-¡Gaaah!, ¡padre, eso duele! – el peli azul gritó de dolor cuando coloqué un pedazo de tela frío en su ojo izquierdo, el cual estaba morado e hinchado.
-¿Y qué esperabas? – le contesté enfadado mientras soltaba la tela para que el hiciera presión– te golpearon en el ojo, ¿no?, ¿Qué creíste?, ¿Qué mágicamente te cerraría la herida sin dolor? – me incliné hacia su cara, poniendo ambas manos empuñadas en el colchón, estaba realmente furioso con él – Deja te informo amigo mío que eso es posible solo con un bastón, no con los métodos clásicos…
Y es que al muchacho se le ocurrió ir tras unos bandidos mientras yo me había ido con los el resto de la compañía a realizar varios trabajos por la zona, y, al tener poca experiencia, le dieron una paliza de lo peor, menos mal que su guarida me quedaba de camino al fuerte, pues alcancé a oír como casi mataban a alguien, y llegando ahí me llega la sorpresa de que es quién heredará la compañía de mercenarios.
En este momento me encontraba con él en su habitación, él estaba recostado en su cama con las piernas dobladas mientras yo le revisaba sus heridas. Normalmente pondría a Rhys a hacer esto, pero, para mi mala suerte, estaba enfermo. Me dirigí hacia los pies y me senté.
– Estira la pierna en donde te llego la jabalina…-obedeció sin chistar, poniendo su pierna derecha sobre las mías, localicé la herida, estaba en la pantorrilla. Tomé algo de licor y lo coloqué en otro pedazo de tela, lo exprimí un poco, después me dirigí a él– esto dolerá…– le advertí.
– ¿Q-q-qué…?...p-pa… ¡AAAAAAAAAAH!... – noté que le salían algunas lágrimas de ambos ojos, se aferró con su mano libre en el colchón y cerró su ojo sano, decidí mejor no verle a la cara y concentrarme en sus heridas, pues me dolía verle así–…p-por favor padre…det-detente…– sollozó.
Esa última frase hizo que me enfureciera más, ¿estoy haciendo todo esto para que él lo desprecie así? Me dirigí hacia él, mostrando furia pero ocultando tristeza– dilo una vez más y te prometo por lo que más amas que lo haré, pero, si es así se te infectarán las heridas y te dolerá más la curación…
El herido no contestó nada, no puedo culparlo por no querer sentir dolor, nadie quiere sentir dolor, pero, es parte de esta vida…
Cuando Ike se calmó tomé un vendaje para fijarle el trapo a la herida, para que yo poder atender sus otras lesiones.
– ¿Qué más te duele? – la seriedad poseyó mi voz por completo.
Se quejó un poco más, después respondió– M-mi tobillo…
–Déjame verlo…
Contrajo su pierna recién atendida para estirar la otra. Al intentar quitarle su bota, gritó de dolor, entonces lo supe: tobillo fracturado.
– ¿Te duele algo más?...
Asintió con la cabeza y estiró con mucho cuidado su brazo libre–D-desde e-el c-codo h-hasta l-la mu-muñeca…
Suspiré pesadamente, creo que tengo que entrenarlo más. Tomé el frasco de cloroformo que anteriormente había agarrado del mueble donde se encontraban algunas medicinas, en caso de que el joven no pudiera soportar tanto dolor, le puse una cantidad considerable para asegurar que se quedara dormido y que no sintiera dolor y me dirigí a su rostro.
–Nos vemos mañana…bueno, eso sí despiertas…
–¿¡QUE!? –le coloqué el trapo en su nariz y boca antes de que me pudiera replicar algo más y lo mantuve ahí porque sabía que iba a querer quitárselo. No tardó mucho en caer profundamente dormido, cuando eso pasó me volví a dirigir a sus pies para quitarle la bota y proseguir con la curación. Noté que de vez en cuando gemía muy levemente y después volvía a quedarse dormido.
