Disclaimer: Los personajes pertenecen a Meyer, pero la trama de esto sí es mía

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Lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas.

Oscar Wilde (1854-1900)

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Edward POV

Ya habían pasado dos semanas desde la entrevista a Bella Swan, durante este tiempo no había un solo día en que no pensara en ella, en su cabello, en sus ojos color chocolate o en su carácter y cada una de las veces que me había dado cuenta de que estaba pensando en ella me había dicho que no valía tanto la pena, que era una muer como cualquier otra. Pero toda esa palabrería era mentira, yo sabía que nunca encontraría una mujer como ella con ese espíritu, después de unos días de pensarlo y de seguir divertido por cómo me había hablado, le pedí a Lili que me investigara donde trabajaba, la dirección de su casa y su teléfono estaban en los papeles que me entrego el día de la entrevista, pero la dirección de su trabajo no y yo necesitaba saber más sobre ella.

Esa mañana al llegar al trabajo, Lili me puso sobre el escritorio unos papeles para revisar y la dirección de un restaurante, eso se me hizo extraño, así que salí ha que me explicara de que se trataba.

-Lili. La mujer se sorprendió de verme parado junto a ella.

-Señor no lo escuche, ¿ya me había llamado antes?

-No te preocupes es la primera vez que te llamo, no quería interrumpirte de tu trabajo, pero me dejaste esta dirección sobre el escritorio y no sé de qué se trata.

-Es la dirección del trabajo de la Señorita Swan.

-¿Ella trabaja en un restaurante?

-Sí, es mesera.

Me sorprendí al escuchar que era mesera, ella tenía un don para el diseño, ¿Cómo era posible que lo estuviera desperdiciando siendo mesera?

-Gracias Lili

Entre de nuevo a mi oficina y aun que trate de concentrarme toda la mañana no lo logre, solo pensaba en los ojos chocolate de Bella y en lo mal que me había portando, en que no me habían ofendido sus palabras, ya había dejado pasar 2 semanas para buscarla y ofrecerle el trabajo, solo por hacerla sufrir, pero ahora todo parecía una tontería, mi orgullo ya no parecía tan importante y yo necesitaba que iniciara a trabajar de inmediato.

La mañana paso lenta, pero a las 3 de la tarde decidí que mejor me iría, no me concentraba mucho, por lo cual era mejor tomarme la tarde libre.

Al salir de la oficina Lili me miro.

-¿Se va a comer señor?

-Si Lili, pero no me espere, no regresare por la tarde.

-¿Se siente mal señor?

-No,

-Lo siento no lo quise importunar, solo que es raro que usted no regrese.

-Sé que es raro pero a lo mejor aun no es tarde para que tenga una vida.

-Claro señor, entonces nos vemos mañana, que tenga buena tarde.

Cuando salí del edificio y me dirigí al estacionamiento, pensé en ir a mi casa a comer con mi mama pero de inmediato recordé a Bella, no podía esperar más para verla, revise el bolsillo de mi pantalón y allí estaba la dirección de su trabajo, así que me subí al coche y empecé a manejar a hacia ese lugar.

Al llegar al restaurante vi que no era un lugar muy agradable, parecía mas una cafetería donde llegan los choferes de los camiones, pero aun así entre, de inmediato la vi junto a una mesa, tomando la orden de una pareja. Bella se veía hermosa, llevaba puesto el típico traje de mesera, unos pantaloncillos cortos muy cortos color negro y una blusa blanca muy ceñida al cuerpo, la verdad ese uniforme no dejaba lugar a la imaginación, se le pegaba al cuerpo, su cabello iba agarrado en una coleta y un poco de maquillaje en el rostro, era una Bella totalmente diferente a la que había ido de traje a mi oficina, esperando que le diera un trabajo, por un segundo me sentí miserable, yo tenía en mis manos ayudarla y solo por hacerla sufrir, me había tardado 2 semanas en buscarla. Mire hacia las mesas que estaban en esa zona y me senté en una que estaba bacía con la esperanza que ella me atendiera. A los pocos minutos sentí que alguien se paraba junto a mí, fue cuando me llego ese delicioso aroma a fresas, yo sabía que era ella, pero no voltee a verla.

-Buenas tardes Caballero, aquí tiene la carta, ¿Puedo ofrecerle algo de tomar? Al parecer ella no se había dado cuenta que era yo, así que tome la carta y la abrí de inmediato, después poco a poco fui subiendo mi mirada hasta encontrar esos enormes ojos chocolate.

