunque no lo crean… ) dado que a Alemania se le había ocurrido algo diferente a lo acostumbrado. Todo iba a pedir de boca por lo que no sería problemático el conseguir la entrevista.
─ Vamos a tener una gran reseña… ─mencionó Japón dándole un nuevo vistazo a la información obtenida hasta ahora.
─ Será un gran número que se venderá como pan caliente ─comentó Alemania con expresión gustosa como pocas veces se le veía.
─ Yo opino que los elefantes de los circos saben hacer muchas cosas lindas… Vee~… ─comentó Italia con su habitual gesto de niño meneando la cabeza suavemente de un lado a otro, imaginándose tal vez en alguna función de ese tipo.
─… Los amantes de los elefantes no piensan eso… ─dijo el alemán en voz muy baja recomponiendo el gesto por uno levemente resignado. A veces el italiano solía ser muy atolondrado y eso lo sacaba de quicio.
Al llegar al mencionado lugar encontraron que el aula estaba abierta por lo que se asomaron discretamente y pudieron observar a un joven de piel ligeramente oscura, cabello negro y lacio y finas facciones, sentado sobre un tapetito colocado en el suelo en una postura bastante forzada. Parecía muy concentrado en algo especial dado que tenía los ojos cerrados, el semblante relajado y de su boca salían sonidos extraños.
─ ¡Ho…! ─Italia iba a saludarle efusivamente pero Alemania le tapó la boca con algo de brusquedad.
─ Guarda silencio, Itaria… no debemos interrumpirle ─le dijo en voz baja con tono de mando.
─ "Lo fenfo"… ─masculló el pobre italiano con voz compungida a través de la mano del alemán.
─ Doiutsu – san… ¿de verdad cree que en su casa celebren la Navidad? ─le preguntó el japonés al teutón también con la voz disminuida, sin perder de vista al joven moreno.
─ No perdemos nada con preguntar… ─ confesó el aludido soltando ya al mediterráneo.
Se mantuvieron allí por un par de minutos en tanto el ocupante del salón continuaba en lo suyo, respirando pausadamente al tiempo que soltaba su letanía.
─ Oye, Doiutsu, ¿qué está haciendo Indo? ─le preguntó Italia a Alemania mirándolo con curiosidad. Para él su compañero era también como una especie de biblioteca andante que se las sabía de todas todas.
─ No tengo idea… ─contestó éste un tanto desconcertado.
─ Creo que está recitando sus mantras como una forma de comunicarse con sus dioses… ─le explicó Japón con seriedad─… pero no estoy completamente seguro de eso, Itaria – kun ─ remató para no quedar mal.
─ ¿O sea que él tiene muchos dioses?... ─el italiano pareció asombrado por tal revelación. Consideraba algo raro el que en algún lugar se tuvieran muchos dioses.
─ Bueno, has de saber que tu abuelo Roma también creía en muchos dioses ─le aclaró el alemán empleando su tono de circunspecto─. Y en la casa de Nihon tienen dioses familiares ─añadió.
─ Ciertamente, nos gusta tener espíritus protectores… ─confirmó el japonés un tanto apenado.
─ Es de mala educación espiar a las personas… ─en ese momento llegó a sus oídos una voz profunda y amable, así que volvieron la vista y descubrieron que el joven moreno los miraba con aire de diversión.
─ Me disculpo por eso ─dijo el alemán enrojeciendo levemente de las orejas a manera de demostrar su bochorno.
─ ¡Ciao, ciao, Indo! ─el fresco italiano le sonrió al muchacho y se le acercó confiadamente─. ¿Qué estabas haciendo? ─le interrogó amablemente con duda.
─ Como bien dijeron estaba en mi tiempo de meditación ─confirmó el aludido India incorporándose como si nada, dedicándoles al momento una reverencia en señal de saludo─. ¿Necesitaban algo especial o se van a unir a nuestro club? ─les interrogó con educación.
─ Bueno… verás… ─Alemania carraspeó un poco en tanto Japón alistó su equipo de grabación con prontitud─… como has de saber en estas fechas se celebra Navidad y…
─ ¿Navidad? ─le interrumpió el hindú cortésmente con gesto de incomprensión─. Siento no entender a lo que te refieres, amigo Doiutsu ─aclaró visiblemente apenado.
