: D Soy tan bitch que publico una vez al año... por eso, creo que procederé a auto-defenestrarme... uxu!
Pero todavía les quiero, mis amores :3!

;3; El problema es que aún me quieran a mí...

Anata Mo Watashi Mo Pocky, Anata Mo Watashi Mo Pocky, Anata Mo Watashi Mo Pocky!!


º·. He De Divertirme (O Morir En El Intento) .·º
LitheX (Blue Windy)

Capitulo 3º: "Pasando vergüenzas con Los Elric"

A la mañana siguiente fui un chico muy listo, lo fui de verdad. Me levanté antes que todos los Elric, de nuevo, y después de bañarme, me preparé con el traje de baño —que extrañamente me quedaba algo grande—, para que no hubiera contratiempos en caso de que Roy quisiera nadar de nuevo... digo, que yo quisiera meterme a nadar… tal vez Envy se metería hoy finalmente, y entonces todo sería aún mejor.

Sin embargo, esa no fue la mejor mañana, ni nada que remotamente llegara a parecérsele, pues a mi familia se le ocurrió que esta vez tenían que arreglarse para ir a desayunar.

Se ducharon, vistieron, peinaron y acabaron viéndose muy monos, casi como para no dar pena, pero para ese momento ya eran cerca de las once y media del día, y el desayuno incluido se servía hasta las diez y media.

Nos perdimos el desayuno.

-¡No se preocupen, Elrics, esto lo superaremos juntos!- Anunció mi padre solemnemente abrazando a mamá y Al que tenían ojos de estrellitas, viendo con respeto, y como idiotizados, a mi padre. Yo simplemente moví la cabeza de lado a lado decepcionado.

Me salí del cuarto justo cuando padre se iba a poner a contar una historia de aquella vez que fue de vacaciones con no-sé-quién y que ¡oh, desgracia! No escogieron el paquete con desayunos incluidos y blah blah. No quería enterarme de si había o no comido hongos todas las vacaciones… porque conociéndolo… no me habría sorprendido…
Y claro que mucho menos quería hacer de mi conocimiento la monumental diarrea que le habría dado después de eso...

Contuve los escalofríos y anduve vagando por ahí un rato, intentando ver si había alguna posibilidad de que me alimentaran en el restaurante. Al no conseguir nada, derrotado y muriendo de hambre, seguí mi camino, dispuesto a ir a donde las piscinas a ver si ocurría un milagro o algo parecido.

Me senté en el mismo camastro en el que había estado sentado el día anterior, mirando de frente la alberca, deseando que fuera de caramelo… o estuviera rellena de pasta o algo igual de delicioso.

-Ay, qué asco… ¡se te sale la baba!

Volví la cabeza hacia donde la voz. Ahí estaba Envy de pie, vestido de manera similar al día anterior, con una sonrisa burlona y… un chocolate en su mano…

Me quedé mirando el dulce con los ojos bien abiertos, sintiendo que mi vida había sido resuelta. En menos de cinco minutos tuve listo mi plan de: Quitemos El Chocolate Al Lampiño.

-Eeeeenvy- dije con la voz mas melosa que pude proferir, copiando el tan conocido estilo de mi vecina Winry. Algo debía tener de ventaja presenciar sus caprichos.

Envy se quedó con cara de extrañado y se llevó el chocolate a la boca, dando un mordisco y masticando con calma. Parpadeé suplicante mirándolo a los ojos y al chocolate alternadamente, después de unos segundos él hizo lo mismo, pero de manera calculadora, como viendo cuanto provecho podía sacar de la situación.

-¿Quieres?- me preguntó haciéndose el desentendido, asentí con mi mejor mueca de perrito arrepentido. Envy me sonrió dulcemente, y le pasó la lengua por encima al dulce, saboreándolo en sobremanera.

-Mmmm, vieras qué bueno está… ¡yuumiii!

Se me hacía agua la boca, me relamí los labios estirando mi mano a donde el chocolate, que no fue retirado hasta el último segundo.

-Na na naaah- canturreó -Nada es de a gratis, compañero. ¿Qué me das a cambio?

