¡Dedicado a Kisa-chan por haber tenido tanta paciencia y ayudarme a comprender cómo demonios se pone un fic en Fan Fiction…xD!

Disclaimer: El único Bleach que poseo es el que uso para lavar mis calcetinesAunque, técnicamente ni siquiera ese es mío…

III¡Mala Suerte!

Han pasado dos meses desde que Rukia se fue e Ichigo aún no comprende del todo por qué se siente tan mal. Sí, sabía que la iba a extrañar pero no era para tanto, no es que ella hubiera muerto… con solo pensar esto le daba escalofríos y se molestaba consigo mismo por atreverse siquiera a imaginar esto. Pero es que… la sola sensación de que algo malo podría pasarle y él sin darse cuenta, después de todo él le había prometido que la iba a proteger… sí, eso era lo que pasaba, por eso se sentía tan desdichado no significaba nada más… ¿o si?

Todos se habían dado cuenta del repentino cambio de humor de Ichigo, justo como había previsto Mizuiro, se había vuelto un amargado o peor. Su usual entrecejo fruncido se había vuelto peor los primeros días, para luego tener una extraña expresión que a nadie le gustaba: como si estuviera perdido, en otro lugar muy lejano y la mayoría sabía cual lugar era ese… al lado de ella…

A Ichigo, en particular, le irritaba mucho, que todos estuvieran tan preocupados por él. ¿Por qué nadie entendía que no le pasaba nada malo? Sólo se sentía un poco indispuesto, nada más… ¿qué no entienden que es natural en él preocuparse por los demás? "Sí, sólo que no es natural preocuparse TANTO…"

Tanto que ya no le da hambre; tanto que a veces le contesta mal a quienes intentan ser amables con él -para luego tener que disculparse bastante avergonzado-; tanto que ya ni siquiera puede dormir bien, debido a que ha tenido demasiadas pesadillas en las cuales se repiten los sucesos del día de la muerte de su madre, a diferencia que es con Rukia.

El muchacho se sentía tan frustrado¿cómo es posible que fuera tan patético¿Acaso se había vuelto tan dependiente de ella¡NO! No era posible, su orgullo; su imagen que tanto le había costado crear, no le permitían aceptar el querer tanto a alguien.

Ichigo no se daba cuenta de que entre más intentaba negar sus sentimientos más doloroso y molesto se volvía.

-Estoy preocupada por Kurosaki-kun…-murmuró Inoue, por enésima vez.

-No te preocupes por ese idiota, Inoue-san-dijo Ishida. Francamente ya estaba un poco harto de que durante esos dos meses, el principal tema de conversación hubiese sido Ichigo.- Él ya ha dejado muy claro que no quiere hablar del tema y que su actual comportamiento no tiene mucho que ver con la partida Kuchiki-san. Además, recuerda como nos trató la última vez que tratamos de abordar el tema.

-Sí, pero estoy segura de que no lo hizo a propósito…-le contestó Inoue. Chad asintió.

-La verdad es que yo concuerdo con ambos-comentó Tatsuki- Ishida tienes razón, Ichigo es un idiota; pero Orihime ha acertado, Ichigo está mal… Sus hermanas me han comentado que ya casi no come y sólo se la pasa encerrado en su habitación. Su actual forma de ser me recuerda un poco a como era cuando su madre murió… bueno, claro no es igual… eso sería imposible… pero simplemente me recuerda un poco…

-Tsk… imaginen como está actuando sólo porque se ha ido, no puedo ni imaginarme su reacción si ella hubiera muerto….-dijo Ishida.

-¡ISHIDA-KUN!-saltó Inoue, asustando a todos- ¡No digas eso, por favor¡Eso ha sido muy cruel!

-Lo… lo lamento, Inoue-san…-contestó Ishida, apenado- En verdad no fue mi intención…

-Bueno, sea lo que sea alguien tiene que hablar con él.-dijo Tatsuki, un poco molesta por lo que había comentado Uryu- Apuesto lo que sea, a que ese tonto está así porque ni siquiera se ha dado cuenta de que es lo que realmente le molesta.

-¿Pero quién?-preguntó Inoue- Después de aquel día que intentamos hablar, nos ha estado evitando.

-Hmmm-dijo Chad, mientras asentía.

-Oh¡Ya lo tengo!-exclamó Inoue- Creo que Ishida-kun debería hablar con él.

