La vida de Todoroki Shoto no había sido fácil. En su casa nunca conoció el amor, el matrimonio de sus padres fue arreglado y en muy pocas ocasiones había visto a su madre feliz. Desde muy pequeño fue entrenado por su padre para poder superar al símbolo de la paz. Con tan solo 5 años era sometido a duros entrenamientos que le dejaban llenó de magulladuras, heridas e incluso le hacían vomitar su comida. Únicamente por el deseo egoísta y por el sentimiento de inferioridad hacía All Might que tenía Todoroki Enji. La situación en su casa era insostenible, su madre vivía con miedo hacía su padre. La mujer de pelo albino era maltratada física y verbalmente por su esposo, algo que era presenciado por los 4 hijos de la pareja. El pequeño Todoroki siempre buscaba el consuelo de su progenitora, con ella se encontraba protegido y seguro. Siempre se dormía en su regazo, mientras era envuelto entre los reconfortantes brazos de su madre.

Pero todo eso cambió cuando su madre no aguantó más, la pobre mujer se encontraba en una estresante situación, llegando al extremo de no solo odiar a su marido, sino también de empezar a odiar a sus hijos. Era tanto el daño que le había infringido Enji, que sentía repulsión ante cualquier gesto o parecido que los pequeños Todorokis pudiesen heredar de su padre. En un momento de estrés, llegando casi al borde de su cordura hirió severamente el rostro del más pequeño. Esto ocurrió cuando Shoto se despertó en la noche, se levantó y caminó hasta la cocina donde su madre hablaba por teléfono. La mujer al encontrarse en la puerta a su pequeño hijo de 5 años, sintió una fuerte repulsión por el lado izquierdo de su hijo, la joven madre lanzó una tetera llena de agua hirviendo contra el ojo de su pequeño. Sin embargo, Shoto no le guardó rencor. Sabía por lo que había pasado, sabía que su madre le amaba a él y a sus hermanos. Se lo había demostrado innumerables veces y ese gesto de dolor contra él, fue causado por su padre.

Con aquella herida, las cosas empeoraron en el hogar de los Todoroki. Su madre fue alejada de los pequeños, rompiendo la delicada armonía de la casa. Y sin ella, Shoto estaba a merced de su padre, sin nadie que le pudiese proteger. Entrenamientos violentos y extenuantes. Uso excesivo de su quirk. El estrés mental y físico llegó a que se desmayase en varias ocasiones, su pequeño cuerpo no podía seguir aquel ritmo. Se tumbaba en su futon, con las luces apagadas y lloraba. Lloraba llamando a su madre. Era un niño pequeño que necesitaba a su madre. Y su padre se la había arrebatado cruelmente. Por las noches, en aquel hogar se escuchaba los sollozos de Shoto, su hermana, Fuyumi, solía ir a su habitación, se tumbaba junto a él y le abrazaba. Intentando consolarle. Se quedaba con él hasta que el niño se dormía de puro cansancio. Fuyumi intentó que el pequeño bicolor le acompañase al hospital donde estaba alojada su madre, aunque no pudo convencerle nunca, Shoto se negaba una y otra vez. No iría a visitar a su madre, se sentía culpable de qué estuviese allí encerrada. Y aunque la echase de menos, no le haría daño con su visita.

Y así fue cómo con tan solo 5 años, Todoroki Shoto cerró su corazón. Negando la entrada a cualquier persona que no fuese su hermana mayor. En su mente pensaba que era lo mejor, si no se acercaba nadie a él no podría hacerle daño. No saldría herido. Y soportó vivir de esa manera hasta los 15 años. Dentro de UA, Midoriya Izuku le hizo cambiar de opinión y se convirtió en su mejor amigo. El joven pecoso se había acercado a él y le había hecho cambiar de opinión respecto a su quirk y a su pasado. Desde ese momento, poco a poco se fue abriendo a sus compañeros. Midoriya, Iida, Bakugou, Kaminari… Y en especial a Yaoyorozu Momo. Desde que hicieron equipo contra Aizawa, el joven se había acercado progresivamente a la chica del quirk de la creación. Aunque desde que la conoció, durante el examen para alumnos recomendados de UA, había captado su atención por lo brillante que le parecía. Yaoyorozu tenía enormes conocimientos los cuales sabía darles uso, hizo gala de ellos durante las primeras pruebas de la academia, donde quedó en primer lugar cuando Aizawa hizo que todos usasen su poder en las pruebas físicas y durante la prueba de héroes y villanos de All Might. La morena estaba destinada a brillar como heroína. Sus conocimientos, su poder, su personalidad y su fuerte impulso de ayudar, la hacían perfecta para ser un héroe. Él lo sabía, y en alguna ocasión se sintió inferior ante ella.

En el festival deportivo sabía que era sabio hacer equipo con ella durante la batalla de caballería, y su intuición no falló, la chica realizó una perfecta actuación. Sin embargo, se sorprendió al ver cómo era derrotada por Tokoyami. Desde ese momento, no la perdió de vista, pensó que podría aprender mucho de ella. Después de dicho festival, había sido testigo de cómo la autoestima y confianza de la chica había descendido enormemente, por lo que no dudó en animarla durante su examen contra Aizawa. Alguien tan talentoso y bueno como ella, no merecía estar culpándose de esa manera por haber fallado. No pudo evitar sentirse alegre al ver como Momo se sentía más confiada y segura.