Cuando terminé de curarlo era de noche y el cansancio me mataba, no pude evitar quedarme dormido sentado en la cama de mi hijo, lo cual no me molestó pues quería ver como seguía y si el cloroformo no le hacía un efecto tan duradero…claro que resultó en un terrible dolor de cuello a la mañana siguiente…
Acariciaba sus mojados cabellos, mientras veía como la sábana que cubría su cuerpo hasta su cintura subía y bajaba al ritmo de su respiración…
Tomará un tiempo en recuperarse por completo…pero…
…se salvará…
…mi hijo…vivirá…
Eso es lo que me importa ahora, mañana me preocuparé por reencontrarme con la princesa Elincia y el rey Caineghis, a quién por cierto le debo mi vida…si no hubiese sido por él, me hubiera entretenido más con el caballero negro y…no…no quiero ni pensar en lo que hubiera pasado…
A pesar de estar feliz porque tendré a mi hijo más tiempo, una parte de mí sufría con el dolor que él estaba experimentando.
Tomando su mano, recosté mi cabeza al costado de mi muchacho, intentando conciliar el sueño. Pero al intentarlo los hechos de esa noche regresaban a mí…
FLASHBACK:
Corría a todo lo que podía, evitando muchos obstáculos, entre ellos la enorme raíz de un árbol, por Ashera, esa cosa podría fracturar a alguien, me sorprende que los laguz la puedan evitar con facilidad…
Un nuevo sonido me alteró…Ike comenzaba a toser…
Eso no por favor…
Me detuve unos momentos para cubrir con mi capa a mi primogénito, prefiero yo tener un resfriado a que el en su estado cache uno…
–P-pa…p-pa… – sus llamados era interrumpidos por la tos…
Aproveché la ligera parada para tomar algo de aire y calmar a mi muchacho–I-Ike…– acaricie sus mejillas con el fin de calmarlo–…y-ya c-casi ll-llegamos hi-hijo…resis-te un poco más…
Asintió con la cabeza con algo de esfuerzo y se acomodó entre mi capa, la cual empezó a teñirse de rojo por la zona de su herida…
A pesar de estar aterrado por lo que acababa de ver, volví a cargarlo para continuar corriendo, cosa que no duró mucho ya que…
-¡Comandante Greil!...-una mujer gritó…-… ¡Ike!
Esa voz… ¡ERA TITANIA!...no podía desperdiciar la oportunidad…
-¡TITANIIIAAA!-la desesperación la expresé en mi voz-¡TITANIA, POR ACÁ!, ¡ESTAMOS ACÁ!
Titania volteó a vernos y llamó a Oscar…esto era una bendición…
Seguí corriendo hacia la pelirroja, la cual cuando nos alcanzó, se aterró al ver el estado de Ike...
–¿Pero qué…?
–¡Titania!... – la interrumpí desesperado y levantando con algo de esfuerzo a Ike–…lleva a mi hijo al castillo y que Rhys le atienda de inmediato, ¡AHORA!... – Ella tomó a mi muchacho temerosa pero decidida…
–Te explicaré después…– monté en el caballo de Oscar–…¡vamos, no podemos perder el tiempo!...
Ambos jinetes se miraron algo confudidos, pero al final cambiaron su semblante por uno serio, Titania acomodó a mi hijo para que no se cayera, quién solo gimió más de dolor-¡HYAH!- ambos jinetes hicieron a sus caballos trotar a toda velocidad, Titania no tardó en adelantarse un poco del peliverde y de mí, lo cual no me incomodaba, pues ella tenía que darse más prisa…
…Ashera…
…ten piedad por favor…
Poco a poco la distancia entre el caballo de la subcomandante y el de Oscar creció un poco más, este último empezaba a debilitarse y cansarse, sin embargo seguía al trote, eso gracias a que su amo lo hacía que no se detuviese, no me gusta que un animal se fuerce tanto a seguir, pero, esta ocasión lo ameritaba…
No quería que esa distancia creciera más, pues quería estar con mi hijo en todo momento, quería volver a abrazarlo y consolarlo, que supiera…c-cuanto lo amo…q-que mi vi-vida no se-ría la misma si el…si el…
Volví a llorar un poco más discreto, no quería que el jinete me escuchara…
-Comandante…-Oscar me llamaba, ¿acaso me escuchó?-…Ike estará bien…-si…si lo hizo-Rhys es el mejor del mundo…