-¿Qué¿Pero y yo por qué?

-Orihime tiene razón- apoyó Tatsuki- Ishida, tú eres el único que puede hablar con él. Después de todo no eres tan cercano a él y por lo tanto podrás ser más directo sin desviarte tanto en la tangente a la hora de hablar con él.

-Sí, Ishida puede decir lo que pensamos sin preocuparse mucho por Ichigo- dijo Chad.

-Oye… eso… yo también me preocupo por Kurosaki…-empezó a decir Ishida con una gotita ¿Qué imagen tenían de él?

-Sí, pero como dije eres el único que podrá ser más objetivo a la hora de hablar con él.-dijo Tatsuki.

-Pero… ¿Están seguros¿Estás segura Inoue-san?

Todos volvieron a ver a Inoue. Después de todo, ellos eran bastante perceptivos y sabían lo que Orihime sentía por Ichigo. La verdad los únicos que no se habían dado cuenta de los sentimientos de la chica eran Ichigo y Rukia. Inoue dudó un momento. Simplemente no podía evitarlo, desde hace dos meses se encontraba en un gran dilema. Mientras una parte de ella estaba triste por la partida de Rukia y el cambio de humor de Ichigo; otra parte estaba muy feliz pues sabía que sin Rukia de por medio tendría más oportunidad con Ichigo. Finalmente, dejó sus sentimientos aparte, la felicidad de Ichigo era más importante, además aún no estaban del todo seguros acerca de si Kurosaki estaba así por la pequeña shinigami. Todavía había un poquito de esperanza.

-No Ishida-kun Por favor sé que tú podrás hacerlo.- dijo Inoue con una triste sonrisa- Por favor, te lo encomiendo.

-De acuerdo, Inoue-san.

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-¡Maldición!-gritó Ichigo, mientras corría por las calles de Karakura. Había recibido la alarma de que un Hollow iba a aparecer pero las coordenadas no estaban muy claras, si no lo encontraba pronto alguien podría salir lastimado. Llegó al parque, se detuvo un momento para recuperar aire. Mientras jadeaba (había corrido bastante) su mirada se dirigió inconscientemente a los columpios. Los recuerdos de su diosa de la muerte le golpearon de pronto. Tan perdido en sus pensamientos estaba que no sintió la repentina aparición de un reiatsu.

-¡Te tengo shinigami!!- gritó una horrorosa voz, atrás de Ichigo. El muchacho se dio cuenta de que no podría defenderse a tiempo del ataque, inconcientemente cerró los ojos esperando el golpe, pero este nunca llegó; lo único que escuchó fue una explosión atrás de él.

-Estás que das pena, Kurosaki-Ichigo abrió los ojos y se encontró frente a frente con Ishida.

-¡Oh cállate, idiota!-le espetó el naranjito. El hecho de haber sido salvado por el Quincy no le había provocado mucha gracia.

-Tsk… Esos modales Kurosaki… tanto tiempo y sigues igual-murmuró Ishida. Ichigo no le hizo caso y se dejó caer en la grama. El joven Quincy lo observó por un momento, Ichigo había ocultado su rostro entre sus manos, realmente estaba hecho una pena. Ishida decidió que ya era el momento de hablar.- Mmmm… ya han pasado dos meses¿no?-Ichigo siguió ignorándolo- Ella dijo que nos visitaría pero no ha sido así. Inoue-san y los demás no estábamos preguntando por qué. ¿Has sabido algo de ella?

-¿Por qué habría de saberlo?-murmuró el shinigami sustituto, aún sin levantar el rostro. Ishida sonrió para si mismo, al menos le estaba contestando. Sí, esa era la mejor estrategia no preguntarle sobre él y su repentino cambio de humor sino sobre ella, su punto débil.

-Quizá ha tenido muchas misiones… claro, ahora es teniente, debe estar ocupada….-dijo Ishida- O quizá… algo malo le ha pasado y no nos han dicho nada-Ichigo empezó a levantar el rostro.- Después de todo, las misiones de los tenientes son más peligrosas…

-¿Tú crees que…?-murmuró Ichigo. El chico había luchado contra todo su ser por no caer en la trampa de Ishida, pero ya no pudo contenerse.

-Vaya, pareces preocupado Kurosaki. Pensé que ella no te importaba tanto.

