Aquí el tercer capítulo! Espero que disfruten y perdonen mi tardanza!

Personajes de Akira Toriyama.


Capítulo 3. Recuerdos bañados en chocolate.

POV Vegeta.

El silencio reinaba en la habitación. Observaba como ella estaba con la mirada puesta en el suelo. 'Diez años no me van a separar de nada, Vegeta'. Ella me miraba cuando me lo dijo, al igual que me miraba cuando prosiguió. 'Yo quiero que duermas conmigo porque durante todo ese tiempo así lo he deseado'. Después se quedó unos segundos mirándome hasta que su mirada acabó dirigida hacia el suelo. Esperaba una respuesta después de lo que dijo y yo debía ser quien la diera. No sabía por donde comenzar y tampoco estaba seguro de si quería que esto comenzase pero sé que ella apartó un momento su orgullo para decirme eso mientras que yo dudo si retenerlo.

De pronto una música comenzó a sonar y vi que ella levantó la mirada. Pronto reconocí la melodía y tomé mi móvil para ver que me estaban llamando. Respondí a la llamada para oír una voz alterada.

-¡VEGETA!-escuché la voz de una mujer gritar-¡VEGETA, VEN!-

-Madre-ella seguía gritando sin haber escuchado que la nombraba-cálmate. ¿Qué ocurre?-

-¡VEN AHORA MISMO, POR FAVOR!-ella colgó entre lágrimas.

Me tensé al escuchar la voz de mi madre. Parecía angustiada y aterrada. Volví la mirada a Bulma que estaba extrañada.

-¿Le ocurre algo a tu madre, Vegeta?-preguntó acercándose a mí.

-Necesita que vaya-contesté abriendo el armario para buscar una chaqueta-seguro que Tarble la está haciendo alguna buena.-

-¿Tarble?-me fijé en que su rostro era todavía más dudoso-¿qué va a hacer ese niño?-

-Ese niño tiene ya diecinueve años-me puse la chaqueta-y ya no es el mismo que conoces.-

-Espera-me di cuenta de que me robó una chaqueta para ponérsela-voy contigo.-

Quería decirle que no viniera, pero no tenía tiempo para ello. Mi madre llamó desesperada y no podía ponerme a discutir con Bulma para que no me acompañara y menos en pijama. Me di la vuelta y salí de la habitación con ella detrás. Cuando pasé al lado de Aidan, Turles y Broly les ignoré pero oí como ella se despedía de los tres.

POV Bulma.

Habíamos llegado a la casa de la madre de Vegeta. Cuando bajó del coche salió corriendo mientras sacaba las llaves para abrir la puerta mientras que yo le seguía. Debo decir que no me hizo gracia la llamada porque había cortado un momento importante, pero no podía quejarme. La madre de Vegeta le había llamado y por lo que escuché a Vegeta algo tenía que ocurrir porque le pidió en un momento que se calmara.

Lo que más llamó mi atención fue cuando Vegeta me dijo que Tarble ya no era el mismo que conocía... ¿qué demonios le ha debido pasar a ese muchacho?

Cuando Vegeta abrió la puerta entré a su lado. Le seguí por el pasillo hasta que entró en la cocina. Allí estaba su madre sentada, con los brazos sobre la mesa mientras ocultaba su rostro entre ellos. Podía oír sus sollozos tristes y dolorosos. Vegeta se acercó y posó una mano en su espalda. Alterada Arwen levantó el rostro y vio a su hijo. Pude ver sus ojos llenos de lágrimas y rojos a causa del llanto.

-Madre-noté en el tono de Vegeta una gran preocupación-¿qué te pasa?-

-Vegeta, tu hermano está en el dormitorio-dijo ella y luego me miró a mí. Forzó una sonrisa al verme y yo la respondí con otra. Luego volvió la mirada a su hijo-no está solo.-

-¿Con quien se encuentra?-preguntó en un tono rabioso-¿con la pandilla de niñatos?-

-No...-la mujer dio un largo suspiro y agarró a su hijo del brazo-con su padre.-

Abrí los ojos sorprendida. ¿El padre de Vegeta? Se suponía que estaba en la cárcel... supongo que ya había salido y ahora... ¿por qué está Tarble con él? Realmente esto empieza a ser tan extraño para mí. Aquel niño con una sonrisa contagiosa parecía no ser el mismo. Pensaba que sería como su hermano pero con un carácter diferente, pero no en el sentido problemático, pues eso es lo que parecía ser.

De pronto vi a Vegeta salir de la cocina pero al segundo se escuchó un portazo. Deseaba ir con él pero el estado de Arwen me preocupó tanto que decidí quedarme a apoyarla. Me senté a su lado y vi que tenía una sonrisa forzada en su rostro mientras sus ojos estaban rojos e hinchados y sus mejillas llenas de lágrimas.