Mordió otro trozo de chocolate, con cinismo. Ah, si no me compartía era capaz de sacarlo de su propia boca y…

¡Eso era!

Me relamí los labios de nuevo y me levanté lentamente, sin apartar mis ojos de los de Envy en ningún momento, de quien la sonrisa se desvanecía con cada movimiento que yo hacía, reemplazada con curiosidad y confusión.

Me paré muy cerca de él, ahora que lo veía así, él no era extremadamente alto ni nada, no sé de qué se burlaba. Me levanté en las puntas sólo un poco y pasé mi mano por su cuello, tomándolo de la nuca y atrayéndolo hacia mí. Ahora más que nada se veía sorprendido. Lo acerqué casi hasta que nuestras bocas se tocaron, y en el último segundo, cuando él ya tenía los ojos entrecerrados hice mi movimiento maestro y me arrojé sobre la mano que tenía el chocolate, y tomando desprevenido a su dueño, fui capaz de arrebatárselo.

-¡Oye, dame eso!- gritó dándose cuenta de la situación y arrojándose sobre mí, que ahora estaba de rodillas en el suelo mordisqueando el dulce.

Sin exagerar, me veía muy Gollum y su precioso (1)… mientras Envy luchaba por alcanzar el chocolate que mantenía lo más lejos de él que podía.

En eso estábamos, forcejeando, casi acostados en el suelo, cuando pude ver por un lado una sombra caminar y cuando menos me di cuenta el chocolate fue retirado de mi mano. Al levantar la vista, Envy y yo pudimos ver a Roy con una mirada de burla, y superioridad sobre todo. Enfurecidos fuimos al rescate del chocolate, que Mustang mantuvo en el aire y lejos de nosotros.

Sonreí para mí mismo, emocionadísimo por lo que estaba a punto de hacer, y no era mi técnica: 'Seduce al enemigo', si no la de: 'Trépatele encima'.

Ahora más que antes parecía Gollum...

-Hola…- dijo Lust quien llegó de pronto con Wrath. Mustang de inmediato dejó que yo tomara el chocolate, con lo que bajé de sobre él al instante, contrariado por el tan rotundo final del juego.

Tenía algo así como una ganas tremendas de asesinar lenta y dolorosamente a Lust.

Terminé de comer el chocolate antes de que a Wrath se le ocurriera atacarme, dado que tenía mucha pinta de querer hacerlo.

La muchacha se acercó a un camastro cercano y se quitó la blusa, debajo de ésta había un top de bikini negro que, dejando de lado el hecho de que la quería ver muerta, no pude evitar admirar lo bien que se ajustaba a su esbelta figura. Dejó la blusa sobre el camastro mientras yo divagaba en el pensamiento de que eventualmente podría volverme necrofílico.

Estaba en eso de quitarse el short, dándole show a Mustang —y mí, de pasada— cuando Wrath decidió que no le gustaba como el individuo de cabello negro se comía a su hermanita con los ojos.

Se colgó, literalmente, del largísimo cabello de Lust, casi cayendo ambos al suelo y después de burlarse se fue corriendo, siendo perseguido de inmediato por Lust que le maldecía en voz alta, después de volver a colocarse el short como era debido.

Al irse lo único que pudimos ver Mustang y yo fue…

Bing, bang… bing, bang… y más bing, bang

Envy se aclaró la garganta un par de veces, ganando nuestra deteriorada atención. No puedo decir si estaba molesto por la manera en que mirábamos a su hermana… o por que estaba celoso… tal vez ambos…

-Emmmh… Sí, estooo, yo venía a nadar- se excusó Roy alejándose un poco de nosotros.

¡Pero que casualidad, yo también!

Sonreí maniacamente al más puro estilo Elric, acá con la mano temblorosa y todo el asunto y esperé a que el sujeto diera el cotidiano espectáculo, con brillos incluidos y todo.

No quería que se viera muy obvio, así que me senté pesadamente en el camastro detrás de mí, suspirando abatido. Envy me miraba con una ceja en alto y le sonreí algo apenado. Él lo dejó pasar con una mueca de desinterés.