-¡Claro que me importa, idiota!-le gritó Ichigo muy enojado- ¡Es mi amiga, después de todo!

-Ah vale… no te pongas así… quizá está bien y sólo está muy ocupada con Abarai… ya sabes…

-¿Qué se supone que significa eso?-preguntó Fresita-kun intentando fingir indiferencia, tarea en la que falló estrepitosamente.

-Bueno… me refiero a que…. ¿Los has visto no? Parece que ambos tienen una buena relación, por tanto harían una buena pareja….

-¡¡¿Y quién dice eso?!!-gritó Ichigo perdiendo la compostura.

-Calma Kurosaki… eso no debería molestarte después de todo es tu amiga… deberías alegrarte por ella…

-Yo… yo sólo…

-¡Jajaja!… ¡que inmaduro eres¡Por Dios Kurosaki, parece que estás celoso!

-¡Claro que no! Yo…. Lo único…

-Che… no te abatas tanto… si te soy sincero no creo que Kuchiki-san ande pensando mucho en ese tipo de cosas… al menos ella no, no podría decir lo mismo por Abarai.

-¿Acaso… Renji¡Maldición Ishida¿Qué quieres decirme?-le gritó Ichigo poniéndose de pie. Ishida tomó aire; había llegado el momento de decir todo, ya no podía estar perdiendo el tiempo.

-Me parece Kurosaki que ya va siendo hora de que dejes tu orgullo e inmadurez a un lado y te des cuenta de lo que realmente sientes.

-¿Qué…-comenzó a decir Ichigo pero Ishida lo interrumpió.

-Desde que Kuchiki-san se fue te has empezado a comportar de una manera bastante patética. Todos nos hemos dado cuenta de esto pero tú aún sigues insistiendo que tu cambio de humor no tiene nada que ver con ella. ¿Entonces, qué demonios te pasa?

Intentamos hablar contigo pero tú lo único que has hecho es evadirnos. Todos están muy preocupados por ti y yo francamente estoy un poco harto de que sigas comportándote como un niño.

-Yo no…

-¡Claro que sí! Lo único que tengo que decirte es que te decidas de una buena vez. Desde mi punto de vista eres el típico ejemplo de alguien que no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Oh más bien dicho me temo que la psicología tiene una buena sección para ti, sí, definitivamente eres el tipo a quien le encanta lo imposible….

-¿Quieres dejar de psicoanalizarme??!!

-Claro Kurosaki… sólo piensa en lo que te he dicho… Ah y si le vuelves a contestar mal a Inoue-san me temo que tendrás que vértelas conmigo-dicho esto, Ishida se dio la vuelta y se fue. Dejando a Ichigo con sus confusos pensamientos.

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-¡Muy bien, tengan un feliz fin de semana!-anunció alegremente la maestra al final de clases el viernes. Todos se levantaron rápidamente, pero ninguno de forma tan exagerada como Ichigo quien casi botó el pupitre, agarró su mochila y se dirigió casi corriendo a la puerta.

-¿Kurosaki-kun?-preguntó Inoue. Ichigo se detuvo y giró la cabeza para ver a la chica.

-¡Oh lo siento Inoue, tengo un poco de prisa¡Nos vemos el lunes!-le gritó con una sonrisa mientras abandonaba el aula. Todos se quedaron sorprendidos.

-¡Eres increíble Ishida-kun!-exclamó Inoue alegremente- Sólo hablaste con él, el lunes y de inmediato Kurosaki-kun se ve más feliz Por cierto ¿qué le dijiste?

-Eh… no fue nada Inoue-san… la verdad no le dije mucho…

-Entonces ¿estaba así por Kuchiki-san?-preguntó Tatsuki.

-Realmente… él… bueno no quedó muy claro… sólo estaba un poco confundido-dijo Ishida. Era mentira, él sabía muy bien que Ichigo estaba así por Rukia y también sabía que en esos momentos Fresita-kun se dirigía a toda prisa a la sociedad de almas; pero no quería decirlo frente a Inoue. Orihime suspiró mentalmente, todavía había un poquito de esperanza.

Cuando los pies de Ichigo tocaron el suelo del Rukongai una oleada de emoción lo golpeó, (y también un poco de polvo). Después de la conversación con Ishida, el muchacho se había visto obligado a tener una buena sesión de reflexión interior. De pronto, la respuesta a todos sus problemas apareció: ella. ¿Cómo podía haber sido tan tonto¿Por qué no se había dado cuenta¡Era tan obvio! La verdadera razón por la cual se sentía tan mal. De forma extraña, al conocer la respuesta jamás se había sentido tan feliz.