-Bulma-Arwen llevó su mano a mi rostro y lo acarició con el pulgar-como has crecido.-

-Es lo que tiene diez años-apartó su mano de mí mientras su sonrisa falsa seguía dibujada en su rostro-¿está mejor?-

-Siempre estoy mejor cuando Vegeta está en casa-ella se apartó el pelo hacia su espalda.

-Como entenderá yo no sé muy bien lo que ocurrido todo este tiempo...-la mujer me miró.

-Dos años después de tu marcha se cumplió la condena de mi esposo-empezó a contarme mientras notaba como su sonrisa farsante se borró por completo para dejar un semblante serio-lo primero que hizo el muy condenado fue venir a buscar a Tarble. Mi hijo no quería saber nada de él, pues no quería tener trato con alguien que hizo daño a su madre.-

-Entonces...-dudé un poco-¿qué hace aquí?-

-Cuando eso pasó él tenía once años pero cuando cumplió los quince...-Arwen se llevó una mano a la frente-su padre intentaba por todos los medios convencer a su hijo que él jamás haría daño a alguien de su familia. Hasta que un día le comió la cabeza haciendole creer que él único que puede producir daño en ella es su hermano Vegeta.-

-¡Menuda tontería!-respondí enseguida. Vegeta podría ser un bruto, pero antes que él está su familia y estoy segura de que eso no ha cambiado en diez años y mucho menos al ver la reacción cuando le llamó su madre.

-Pues Tarble lo creyó porque por entonces salía con un grupo de amigos que no eran buena compañía-siguió explicándome-Vegeta se estaba dando cuenta, tanto como yo, que él estaba empezando a cambiar a mal. Mi hijo intentó que su hermano pequeño abriera los ojos, que viera que esas compañías no podrían ser buenas y podrían traerle más de un problema.-

-Tarble creía que su hermano no confiaba en él-Arwen asintió ante mis palabras-con eso pudo "demostrar" lo que dijo su padre.-

Me dolió ver el rostro de Arwen. Estaba roto, un hombre, al que un día amó y le dio dos hijos maravillosos, la estaba hundiendo con sus lágrimas. Yo sabía que ella lo había pasado mal cuando Vegeta tenía un comportamiento brusco y problemático, pero nunca creí que su historia se repetiría, y menos con Tarble. Ese niño dulce y amable que conocí se estaba transformando en una copia de aquel Vegeta que atormentaba a su madre con los problemas en los que se metía o buscaba. Realmente ella no lo merecía, no merecía pasar por algo así... nuevamente.

Vi a Vegeta aparecer de nuevo a la cocina. Tenía una mirada llena de odio y sus puños apretados con gran fuerza.

-¿Dónde está Tarble?-preguntó Arwen mirando a su hijo aguantar su rabia.

-Se largó con el idiota de su padre-noté como su rabia salía mezclándose en sus palabras-seguro que me vio por la ventana llegar y han decidido irse.-

-Ese bastardo se atreve a venir a mi casa y no es capaz de enfrentarse con su hijo mayor-se quejó Arwen.

-¡Yo no soy el hijo de ese cobarde!-ahora si noté la rabia de Vegeta, en su voz, en sus ojos, en sus gestos. Él estaba realmente invadido por la cólera.

-Vegeta, por favor-me levanté para ir a tranquilizarle.

-No-aquella negación sonó tan fría que me heló. Miró a su madre que estaba llorando nuevamente-empieza a guardar ropa que vienes al piso.-

-Vegeta...-le nombró su madre pero su frase no pudo finalizarse.

-¡De Vegeta nada!-él miró a su madre seriamente-¡no voy a dejar que te quedes en esta casa sabiendo que el atolondrado de tu hijo mete a ese insecto con él!-

-¡No necesito un guardaespaldas, Vegeta!-alzó ella la voz mientras se levantaba para estar a la misma altura que su hijo.

-¿Segura, madre?-miraba la escena un poco tensa pues no sabía bien que hacer-¡si me has llamado llorando era para que...!-

-¡Era porque sabía que si venías ese hombre se iría de mi casa!-contestó la mujer soltando también la rabia que guardaba dentro-esta es mi casa y si ese hombre vuelve junto a mi hijo no voy a dejarles solos. Eso nunca.-

-Yo... podría ayudar-Arwen me miró ante mis palabras-estuve estudiando psicología. Puede que Tarble mejore si habla un poco conmigo.-

-No sé si será buena idea, Bulma-la mujer tenía los ojos apagados-posiblemente Tarble no quiera colaborar.-

-Yo hablaré con él para que vaya-oí decir a Vegeta. Realmente aquellas palabras me dejaron un poco descolocada.