-FullMetal, Envy… ¿Por qué no se meten?- preguntó Mustang mirándonos curioso, si eso era un invitación, aceptaba, y aceptaba de por vida.

Un segundo… ¿FullMetal? Me encogí de hombros después de unos segundos.

Me levanté de inmediato con una gran sonrisa, dispuesto a meterme al agua después de haberme quitado la camiseta, y en ese momento escuché a Envy quejarse, viendo el agua, indeciso.

-¿Vienes?- le pregunté caminando hacia el borde. Envy me miró y después pasó saliva preocupado -¿Le temes al agua o algo parecido?

-Emh… no…

Sacudió la cabeza para despejarse y nos sonrió, después se quitó la playera, permitiéndome verle sin una prenda más… lo cual resultó ser peculiarmente agradable, si es prudente que lo diga.

Mierda, qué me pasa que últimamente estoy tan… ¿raro?

Y gay...

Devolví la vista a la tarea a mano, que era meterme sin caer.

Trisha siempre dice que es peligroso, y después de caerme cuando era pequeño y romperme un brazo y una pierna, estoy de acuerdo. Pero ya superé el trauma, sólo que no quisiera que se repitiera…

Me senté en las baldosas y me acerqué así hasta que pude meter mis pies en el agua. Cuando levanté la vista Mustang y Envy tenían una expresión de confusión que bailaba en el borde de la risa. Refunfuñé para mi mismo metiendo más mis piernas en el agua que estaba demasiado fría para mi propio bien. Con mi ojo derecho retorciéndose volteé a ver a Mustang, que ni temblando estaba. Parecía ser la cosa mas normal del mundo, y esperaba a que me metiera por completo.

Lo cual debía ser pronto pues… hacía frío…

El cabello me caía encima de los hombros, cubriéndome un poco… menos mal que desde la mañana lo había dejado suelto…

Dice Trisha que se maltrata demasiado si lo mantienes atado cuando nadas.

¿Y desde cuándo carajos le hago demasiado caso a lo que Trisha diga?

Estaba absorto mis pensamientos cuando sentí un par de manos tibias tomar mis muñecas. Confundido clave la vista en el rostro de Mustang que tenía una expresión de maldad, con horror vi sus negras intenciones, pero no pude reaccionar suficientemente rápido.

En menos de dos segundos me vi sumergido en el agua, y me agarré a lo primero que pude, que casualmente fue el torso desnudo de Roy. Cuando salí y sentí de nuevo el aire ingresar a mis pulmones, me di cuenta de lo que hacía, y con un grito ahogado me alejé nadando hasta la orilla, ocultando mi cara sonrojada.

Apagué las risas de los otros dos cuando me sumergí de nuevo, para aplacar mi cabello hacia atrás, alejándolo de mi rostro.

Para este momento Envy ya había ido tranquilamente hasta las escaleras y se había metido sin complicación alguna. Se intentaba detener el cabello con una mano y nadar con la otra, lo cual se veía muy ridículo. Finalmente optó por dejarse el cabello, que libre hizo una gran cortina obscura a su alrededor. No comprendí como no se enredaba en ella.

-¿Saben?… ayer salté del trampolín- nos presumió Mustang señalando detrás de él una estructura que consistía de tres trampolines en tres diferentes niveles.

-¿En serio?- se burló Envy asegurándose de no sumergir demasiado la cabeza en el agua, no se por qué, y no quise preguntar.

-Uh-hu, y no de cualquier trampolín, verán, si no de ese trampolín- dijo a continuación señalando el más alto de todos, que se veía imponente. Emití un pequeño silbido mirando desde la base hasta la punta del mismo… debió ser escalofriante.

-Porque, desde luego, yo no soy ningún marica asustadizo- aclaró, ganándose una risa de Envy. Me miraron fríamente.

-¿Qué?- pregunté ingenuo, aún manteniéndome a flote gracias a la bardita de la cual me agarraba, ahorrándome el trabajo de tener que nadar… pues… apenas lograba tocar el suelo.

