Disclaimer: Los Juegos del Hambre pertenece a Suzanne Collins.


Tycho y Nini pasaron la gran parte del día con los estilistas, Tycho se hallaba sentado mientras su estilista se paseaba por la sala, rebuscando cajas de ropas hasta sacar una tela y se lo puso al lado de la cara del chico.
—Este color te irá bien—dijo Tine, Tycho alzó los hombros de la indiferencia—Esta noche es el desfile y ya tengo el modelo que usarás.
Tycho conocía bien eso, los tributos desfilarán ante todo el Capitolio; había visto las ediciones pasadas que las ropas de los tributos algunas rozaban en lo ridículo.
Estaba cansado y no iba a soportar otra sesión de pruebas.

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La Ceremonia de Apertura ya estaba lista, Tycho y Nini se encontraron en un pasillo, el chico tuvo que reconocer que le gustó el nuevo peinado de Nini, con ondas en las puntas de su cabello rubio, totalmente suelto.
—Detesto este traje—dijo Nini agarrándose el overol rosa pastel, ceñido a su delgado y carente de curvas de su cuerpo.
—Es totalmente incómodo y me causa escozor en la espalda—dijo Tycho mirándose su overol azul oscuro, ambos portaban cascos con un pequeño foco en el centro y palas. Sus rostros tenían líneas negras, parecían bigotes de gato.

Jark, Felicity y las dos estilistas de los tributos hicieron acto de presencia, la escolta estaba muy alegre.
—¡Se ven muy bien!—dijo y alzó la mirada hacia la entrada—Avancemos
La comitiva avanzaron por el túnel, de paredes y techos altos, al frente de ellos estaba la carroza tirada por dos caballos, Tycho miraba por la apertura del túnel una parte del público, los vítores y aplausos se podían escuchar a gran volumen.
—¡El presidente de la nación, Davios Snow está aquí!—dijo Felicity— con su adorable hijo Coriolanus.

Tycho y Nini se asomaron ligeramente, observando la primera carroza que hizo su entrada perteneciente al Distrito 1: un hombre alto con el pelo engominado y una mujer que a Tycho le pareció muy guapa, vestidos con joyas; el público los aplaudió muy fuerte y las rosas cayeron hacia la chica, que recogió una y sonrió. Luego siguió la carroza del Distrito 2, vestidos con un ceñido traje blanco, el público los aplaudió con euforia, luego siguió el carruaje del Distrito 3, vestidos totalmente de negro con varios cables por su cuerpo, a Tycho le pareció horrendo el traje. El carruaje del Distrito 4, el chico tenía el torso desnudo y la chica usaba un top de conchas, ambos usaban tridentes y el público los aclamó y al pasar ellos, siguieron el carruaje del Distrito 5, a Tycho le parecía que sus trajes era brillantina, el público aplaudió menos al Distrito y cuando pasó el carruaje del Distrito 6, Tycho no supo tipo de traje usaron, por lo cual se escuchó pocos aplausos y ya empezaba a aburrirse. Luego hizo su ingreso el carruaje del Distrito 7, el chico estaba vestido de leñador con barba postiza y la chica disfrazada de árbol, a Tycho le parecía que ella tenía una media sonrisa. Luego de ellos, hicieron su ingreso los tributos del Distrito 8, ellos usaban togas, lo cual a Tycho le pareció que sus estilistas tenían poca imaginación, luego ingresaron la carroza del Distrito 9, ellos estaban disfrazados de granjeros, con una espiga de trigo en sus bocas. Luego hizo su ingreso los tributos del Distrito 10, el público estaba asombrado por que los tributos estaban vestidos con un uniforme blanco con un mandil del mismo color, manchados de pintura roja que simulaba sangre y ambos portaban en sus manos trozos de carne; a Tycho le pareció un exceso y bastante atrevido viendo de que se trataba los Juegos. Los tributos del Distrito 11 estaban vestidos de mazorcas, por lo cual el público reventó en carcajadas.
Y el turno de Tycho y Nini, ellos salieron mientras el público los aplaudía, levantaron sus palas y el foco de sus cascos se iluminó en varios colores. Ambos forzaron una sonrisa, tratándose de ganar al Capitolio y ambos sabían que al día siguiente tendrían que asistir al Centro de Entrenamiento.