-E-eso…-dije con voz quebrada y llorosa-…lo v-vere-veremos esta noche…
Oscar decidió ya no decir nada y se dedicó a llevarme hacia nuestro destino. Sabia decisión…
Tomó algo de tiempo, pero por el final del sendero se lograba divisar nuestro destino, Titania aún estaba a la vista, pero, la distancia era aún mayor que la de hace unos momentos, suerte que mi muchacho se fue en el caballo más veloz, pues era urgente que el llegara primero al castillo…
–¡Ya casi llegamos comandante!... – escuchar eso me hizo sentir mejor, pues si nosotros estábamos cerca del castillo, Titania e Ike estarían a casi nada de llegar, si no es que ya estaban allá, pues ya no les veía para nada…
Sentía que un llamado me guiaba al castillo, de seguro era de Ike, este decía: "¡Padre!, ¡Padre!...¿Donde estás?...¡Te necesito!...¡Padre!...", sentir eso me hizo tener deseos de saltar del corcel para adelantarme, pero sería inútil, pues me podría lastimar el tobillo y me tardaría más que si esperaba "pacientemente" en el agotado caballo…
Por fin llegamos al castillo, a tiempo para ver a Titania seguir a Rhys hacia el castillo con mi hijo en brazos, el curandero llevaba un bastón, de seguro lo traía consigo por si alguien estaba herido, alcancé a notar que varios le seguían y otros buscaban desesperadamente en el castillo…
La única que no estaba ayudando era mi hija menor, Mist, ella estaba en la entrada, viendo hacia dentro, creo que estaba atónita de ver a su hermano mayor así…
Cuando Oscar detuvo su caballo, Mist se dio la vuelta, en cuanto me bajé salió corriendo hacia mí y me abrazó, el cual correspondí. No me dijo nada, solo lloraba. Le acaricie su cabello, yo también volví a llorar.
-P-pa-papá…-decía entre sollozos-… ¿Q-que pasó papá?...
No sentía fuerzas para contestarle, solo quería correr al lado de su hermano mayor…
-¿P-papá?...-su llorosa cara volteó a verme, cuando vio lo devastado que estaba, bajó la mirada.
-N-no quiero…-por los llantos apenas podía hablar-…q-que m-mi hi-hijo m-m…- el simple hecho de pensar la palabra "muera" hacía que todas mis energías se fueran en lágrimas y en abrazar más fuerte a mi hija menor.
-N-Ni yo…-fue lo único que me respondió antes de corresponderme un abrazo más fuerte.
Oscar decidió no molestarnos y mejor entrar a ayudar a los demás con Ike…
Mist y yo nos quedamos abrazados, llorando, sin decirnos nada, esperando noticias de mi peli azul, en silencio le oraba a Ashera por la vida de mi muchacho, sin tratar de frenar las lágrimas…
Después de un rato, escuché que Mist empezaba a estornudar, le pondría mi capa pero se la di al herido, por lo que la invité a entrar al castillo y ella aceptó, al entrar vimos a los mercenarios agrupados, hablando, hice notar mi presencia y entonces los hermanos peli verdes, mi subcomandante y Mia vinieron a abrazarnos y consolarnos, Shinon, Soren y Gatrie también se acercaron, sin embargo, no hicieron lo mismo que los demás, pero con sus miradas se veía que esperaban que todo estuviese bien.
No sé cuánto tiempo pasó, solo sé que fue el suficiente para que Mist se quedara dormida abrazándome, Titania se ofreció a llevarla a su habitación. No pasó mucho después de eso cuando el curandero apareció, los mercenarios me permitieron el paso.
Antes que pudiera decir algo, el curandero esbozó una sonrisa diciéndome:
-Tranquilo comandante…-eso me hizo sentir mejor-…Ike estará bien, tomará un poco de tiempo el que recupere por completo sus fuerzas, pero no morirá…
Respiré aliviado…lo había logrado…mi hijo estará bien, no pude evitar llorar de felicidad, esbozando una sonrisa…
– ¿P-pu-puedo…p-pasar a ve-verle..?... – no quise detener mis lágrimas.
El curandero sonrió tranquilamente-Usted es su padre y mi comandante, ¿Por qué le negaría ver a su hijo, sobre todo cuando él le ha estado llamando?...