Tras haberse dado cuenta de la verdad, decidió ir a la Sociedad de Almas en el menor tiempo posible. Urahara le había dicho que tendría el portal listo el viernes y así había sido. Entró al Sereitei con la ayuda de Jidanbou, luego se dirigió a los cuarteles del treceavo escuadrón, lo malo fue que se perdió y de alguna manera acabó en el onceavo escuadrón. Así que empezó a buscar a algún conocido.

-¡Oigan!-gritó al encontrar a Ikkaku y a Yumichika. Los dos volvieron a verlo.

-¿Ichigo?-preguntó Ikkaku- ¿Qué haces aquí?

-Ah… es que yo…

-¡Ajá Ichigo, sabía que vendrías!-gritó alguien atrás de ellos. Al naranjito le dio un buen susto. Era Zaraki Kenpachi.

-Eh… Kenpachi me temo que hoy no podré… Estoy buscando a Rukia- dijo Ichigo. Todos pusieron cara¡Aja, te cachamos! Menos Kenpachi quien parecía muy disgustado.

-¡Bah¡Ichigo ya entraste en la de edad de las cursilerías!-diciendo esto se dio la vuelta y se fue no sin antes amenazarlo de que la próxima vez no se salvaría. Ichigo suspiró, no quería admitirlo pero pensaba, que lo que estaba a punto de hacer requería más valor que pelear contra Kenpachi.

-En fin… ¿por casualidad ustedes no sabrán dónde está Rukia?-preguntó Ichigo.

-Kuchiki… a ver… ¡Oh sí! Ya lo recuerdo ¡se ha pasado toda la semana con Renji haciendo Dios sabe que!-dijo Ikkaku. Ichigo sintió como su estómago daba una voltereta.

-¿Cómo puedo encontrarla?-preguntó Ichigo apretando inconcientemente el puño.

-Ah es fácil-dijo Yumichika alegremente, murmuró un extraño conjuro y apareció una mariposa del infierno- Esta mariposa te guiará hasta donde está ella, y no te preocupes tanto, no están haciendo nada malo, me parece haber oído algo acerca de un entrenamiento.

-¡Oh claro¡Gracias!-gritó Ichigo, mientras empezaba a correr tras su guía.

El muchacho sentía el estómago hecho un nudo, pronto estaría a su lado y por fin le diría que era lo que en verdad sentía: Estaba enamorado de ella. Una vez le dijera esto… ¿qué le contestaría ella? Bueno… contestara lo que contestara ya no podía vivir de esa forma… ¡Tenía que arriesgarse!

Con una gran sonrisa, siguió corriendo tras la mariposa. Se adentraron en una especie de bosque, Ichigo no se dio cuenta de que el sendero que seguía iba en dirección al lugar secreto de entrenamiento de Urahara y Yoruichi. Inesperadamente, la mariposa se detuvo, el chico oyó unos pasos. "¡Debe ser ella!" De pronto, se le ocurrió una idea, se escondió entre los arbustos ¡Ja! Le daría un buen susto. Al oír que los pasos se acercaban, el muchacho alzó la mirada y se llevó una buena sorpresa con lo que vio. Era Renji y en sus brazos llevaba a una profundamente dormida Rukia. Nada había preparado a Ichigo para escuchar lo que estaba a punto de oír.

-¡Vaya Rukia, me has sorprendido mucho!-murmuró Renji, viendo de reojo a la morena que dormía en sus brazos- Lamento si fui un poco exigente contigo… después de todo… era tu primera vez…-sonrió y le dio un beso en la frente-debes estar muy agotada…

Ichigo se dio la vuelta lo más silenciosamente posible, y se dirigió a su casa.

Algo se había roto dentro de él… quizá su corazón….


¡Oh vaya¿Qué habrán hecho esos dos?... xD Bueno, bueno, muchas gracias por leer y comentar (nótese que el tono de la voz cambia aquí) ¡Nos vemos!

Preview: IV ¿Es esto lo que parece?
Rukia y Renji pasan la semana juntos... ¿haciendo qué? entonces... ¿eso fue lo que pasó?