─ Indo – san, la Navidad es una festividad que los colonizadores europeos llevaron a nuestras tierras ─le explicó el japonés disimulando su malestar. Los occidentales habían arribado a sus países con más hechos negativos que positivos y eso era algo que todavía les incomodaba a muchos en Oriente.
─ ¿De verdad? ─comentó India con extrañeza dado que había cosas que prefería guardar en el olvido.
─ En la Navidad se obsequian dulces, se cantan villancicos, se adornan las casas con luces de colores y se hace una gran cena ─le explicó el italiano con entonación emocionada trayendo sobre la cabeza un típico gorrito navideño (el cual salió de quien sabe dónde… )─. Una de las mejores cosas es cuando Santa Claus llega con los regalos para todos los niños que se portaron bien ─puntualizó.
─ ¡Ah, por ahí hubieran empezado! ─el hindú recuperó el gesto sonriente y complaciente─. Lo que pasa es que en mi casa conocemos esa fiesta como "Badaa Din"¹.
─ Es un nombre muy original, Indo – san ─comentó Japón con la grabadora ya prendida.
─ Bueno, Igirisu* fue quien me enseñó casi todo sobre la Navidad, pero en mi casa no practicamos mucho esta creencia ─se explicó India un tanto apenado.
─ De todos modos nos gustaría conocer como la has celebrado, así que esperamos poder hacer está entrevista si no es mucha molestia, Indo ─le dijo Alemania en tono comprensivo disponiéndose también a tomar notas.
─ Claro, por mí no hay ningún problema… ─confesó el hindú recomponiendo el gesto despreocupado y comenzó con su explicación─… En comparación con otras fiestas religiosas tradicionales en mi casa, la Navidad es una fiesta muy pequeña ya que sólo el 2.3% de nuestra población es creyente del cristianismo…
─ Disculpa la pregunta, Indo, pero, ¿cuántos pobladores habitan en tu casa? ─le cuestionó el germano intentando no sonar grosero para así tener el dato preciso.
─ Bueno… creo que el último censo de población arrojó una cantidad aproximada de mil millones de personas… ─respondió el nombrado poniendo gesto pensativo por un segundo.
─ Esas son muchas personas en una casa… ─Italia abrió los ojos de más mostrando su asombro. Le era difícil imaginar a todas esas personas juntas en un espacio reducido.
─ Indo – san es muy grande… ─señaló Japón manteniéndose ecuánime.
─ Continuemos, Indo, por favor… ─el alemán le indicó con cortesía al hindú que podía continuar hablando del tema principal.
─ De acuerdo… a ver… ─y el joven retomó su narración tras sonreír divertido─. Si no mal recuerdo las principales poblaciones cristianas se ubican en el norte y el noroeste de mi casa, si bien hay algunas en el este como en Manipur, Meghalaya y Mizoram, que tienen altas cantidades de cristianos… pero una de las mayores comunidades cristianas en una ciudad es en Mumbai, antes conocida como Bombay…
─ Bien… al norte y al noroeste… ─apuntaba el germano escribiendo con rapidez.
─ Bombay es un nombre muy bonito… ─dijo el italiano manteniendo un gesto soñador.
─… También en el estado más pequeño llamado Goa², el cual se encuentra en el oeste, alrededor del 26% de las personas son cristianos. Muchos de los cristianos en Mumbai proceden o tienen raíces en Goa, aunque el estado de Kerala Were, al suroeste, no se queda atrás con el 23% de sus 33 millones de habitantes en cuanto a población con este credo… ─India continuaba con su relato en tono solemne─. Los hogares cristianos se decoran con belenes o nacimientos y se tiene la costumbre de intercambiar dulces y pasteles con los vecinos; y en muchas escuelas gestionadas por misioneros cristianos los niños participan activamente en las festividades. No obstante, en la actualidad, en muchas escuelas no religiosas se está estableciendo la tradición de celebrar la Navidad que cada vez se festeja más entre los practicantes de otras religiones…
─ Eso es muy interesante… ─comentó el japonés.
─… Las familias de creencia cristiana van a la llamada "Misa de gallo" o "Misa de los pastores", y de hecho guardan ayuno a partir del primer día hasta la medianoche del día 24 de diciembre ─mencionó el hindú sin perder la parsimonia─. Las iglesias están adornadas con flores Poinsettia³ y velas ya que este es un servicio muy importante para ellos porque marca el inicio a la conmemoración como tal…
─ Son muchos días sin comer… ─observó el mediterráneo un poco asustado. Seguramente él se moriría de hambre si tuviera que hacer eso.