-No creo que te haga mucho más caso que a mí...-Arwen posó una mano en el hombro de su hijo-pero espero que tengas suerte y que por una vez ese muchacho reaccione y vea que la idea de una terapia no es tan mala.-

Madre e hijo se despidieron y luego yo me despedí también de ella. Salimos de la casa y nos metimos dentro del coche. Vegeta conducía y yo miraba por la ventanilla. Ese día hacía mucho frío y estaba comenzando a llover. Cerrando los ojos recuerdo una situación igual donde estábamos los dos solos...

(Flash Back)

Estaba en la cocina preparando una gran merienda. Miré por la ventana para ver el cielo tapado por nubes grises. Llovía con fuerza y el viento golpeaba fuerte ese día. Aquel sábado deseaba relajarme en casa pero no sola. Lleve la merienda al salón y vi sentado a Vegeta en el sofá mientras buscaba una película por el ordenador. Dejé los platos y las tazas sobre la pequeña mesa mientras me sentaba a su lado.

-¡Sábado de merienda!-sonreí mientras vi como el miraba la comida-tenemos tortitas, tostadas, galletas, bizcocho, palomitas y dos tazas de chocolate.-

Me di cuenta de como miraba la mesa, luego volvió la mirada hacia mi con una ceja alzada.

-¿Es broma?-le miré molesta ante la pregunta-¿palomitas con chocolate?-

-¿Qué ocurre? ¡Está bueno!-me crucé de brazos mientras veía como volvía la mirada al ordenador.

-Tenía que haber descubierto las cosas raras que haces antes de haber acabado contigo-comentarios de Vegeta que provocaban en mí contar del uno al diez para calmarme.

-¡Quería tomar una merienda calentita!-justifiqué-y las palomitas lo están por lo tanto... ¡TE LAS COMES CON EL CHOCOLATE!-

Él volvió la mirada hacia mi mientras veía esa sonrisa de medio lado burlona. Ahora venía su comentario del día.

-Si querías entrar en calor no hacia falta montar una merienda-suspiré ante mi adivinación. ¿Por qué Vegeta se quejaba de Aidan? Eran los dos iguales.

-No pienso hacer nada en la casa de mi madre-dije después de toser un poco.

Cuando Vegeta encontró la película conectó el portátil al televisor mientras que yo llevaba una manta calentita. Nos sentamos en el sofá mientras nos tapamos y lo primero que hice fue apoyar mi cabeza en su hombro. A mi me encanta el verano pero en ese momento deseaba que aquel día de invierno no terminase jamás.

No podía quitar la mirada de él en vez de observar la película. Todavía me preguntaba como un chico como Vegeta, que parecía haber madurado a pesar de estar todavía comenzando a conocer parte de la vida, había terminado conmigo. Yo sé que él se fijaba en algo más que en un rostro bonito o en un espectacular cuerpo. Él no quería estar con una niñata, algo que demostró negándose a tener algo con Eve. Yo me había comportado así cuando estaba con ella y ahí estamos los dos ahora. En un sofá tapados con una manta mientras él se concentra en la película y yo me concentraba en él.

De pronto él volvió la mirada hacia mi y no pude evitar sonrojarme ante el descubrimiento de haber sido pillada observándole como una niña tonta.

-¿Quieres jugar?-me preguntó él. Me quedé azul ante ello.

-¿EN QUE DEMONIOS PIENSAS, PERVERTIDO?-le grité con las mejillas ardiendo.

-No seas tonta y deja de gritar-Vegeta me atrajo a él con una sonrisa que hacía que me derritiera.

Vi como sus labios se acercaban a los míos, cerré los ojos mientras me aproximaba para darle un beso, pero aquello no ocurrió. A mitad de camino sentí algo en mi boca abrí los ojos para ver los dedos de Vegeta a centímetros de mis labios llenos de chocolate. Tragué lo que tenía en la boca y sentí un sabor horrible que se notó pronto a causa de la expresión de asco que puse.

-¿No te gustaban las palomitas con chocolate?-preguntó él entre risas.

-Eres cruel, Vegeta-sonreí de medio lado como él y vi que silenció su risa-¡pero no eres peor que yo!-

Agarré un puñado de palomitas en mi mano izquierda y las bañé en la taza de chocolate para luego meterlas a la boca de Vegeta. Intentaba obligarlo a abrir la boca mientras él alejaba mi mano sucia de chocolate y llena de palomitas.

Finalmente acabamos con chocolate hasta en el pelo. Logré que se comiera las palomitas pero también yo tuve que comerme algunas por su culpa. Él se tumbó en el sofá y yo encima suyo.

-Creo que no comeré palomitas hasta dentro de muchos años-le dije riendo.