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Tycho y Nini ya se encontraban en el Centro de Entrenamiento, ambos podían observar el resto de los tributos, de pie y mirándose entre ellos cuando una señora de mediana edad ingresó y se subió a una pequeña tarima, los veinticuatro tributos se giraron y le prestaron atención.
—Cómo sabrán, este es el Centro de Entrenamiento y hay salas para cada prueba específica que deseen y hay tutores por si desean aprender algo más—dicho esto se bajó de la tarima y desapareció de la vista de los tributos, Tycho y Nini se miraron sin saber cómo empezar, Nini se encogió de hombros y se fue por un lado, hacia donde estaba unos cuchillos.
Tycho recordó lo que dijo Jark, buscar aliados; el chico caminaba por el lugar; observando a cada tributo usar las armas o estudiando algunas plantas, observó que en el techo había enredaderas donde vio a un tributo sujetándose en ella.
Vio a una chica acompañada por otro chico, ambos de la edad de Tycho; la mujer de cabello negro lanzaba las hachas hacia un blanco redondo, la mayoría dieron en el blanco; la mujer dejó las armas y agarró una ballesta donde tensó una flecha y el chico solamente miraba lo que hacia la chica. No parecían incomodos.
Tycho supuso que ya habían formado una alianza y se acercó a ellos, con paso seguro y tratando que su rostro reflejase seguridad y no nervios.
—Ese es un buen tiro—dijo el chico, Tycho vio el parche con un número cuatro en su brazo.
—Buenos días—dijo Tycho y los dos lo miraron, el chico del cuatro tenía el cabello ensortijado, levemente musculado y bronceado.
—¿Quieres practicar?—dijo la chica dándole un hacha, tenía los ojos entrecerrados y el chico lo miraba de arriba abajo.
—Sí—dijo Tycho y la chica le dio el hacha y el chico lanzó el arma, dando en el borde del blanco.
—Apestas.
—Lo sé—dijo Tycho sin ofenderse del comentario de la mujer— Soy Tycho del Distrito 12.
—Simón del Distrito 4—dijo mientras extendía su mano, Tycho se la estrechó— Ella es mi aliada, Cassie del Distrito 7.
Cassie, que tenía una cicatriz en la comisura de su labio dándole un aspecto de tener una media sonrisa, le extendió la mano.
—¿Ya son aliados?
—Desde hace diez minutos—dijo Simón— Lanza muy bien las hachas y eso no es lo único.
—Yo soy buena en otra arma y estoy dudando usarla—dijo Cassie—No es buena idea mostrar todo en el mismo día.
—De acuerdo—dijo Tycho.
—¿Eres bueno en algo?
—Sólo en amasar masas y hacer tartas.
—¿Lanzarás tartas a las caras de los tributos?
—Posiblemente—dijo Tycho y Cassie levantó su ballesta y la flecha dio en el blanco— Solo por esta vez, en las pruebas privadas solamente usaré mi ballesta.
—Sorprendente—dijo Tycho, sinceramente.
—¿Quieres unirte?—preguntó Cassie— Tienes buena actitud, tu aspecto no es deprimente para uno del 12 y puede que consigas tu arma predilecta, tenemos tiempo.
—Sí, claro ¿Puede unirse mi compañera de Distrito?—preguntó y ellos se miraron, se disculparon un momento y hablaron entre sí, luego Simón se puso de pie.
—Quiero verla y dependiendo de su aspecto, se unirá—dijo Simón y los dos empezaron a caminar por todo el salón, Tycho deseó que Nini mostrase seguridad al verlos.

Los dos giraron su vista a la izquierda, donde un chico de cabello negro peinado hacia atrás golpeaba un maniquí con un mazo, rodeado de dos tributos.
—Los Profesionales—dijo Simón.
—¿Tu compañera de Distrito?—preguntó Tycho.
—Es muy tímida—dijo Simón—No me sirve y sé que suena feo decirlo así.
—La ley del más fuerte—dijo Tycho y vio a Nini conversando con una tributo de tez canela y cabellos encrespados.
—Supongo que es la rubia—dijo Simón y Tycho afirmó, se acercaron y Nini se acercó con un aire de superioridad que dejó perplejo a Tycho.
—Tycho, ella es Almendra del Distrito 11, muy buena recolectando y sabe diferenciar entre un hongo comestible y uno venenoso. Me lo contó y me mostró.
—Interesante—dijo Simón—¿y tú?
—Los cuchillos y por mi tamaño puedo deslizarme y clavárselo alguien sin que se dé cuenta.
—Vaya, no conocía esa faceta tuya—dijo Tycho— Él es Simón del Distrito 4 y ella es Nini.

Nini y Simón estrecharon las manos, formalizándose la alianza. El pequeño grupo avanzó hacia donde estaba Cassie, donde fueron presentados, la mujer del 7 estuvo de acuerdo con la inclusión de la chica de catorce años del 11.
Simón llevó a Tycho donde estaban el resto de las armas, probando cada una de ellas, el joven chico del 4 era muy bueno creando redes y usando el tridente, Tycho levantó una espada pero no podía maniobrarla bien y decidió probar con unos picos, muy comunes por los mineros de su Distrito.

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El tiempo terminó y todos los tributos abandonaron la sala, Tycho decidió probar los picos mientras Nini estaba empecinada a mejorar con los cuchillos. Y una vez en el apartamento,
Jark los reunió en el salón.
—¿Bien? ¿Tienen algo que contar?
— Tenemos una alianza—dijo Tycho— Simón del Distrito 4, Cassie del Distrito 7 y Almendra del Distrito 11.
—Bien, el primer paso está listo—dijo Jark— Y ahora es cuando deben familiarizarse y estudiar a cada tributo. A dormir
Los tres se pusieron de pie y avanzaron por el pasillo, Jark se fue por un lado mientras Tycho y Nini avanzaban en silencio, se detuvieron en las puertas de sus respectivas habitaciones y Nini miró a Tycho, parecía que quería hablar pero no lo hizo, giró la perillo e ingresó.
Tycho hizo lo mismo e ingresó a la habitación y llegó a la conclusión que Cassie y Simón parecían muy buenos y una idea pasó por su cabeza lo cual lo hizo sentirse mal: debería matarlos mientras ellos durmiesen en los Juegos, tal como lo hizo Jark.