─… ya que después de esto toda la familia podrá compartir la fiesta y la comida en sus diferentes especialidades, en su mayoría platillos típicos con curry, así como dar y recibir regalos, cantar villancicos y compartir con sus vecinos las historias de Navidad ─India continuaba con su narración sin perder el porte─. En algunas poblaciones del sur a menudo colocan sobre las azoteas de sus casas pequeñas lámparas de arcilla para representar que Jesucristo es la luz que ilumina al mundo. Y, en lugar de tener los tradicionales árboles de Navidad como el resto del mundo, en mi casa se decora un árbol de plátano o mango (¡o lo que la gente pueda encontrar árboles para decorar!)…
─ ¿Cómo son los árboles de plátano? ─preguntó Italia con curiosidad, pues así podría figurarse cómo se vería un árbol de esos adornado con luces y esferitas.
─ Es una planta de mediana altura y hojas grandes, y los mangos son árboles que crecen mucho ─respondió el hindú educadamente complementando su testimonio.
─ Luz del mundo… un árbol de plátano… gran detalle… ─Alemania no perdía sus palabras mirándolo con atención.
─ ¿Y tienen algún platillo especial a parte del curry, Indo – san? ─le preguntó Japón mostrando su interés.
─ Bueno, generalmente la comida de esta época es más bien la que nos enseñaron a comer los occidentales, como el pavo relleno o el pollo asado… ─se explicó el aludido sin más, mostrando una sonrisita apenada.
─ ¿Y no tienen dulces? ─le preguntó Italia con curiosidad.
─ Claro que sí, aunque no son muchos… ─respondió el hindú recomponiendo el gesto─. Algunos de los dulces favoritos son los neureos (pequeños pasteles que están rellenas de frutos secos y coco y fritos) y el dodol (caramelo que tiene coco y marañón). Estos son dulces se preparan de forma casera y se comparten entre amigos y vecinos.
─ ¿Y Santa Claus también les lleva regalos? ─el italiano continuaba mostrando su curiosidad. Ya de por sí le había parecido raro el que no hubiera un pino de Navidad… ¿entonces, dónde dejaba Santa Claus los regalos?
─ ¿Santa Claus?… ─el hindú se mostró confuso ante el nombre.
─ Seguramente "Father Christmas" es el nombre que te debe haber enseñado Igirisu en alguna ocasión… ─mencionó Alemania en tono despreocupado, tranquilo y comprensivo.
─ ¡Oh, sí, ya recuerdo!... Aquí se le conoce como 'Baba de Navidad' en hindi y en urdu (padre de Navidad); 'Thaathaa de Navidad' en tamil y 'Thatha de Navidad' en telugu (anciano Navidad); y 'Natal Bua' en marathiª (hombre anciano de Navidad); y él entrega los regalos a los niños en un carro jalado por un caballo ─explicó India con una sonrisa.
─ Oohh, son muchos nombres raros… ─dijo el italiano con verdadero asombro.
─ Es una celebración navideña bastante peculiar ─reconoció el japonés con los ojos redondos como platos de la pura fascinación.
─ Me parece que ya tenemos suficiente información… ─Alemania dio punto final al relato suponiendo correctamente que fuera de eso el hindú ya no tenía algo más relevante que platicar─. Agradecemos mucho tu colaboración, Indo ─le dijo cortésmente dispuesto a retirarse, dedicándole un saludo marcial.
─ Fue un gusto serles de ayuda… ─el aludido correspondió el gesto con una reverencia respetuosa.
─ Muy agradecidos, Indo – san ─fue la despedida de Japón concediéndole a su vez la propia reverencia.
─ ¡Nos vemos, Indo! ─y el italiano también le dijo adiós agitando la mano, apresurando sus pasos para no quedarse atrás de sus amigos.
Antes de alejarse demasiado del área toparon con otro joven de piel bronceada por el sol, alborotada cabellera castaña, gesto amable y ojos verde brillante.
─ ¡Oh, Nihon, no pensé encontrarte por aquí! ─el cual saludó al japonés con verdadero entusiasmo.
─ Ōsutoraria – san, es un honor… ─el nombrado correspondió el saludo con una leve reverencia al tiempo que enrojecía intensamente de las mejillas.
─ ¡Está Navidad quiero retarte a un duelo de 2 km! ─le dijo Australia (ese es su nombre) muy emocionado.