Qué pena…

-¿Te atreves, FullMetal?

Pasé saliva, nervioso. Quizá no sería tan malo… y entonces Envy sería el marica y no yo. Tal vez desde arriba no se viera tan escalofriante.

De acuerdo, me equivoqué, lo admito, se veía mucho peor desde aquí arriba… después de todo creo que no tengo el trauma superado, sentía que caería en cualquier momento, me rompería todo, después resbalaría al agua y me ahogaría.

Pero ya había subido, y sentía que declararme asustado en este punto era peor que no haberlo hecho del todo.

Respiré hondo, me tapé la nariz, y di el paso definitivo, mientras caía lo único en que pensaba era… "¿Qué mierda haces Edward Elric?"

Cuando caí, me sumergí yo no sé qué tanto, y entre que daba vueltas abajo y las burbujas y todo, me desoriente increíblemente. Después de unos segundos logré salir y respiré aceleradamente, luchando por mantenerme a flote.

Lo había logrado.

¡Me sentía tan libre ahora!

Un momento… esto era demasiado libre…

Vi con horror a mi traje de baño huyendo de mí a unos metros de distancia. Asustado me abalancé hacia él, pero hay una cosa curiosa que siempre sucede en las albercas: Casualmente cada vez se aleja más lejos el objeto si nadas por alcanzarle.
Cuando casi lo tenía a mi alcance, fue sacado del agua y mantenido en el aire por un bastante entretenido Envy, que se reía descaradamente.

Extraño, no recuerdo haber escuchado risas, aunque ahora que lo notaba, Roy también reía con potencia. Debió ser el susto.

Es la última vez que me pongo un traje de baño que me quede algo grande.

Con el rostro ardiendo, ocultándome como podía y al mismo tiempo intentado no hundirme, traté de quitarle la dichosa prenda, sólo para quedar como un idiota cuando me la saco de alcance como si jugara con un perrito.

-¡Dámelooo!- lloriqueé maricamente, de nuevo tratando de obtener de regreso mi traje.

-Na-ah… ya me debes dos, peque… el chocolate y tu comentario inteligente de ayer, sin contar ese truco tan sucio para distraerme. Opino que mereces un castigo… ¿Qué dices, Mustang?

-Completamente de acuerdo…

Maldije en voz baja.

-Bien, ¿qué quieres?- me dejé vencer, sintiéndome más nervioso con cada segundo.

-Enséñanos…- dictó la sentencia, con una mirada de la más pura maldad. De inmediato el color rojo que de por si ya era potente en mi cara, se incremento más. No se refería a que les enseñara eso… ¿o sí?

Al ver mi expresión simplemente sonrió con suficiencia, moviendo la cabeza de arriba a abajo.

-¡NO! ¡Ni madres!- grité indignado, después miré a Roy, que parecía bastante divertido con la situación y muy lejos de querer detenerla. Maldito pervertido.

-Entonces creo que tengo traje de baño nuevo…

-Envy… por favor… otra cosa- le pedí, pisoteando mi orgullo yo mismo.

-Bueeeeno, si tan cooperativo- se mordió los labios en modo de niñita avergonzada, y extrañamente el gesto le resultó. Concluí que se veía bastante tierno —entiéndase violable—, y que seguramente haría lo que me pidiera sin chistar. –¿Por qué no intentas quitármelo como me quitaste el chocolate?

Mustang levantó una ceja con esto, con lo que deduje que no tenía idea de lo que eso implicaba. ¿Y si se asustaba?

Ya nos había visto medios raros el día anterior, y no se había quedado muy afectado, tal vez ni le importase.

Además, ¡no era como si fuera a dejar pasar semejante oportunidad!… emh... … de recuperar mi traje, digo…

Use mi mejor mirada felina, y me acerqué un poco más, no que estuviera muy lejos, claro. Me apoyé en sus hombros para no tener que sumergirme más allá de la mandíbula y escurrí mi pierna por entre las suyas.

