¿Dulce amor o dulce hechizo?

Capitulo 3: recordando.

Disculpen mis queridos lectores tuve que ausentarme porque tenía asuntos pendiente pero aquí esta el capitulo 3, ese fue el único titulo que se me ocurrió.

Antes debo contestar los reviews:

Corange: gracias por tu apoyo, me sirve de mucho aprender que no debo poner muchas notas, si lo se, es muy feo que estés leyendo y aparezca una nota y te pierdes de el trama, haré caso de tu comentario gracias sirven de mucho.

AngelsVampire29: gracias por tus comentarios, claro que no voy a dejar así la historia, digamos que se tronara interesante.

sin mas aquí esta el 3º capitulo.


¿Qué les paso a nuestras heroínas? Pues la respuesta es sencilla: esas gotas que la bruja le había dado a Momoko eran ni más ni menos que las famosas gotas de Cupido… ¿Cómo las obtendría esa vieja bruja? Quién sabe, pero se las dio a nuestra Momoko y cuando probaron esos pastelillos entraron en un transe muy extraño, primero su amor por sus novios, pero… ¿Quiénes serian esos extraños chicos? Esos enigmas se irán revelando poco a poco en los siguientes capítulos… por lo pronto disfruten leyendo este capítulo…

Volviendo al tema por el que habían venido miyako y Kaoru…

Todas estaban atentas a las palabras que decía Momoko…

—De camino a casa quise ir por unos pastelillos para mí y unas cosas para preparar estos deliciosos pastelillos— —Pero como vi que estaba cerrada la dulcería a donde siempre voy, pues me resigne a ir otro día, pero al dar la vuelta…— decía Momoko con suspenso.

— ¡Viste a Randy besándose con otra!—decía Miyako parándose del sillón (*sofá) y alzando un dedo.

— ¡NO! Ni lo digas de broma— decía Momoko tratando de sentar a la rubia.

— ¡Viste a un unicornio volador que estaba destruyendo la ciudad!— grito ahora la oji-esmeralda a punto de transformase, pero Momoko la trato de calmar.

— ¡Tampoco! Y para tu información Kaoru, se llaman A-L-I-C-O-R-N-I-O-S— decía, más bien deletreaba con aires de inteligencia la oji-rosa.

Momoko esta vez se había molestado, mira que interrumpir de esa manera… hubo un lapso de silencio de unos 15 segundos, después la peli-naranja empezó a contar despacio para ver si ahora si no la interrumpían.

—Yo vi…— empezó a contar lo sucedido (Nota informativa: disculpen, pero lo que va a contar Momoko fue lo que paso en el capítulo 1, así que si no lo han leído, léanlo para que sepan que pasa, y pues me da un poco de flojera poner todo el capitulo 1)

Terminando de contar la anécdota…

— ¡Wow! Qué extraño— dijo Kaoru con una gota estilo anime.

—A mi me daría miedito— dijo ahora Miyako quien estaba temblando.

—Cambiando el tema… Momoko tengo que admitirlo, tu té sabe ¡DELICIOSO! Y más con estos pastelillos— decía Kaoru con unas lágrimas de felicidad. Haciendo que Momoko y Miyako se rieran por esa escena.

—A ver cuando nos pasas y nos ayudas con la receta— decía Miyako codeando a Momoko y ahora haciendo reír a Kaoru y Momoko.

—Nop, esa es una receta secreta, jajaja— decía Momoko. Después de tanto reír la cara de esta chica se tornaba melancólica.

— ¿Qué tienes Momoko?— le decía su amiga rubia quien noto que unas lágrimas empezaban a recorrer las mejillas de su amiga oji-rosa.

—Te hemos notado muy triste, ¿fue Randy? ¿Qué te hiso? Si te hizo algo es tonto lo pagara— decía Kaoru haciendo sonreír a su amiga peli-naranja.

—No, no es eso, lo que pasa es que… extraño esos días en que peleábamos a más no poder y… olvídenlo, hasta yo misma me extraño, soy rara— decía Momoko quien se limpiaba las lagrimas que había derramado.

—Tranquila Momoko, de vez en cuando atacan esos monstruos, aunque sinceramente, extraño golpear y patearle el trasero a esos monstruos con mi súper martillo— decía Kaoru asimilando su arma.

— ¿Y nunca se han preguntado que paso con los súper bobos?— decía Momoko dándole un sorbo a su taza de té.

— ¿De cuándo acá te interesan esos estúpidos? — preguntaba Kaoru mirando a Miyako. Sabían que si atormentaba a Momoko con tantas preguntas, esta empezaría a contestarlas tan rápido y se equivocaría. A veces Kaoru y Miyako eran malas.

— ¿No será que el líder de esos tontos te gustaba? — decía miyako en tono pícaro y codeando a la peli-naranja.

Momoko se sonrojo levemente.

— ¿Qué te gustaba de ese bobo?— le decía Kaoru volteando a ver a Momoko, pensaban que su plan iba a resultar, pero Momoko "ya se la sabia de todas a todas"

—Claro que no, es solo que… quisiera saber que paso con todos esos monstruos que mandamos a la gorra el día que vencimos a Him, es cierto que a veces atacan pero ya saben que siempre les ganamos y ya no pelean tanto.— decía Momoko evadiendo y fulminando a las preguntas que sus amigas le hacían.

