Mil perdones y mil disculpas, se que me he estado tardando en actualizar, pero sucede que estoy muy atareada con algunos trabajos de la escuela, pero he aquí otro pedazo del yaoi.

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¿Qué huele tan mal? –En ese momento Taurus y Broly hicieron acto de presencia.

-Quiero que me digan si alguien de ustedes guardo esta caja, aquí abajo –Vegeta la volvió a sacar y la destapó.

-Puaj, que peste –Taurus y Broly se taparon la nariz.

-Ten por seguro que nosotros dos no fuimos –Broly se disculpó y los 4 abandonaron la cocina.

¿Quién hizo que cosa? –Raddittz, Gohan y Tarles también hicieron acto de presencia.

-Sobre cierta caja que hay debajo de la estufa –Explicó taurus.

¿Caja? –no les entendían.

-Sí, esa –Vegeta se las señala.

-Maldito Kyoto, le dije ya hace 5 semanas que la tirara –Gohan habló , y creí que lo había hecho –Gohan agarró la caja para tirarla.

A ese Kyoto le da flojera hasta caminar al cajón de los cubiertos, deberías de correrlo, Vegeta –Vegeta estaba muy de acuerdo con lo que taurus le pedía.

-Es que ya van varias que nos hace –Raddittz también apoyaba a su hermano mayor y comenzaron a sacar del armario los artículos de limpieza y Gokú ya había terminado de hacer la lista de compras.

-Voy al súper mercado –Gokú se puso una chamarra y cargó a bolita.

¿Y esa pelusa? –la señaló Raddittz.

-Se llama Bolita y me lo regaló taurus –señaló a su hermano mayor.

¡Óyeme, que yo también soy tu hermano! –se quejó Raddittz.

-Sí, lo sé, pero el día que tengas un corazón de chocolate como el de Kakarotto, te regalaré algo –Taurus fue a limpiar y trapear la zona de mesas que le tocaba.

-Kakarotto ¿Alguna vez te has preguntado por que le pusieron Taurus? –Raddittz se acercó a su hermano menor.

¿Por qué? –Gokú preguntó inocentemente.

-Bueno, porque mamá le puso los cuernos a papá y quedó embarazada, pero como no querían que se supiera, pues dijeron que el hijo sí era de ambos, pero de ahí que se llame taurus –a toda respuesta Raddittz recio un soberano cocazo en la cabeza.

-No le creas, pequeño –dijo taurus molesto.

-Ahhhh –Gokú de nuevo abrió la boca ingenuamente.

-Vámonos –Vegeta le tocó la espalda y los dos se fueron con la promesa de que regresarían al rato.

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Kokoro sintió que el hambre le comenzaba a apretar.

-Lo siento –ella de nuevo estuvo a punto de chocar y esta vez con Gokú.

¡De nuevo! –gritó la chica furiosa.

¿Qué pasa kakarotto-Vegeta se puso a un lado de él.

-Nada, no te preocupes Vegeta, al oír el nombre, la chica se quedó estática.

-"¿Acaso es mi amado Vegeta?" –pensó para sí, pero para su desilusión, al ver alejarse a los dos chicos, observó como Vegeta depositaba un suave beso en los labios del otro chico –"¡Cómo fuiste capaz de cambiarme por ese idiota!" –los siguió furiosa con la mirada y vio como Gokú le acercaba a bolita a Vegeta a la oreja y éste sólo se reía –pero ya veras bastardo, así como te ama hoy, te odiará mañana –la chica apretó los puños con furia, mientras los veía alejarse.

-Disculpa –tercer choque que recibe y esta vez por Raddittz.

¡Pero esto es el colmo! –le gritó la chica y para variar éste venía con Taurus.

¿Tú de nuevo- la chica escuchó a Taurus y se giró a verlo.

¿Pero es que no me pueden dejar en paz? –vociferó.

¿Dejarla en paz? –Raddittz no entendía nada.

-Es que en la mañana me estampé con ella y ahora casi tú lo haces –le explica taurus a su segundo hermano.

¡Y hace un rato un estúpido de cabellos alborotados se estrelló conmigo! –les escupió eso en la cara.

-Con seguridad fue Kakarotto –taurus se cruzó de brazos.

-Deberíamos de apodarnos los hermanos "estrellón" –declaró Raddittz y Taurus rió de buena gana.

-Idiotas –dijo la chica y se fue volando.

¿Acaso siempre estará de mal humor? –pregunto raddittz y Taurus hizo una pose de no saber nada.

-Por lo pronto alcancemos a los otros dos y les damos la lista –se pusieron en marcha.

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No podía decirse que Vegeta no fuera feliz a lado de Gokú, sino todo lo contrario y quienes lo observaban desde cualquier punto se daban cuenta de ello.

-Observe eso Sr. Y usted pensaba en separarlos –Por uno de los rumbos que esos dos muchachos pasaron estaban Nappa y el padre de Vegeta.

-Se ven muy felices –el Rey Vegeta se llevó una mano a la barbilla –pero presiento que no será por mucho tiempo y no sé por qué –su esposa se le acercó.

¿Ya vas a empezar de nuevo? –le dijo molesta.

-Esta vez no seré yo, y no sé quien pueda ser en esta ocasión –dijo el rey Vegeta para tranquilizar a su esposa.

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Continuará…

El anciano bell le dará la razón al rey Vegeta.