- un vaso con refresco está bien. De inmediato abrió sus ojos como 2 platos, al parecer ya me había reconocido.

Bella POV

Ya habían pasado dos semanas desde mi horrible entrevista con Edward Masen la verdad ya había perdido toda esperanza de que me llamara para decirme que el trabajo era mío. Los primeros días llore en las noches, cuando Anthony ya estaba dormido para que no me escuchar, pero al paso de los días me dije que había sido lo mejor, yo no encajaba en lo que ese hombre quería para una empleada, así que continúe con mi rutina, ir al trabajo como mesera y cuidar a Anthony.

Alice le había contado todo a Jasper y por más que el había tratado de investigar algo, parecía que aun no elegían al ocupante del puesto. Cuando Jasper y yo hablamos él me comento que jamás había escuchado que Edward Masen se comportara así con alguien, también me dijo que era un hombre orgulloso y que probablemente mantendría todo en secreto para que ningún empleado se enterara de lo que había pasado en su oficina. Lo único bueno es que se ofreció para ayudarme a buscar otro empleo, esto último se lo agradecí en el alma, ya que si necesitaba un mejor trabajo. Cada vez que el o Alice querían contarme algo de su trabajo yo cambiaba de tema, no quería escuchar nada de ese empleo o de su dueño.

Después de sufrir un poco por fin hoy en especial me había despertado de muy buen humor y la confianza había regresado a mí, aun que tenía muchas cosas en contra, como que mi coche se descompusiera y el tener que pagar una pequeña fortuna para arreglarlo (la cual no tenia), también tenía que buscar otro lugar a donde ir a vivir porque últimamente Thony se enfermaba seguido de gripe por la humedad en el departamento y muchos problemas más me habían hecho reflexionar y hacerme ver que no podía esperar más tiempo, así que compre el periódico antes de ir al trabajo y busque en los anuncios, marque los que me parecían interesantes, cuando terminara mi turno iría directo a mi casa para llamar y pedir informes, mire el reloj, vi que faltaban unos 25 minutos para salir de aquí. Hoy me había ido bien en las propinas pero lo único malo es que me sentía un poco incomoda con el uniforme, esos shorts eran muy cortos más de lo normal, al parecer se encogieron cuando los había llevado a lavar o yo estaba engordando, pero no creía eso ya que toda mi ropa me quedaba bien el problema eran estos shorts.

Mire de nuevo el reloj aun me daba tiempo de atender unas mesas y ganarme una propina extra así que fui y atendí a una pareja que estaba sentada, solo me acerque a ver si se les ofrecía algo mas, solo me pidieron la cuenta así que empecé a hacerla rápidamente, cuando fui a entregarla a la caja, una de mis compañeras se acerco y me dijo que había alguien en una de mis mesas que si ya iba de salida ella podría atenderlo, me asome y era un hombre, tome una carta y le dije que no era necesario yo tomaría la orden.

Cuando llegue a la mesa, deje la carta y salude lo más amablemente posible

-Buenas tardes Caballero, aquí tiene la carta, ¿Puedo ofrecerle algo de tomar?

-un vaso con refresco está bien.

Yo no preste mucha atención al hombre, pero cuando escuche su voz le dedique una mirada, esa voz yo ya la había escuchado en algún lugar. Era el, Edward Masen, no lo podía creer ese hombre no era el tipo de persona que comiera en un lugar como este, pero sería muy arrogante pensar que me buscaba a mí.

-Así que aquí trabajas. Me dijo mientras miraba el lugar.

-No tiene nada de malo ser mesera, es un trabajo honrado y me da para comer.

-Yo no dije que tuviera nada de malo.

-Lo sé pero su tono de voz fue el que me dio esa impresión.

Me miro a los ojos y empezó a hablar de nuevo

-Bella se que iniciamos con el pie izquierdo pero no soy tan mala persona como crees, por eso estoy aquí, necesito hablar contigo.

Mi corazón latió muy fuerte, al parecer el si había venido a buscarme a mí, su voz y su mirada parecían sinceras, pero no podía confiar mucho en el.

-Usted y yo no tenemos nada que hablar, así que si me disculpa voy por su bebida.

Cuando me iba a dar la vuelta el tomo mi brazo, el simple tacto con su piel fue como si una descarga eléctrica pasara por mi cuerpo, me hizo mirarlo de nuevo y al parecer el también había sentido la misma emoción que yo.