-¿Y chocolate?-él pasó una yema de sus dedos por mi mejilla y luego me enseñó el dedo lleno de chocolate.

-Pues...-sonreí mirándole-creo que a eso no me puedo resistir mucho.-

-A otras cosas te resistes demasiado, mocosa-Vegeta acarició mi cabello.

-Si fueras un Vegeta de chocolate no me resistiría...-él frunció el ceño después de lo que dije-pero... tú me gustas más que el chocolate.-

-Cursi-se burló con una sonrisa de medio lado.

-Claro que soy cursi, Vegeta-pegué mi frente a la de él-pero sólo lo seré contigo.-

Otra vez nuestros labios volvieron a aproximarse, pero esta vez sin interrupciones. Nuestros labios se unieron creando un beso apasionado y salvaje. Realmente no quería que aquel día de invierno terminase nunca...

(Fin Flash Back)

Nunca... ese día terminó como tenía que ser. Desgraciadamente no volvió a ver un día así, al menos no hasta el día de hoy. Diez años después el mismo aire, la misma lluvia y las dos mismas personas. Ahora no hay merienda, sólo un coche donde estamos los dos encerrados. Volví la mirada a él que contemplaba la carretera.

Fue entonces, esa tarde fría y lluviosa, encerrados en aquel coche, parados frente a un semáforo, cuando Vegeta posó sus negros ojos sobre los míos. Esa mirada me hizo sentir nerviosa como aquella niña de hace diez años, mi corazón latía tanto que parecía que iba a salirse de mi pecho. Yo aún esperaba una respuesta por lo que le dije cuando entonces sentí que me daba su contestación.

-El mismo día que hace diez años-intenté retener mi sorpresa pero no pude conseguirlo.

Vegeta recordaba aquella tarde de invierno en mi casa, con aquella extraña merienda donde estábamos en un sofá tapados con una manta.

-Si quieres podemos comer palomitas con chocolate-comenté con una sonrisa y vi una que se dibujaba en su rostro.

-Al menos podré olvidarme un poco de lo de Tarble.-

-Puedes confiar en mí, Vegeta-no dudé en poner mi mano en la suya que tenía en el volante-puedo ayudar a tu hermano.-

Él me miró con su mirada penetrante. Podía notar la confianza en aquellos ojos negros que a día de hoy aun deseo.

-¿Quieres que duerma contigo?-asentí sin quitar mi mano de la suya-entonces es hora de hablar de todo lo que ha pasado.-

-¿A qué te refieres?-pregunté dudosa mientras apartaba mi mano pero él la agarró con rapidez haciendo que no perdiéramos el contacto.

-A todo-de pronto entrelazó sus dedos con los míos-¿te acuerdas?-

Vegeta me soltó porque tenía que seguir conduciendo mientras que yo me quedé un poco sorprendida. ¿Cómo no iba a acordarme, Vegeta?

(Flash Back)

Estábamos en la habitación de un hotel en Nottingham. Iba a ser la primera vez que hiciera el amor y lo haría con Vegeta.

Cuando ya estábamos desnudos, él estaba encima de mí, me sorprendí al verle desnudo, sobre todo ciertos puntos. No pude evitar ponerme nerviosa porque sabía que me iba a doler pero él intentó calmarme. De pronto su mano derecha agarraba la mía izquierda mientras entrelazaba nuestros dedos.

-Bulma-me llamó por mi nombre algo que me hizo calmarme-no voy a soltarte en ningún momento.-

Cumplió su palabra, él no me soltó en ningún momento la mano.

(Fin Flash Back)

Era algo que realmente recordaba todos los días. Después de todo él fue el primero y no me arrepiento de nada.

-Entonces-dije mientras le veía conducir-tendremos mucho que hablar...-

Después de mis palabras se hizo el silencio. Se suponía que ya eramos dos personas mayores, al menos ya no somos esos niños revolucionados por las hormonas. Teníamos que hablar y aclarar las cosas...


Espero que les haya gustado este capítulo!

Respuestas:

Finalmente Vegeta si dijo algo, tarde, pero lo dijo. La declaración de Bulma por ahora no fue en vano ¿luego tal vez sí? Creo que todavía no sabemos que infecciones puedes tener si entras al dormitorio de Broly, pero lo de quedarse embarazada puede que sea una respuesta acertada jajaja. Nappa es hijo de Roshi porque es calvo... ¡Correcto!

Preguntas:

-¿De que hablarán Vegeta y Bulma?

-¿Podrá Bulma ayudar a Tarble?

-¿Te entró hambre al leer el menú que hizo Bulma?

-¿Realmente Vegeta es un pervertido o es Aidan con su cuerpo?

¡Gracias por haber leído y haber dejado reviews! Sigan haciéndolo y no se desconecten ;)