Delineé mi dedo por el hombro del brazo en el que sostenía mi traje de baño, observé mis acciones con mirada coqueta y devolví la vista al rostro de Envy, quien ya no tenía mucha cara de burla.

Dejó suelto el traje, que se hundió más, y lo atrapó con su pie, llevándolo al fondo, evitando que se lo quitara de las manos, y que para quitárselo tuviera que sumergirme, pero en ese lapso podría moverlo de lugar haciéndome muy difícil el recuperarlo. Desistí de la idea de quitárselo por fuerza.

Lo necesitaba de vuelta.

Tenía que hacerlo… o explicarle a mis padres por qué no tenía traje de baño… y creo que no les gustaría mucho la idea de que me hubiera arrojado del trampolín.

Suspiré, regresando mi dedo por el brazo de Envy hasta su cuello. Me acerqué hasta su oreja.

-¿Me lo devuelves, por favor?- le dije con voz suave, asegurándome de que sintiera mi aliento. Sentí como movió la cabeza de lado a lado.

Entonces, tendría que hacerlo… mierda… empezaba a comportarme como mujer barata… y eso no era bueno en absoluto. Ah, cómo se burlarían de mi después por esto…

¿Y si llegaban mis padres de pronto?

Con ese pensamiento en mente pasé mi lengua por sobre la oreja de Envy, ganándome un pequeño escalofrío por su parte, sonreí complacido, haciéndolo de nuevo.

Aparté con mi mano el cabello húmedo que se pegaba un poco en su cuello, que apenas sobresalía del agua.

Le pasé la lengua por encima, cada vez manteniendo mi cuerpo más cerca del suyo. Sentí la vibración en su garganta de un sonido ahogado.

Con dos dedos empujé su cabeza hacia atrás por la barbilla, dejándome mas piel libre… en la que dejé pequeños besos, mordiditas y caricias con mi lengua. Las vibraciones en su garganta eran más comunes ahora.

-¿Me lo das… por favor?- le dije en un susurro contra su garganta. De nuevo la respuesta fue negativa.

Le permití que regresara su cabeza. Había una diminuta casi imperceptible sonrisa en su boca rosada. Me mordí los labios, inseguro de si debería o no.

Di una rápida mirada a mi alrededor. Estábamos solos… sin contar a Mustang que estaba entretenidísimo mirándonos con una sonrisa tonta. De verdad era un pervertido. Y además pedófilo.

Su sonrisa se amplió cuando sus ojos se fijaron en los míos, los rodé y volví la vista a donde Envy que había ahora deslizado sus manos alrededor de mi cintura, acercándome involuntariamente a sentir todo lo que era él.

Me sonrojé y me negué a mirarlo a los ojos. Hasta ese momento noté que mis dedos seguían dibujando patrones sin forma el los hombros de Envy.

Me mordí los labios una vez más y tomé una decisión.

Ya no había marcha atrás…

Levanté un poco mi cara y le di una última mirada dudosa.

Después presione mis labios contra los suyos tímidamente. Profundizando el contacto lentamente, sin prisas… aunque debía apurarme, ¿y si llegaban mis padres?

Wow… qué digo wow, es más como un: ¡WOOOOW!

Envy no era ningún principiante en esto.

Pasé mis brazos por detrás de su cuello, haciéndome más fácil mantenerme a su nivel. Con mi pie, casi inconscientemente acaricié su pierna lentamente, con mi muslo haciendo una cosa totalmente diferente a Envy, que hizo otro sonido extraño, el cual quedó ahogado.

Deslicé mi lengua dentro de su boca… ahora la noción de lo que pasaba a mi alrededor casi perdida, demasiado concentrado en ganar la batalla contra la lengua de Envy.

Pude sentir una de sus manos ir más allá de mi cintura, pero no me molesté en decirle nada… no que pudiera de cualquier manera. Creo que simplemente emití un sonido de placer.

Las cosas cada vez se ponían mas interesantes, y el frió que tenía había desaparecido por completo.

-Emh… chicos… creo que se les esta yendo de las manos. Recuerden que esto es un lugar público- dijo la voz de Mustang… que se oía algo… ¿molesto?