—Pues por mí que ya no vuelvan, estoy más agusto haciendo algunas actividades que yo no hacia— decía Miyako en tono de alivio.

—Cierto, pero no está mal andar pateando traseros de vez en cuando— decía Kaoru dándole una mordida a unas galletas que Momoko había traído de la cocina.

Al parecer no se acabaron todos los pastelillos pues les habían parecido muy dulces y pues claro, esas mega cucharadas que le había puesto la peli-naranja dejaban mucho de qué hablar; hasta ni ella las aguanto.

Pasaron una linda tarde recordando aquellos momentos y riéndose de todas las equivocaciones que hacían.

Después de unas horas más Momoko se despidió de sus amigas; sus padres y su hermana llegaron y Momoko por alguna razón escondió los pastelillos que quedaban; cenó, se baño y durmió plácidamente.

Siendo las 8:30 p.m (duermen muy temprano :/) todos en la casa estaban durmiendo plácidamente, y Momoko se levanto a tomar un vaso de agua, medio dormida pudo llegar a la cocina.

Subió las escaleras no sin antes tropezarse un poco. Al acostarse de nuevo, escucho unos golpeteos que provenían de su ventana, Momoko abrió los ojos de golpe. Agarró un bate de beisbol que por alguna extraña razón tenía ahí, se dirigió a la ventana, la abrió y justo cuando iba a golpear a la persona…

—Hola cariño, ¿así recibes a tu adorable noviecito?— le preguntaba y saludaba, un chico de cabello castaño alborotado, ojos café chocolate, quien estaba vestido con un suéter de cuero negro, unos pantalones de mezclilla, tenis negro y abajo una camiseta de cuadros cafés con negro. Sin duda se veía bastante apuesto y su apariencia era la de un chico malo.

— ¡Oh Randy! Eres tú, pensé que eras un ladrón o uno de los súper alborotado…— Momoko se tapó la boca rápidamente y un sonrojo salió a la luz en sus cachetes (Mejillas*), provocando así que el chico arqueara una ceja y la mirara dudoso.

— ¿Qué acabaste de decir? ¿Acaso esperabas a alguien más? — decía Randy con un toque de celos.

—No, no es eso amor, lo que pasa es que…— no pudo terminar la frase porque Randy le había dado un tierno beso.

—Tranquila, yo confío en ti, ahora vamos a nuestra cita de los martes— decía Randy con un tono tierno pero a la vez pícaro.

—Espera deja me cambio ¿Por qué no me avisaste antes? Y no me digas que me enviaste como 20,000 mensajes porque chequé el celular muchas veces— le decía mientras Randy entraba a la habitación de Momoko.

— ¿Pero qué carajo?... ¡Sal de mi habitación! papá siempre da rondines…— le decía en forma de regaño al castaño quien como perro regañado salía de la habitación.

—Está bien… te espero abajo pero no tardes, hoy tenemos cita triple…— le decía el castaño mientras salía por la ventana.

—Momoko ¿Estas dormida?— se escuchaba una pregunta de afuera. Efectivamente, su padre siempre daba rondines.

—Emm… papá ¿me podrías dejar salir con Randy? Es que vamos a festejar su cumpleaños, además van a ir Kaoru y Miyako… —decía a través de la puerta cruzando los dedos.

—Querida, pero es muy tarde… bueno 12:00 a.m te quiero aquí, ni un minuto más tarde ¿Entendiste?— decía su padre quien ya se iba a la cama.

— ¡Si papá!— decía animadamente Momoko mientras se decía para sí misma "Sacando buenas calificaciones…puedo darme un descansito después de todo".

Momoko llevaba puesto unos pantalones ajustados color rojo, una blusa de tirantes rosa fuerte, una chaqueta (suéter*) de cuero negro, unos tenis de tacón escondido color negro. Se había peinado así: se dejo el pelo suelto y como lo traía largo le llegaba hasta los muslos, (ella siempre se lo cortaba cuando le llegaba hasta los tobillos) dejándolo lucir como lo traía antes. Las puntas las traía pintadas de color rosa. Y una diadema como toque final para apartar su copete (flequillo, tupe*) de su demás cabello. Finalizó su "cambio de look" echándose rubor, poniéndose unas sombras rosas, rimándose las pestañas, pintándose los labios de color rojo y echándose mucho perfume

Momoko bajo las escaleras y se dirigió al cuarto de sus padres para despedirse y después bajo a la sala, abrió la puerta y ahí estaba, un Randy con la boca tan abierta y los ojos tan abiertos que parecían que se le iban a salir, sin duda escogió a una "BUENA" novia.

— ¡Wow! Toda tu eres un… ¡BOOM!— le decía Randy articulando poco a poco las palabras, mirándola de pies a cabeza y deteniéndose en el busto de la joven.

—Randy yo digo lo mismo de ti, estas echo un bombón jajá— decía Momoko que lo miraba de pies a cabeza.

— ¿Nos vamos?— le decía Randy quien se ponía un casco negro y se subía a su moto de color negro brillante.

— ¡Claro!— le decía la joven mientras se ponía un casco color rosa fuerte y subiéndose a la moto.

Y así siendo las 8:45 partieron de la casa de Momoko


¿que pasara en el siguiente capitulo? espero poder subir otro en este día... espero

los quiero mis queridos lectores... #Puka_Saotome