Tras eso, empezaron a hablar más. Comentaban las calificaciones de los exámenes, alguna duda que le surgía a Todoroki sobre las materias o alguna charla sin importancia. Gradualmente, se hicieron buenos amigos y pasaban mucho tiempo juntos. Y el joven bicolor quería cada vez estar más tiempo con ella, llegando a sentirse celoso cuando gastaba su tiempo con otra persona. Tardó mucho en darse cuenta de sus sentimientos, él no había conocido el amor, por lo que aquel dulce sentir pasó desapercibido durante mucho tiempo. Su declaración fue directa y pura, pillando a la inteligente chica por sorpresa, la cual solo pudo soltar un pequeño grito y sonrojarse enormemente. Ella también se había sentido igual respecto al chico, pero la sorpresiva confesión de Shoto la dejó totalmente desarmada e incapaz de darle una respuesta verbal. La chica de la coleta abría la boca y buscaba las palabras correctas para corresponder los sentimientos del chico, pero no los encontró. Todoroki agachó su cabeza dispuesto a irse, no esperaba ser correspondido, solo quería decirle sus sentimientos porque no aguantaba seguir callando lo que sentía por la chica, giró su cuerpo y empezó a andar, pero la joven, totalmente sonrojada le agarró del brazo e hizo que se volviera a girar para encararla. Shoto solo pudo ver como Momo tenía su cara en un precioso tono carmín y los ojos fuertemente cerrados, presenció ese momento a cámara lenta, como ella se iba acerando poco a poco a él hasta que sus labios se encontraron. Y tras eso empezaron a salir como pareja.

Desde su confesión, habían pasado solo un mes, y en ese momento estaba sentado en el tatami de su dormitorio, con la espalda apoyada en una de las paredes, observaba a su novia leer uno de sus libros con su cuerpo apoyado en su pecho. Desde su punto de vista era incapaz de ver los concentrados ojos de ella, se entretenía jugando con las hebras oscuras del pelo de ella, el cual estaba atado en su típica coleta. Esos momentos de paz llenaban a su corazón de alegría. Con solo su presencia, la chica era capaz de calmar su ser. No se la merecía. Creía que estaba a años luz de ella. Por eso, se esforzaba todo lo que podía en hacerla feliz. De un instante a otro, sintió como se movía y buscaba su mirada.

-¿Qué piensas? Has estado callado mucho tiempo.- vio una expresión curiosa en los ojos azabaches de ella cuando realizó esa pregunta.

El muchacho se tomó unos segundos para contestar, llevando una de las manos que jugaban con su pelo a la mejilla de ella, para acariciarla y sentir su suave piel.

-En ti.- la respuesta tuvo el efecto deseado. El rostro níveo de su pareja se sonrojó e hizo que evitase su mirada mientras se llevaba las manos a sus mejillas intentando vanamente que el calor que sentía ahí se fuese.

Le parecía adorable por muchas razones y no pudo evitar sonreír. Acercó su rostro al de ella buscando sus labios, Momo aun no estaba acostumbrada a esas muestras de afecto y todavía se paralizaba sin saber reaccionar, cerrando sus ojos y esperando pacientemente su beso, el cual fue lento y dulce. Todoroki no estaba acostumbrado a dar muestras de afecto, pero era incapaz de contenerse estando con ella.

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Tercer oneshot terminado. Quería mostrar un poco de lo que había sentido y siente Todoroki y seguramente en el futuro haga lo mismo con Yaoyorozu. Perdón si hay alguna falta de ortografía o error.

El siguiente oneshot lo tendréis subido el domingo sin falta.

Muchas gracias por los reviews en serio, me ayuda muchísimo saber que os gusta los oneshot y como escribo. Y espero no defraudaros.

ZeroKyo: Yo creo que sería una pareja perfecta, pero eso no quita que de vez en cuando tengan alguna discusión como todas las parejas, aunque los dos son muy maduros pueden discutir por algún tema y pensé que sería bueno plasmarlo en un oneshot. Espero que me sigas apoyando así.

TraviesaK64: Jajajajaja es un problema que tengo, o hago fic muy dulces o muy oscuros, no tengo término medio. Espero que también te haya gustado el capítulo 3 y que sigas apoyándome.

Ladywarrior95: jajajaja me alegra que te gustase, no estoy muy acostumbrada a escribir sobre ellos y a veces creo que no capto demasiado bien sus esencias. Pero con cada comentario me ayudáis a mejorar y a esforzarme un poco más.

D.P.I.Y.O.N: aunque tengo otras parejas también en Boku no hero, el Todomomo para mi tiene el primer puesto. Me alegro mucho que vayas a seguir mis historias.

Y ya por último y dejando de ser tan pesada, quería deciros que estoy escribiendo una historia, no oneshot, sobre Todomomo y Kamijirou. Si tenéis curiosidad y os gusta estas parejas, echadle un vistazo.

Hasta la próxima!