Pero le ignoramos, seguíamos acá en lo nuestro, en medio de lo que podría llegar a ser un increíble faje… ¡Mwahaha nunca había echo esto en una alberca! ¡Que emoción!

-¡Oh, por Dios! ¡Edward, son tus padres!

¡QUÉ!

Me separé de Envy de inmediato, volteando asustado en todas direcciones.

Luego Mustang estalló en risas.

Le fulminé con la mirada, después de comprobar que los mencionados no estaban en los alrededores.

Sin pensarlo volteé a ver a Envy, quien parpadeaba con velocidad intentando asimilar lo que acababa de ocurrir. Tenía los labios brillantes… ¡y no podía creer que hacia sólo unos segundos ellos habían sido míos!

Me relamí inconscientemente, y luego recordé que seguía sin traje de baño, lo cual en definitiva ya no era en absoluto conveniente.

No que lo hubiera sido desde un principio.

-¡Ya dámelo, inútil!- le dije a Envy, intentando luchar contra el sonrojo que quería volver a mi rostro.

El sujeto sonrió malignamente, pero con su pie guió mi prenda hasta su mano y después me la arrojó… dándome de lleno en la cara…

Con las cejas fruncidas, y reprimiendo el impulso de ir a ahorcar al estúpido de Envy, recogí mi ropa.

De prisa me la puse, luchando por no sumergirme demasiado en el agua, y solo cuando estuvo bien asegurada en su lugar, pude comenzar a respirar normalmente… y el agua fría de la alberca me hacia bien… ahora todo era excelente.

-¡Edward… mis padres ya encontraron un lugar donde ir a almorzar!- dijo Alphonse, quien llegó corriendo de pronto.

Ah, cielos… qué suerte, un poco más y me veía en plena acción con otro sujeto en una alberca, lo cual creo que no habría sido exactamente bueno. (1.5)

Esperé unos segundos más, nadando por ahí, volviendo a la normalidad, antes de decidir salirme, usando las escaleras. Afuera mi hermano me pasó una toalla (que no se de donde sacó) y me fui, mirando a los otros dos que tenían miradas inocentitas, mientras seguían nadando por ahí.

Intenté no pensar en lo que podía ocurrir mientras yo me iba… ¿Qué tal y Mustang también era medio raro?

NOOO, no quería irme… qué tal si…

Aquí me imagino a Mustang y Envy muy prendidos en una alberca… ¡y yo comiendo con los Elric en no-se-dónde-diablos!

NOOOOO

Aunque si yo estuviera en medio de ambos, así siendo el centro de atención de sus caricias… entonces no estaría nada mal.

Basta Edward, no mas pensamientos así mientras estés con tus padres, pueden ocurrir accidentes.

---

Ya me había atragantado tres veces… e iba por la cuarta. Los Elric me miraban preocupados toser sin control, golpeándome el pecho, con la cara roja y casi escupiendo mis pulmones en el proceso.

No podía evitarlo, justo cuando pasaba la comida me venía a la mente una imagen poco saludable de Envy ukescamente sonrojado… siendo acosado por el potente de Mustang.

Y yo seguía a unos quince minutos del hotel, en un restaurante fortuito comiendo no-sé-qué-cosa-seca que se me atoraba en la garganta con precisión cronológica. Era exactamente cada cinco minutos, y para ese entonces los Elric ya estaba preparados para ver si la cosa se ponía fea y tenían que llevarme al hospital o sólo verme y esperar a que dejara de toser con manía.

Hasta que decidieron que lo mejor sería quitarme la comida… y simplemente dejarme babeando en el plato, viéndolos a ellos saciando su gran apetito Elric.

Lo peor es que no volvimos después de eso al hotel, anduvimos ahí vagando por la ciudad desconocida, como renombrados turistas, en especial los Elric que ni intento hacían por parecer un poco más locales.