-No seas tan testaruda, necesitamos hablar, si no quieres que sea aquí, dime a qué hora sales y yo te espero.

-¿Porque tendría que escucharlo?

-En primera ya habíamos quedado que me hablarías por mi nombre y creo que te interesa lo que tengo que decirte, así que no seas testaruda y dime ¿a qué hora sales o donde podemos hablar?

Después de escuchar sus palabras sentí un alivio en mi corazón, a lo mejor si había venido a buscarme para disculparse y hablar sobre el trabajo que yo necesitaba, suspire, no perdía nada si lo escuchaba.

-Está bien, salgo en 10 minutos y está bien que hablemos aquí o en donde usted quiera.

Al escuchar mis palabras me dio una sonrisa, como de triunfo.

-¿Ya comiste?, esta pregunta se me hizo rara pero la conteste

-Aun no.

-Te invito a comer y así podremos hablar, conozco un buen lugar, ¿Ta parece?

Encogí mis hombros –Por mi está bien, solo deme unos minutos para cambiarme y hacer una llamada.

-De acuerdo te espero allá afuera.

Aun seguía agarrando mi mano, cuando se puso de pie me di cuenta que era más alto de lo que recordaba, su cabello parecía despeinado pero lo que me impresiono fue su olor tan masculino, sentí escalofríos recorriendo toda mi columna vertebral, al parecer él se dio cuenta de lo que me había pasado porque soltó mi mano y empezó a caminar hacia afuera del local.

Me quede parada como tonta viéndolo caminar y salir cuando ya no lo vi reaccione y me dirigí al baño para cambiarme.

¿Qué me pasaba con ese hombre?, aun recordaba cómo se habían dado las cosas entre nosotros, en lo grosero que había sido, pero no podía negar que estaba feliz de verlo, que estas dos semanas había pensado mucho en él y que lo había extrañado.

-¿Bells estas bien? La voz de Carlie me asusto.

-Si Carlie todo bien.

-Bells ¿Quién es el hombre con el que hablabas? ¿Es tu novio?

Su pregunta me sonrojo, ¿Cómo podía pensar que alguien tan común como yo, seria novia de Edward Masen?

-No es mi novio, solo es un conocido.

-Pues al parecer le gustas.

-Eso es una tontería Carlie

-Claro que no Bells, tu no viste como te miraba, como si quisiera comerte.

-Nunca había visto a un hombre mirarte así y eso que tenemos algún tiempo trabajando juntas y aquí entran y salen hombres y ninguno te ha mirado como el.

Las palabras de Carlie me dejaron pensando ¿Cómo me veía Edward?, era una tontería ese hombre podía tener a las mujeres que quisiera, mucho más guapas que yo, más sofisticadas, yo solo soy una simple mesera y con esta ropa me veo de lo más común.

Cuando salí del baño y fui directo al teléfono para llamar a Alice, ella insistió mucho para que le contara que pasaba, pero trate de calmarla asegurándole que todo estaba bien, ya saben cómo se ponen las mujeres embarazadas con las hormonas. Tuve que prometerle que cuando terminara iría directo a su casa y le contaría todo.

Al colgar el teléfono me di cuenta que ya me estaba arrepintiendo de haber aceptado la invitación de Edward, pero ya no podía zafarme, respire profundo y me fije que ya no podía esperar más para salir ya habían pasado más de los 10 minutos que le había dicho que tardaría.

Me despedí de mi jefe y de mis compañeras, al día siguiente era mi día de descanso así que no nos veríamos un par de días.

Al llegar a la puerta lo pensé de nuevo, podía salir por la puerta de atrás y huir, pero la curiosidad pudo mas así que salí del local y allí estaba el recargado junto a su coche, se veía tan guapo con unos pantalones negros de vestir, una camisa azul remangado sobre los brazos, ya se había quitado la chaqueta y traía puestos unos lentes de sol, ya que la luz le daba directa a la cara, sentí envidia, nadie debería verse tan bien, esto debería ser un crimen.

Edward POV

Al salir del restaurante me sentí confundido, aun sentía la piel de Bella en mi mano, tocarla había sido un error, esa descarga eléctrica nunca la había sentido al tocar a una mujer, bueno tampoco quiero decir que hubiera estado con muchas, solo un par de sitas y ya. Esto empezaba a parecer un error, ahora me preguntaba ¿Por qué no le había pedido a Lili que le hablara ella? ¿Porque tuve que buscarla yo? ¿Qué era lo que me hacia esta mujer? ¿Porque me sentía como un idiota cada vez que la veía? ¿Porque la invite a comer?

