¡Capítulo 3, listo!

Les recuerdo que vengo de Amor Yaoi, bajo el nick de NACHUS. Este fic también está publicado allá. Lo digo por las dudas que piensen que es plagio de… mi misma (?) xD

En fin, ¡espero que les guste!

NAshe.

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_ ¡Esto no es justo! – exclamó Kiba, molesto - ¡Fue su error! ¡Dijo mal una palabra!

_ La intención estuvo explícita – sonrió Jiraiya, casi con diversión, cosa que desesperó a Kiba – A sus asientos, que la clase continúa.

Naruto se giró hacia Kiba, y le pareció ver que le salía humo de la cabeza, de lo furioso y atónito que estaba. No sabía si reír o simplemente quedar inexpresivo. Era complicado cuando un par de sus compañeros le susurraban felicitaciones por la pequeña trampa que le tendió. Naruto no se sintió la gran cosa por ello. Simplemente quería dejar en claro desde el primer día, que no era alguien de quien podrían burlarse o molestar. Ya le había pasado en la secundaria, y no le pareció agradable.

De todas maneras, haber pasado por ese maltrato le enseñó a ser fuerte. Sus padres le recriminaron siempre el que sea tan mandado, y que jamás piense en lo que va a hacer. Naruto era un imán para los problemas. Pero no le gustaba huir. Nunca fue su estilo. Y gracias a ello tuvo que enfrentarse muchas veces a sus compañeros, saliendo perdiendo en todas las ocasiones. Sin embargo las cosas habían cambiando en sus primeros años de preparatoria. Creció mucho a nivel físico y mental. Su contextura era cada vez más esbelta y formada, y ni siquiera era de los que cuidaban la figura. Su transformación fue favorable. Se hizo quizás un poco más reservado, pero siempre defendiendo sus ideales.

Entrar en esa prestigiosa universidad fue un gran paso. Convivir en las clases con alumnos que quizás se creían demasiado por poseer algo de talento, más todavía. En esos momentos era cuando se alegraba de tener a sus amigos cerca.

_ Corriste con suerte – masculló Sakura, golpeándole suavemente el brazo. Aunque su fuerza no parecía la de una mujer normal.

_ No te enfades, Sakura-chan, no tuve opción'ttebayo – hizo un mohín.

_ Fue arriesgado – intervino Shikamaru, con desgano – Aunque concuerdo con Naruto... por esta vez - Sakura abrió la boca, asombrada e indignada – Vamos, Sakura. Kiba se lo merecía.

La chica miró al aludido, que estaba sentado en su silla, mirando fijamente la pizarra. Ya no parecía molesto. Sino más bien, abrumado.

_ Bueno, si, quizás – dijo al fin, suspirando. Luego vagó la mirada por el aula, y vio que Sasuke Uchiha miraba cada tanto a Naruto – Oye...

_ Dime – se sobresaltó el rubio, quien estaba concentrado en las hojas rayadas que le había prestado Shikamaru para sus anotaciones.

_ Sasuke-kun te estaba mirando – sonrió, de una manera misteriosa.

Naruto entornó la mirada, y se dio media vuelta, con disimulo. En efecto, Sasuke lo estaba mirando. Pero al ver que se percató de eso, desvió la vista. Naruto apretó los labios.

_ ¿Qué se traerá? – musitó, y Sakura bufó.

_ Nada, créeme. Sasuke-kun es el más tranquilo de aquí.

_ No te diré "¿De verdad?" porque lo veo y te juro que lo creo – esbozó una sonrisa - ¿Y qué me dices de la novia?

_ No hemos cruzado muchas palabras – admitió, acariciándose el cabello – Pero es un poco más extrovertida que él.

_ Y hasta se inclinó para sentir mi perfume'ttebayo – recordó, algo ruborizado - ¿Y cómo es... que los conoces tanto?

Ahora fue el turno de Sakura para ruborizarse.

_ ¡Te he dicho que no suelo cruzar palabras con ella! – exclamó, acalorada.

_ Me refiero más específicamente a "Sasuke-kun" – enfatizó, y Sakura le golpeó nuevamente.

_ Bueno, me ha gustado... desde hace unos años – soltó al fin, acomodándose en la silla, nerviosa. Naruto dejó de mirar a Sasuke, y se puso frente a ella, con cara de interés – Tuvimos clases Audiovisuales juntos, antes de ingresar aquí y... es amable. Aunque algo serio y asocial.