─ Espero puedas disculparme, Ōsutoraria – san, pero de verdad no soy el indicado para ese tipo de competencias ─el pobre Japón se inclinó repetidas veces frente al australiano a modo de excusa.
─ ¿Vas a nadar en el mar en Navidad, Ōsutoraria? ─Italia pareció desconcertado por eso así que le hizo la pregunta al joven moreno mirándole con los ojos bien abiertos… ¿acaso no hacía mucho frío para nadar en esa época?
─ Es muy apasionante surfear en estos días… ─confesó el aludido muy quitado de la pena, sonriendo feliz.
─ Bien, Ōsutoraria, ya que estamos en eso, ¿podrías comentarnos como celebras la Navidad en tu casa? ─bueno, Alemania no dejaría pasar la oportunidad de una nueva entrevista como le indicaba su colmillo periodístico, así que ni tardo ni perezoso alistó su libreta de notas─. Es para la reseña escolar de fin de año ─le aclaró educadamente a su interlocutor.
─ ¡Eso suena maravilloso! ─dijo el joven oceánico más que contento─. De hecho he invitado a Igirisu* a pasar unos días en mi casa alejado del frío ─agregó.
─ ¿Entonces en tu casa no cae nieve en Navidad? ─el italiano no daba crédito a lo que oía mientras el japonés ponía su equipo de grabación en marcha.
─ En esta época del año nos encontramos en verano… sol, arena, mar, chicas en bikini… ─le sonrió el australiano con aire divertido.
─ ¿Y cómo llega Santa Claus a tu casa? ─fue el cuestionamiento de Italia a continuación, pues no podía imaginarse a los renos y al trineo viajando en esas condiciones de clima desfavorables para su causa.
─ Por supuesto que llega surfeando… ─respondió Australia soltando una carcajada.
─ Se oye razonable… ─afirmó el alemán sin amedrentarse concentrándose de inmediato en lo que tenía que hacer─. ¿Qué más puedes contarnos, Ōsutoraria? ─le inquirió al australiano con cortesía.
─ Bueno, bueno, empezando con el detalle de Santa Claus, déjenme decirles que, aunque en mi casa como en el resto del Hemisferio Sur la temporada navideña cae en verano, las tradiciones y decoraciones son similares a las que me enseñó Igirisu, con una iconografía invernal parecida en donde Santa Claus viste pieles y viaja en trineo ─mencionó al momento poniéndose un poco serio─; de hecho algunos compositores del país han intentado describir a Papá Noel al más puro estilo regional, con akubra (sombrero australiano), ropa veraniega, sandalias y al volante de una pickup tirada por Canguros… pero estas descripciones no han conseguido desplazar la imagen acostumbrada ─puntualizó sin cambiar el temple.
─ Eso es muy interesante… ─dijo el germano en un susurro continuando con sus anotaciones.
─ También cantamos villancicos como "Jingle Bells" y la mayoría de las escenas navideñas en las tarjetas de felicitación y la decoración incluyen nieve ─mientras el australiano prosiguió con su narración─. El principal elemento de ornato es el árbol de Navidad, y son habituales las luces y la nieve artificial para darle realce. Las decoraciones aparecen en las tiendas y las calles desde principios de noviembre, y también en el exterior de algunas casas. De hecho en algunas regiones hasta se organizan concursos donde se exhiben los montajes más elaborados con cientos de luces que atraen a gran cantidad de visitas.
─ Fascinante… ─musitó el japonés.
─ ¿Y qué hay de cenar? ─preguntó Italia recomponiendo su expresión de niño bueno, interesado por el asunto.
─ Bueno, las familias suelen reunirse para la comida de Navidad el día 25 de diciembre, y en ella podemos encontrar el pavo asado, el pollo asado o el jamón horneado aderezados con champagne y acompañados de ensaladas y verduras; de postre disfrutamos pastelitos de fruta, una suculenta Tarta Pavlova (elaborada con fruta fresca, merengue y nata) y Pudín de Navidad con Brandy caliente en mantequilla ─explicó Australia sin molestarse─. Las galletas saladas forman parte de la comida, y los bastones de caramelo son un dulce habitual para los niños durante el periodo navideño. Hoy en día, sin embargo, en consonancia con el tiempo más cálido de las horas centrales del día, se ha hecho más común servir comidas más ligeras o barbacoas, sobre todo en las zonas costeras donde el pescado y el marisco tienen una fuerte presencia en estas fiestas.