-Edward eres un idiota, no estás pensando con la cabeza fría.

Parado frente a mi coche decidí que ya no podía retroceder, así que respire profundamente y trate de calmarme, tampoco entendía porque estaba tan nervioso, por lo regular siempre soy un hombre seguro pero esta mujer me hacia ser una persona totalmente diferente.

Abrí el coche y me quite la chaqueta que traía puesta, la puse en la parte de atrás del coche, el sol era algo intenso a esta hora del día así que me arremangue las mangas de la camisa y saque los lentes de sol.

La espera se me estaba haciendo eterna, no sabía si subirme a mi coche o esperar junto al coche, lo único que atine a hacer, fue recargarme en el coche cruce mis brazos sobre mi pecho y permití que el sol me calentara, me sentía muy ansioso, los minutos parecían alargarse mas y mas.

Y cuando por fin estaba decidido a irme a decir que algo se había presentado y no podía esperar más, la vi saliendo del restaurante, se veía tan hermosa con esos jeans desgastados y esa blusa azul, (Nota mental :de ahora en adelante el azul era mi color favorito), por un segundo se vio insegura, pensé que mi presencia la intimidaba o la ponía nerviosa, yo estaría igual, si alguien me hubiera dicho hace unas semanas que yo estaría haciendo esto, no lo hubiera creído, dirían que están locos, Edward Masen buscando a una mujer, algo dentro de mí se encogió, esta no era una mujer cualquiera era la mujer que le había descrito a mi madre hacia unas semana, hasta ahora lo que conocía me gustaba, pero necesitaba saber más sobre ella.

Bella camino pensativamente hacia donde yo estaba y quedo parada a unos pasos de mi, baje mis brazos y antes de que le dijera algo, ella rompió el silencio.

-Edward, mi nombre se escrachaba también entre sus labios, un escalofrió recorrió mi cuerpo.

-¿Estas lista? ¿Dónde está tu coche? La interrumpí antes de que se arrepintiera de ir a comer conmigo.

Ella se vio asombrada por mi pregunta y dudo un momento antes de contestarme.

-Estoy lista, no traje coche hoy, se descompuso. Un leve sonrojo cruzo por su cara.

-Era de suponerse que eso pasaría. Empecé a reír.

Su cara cambio de inmediato el sonrojo desapareció y puso cara de ofendida.

-discúlpame por tener un coche tan viejo, no todos podemos tener un coche como el tuyo ¿Sabes?. Su voz sonaba muy irónica y esto me hizo reír más. Bella cruzo sus brazos en forma de molestia.

-Tienes razón tu coche es muy viejo, necesitas uno nuevo ya arreglaremos eso más adelante, pero hoy tengo que agradecer que no lo trajeras, así puedo gozar de tu compañía mientras manejo.

Esperen detengan todo, ¿Yo dije eso? Yo nunca le había hablado así a una mujer. Mire a los ojos a Bella y ella parecía tan confundida, sería mejor cerrar mi boca antes de que terminara pidiéndole una tontería a esta pequeña mujer que apenas había visto 2 veces.

-Sube Bella, abrí la puerta del coche para que ella pasara.

-¿Estás seguro?

-Claro no seas tontita.

Ella me miro de nuevo y con una mueca subió al coche, yo cerré la puerta y di la vuelta para subir al lugar del conductor.

-Abrocha tu cinturón de seguridad. Le dije.

-Ah, Si lo siento. Tomo su cinturón y lo abrocho de nuevo.

Le di marcha al coche y me dirigí hacia el restaurante que había pensado que era perfecto para esta ocasión.

El silencio era algo incomodo, así que trate de romperlo de inmediato.

-¿Tienes calor?

-Si un poco.

De inmediato baje la ventanilla, pero fue el peor error de mi vida, el aire que entro movió el cabello de Bella y el aroma a fresas me llego inmediato, no sé que me paso pero me excite de inmediato, ese aroma me hacía pensar en el cuerpo de Bella en lo ajustado de sus pantalones, en lo frondoso de sus senos, en querer besar sus labios. ¿Santo cielo que me pasa?

Instintivamente puse música para pensar en otra cosa.

Unos minutos después de tratar de calmarme escuche la voz de Bella, pero no entendí lo que me había dicho.

-Perdón ¿Qué dijiste?