_ No parece ser muy expresivo que digamos tampoco – observó, cuando vio de soslayo que Karin le tomaba la mano, y este hacía un mohín – A veces me da la sensación de que no la... – Sakura lo miró fijo - ¿Qué?

_ ¿Qué "a veces te da la sensación"? Naruto, ¡no hace ni dos horas que lo conoces!

_ ¡Solo fue un decir'ttebayo! – sonrió.

Sakura se cruzó de brazos, fingiendo enojo.

_ Si no te conociera lo suficiente, diría que te está comenzando a importar.

Naruto se quedó con aquel pensamiento toda la siguiente hora que Jiraiya se la pasó hablando sobre las nuevas técnicas de actuación que verían de allí en más. Era cierto. Tan poco tiempo, y ya sentía que lo conocía de toda la vida. Era extraño, aquel sentimiento que despertaba en él. Extraño, y ridículo a la vez. Siendo que todo estaba pasando demasiado rápido.

Pasada la clase, Naruto se fue con sus amigos hacia la sala magna, donde solían reunirse grandes grupos de personas para conferencias o clases abiertas. Todavía tenía que ponerse al día con su cronograma. La siguiente clase era Historia del Arte. Shikamaru y Sakura habían pasado con éxito el primer nivel de esa materia, puesto que no les correspondía cursarla con Naruto. Este se sintió algo solo. Por suerte era la última materia de ese día. Cuando ya estuvo listo, se dirigió a la siguiente aula, que estaba en el segundo piso. Cuando ingresó, una mujer ya estaba de pie cerca de la pizarra. Supuso que era su sensei. Caminó hacia ella con paso decidido. Al parecer, aún no llegaban todos los alumnos, porque la clase no estaba iniciada en ese momento.

_ Vengo de oyente por esta vez – sonrió – Soy Naruto Uzumaki.

_ Eres uno de los nuevos ingresantes – afirmó la mujer – Soy Kurenai. Toma asiento, empezaré en cinco minutos.

Naruto asintió y buscó lugar entre las mesas y sillas del lugar. Cuando divisó una, se sentó, e inmediatamente vio con sorpresa, que Sasuke Uchiha ingresaba al lugar. Quiso gritarle para anunciarle que había un lugar vacío a su lado, pero se contuvo. Sasuke miraba el aula con su seriedad de siempre. Naruto pensó que si lo veía, lo reconocería. Pero qué posibilidades había de que fuera a sentarse con él. Sus ánimos no eran precisamente los mejores. Aunque escuchar de Sakura que no era tan frío como lo pintaban, le hacía pensar en que podrían llegar a ser amigos. O algo más...

_ ¿Naruto? – escuchó decir, de una voz grave y sensual.

Este sonrió, nervioso, y sin saber por qué. Era Sasuke, con mil demonios...

_ En persona – le salió decir, luego de bajar la cabeza, cual sujeto que pescan en una situación embarazosa.

_ ¿Te molesta si...? – señaló el lugar libre.

Naruto negó con la cabeza mecánicamente. Sasuke se sentó y dejó sus cosas sobre la mesa. No hablaron durante varios segundos. Naruto por primera vez en su vida sintió que se había quedado sin palabras. Un nudo molesto en la garganta, y el corazón bombeando sangre a más no poder. Pero lo que no sabía, era que Sasuke estaba incluso peor que él.

Sus manos sudaban, y se molestó por ello. ¿Por un chico? ¿Estaba así por un chico? Ni siquiera lo conocía. Aquel rubio parecía sacado de una agencia de modelaje masculino. Aunque su apariencia y estilo marcaban una fuerte presencia, rebeldía, y despreocupación. Hasta toques de seriedad y misterio marcaban los dos orbes azules que llevaba. No podía evitar pensar en esas cosas. Naruto era sin lugar a dudas un chico que brillaba con luz propia. Que le daba curiosidad, y le causaba cierta tranquilidad, a pesar de que ya se había dado cuenta que era muy escandaloso. Sin pelos en la lengua. Todo eso sacó en deducción con solo unas horas de compartir la misma clase. ¿Tanta atención le había prestado?

_ ¿Habías cursado esta materia antes? – le escuchó decir, y se volteó para mirarlo, con sus ojos tan oscuros como la noche.

_ No – dijo, secamente.

Naruto frunció el ceño. No tenía por qué ser tan amargado. ¿Sino para qué se sentó junto a él?

_ Solo intentaba charlar'ttebayo. Lo siento – masculló, cruzándose de brazos, y enfocó la vista al frente.