Naaaaah, allá iban ellos, con shorts, sandalias, gorras, lentes de sol, bloqueador mal puesto, una cámara en el cuello de mi padre y tomándose fotos hasta junto al bote de basura de la esquina —en las que me obligaban a posar… claro que con una cara de fastidio, pero una foto con todos era una foto con todos. Me cae que hasta asustaban a los inocentes transeúntes a los que pedían el favor de tomarnos fotos.

Creo que se equivocaron, pues realmente yo no veía una playa por ningún lado, y traían el perfecto atuendo para ir a playear, simplemente les faltaba traer llantas inflables en la cintura y estaban listos.

Todo el tiempo me estuve preguntando… que mierda estaba ocurriendo con MIS chicos…

MIOOOOS!!

((TBC))


¡-EX-TRA-!

Mustang y Envy vieron a Edward desaparecer por aquella puerta extraña que señalaba el inicio de la zona de la alberca aparentando calma absoluta. Su sonrisa sólo se amplió cuando él les dio la última mirada desconfiado, sin querer, al parecer, irse justo en ese momento.

Cuando se hubo ido, ambos estallaron en carcajadas, que probablemente fueron escuchadas por el rubio molesto.

Entonces Mustang decidió aclarar finalmente su duda.

-Oye, Envy…- tono de seriedad absoluta, sacando a Envy de onda -¿Por qué no quieres mojarte la cabeza?

-¿Huh?- desentendimiento total.

-¿No quieres que se meta el agua por el agujero que hay en ella?

- ¬¬ Cállate… estúpido pervertido.

-Hahaha, mira quién lo dice, el que estaba medio violándose a Edward aquí hace unos minutos.

-Y tú que veías con tanto interés y la baba de fuera, ¿se te antojó, no?- preguntó Envy con cinismo. Mustang sonrió sin vergüenza.

-¿Y besa bien?

-Ah, a que te gustaría saberlo... Te diría que lo probaras tú mismo, pero... lamentablemente soy posesivo, y eso te convertiría en un pedófilo. Aunque de seguro las ganas no te faltan.

-¿Por qué no quieres mojarte la cabeza?- repitió sin refutar el último comentario. Envy se encogió de hombros alejándose de Mustang quien se acercaba con una negra intención muy clara en sus facciones.

Antes que el de cabello largo pudiera escapar se encontró siendo controlado por un par de fuertes manos, que le fueron arrastrando consigo hasta la parte algo mas profunda de la alberca.

Sin problemas, Roy le mantuvo bajo control hasta que estuvo seguro de que podía llevar a cabo su plan.

-Bueno, ahora procederemos a sumergirnos.

-¿QUÉ? ¡NO! No nos sumergiremos, ¿me escuchas?

-Clarooo…

Unos segundos después Envy salió a la superficie, y a ciegas se alejó hasta que pudo tocar de nuevo el suelo con sus pies descalzos.

Tenía mucha pinta de Samara Morgan (2), con todo el pelo negro mojado en la cara y la mirada de asesino en serie, aunque tosiendo. Se apartó el cabello de la cara, abriendo las largas cortinas desde la mitad, dándose vuelta para fulminar a Mustang con la mirada.

-Ay Dios mío… O0O!- el susodicho se quedó con la boca abierta –Envy… no nada más parecías… de hecho…

¡Eres una niña!

(Sí, está demasiado estúpido. Sorry... uxu)


(1) De El señor de los Anillos

(1.5) No shit, Sherlock! (Ya, nada que ver, lo siento. Es que Edward a veces no piensa xDDD)

(2) De El Aro


Bueno, regresé de otra de esas reuniones familiares en hoteluchos chistosones que dieron nacimiento a la idea de este fic, y casualmente también me inspiraron para actualizar.

Es demasiado genial poner a los Elric como un montón de anormaletes y al amargado de Ed que no quiere seguirles el rollo xD
Los amo tanto ;w;!

Descuiden… no va a haber Envy X Roy aunke eso haya parecido… porque es demasiado crack incluso para mí… y realmente creo que es un lugar al que prefiero no ir… xD todavía conservo un poquito de mi sanidad mental, ustedes saben…

¿Reviews? :3