- que esa melodía es Nocturne et scherzo

Me sorprendió gratamente que reconociera a Debussy

-¿Conoces a Debussy?

Ella me miro con una mirada divertida.

-Claro que conozco a Claude Debussy, que sea mesera no quiere decir que no pueda disfrutar la música.

-Lo hiciste de nuevo, pusiste palabras en mi boca que yo nunca dije.

Por un momento sentí que se apeno.

-Lo siento es que te escuche tan asombrado por lo de Debussy que no pensé lo que dije. Esa composición me gusta pero prefiero….

-Espera, puedo adivinar cuál es.

Ella me vio asombrada, pero luego vi una mirada de desafío.

Empecé a buscar la melodía que estaba seguro era la preferida de Bella y ¿no sé como lo supe? a lo mejor porque también era la mía.

Cuando la encontré, las primeras notas de la ya conocida melodía empezaron a sonar, mire a Bella sin perder el camino, sus ojos al escuchar la música se hicieron mas grande como si en ese momento hubiera descubierto la cura de una enfermedad muy peligrosa.

-Es Clair de Lune ¿Cómo supiste que era mi melodía favorita?

-Bueno, solo lo imagine, también es mi favorita.

Ella empezó a reír y todo se quedo en silencio de nuevo, pero esta vez no fue nada incomodo, ahora el silencio era agradable como si estuviéramos compartiendo un secreto al escuchar la música.

Cuando me di cuenta que ya habíamos llegado al pequeño restaurante, estacione el coche y baje de inmediato para abrir la puerta de Bella. Ella bajo de inmediato y me agradeció que le abriera la puerta, miro el pequeño restaurante y dejo salir un pequeño suspiro y una sonrisa.

-¿Espero que te guste la comida italiana?

-Claro, me encanta.

-Vamos.

Trate de mantener una distancia normal entre dos personas que apenas se conocen, pero mi cuerpo me pedía a gritos que la tocara de nuevo.

En la entrada del restaurante había una señorita a la que no le preste mucha atención por ver a Bella.

-Buenas tardes Señor ¿Mesa para dos?

-Si por favor

-Síganme por aquí.

El restaurante era algo pequeño, era acogedor decorado como un típico restaurante italiano, los manteles de cuadros rojos con blanco, platas por todos lados, en las paredes fotos de monumentos típicamente italianos y el olor de la comida llenaba el lugar, yo había venido muchas veces aquí solo y siempre me pareció muy romántico para las parejas.

Le señorita me mostro una mesa en medio de todas las demás, pero eso no era lo que yo quería en realidad.

-¿No tiene algo mas privado?

En ese momento me di cuenta que su cara cambio totalmente, miro a Bella con ojos de odio y luego a mi me dio una sonrisa.

-Claro señor tengo este reservado, ¿No sé si sea de su agrado?

Era una pequeña mesa para dos personas en un rincón del restaurante, donde parecía que nadie nos molestaría.

-Por mi esta perfecto ¿Tu qué opinas Bella?

-Me parece bien.

-Perfecto, moví la silla y con un movimiento de mi mano le hice una seña para que ella se sentara y cuando lo hizo la acomode de nuevo para que quedara perfecta, mi papa me enseño a ser un caballero con las damas.

Cuando me senté me di cuenta que la señorita no se había ido, la mire de nuevo y se puso un poco nerviosa.

-En un momento viene su mesero.

-Gracias. Fije la mirada en Bella de nuevo, ahora que la tenía tan cerca ya no sabía que le diría. De nuevo el nerviosismo se apodero de mí. Pero de nuevo ella rompió el silencio, parecía tan segura de sí misma que me impresiono más.

-Bueno Edward, ¿de qué necesitabas hablar conmigo?

Dude un momento en hablar, pero cuando sentí las palabras empezaron a salir.

-Quería disculparme contigo por lo rudo que fui el otro día y quería ver si podíamos iniciar de nuevo.

Ella puso cara de no entender, como si lo que le acababa de decir estuviera en otro idioma y no entendiera ni una sola palabra.

-¿Qué se te hace tan difícil de entender?

-Bueno, se quedo callada un segundo y cuando iba a hablar de nuevo, la mesera nos interrumpió

-Buenas tardes, voy a ser su mesera el día de hoy, aquí les dejo las cartas, ¿puedo ofrecerles algo de tomar?

Odie a la mesera y más cuando solo se dirigió a mí y nunca vio a Bella.