Sasuke se le quedó viendo. Pronto Kurenai-sensei comenzó con su clase. Los aspectos de la materia iban siendo expuestos, mientras todos oían con atención. Naruto anotó los nombres de los libros que debía leer, con medio cuerpo recostado sobre la mesa. No era por aburrimiento, sino que ya estaba acostumbrado. Sasuke, en cambio, permanecía sentado en posición de noventa grados en su silla, escribiendo con rapidez y prolijidad sobre su hoja. Naruto sonrió un poco, cuando lo vio de soslayo. Sasuke lo vio.

_ ¿Te causo gracia, dobe? – espetó, sin mirarlo.

Naruto se irguió al instante, asombrado y hasta alterado.

_ ¿Cómo me llamaste?

_ Te hice una pregunta – musitó ahora, sin dejar de escribir y eludiendo su enojo.

_ ¿Qué ahora tengo que darte explicaciones por cada cosa que haga? - Sasuke lo miró - ¿Y cómo sabes que sonreí? ¿Me estabas viendo? ¿No deberías prestarle atención a la sensei? - Sasuke le mostró sus apuntes. No le había perdido el hilo a Kurenai en ningún momento. Naruto chistó la lengua. Sasuke sonrió de medio lado – Aún no respondes todas mis preguntas.

_ Tú nunca respondiste la mía.

Naruto apretó su lápiz, hasta que sin quererlo, lo rompió. Abrió grande los ojos, y luego dejó los dos pedazos de lápiz en su mesa, bufando quedamente. Sasuke le ofreció uno, pero Naruto lo rechazó. Sasuke volvió a sonreír.

_ Me causó gracia tu postura, ¿de acuerdo? – admitió al fin, agarrando la mitad de su lápiz, y escribiendo el nombre de otro libro en su hoja - Pareces una persona que nunca se relaja y... eso es frustrante'ttebayo.

_ Sí, puede ser – dijo, anotando lo mismo que él en su propia carpeta.

Naruto lo miró, ya sin enojo.

_ Ahora dime tú.

Sasuke terminó de escribir, y volvió sus ojos hacia los otros profundos azules.

_ Sé que sonreíste porque te estaba viendo. Y te estaba viendo porque me causó gracia tu postura. Pareces una persona muy relajada, y eso me exaspera un poco.

Naruto no pudo evitar esbozar una radiante sonrisa. Sasuke desvió la vista. Aquel simple gesto hizo que tuviera que contener un sonrojo. Kurenai explicó de qué trataría la cursada, y Naruto pensó que esa materia sonaba más interesante de lo que se imaginaba. No solo porque ahora estaba acompañado, sino porque la Historia del Arte siempre fue algo que le gustó. Acomodándose en su asiento, suspiró.

_ ¿Y tu novia ya... aprobó esta materia? – dijo en voz queda, pero mirando al frente.

Sasuke golpeó suavemente la punta de su lápiz sobre la mesa.

_ Así es.

Naruto supo en su tono de voz que no quería tocar ese tema. No sabía por qué, pero Sasuke no se veía feliz cuando la nombraban. Algo andaba mal. Pero tampoco quiso preguntarle. No había confianza, ni nada que pudiese autorizarlo a saber de algo como eso. O al menos eso creía. Sasuke vio que no insistió en querer saber más, y bajó la vista seria, hacia la mesa.

Terminada la explicación de Kurenai, que duró más de lo que se esperaban, salieron temprano. Naruto y Sasuke abandonaron el aula mientras hablaban del lugar en donde debían conseguir los libros de historia. Además se dijeron muy a las apuradas las materias que tenía cada uno. Doblaron la esquina, y siguieron caminando. Naruto estaba más perdido que un turco en la neblina. El lugar era enorme, y era se perdía de manera muy fácil. Sasuke sonrió divertido. Naruto se molestó ante ello, pero no dijo nada. Por alguna razón no le irritaba en serio que su compañero lo tratara así. Parecía que no lo hacía de mala manera. Era lo que sentía cuando estaba con él.

_ Hay un par de librerías en Planta Baja – explicó Sasuke, mientras caminaban por el pasillo – También está el comedor y un espacio de servicios gráficos.

_ Te sabes este lugar como la palma de tu mano, eh – sonrió Naruto, mirando para todos lados.

Sasuke se encogió de hombros.

_ Puedo mostrarte el resto si quieres - Naruto se detuvo en seco. Sasuke se le quedó viendo, con cierto asombro – Estás rojo – dijo como si nada.

Naruto se puso el doble de rojo, y desvió la vista.

