APRENDIENDO LA LECCIÓN.

Me encontraba desayunando con mi familia, me sentía agotada pues esa misma noche Sonic me había hecho suya una y otra vez sin dejarme descansar, al menos tubo la decencia de detenerse una vez que mi madre entro a la casa, claro que no antes de haber terminado dentro de mí y en mi cara. Tuve que tomar un baño rápido para desaparecer su esencia de mi cuerpo. Tome esa pastilla que durante los últimos 3 años he tenido que tomar todos los días.

Una vez que salía de la ducha me mire al espejo y pude ver lo demacrada que me encontraba. Maldije para mis adentros al mirar todos los chupetones que mi hermano me había hecho, se encontraban por todo mi cuerpo.

Ya lista baje a desayunar.

Desayunamos en silencio como lo habíamos estado haciendo hace 3 años yo lo agradecía ya que mi felicidad se había ido el día que Sonic me hiso suya y no quería que eso se viera reflejado ante mi madre. Ella creía que nos llevábamos muy bien ya que hacíamos todo junto, es irónico pero es verdad, aunque cuando era chiquita todo era diferente yo admiraba a mi hermano lo quería mucho el dejaba todo para jugar con migo, el siempre me abrazaba en ese entonces no sabía porque me acariciaba de cierta forma y yo de estúpida pensé que era de cariño pero el muy maldito solo se agasajaba. Aun recuerdo que él fue mi primer beso, recuerdo que a mí me había gustado y desde entonces empezamos a experimentar esos besos. Como yo aun era muy chiquita el me sentaba en sus piernas y empezábamos a besarnos yo pensé que eso era muy inocente y tierno. Cuando le pregunte qué era eso enorme y duro que se paraba cada vez que nos besábamos me dijo que también se besa, y lo hice y cada vez me pedía que lo besara mas en esa parte y yo lo hacía gustosa porque lo ponía feliz y yo como su hermanita quería hacerlo feliz sin saber en lo que me estaba metiendo. Conozco a la perfección el pene de mi hermano ya que yo misma me he encargado de besarlo y chuparlo conozco cada rincón de su enorme polla.

Recuerdo que mi parte favorita era cuando llenaba mi boquita de su espeso semen, el cual terminaba tragándomelo gustosa, también recuerdo agradecerle a mi hermano cada vez que se corría dentro de mi boquita. Y ahora que se lo que realmente hice me arrepiento por completo, yo aun era muy chiquita para saber lo que hacía. Salí de mis pensamientos al sentir una mano en mi muslo cuya mano conocía muy bien.

Rápidamente quite su mano a lo cual se molesto, pero como mi madre se encontraba en la cocina sabía que no lo intentaría mas.

-¿Qué aras hoy Amy?- dijo mi madre sentándose en la mesa.

-Nada ¿por?-

-Quiero llevarte al centro comercial a comprar ropa, ya es momento de que te consigas un novio-

-NI HABLAR- dijo mi hermano golpeando la mesa a lo cual mi madre y yo nos asustamos.

-Vamos hijo, no puedes ser siempre el hermano sobre protector. Yo quiero que tu hermanita tenga un novio, ¿no es así Amy?

-Si- Lo había dicho sin pensar pero realmente quería un novio quizás así mi hermano me dejara en paz. Pero me arrepentí al ver su cara de enojo. Espere cualquier cosa un regaño, una reclamación pero simplemente salió de la cocina.

-Déjalo Amy, solo no quiere aceptar que ya estas creciendo-

Ojala fuera tan simple.

-Muy bien alístate salimos en 20 minutos-

Sonreí, hace mucho que no salía de la casa y es que Sonic no me lo permitía. Con miedo subi las escaleras hacia mi habitación, esperaba no encontrármelo en medio del pasillo, pero por suerte no estaba. Pude alistarme sin ninguna interferencia de mi hermano. Solo había arreglado un poco mi cabello ya que por la culpa de mi hermano tenía que llevar la misma ropa que tenia ya que me encontraba llena de sus chupetones. Me probaría ropa pero no saldría del probador, sé que mi madre lo entendería ya que soy muy penosa.

El día con mi madre estaba pasando de maravilla habíamos ido ha barias tiendas y me había comprado muchas cosas. Me encontraba en el probador midiéndome un vestido muy bonito, presentía que con ese vestido no tardaría mucho en encontrar novio.

-Toma Amy pruébate este- dijo mi madre a la vez que me pasaba un vestido por encima de la puerta yo sonreí y me dispuse a probármelo.

De repente alguien había entrado con migo al probador el cual tapo mi boca y sujeto mis manos con mucha fuerza, mis lagrimas empezaron a salir al saber de quién se trataba.

-Te dije que eres mía-

De repente su pene entro con brusquedad dentro de mí. Si su mano no se encontrara tapándome la boca se que con el grito que había soltado toda la tienda se habría dado cuenta.

Sonic empezó el vaivén de las penetraciones las cuales eran muy bruscas, sentía su miembro chocar contra mi vientre incluso sentía como este se levantaba con cada estocada.

Por dios me estaba desgarrando por dentro, juraría que incluso intentaba meter sus testículos.

Sus manos abandonaron mi boca y soltaron las mías para posarse en mis senos al ver que tenia sostén me lo arranco y empezó apretar mis pechos con brusquedad.

-PARA POR FAVOR... ME LASTIMAS- mis lagrimas no paraban de salir, y es que Sonic me estaba desgarrando, estaba muy enojado con migo por lo del novio.

-PERDONAME… ENVERDAD LOSIENTO- mis palabras no hacían efecto, realmente estaba arrepentida. Cada penetración me dolía más y más.

Después de diez minutos mi boca se encontraba seca de tantas suplicas que había dicho las cuales no lograron apaciguarlo. Por suerte hace 3 minutos Sonic había empezado acariciar mi clítoris lo cual logro que su pene entrara un poco más fácil, sin embargo aun me dolía.

Después de otros 10 minutos Sonic por fin llego al orgasmo llenándome nuevamente con su semen, una vez que me lleno lo suficiente retiro rápidamente su pene de mi interior me arrodillo con brusquedad y salpico mi cara con su esencia, yo solo espere a que se fuera sin poder levantar la mirada.

Una vez que se fue me limpie como pude y me puse mi ropa, ya no tenía ganas de seguir probándome ropa.

CONTINUARA…