-Bella ¿Qué quieres de tomar?

Ella me miro y luego a la señorita que por primera vez la tomaba en cuenta.

-Una soda de manzana por favor.

-Que sean dos

-En un momento se las traigo. Cuando se retiro mire de nuevo a Bella.

-¿Qué me ibas a decir antes de que ella nos interrumpiera?

Bella abrió la carta para no mirarme, me di cuenta de inmediato.

-Bueno que no te me haces del tipo de hombres que pida disculpa o que acepte que cometió un error.

-Déjame adivinar, crees que soy el típico hombre rico que no creo que nadie está a mi altura y como tengo todo no comprendo las necesidades de otras personas. Empecé a reír, Ella me imito y comenzó a reír. Creo que los dos nos hemos juzgado sin conocernos. Agregue

-En eso tienes razón no nos conocemos nada.

-Bueno por eso te invite a comer hoy, porque quiero conocerte mejor y proponerte a que seamos amigos.

Ella abrió de nuevo sus ojos color chocolate como no pidiendo creer que lo que escuchaba.

-¿Amigos tu y yo?

-Claro no veo a nadie más en la mesa.

La mesera regreso con nuestras bebidas y mientras las ponía en la mesa nos miro de nuevo.

-¿Listos para ordenar?

-Yo quiero un Risotto con queso y camarones por favor. Bella comía muy poco, pensé.

-¿Y para usted caballero?

-Yo quiero un Carpaccio de salmón para dos personas y un plato de macarrones con tomates y zetas, después le ordenamos el postre.

-Enseguida se los traigo.

Bella tomo la pajilla y le quito el papel, la metió en el vaso lleno de soda y dio un pequeño sorbo.

-¿Cuenta me algo de ti?, le dije

-¿Qué quieres saber?

-¿Por qué estudiaste diseño?, se me hizo una buena pregunta, algo no tan personal.

-Bueno desde niña me gustaba el dibujo y al parecer todos decían que tenía un don para expresar los pensamientos de otros, así que mis papas me mandaron a clases de pintura y allí fue donde perfeccione mi técnica, mi profesor estaba impresionado conmigo y me dijo que algún día yo lograría grandes cosas, desde entonces pensé en estudiar una carrera relacionada con el dibujo y por eso estudie diseño.

-Pues la verdad si tienes un don, tus diseños son muy buenos.

-Gracias, dijo tímidamente.

-Ya el otro día me dijiste que no tenías novio, puedo preguntar ¿Por qué? Lo se fue una pregunta muy personal, pero tenía que saber.

-No tengo tiempo, aparte que no tengo muchos amigos con los cuales salir.

Esta declaración me dejo aliviado así que tenía pocos amigos, pero como una mujer tan bella como esta no tenía amigos ¿Qué los hombres están ciegos?

-¿Cómo que no tienes tiempo? Eres muy joven para tener tantas responsabilidades, ¿Tus papas a que se dedican?

En los hermosos ojos de Bella apareció una línea de tristeza, parecía como si algo malo pasara.

-Pues aun que no lo creas tengo muchas responsabilidades, mis papas murieron hace unos 4 años y sin más familia que ellos tuve que salir adelante yo sola.

Sus palabras me hicieron un nudo en el corazón, yo sabía exactamente a qué se refería, yo había pasado por lo mismo, solo que tenia a mi madre y a mi hermana.

En ese momento llego la señorita y deposito los platos sobre la mesa, nos vio de nuevo y como los dos estábamos muy serios no dijo nada más. Bella tomo su tenedor y empezó a comer.

-¿Puedo saber de que murieron?

-Mi papa viajaba mucho, era vendedor de seguros y en uno de sus viajes tuvo un accidente y murió instantáneamente, cuando mi mama recibió la noticia no pudo soportarlo y se empezó a poner mal, al principio negaba lo que le había pasado a mi padre, siempre me decía que regresaría que lo que estábamos viviendo era una pesadilla, después entro en un estado de depresión, lloraba todo el día y no dormía nada, por más que trate de ayudarla ella no quiso escuchar a nadie, dejo de comer, de salir de su cuarto, de bañarse, se encerró en un mundo donde solo estuvieran ella y mi papa y al poco tiempo también murió.

Los ojos de Bella se llenaron de lagrimas aun que no vi ninguna caer, esto gano mas mi respeto esta chica era una luchadora, se había sobrepuesto a la muerte de sus padres para salir adelante, pero no entendía como una madre se dejara morir, cuando mi padre había muerto mi mama había luchado por nosotros hasta sacarnos adelante. Esto me hacia admirarla más, ella sola con dos hijos en el mundo, mi madre era una gran mujer.