─ Me gusta el pescado y la barbacoa… ─confesó Italia muy quitado de la pena, ya que una de sus aficiones es degustar los mejores platillos.
─ Siempre hay algo diferente a lo habitual ─señaló Alemania mirando al australiano una vez más─. ¿Algún otro detalle que te gustaría resaltar, Ōsutoraria? ─le preguntó.
─ Bien… ─Australia meditó por unos segundos antes de continuar─… como casi todas las empresas organizan una fiesta de Navidad en algún momento de diciembre, y mucha gente toma vacaciones en esos días entre Navidad y Año Nuevo, a menudo no se hacen referencia a la Navidad y se le da mayor énfasis a la «fiesta de fin de año» o «fiesta de ruptura». De forma similar los colegios elementales y de formación superior hacen vacaciones de verano, y así las familias pueden hacer largos viajes para pasar los días de asueto con sus familias. ¡Ah!, y al día siguiente de Navidad es tradición que comiencen dos eventos deportivos: el Boxing Day** Test de Criquet y la Regata Sidney-Hobart ─dijo como complemento para finalizar la charla.
─ Todo eso fue muy ilustrativo, Ōsutoraria – san ─le agradeció Japón con una reverencia.
─ Bueno, si Igirisu no quiere pasar la Navidad en mi casa, ¿por qué no vienes tú conmigo, Nihon? ─le dijo el aludido con una sonrisa sincera─. Nos vamos a divertir muchísimo nadando en la Gran Barrera.
─ ¡Yo sí quiero ver chicas en bikini! ─obviamente que el italiano no desperdiciaría una oportunidad como esa, así que presto se apuntó para ir.
─ ¡Itaria, no es momento para estar jugando! ─y el teutón se vio obligado a darle un pescozón para indicarle sus prioridades.
─ ¡Lo lamento mucho, Doiutsu, no te enojes! ─lloriqueó el pobre mediterráneo sobándose la cabeza.
─ Te lo agradezco de verdad, Ōsutoraria – san, pero en mi casa ya están preparando todo y el emperador nos quiere reunidos ese día ─nuevamente el japonés tuvo que dar una excusa enrojeciendo intensamente de las orejas.
─ Ni hablar… ─externó el oceánico encogiéndose un poco de hombros─. Este año también la reina va a dar su mensaje tradicional navideño y tenemos que oírlo o es seguro que a Igirisu le dé algo ─detalló, soltando al instante un suspiro bajo de pesadez.
─ Buena suerte con eso… ─le dijo el alemán muy comprensivo. Al momento se cuadró para despedirse─. Se agradece tu apoyo, Ōsutoraria ─agregó en tono formal antes de retomar su camino.
─ Con tu permiso nos retiramos, Ōsutoraria – san… ─fue la despedida de Japón obsequiándole al australiano una nueva reverencia para seguir a su compañero.
─ ¡Espero que le tomes muchas fotos a las chicas en bikini! ─e Italia se alejó muy sonriente pidiéndole ese gran favor.
─ ¡No te preocupes por eso, amigo Itaria! ─respondió Australia dedicándoles un ademán a modo de despedida.
Notas informativas ─muchas gracias, una vez más, a Wikipedia y páginas de consulta complementaria:
* Recordemos que India fue una colonia británica (Igirisu es el nombre de Inglaterra en la serie, para los que no lo saben) durante mucho tiempo, así como también Australia. Las dos siguen muy vinculadas al Reino Unido mediante la "Commonwealth of Nations".
¹ Esto quiere decir "Gran Día".
² Goa y varias otras regiones en India de rito católico fueron primeramente conquistadas por colonizadores portugueses, los cuales eran más devotos que los colonos ingleses y por lo tanto fueron los que en realidad enseñaron la tradición navideña como tal.
³ Una flor pequeña del género Euphorbia (pondré la imagen en un comentario).
ª ¡En la India se hablan más de 216 idiomas regionales aparte del inglés!... Muchas lenguas actuales derivan del indo – europeo, por ello el idioma sánscrito rigvédico es motivo de estudio.
** El Boxing Day es una festividad celebrada principalmente en el Reino Unido y otras naciones que pertenecieron al Imperio británico. Se suele celebrar el 26 de diciembre, y durante la fecha se promueve la realización de donaciones y regalos a los pobres.