Más lágrimas salieron cuando el oji naranja dijo lo último…si era el…mi hijo…me necesita todavía…
Rhys me guio por el castillo hacia donde se hallaba mi primogénito, era una habitación por el pasillo de la izquierda, al llegar desde afuera se oían gemidos muy ligeros, como si estuviese teniendo una pesadilla…eso me entristeció un poco…
El salvador de mi hijo abrió la puerta con cuidado de no despertarle, este dormía plácidamente en su cama, aún estaba pálido, pero su respiración era más tranquila, su cuerpo estaba cubierto hasta la cintura por sábanas blancas y sus piernas estaban dobladas, entré a la habitación con cuidado de no hacer ruido, se veía que por fin después de todo, el descansaba…
-Sí necesita algo comandante, solo grite, estaré aquí cerca por si se le ofrece algo…-Rhys cerró la puerta detrás de mí, con cuidado de no hacer mucho ruido para que el herido no despertara…
Tomé una silla y la puse al lado de la cama donde se hallaba mi muchacho, al sentarme, logré escuchar como débilmente me llamaba: "P-pa-padre…P-pa-padre…¿D-donde estás?...te ne-nece…uurgh…", sin querer hacerle esperar, tomé su mano, en cuanto lo hice, abrió los ojos, esforzándose…
–¿P-padre…? – con su mirada me buscaba – ¿E-estas ahí…?
No quise cesar mis lágrimas, así que le respondí mientras le acariciaba el cabello– S-sí hijo…aquí estoy…
Cerró sus ojos, cansado –V-veo bo-rroso…–esa frase hizo que mi llanto agudizara –…pero…reconozco t-tu voz…padre…
S-sonreí, aun llorando, mi mano libre tomó su mano con fuerza, transmitiéndole esa sensación de calma que quería que sintiera…
Por unos instantes tensó su cuerpo, era obvio que algo le dolía, y tomé su mano con más fuerza, sin embargo, no duró demasiado gracias a Ashera…
–E-esta b-bien p-padre…–dijo en voz baja, se estaba durmiendo de nuevo – R-Rhys d-dijo q-que…urrgh…
–S-sí h-hijo…–no quería que se siguiera forzando, él tenía que dormir–R-Rhys me comentó que estarías así por un tiempo, pero, no te apures, yo te cuidaré…
Volvió a sonreír, mi corazón se tranquilizaba cada vez que lo veía así, pues reafirmaba lo que el curandero me dijo: el vivirá…
–P-padre…–me volvió a llamar después de un rato – ¿P-podrías ha-hacerme u-un f-favor?...
–Seguro Ike, ¿Qué necesitas?...–no pensaba negarle nada…
Abrió sus ojos con cansancio–¿Podrías a-abrazarme c-como hace rato?...
Le sonreí tomándolo con cuidado para que se recostara en mi brazo y usara mi hombro de almohada…Tenía que decirle ahora, no puede seguir esperando –Ike…te amo hijo– le abracé más fuerte…el volvió a sonreír
–T-también…t-te…a-amo…p-pa…p-pa…–bostezó–…papá...–susurró.
Inmediatamente después de eso, se quedó dormido, volví a abrazarle antes de dejarlo en su cama nuevamente…
FLASHBACK
–P-pa…p-pad…–oía la débil voz de mi hijo llamándome, me costó un poco despertar, pues apenas me quedaba dormido.
Cuando terminé de despertar me enderecé y le acaricié la mejilla. Sus ojos estaban abiertos, se veían un poco más brillantes que hace rato–¿Si Ike?…
–Tengo…–bostezó–…sed…
Entonces desperté por completo y le revolví los cabellos cariñosamente–está bien, ahora te traigo agua…–sin embargo, al querer levantarme, sentí que su mano no me soltó.
–N-no…–débilmente me dijo–q-quédate…–cerraba los ojos, el sueño le estaba ganando–…por favor…
Sonreí y le di un beso en la frente, después llamé a Rhys, quién estaba afuera, quién la trajo lo más rápido posible. Ayudé a mi hijo a sentarse para tomarla, quién poco después volvió a dormirse. Sonreí, lo cobijé por completo y volví a acariciar sus cabellos.
Algo era seguro, me vengaría del caballero, no dejaré que se salga con la suya, le demostraré de lo que es capaz un padre enojado por lo que le hacen a su hijo…pero, por el momento le dejaré creer que ganó…
Volví a recostarme en el borde de la cama, viendo como mi hijo descansaba y recuperaba energías…
Era obvio que en la mañana tendría un terrible dolor de espalda…
–Nos vemos mañana…bueno…–bostecé–…eso si despiertas…
Asdasdassads ahí está su final feliz :3 espero les haya gustado esta corta historia : )
Nos leemos :D