_ No lo controlo'ttebayo – dijo, y tomó aire – Mis amigos se ocuparán de eso, no te preocupes – se le ocurrió contestar, pero su "yo interno" le dio una bofetada. Sasuke pareció apenado por ello. O quizás se lo imaginó – Pero – añadió, llamando la atención de este – Quizás podamos estudiar juntos en las materias que nos toquen. ¡Como esta'ttebayo!

Sasuke sonrió. Y descubrió que ese día había sonreído más de lo acostumbrado. Ese chico era una mala influencia...

_ Claro – asintió, llevándose las manos a los bolsillos – Ya me voy. Nos vemos mañana.

_ ¿Mañana? – repitió, y Sasuke resopló.

_ Tenemos Clase de instrumentación.

_ ¡Ah, sisi! – exclamó, sonriendo ampliamente – Aunque luego me toca Introducción al Guión – recordó y Sasuke se acercó más a él.

_ Esa materia no es tan compleja. Por lo menos no lo fue para mi – dijo, con seriedad – Si te gusta escribir y leer, te irá bien.

_ ¿Algún consejo útil que puedas darme? – dijo, acercándose incluso más que él.

Sasuke sintió que el aire se le iba de los pulmones. Pero se tranquilizó rápidamente.

_ Irui es el sensei que da esa clase. Siéntate al frente de todo en las teóricas y toma todos los apuntes que puedas. Suele sacar preguntas del examen más de las teóricas que de los apuntes.

_ Ya veo – soltó, sorprendido – Gracias'ttebayo – dijo, mirándolo fijamente a los ojos.

_ No hay de que – correspondió, sin poder quitarle los ojos de encima.

_ ¡Naruto! – se escuchó por el pasillo, haciendo que ambos chicos se despabilaran bruscamente.

_ Sakura-chan – dijo, viendo como esta se acercaba corriendo hacia él.

_ Terminamos nuestra clase. ¿Nos vamos? – exclamó, para luego mirar a Sasuke, con algo de nerviosismo, y lo señaló – ¿Ustedes cursaron...?

_ Sí – contestó el Uchiha, antes de que pudiera terminar la frase.

_ Oh – pronunció, y Naruto no supo cómo ponerse. Sakura se dio cuenta que estaban parados en medio del pasillo, y los agarró a ambos del brazo para retomar la caminata – Abajo está esperándonos Shikamaru. ¿Y qué tal su clase, chicos? Saben que puedo prestarles mis apuntes si lo quieren.

_ ¿De verdad? – la miró Sasuke, sorprendido, sin oponerse a que la llevara casi a rastas hacia la planta baja.

_ ¡Claro que sí! – sonrió – Los amigos de Naruto también son mis amigos.

Sasuke y Naruto se miraron.

_ Sakura-chan, acabámos de conocernos'ttebayo.

_ Lo sé, pero eres la primera persona que logra entablar una larga conversación con Sasuke-kun – explicó, con un cierto tonillo travieso.

Sasuke hizo todo lo posible por no ruborizarse. Y lo que no pudo contener, lo disimuló, desviando la cabeza hacia el costado. En cambio la sangre de Naruto parecía estar completamente depositada en su rostro. Sasuke no negó nada. Sabía que la chica de cabello rosa tenía razón. Con la única que hablaba fluidamente era con Karin. Naruto parecía romper con todas sus estructuras. Pero por mucho que le sorprendiera, no le molestaba. Quería ver hasta qué punto podían seguir así las cosas.

Al llegar a la planta baja, vieron que Shikamaru los esperaba. Sasuke hizo un ademán para irse, pero vio que Sakura le hablaba a Naruto de las clases de canto que tenían dentro de dos días. El rubio parecía emocionado.

_ ¿Tú también la cursas? – le preguntó de repente, Naruto.

_ Yo no canto – farfulló, con firmeza.

_ Todos cantamos – le corrigió Sakura, y sonrió – O al menos debemos saber algo del tema. Es excluyente.

_ Entonces sí la cursas... pero no te gusta'ttebayo – le miró, divertido.

_ Algo así – admitió, y no pudo evitar sonreír.

_ Oigan, ¿ya nos vamos? Tengo hambre – se quejó Shikamaru, cerca de la puerta de salida.

_ Nos vemos después, Sasuke – dijo Naruto, y junto a Sakura se fueron hacia la salida.

Sasuke se le quedó viendo, mientras se iba. Acaba de cavarse su propia tumba con ese chico nuevo.

"Naruto Uzumaki, eh..."