-¿Te sorprendí? Su voz me regreso a la realidad.

-Si un poco, no entiendo lo de tu madre.

-Bueno se podría decir que murió de amor, no pudo soportar la idea de vivir sin mi padre, la verdad ellos fueron una pareja como de sueño, desde que se conocieron se enamoraron y aun que muy jóvenes se casaron, no recuerdo una sola vez que discutiera, aun que claro mi papa pasaba poco tiempo con nosotros por sus viajes, pero yo sabía que amaba a mi madre por que no había día que no se comunicara con ella, para saber como estábamos. Y la verdad comprendo un poco a mi mama me imagino que debe ser muy difícil perder a alguien a quien amas tanto y la desesperación por pensar como seguir sin esa persona debe ser muy grande.

-Eres increíble.

-¿Quién? ¿Yo?, me dijo señalándose con el dedo

-Claro no veo a otra persona en esta mesa, ya te lo dije. De nuevo el sonrojo en las mejillas, ese color me encantaba en ellas. Bueno digo que eres increíble porque muchos hijos pensarían que estuvo mal que su madre los dejara solos en el mundo y no pensara en ellos.

-Pues al principio lo pensé, pero luego me di cuenta que no tenía caso pensar en esas cosas, ella ya había muerto y aun que yo me enojara ella no iba a regresar, lo único que me quedaba era salir adelante por mí.

Después de esto la conversación se torno muy callada, solo hablamos de la comida aun que lo agradecí para poder reflexionar, esta mujer era más de lo que yo esperaba y estaba seguro que había mucho mas, pero no estaba listo para descubrirlo, era fácil querer a Bella yo sabía por todo lo que había pasado y al parecer sufría mas que yo en mi infancia y esto era difícil de creer.

Cuando terminamos de comer y nos retiraron los platos, Bella pidió un tiramisu de postre y yo un café, no podía aplazar mas el momento así que empecé a hablar.

-Bella hace rato que te dije que tus diseños son geniales y no estaba mintiendo.

-Gracias Edward, eres muy amable.

-No soy amable, tengo que aceptarlo es un desperdicio que seas mesera, cuando puedes iniciar a trabajar mañana mismo conmigo.

-No entiendo.

-Bueno Bella tengo que admitir que esto también era una reunión de negocios, quiero ofrecerte el trabajo que solicitabas, solo que pondremos unas reglas tu y yo.

-En verdad ¿Cómo cuales? Su voz sonaba tan contenta que me sentí como si le estuviera dando un globo a un niño que lloraba.

-Bueno primero que nada vamos a firmar un contrato tú y yo, donde te comprometes a trabajar para mí hasta que el proyecto que tengo en manos no termine y si al final de este proyecto tú y yo estamos de acuerdo y contentos podemos hacer un contrato más largo, ¿Qué te parece?

- ok me parece bien de inicio, pero quien me asegura a mí que tú no me despedirás antes de que termine los diseños para el videojuego y te quedes con mis diseños.

Esto me hizo sonreír, esta mujer es muy inteligente.

-Que te parece si en el mismo contrato yo me comprometo a no despedirte igual hasta que termine el proyecto, así estaremos unidos por unos 4 o 5 meses.

-Pues creo que tenemos un trato señor Masen. Extendió la mano para que la estrecháramos y yo se la recibí.

En ese instante llego la mesera y nos coloco lo que faltaba en la mesa.

-Edward ¿Puedo hacerte una pregunta?

-Claro

-Estás haciendo esto por lastima o por que en verdad crees que soy buena. Te lo pregunto porque me dijiste que tendrías mas entrevistas y que mis diseños son buenos pero no lo que esperabas.

Esta mujer iba a ser mi perdición (por lo inteligente claro esta) nunca espere esa pregunta, así que tenía que ser sincero.

-Bella tienes que aprender que los negocios no se hacen por lastima, no soy de ese tipo de hombre que ve a una mujer desamparada y le ofrece trabajo, tú tienes algo que yo quiero, tu imaginación, tu forma de dibujar y tu talento y tú tienes algo que yo te puedo dar, la experiencia y el renombre de trabajar para industrias Masen, puedes estar segura que esto solo es un negocio.

-Ok. Su voz sonó decepcionada, pero no sabía que quería que le dijera, mujeres ¿quién las entiende?

-Quiero que mañana mismo inicies el trabajo, presentarte como a las 9 de la mañana para que firmemos el contrato y para te presente a tus compañeros de trabajo.

-De acuerdo. Bella jugaba con el tiramisu, parecía confundida.

-¿Quieres que hablemos del sueldo?

-No es necesario se que serás justo con eso también. Sabes ya es tarde y tengo que irme.

Sus palabras me dolieron, no era tan tarde, ¿Por qué quería alejarse de mí?

-Está bien, deja pido la cuenta.

Le hice señas a la señorita para que me trajera la cuenta. Llego de inmediato.

-¿Todo bien caballero?

-Si gracias, puede ponerle el postre para llevar a la señorita tenemos algo de prisa.

-Claro. Me entrego la cuenta, le di un trago a mi café y me puse de pie. Bella me siguió y cuando llegamos a la caja ella me espero en la puerta mientras pagaba le di una pequeña mirada y su expresión no me dijo nada, ¿No lo entendía? Cuando la señorita me entrego mi cambio, me dio una pequeña caja donde estaba el postre de Bella, le di las gracias y me encamine a la puerta.

Cuando estuvimos fuera del restaurante, le entregue la caja a Bella y me dirigí al coche para abrirle la puerta.

-Gracias Edward pero tomare un taxi

-Te puedo llevar a donde quieras.

-No es necesario ya has perdido mucho tiempo conmigo y me imagino que tienes muchas cosas que hacer. Puedo tomar un taxi.

No quise insistirle, así que le dije que estaba bien, nos despedimos y ella empezó a caminar por la calle mientras yo me subía al coche.

Una extraña sensación estaba en mi corazón, no sé porque se había negado a que la llevara a su casa o a donde fuera, sentía que me ocultaba algo y eso no me gusto. Tendría que averiguarlo, nunca me ha gustado que las personas me oculten cosas.

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Hola ya estoy de nuevo con otro capitulo, muchas gracias por sus rr me hacen muy feliz cuando los recibo y mas cuando me escriben cosas tan padres.

Los minutos de los agradecimientos

MaRiiTzA WhItLoCk: Hollis, sé que es muy pronto para hablar sobre la historia pero si es un cambio radical de la Bella que siempre hemos conocido, ella es muy fuerte, aun que también es una niña tierna que ama a su hermanito.

Gaby di2: Hola es un gusto saber que esta historia te está gustando tanto, esperemos que se ponga mejor y no se aburran, Mil disculpas por no contestar tu mensaje anterior sobre el Príncipe Oscuro, pero no tienes nada de qué preocuparte, pronto iniciare con los nuevos capítulos, solo que me tomare un tiempo porque necesito llegar al nivel de los 2 últimos capítulos y ya estoy iniciando con un nuevo reencuentro y todo lo demás, espero que este lista muy pronto.

miadharu28: Hi, si fue muy divertido escribirlo y pensar como reaccionaria Bella ante un jefe como Edward y claro que él no se lo espero está acostumbrado a que todos le digan que si por eso el es el jefe. Sobre Edward y Thony se conocerán dentro de 2 capítulos y Edward se sorprenderá mucho, te puedo adelantar que pensara que es hijo de Bella.

Laliii: Muchas gracias por tu mensaje, sabes es una sorpresa encontrarme con alguien que paso algo similar de lo que está viviendo Bellas, este fic se me ocurrió porque hace unos días leí una historia de una mujer que tenía que cuidar a su hermana, ella era secretaria y su jefe era un diablo, aclaro solo tome la idea de la mujer y el hermano menor ya que esta historia no tiene nada que ver con ese libro. Pero cualquier idea que tengas para mi te lo voy a agradecer mucho.

Aridenere: Pues aquí te dejo el siguiente capítulo espero tu opinión sobre el.

hale cullen anna: Hola, es un placer saber que te gusto tanto el fic, tienes razón salimos de lo convencional, donde Bella es toda ternura, esta Bella es fuerte, independiente y no teme decir lo que piensa, bueno tampoco es para menos ya con lo que le paso con sus papas.

Yolabertay: jajajajaja ya continue, espero que este te guste también.

Gracias a las que agregaron la historia a favoritas, espero que pronto me escriban y me digan que opinan de la historia

Kmilita

Lizzie Black Whitlock

Brienda Cuellen

Nonita

Kitana

Alinita28

Bella Swan 90