Capítulo II.
Su cuerpo se encontraba rodeado de agua y cubierto espuma, su cabeza aún era martilleada por un mismo pensamiento "está aquí", suspiró fuertemente, su mente tenía que procesar mucha información, tenía que tomar una decisión en el menor tiempo posible, y ella, no estaba preparada para eso.
Suspiró, no quería irse a ningún lado, muchos menos a otro planeta, pero si de eso dependía la seguridad de la Tierra, no tenia otra opción, se levantó y observó su cuerpo, sus brazos adornados con algunas cicatrices, sus uñas largas y perfectamente pintadas de negro, su pecho y vientre, este último también iba acompañado de dos cicatrices, una a cada lado del mismo, las dos de la misma longitud, sus muslos torneados por culpa del constante ejercicio. Se miró en el espejo, sus ojos, aquellos que le recordaban su inhumanidad se encontraban camuflados de color chocolate, sus pestañas largas, sus labios gruesos color cereza, su pelo rojo el cuál antes era corto ahora había crecido llegándole a las caderas y estaba cortado de una forma irregular dándole un aire salvaje. Abrió su boca y vio sus colmillos con dolor, apretó fuertemente su mandíbula, deseando que todo fuese una mentira, pero por desgracia todo era verdad.
Se encaminó hacía un armario que contenía ropa de repuesto, unos leggins negros, unas botas militares también negras, una camiseta con las mangas cortadas que le llegaba dos dedos por encima del ombligo, del mismo color que la ropa anterior. Se volvió a dirigir hacía el cuarto de baño, se pintó los labios de rojo oscuro mate, se puso rímel y eyeliner, se recogió el pelo en una cola alta, y entonces sonrió, estaba preparada para enfrentar la realidad.
La vio, vio como bajaba las escaleras con una sonrisa altanera, como su cola se balanceaba de lado a lado, como sus ojos chocolate buscaban algo por la habitación, y entonces las vio, vio sus cicatrices y frunció el ceño, algo no le cuadraba.
Ichigo se dirigió a la mesa en la que se encontraban Zakuro y Hikari hablando animadamente, en el momento que los ojos de Hikari vieron a la Mew gata saltó de su silla para abalanzarse sobre ella.
-¡Ichigo!- gritó mientras la abrazaba fuertemente.-¿Cómo estás? ¿Te duele algo? ¿Necesitas algo, una pastilla para el dolor o algo? ¿Quieres comer? ¿Tienes hambre? ¿Quieres…
-Hikari, tranquila estoy bien, no necesito nada, pero en cuanto a comer….- miró a Keiichiro con ojitos mientras parpadeaba repetidamente, este asintió y se encaminó a la cocina.
-Estarás bien si mantienes reposo, tus huesos estarán curados pero tus músculos no, así que nada de esfuerzo en varios días- replicó Masaya, Ichigo como respuesta lo fulminó con la mirada.
La pelirroja vio a la rubia que había atacado antes, hizo contacto visual con ella, Kari tragó saliva sonoramente, Ichigo sonrío con diversión.
-Siento lo de antes, no sabia de nuestra actual situación- explicó sin abandonar esa sonrisa maliciosa a la vez que una mirada sería adornaba sus ojos.
-No pasa nada, es normal, yo también hubiese hecho lo mismo.
-Oye vieja, ¿tú no creces?- le preguntó Tart a Ichigo.
-¿Cómo?- un pequeño tic apareció en el ojo derecho de la pelirroja, la cuál intentaba asesinar a Tart con la mirada.
-Eso, es que veo que todos crecen, pero tu altura es la misma, ¡Ah! Ya sé, debe ser por la edad,¿ verdad vieja?- el tic de la chica gata empeoró, miró a Tart con diversión y este palideció.
El aire alrededor del cyniclon empezó a ondular, pero antes de que su cuerpo desapareciera, Ichigo apareció detrás de él y agarro una de sus orejas.
-¡Auch! Esp..pera, no es para tanto..auch, suelt auch, para.
-¿Qué decías?-preguntó Ichigo con burla.
-Que me alegro de verte de nuevo-respondió Tart, la pelirroja lo soltó feliz.
-Eso creía enano.
-Ichigo,¿qué hacemos?-preguntó Lettuce.
-Si la Tierra corre peligro nuestro deber es defenderla y cuidarla, si lo mejor es que nos vayamos, nos iremos, pero no todos. Mint, Zakuro, Lettuce, Pudding, Masaya y Ryou, nos iremos nosotros solos, no podemos dejar al planeta solo. Hikaru en mi ausencia tu ocuparás mi lugar, serás la nueva líder Mew Mew, así que Hinata, Momo, Alice, Megu, Rin y Sango, cumpliréis sus ordenes como si fueran las mias, Keiichiro se quedará por si necesitas algo, mientras no estemos os ocupareis de cuidar al planeta y de mantener nuestro departamento impecable, ya sabéis donde están las armas y en caso de emergencia tenéis el comunicador. Hikaru, confió en ti- terminó de decir Ichigo con una sonrisa, la última mencionada sonrío con alegría.
-¿Cuándo nos vamos?- preguntó Pudding, la cual estaba agarrada a Tart.
-¿Habéis preparado las maletas y todo?-cuestionó la pelirroja.
-Todo, y cuando digo todo, es todo, ropa, móviles, ordenadores, "juguetes"….-contestó Mint.
-Está bien, pues como algo y nos vamos.
Observaba como Ichigo era abrazada por las Mew Mew que se quedarían en la Tierra, unas lloraban y otras intentaban aguantar las lágrimas inútilmente, una vez que se despidieron la Mew líder subió a la nave.
-¿Vamos?- Le preguntó Lettuce.
Ichigo suspiró tristemente mientras miraba por la ventana a las que se quedaban en la Tierra, giró su cabeza y miró a la peliverde, una mirada decidida surcó sus ojos.
-Vamos.
Un capítulo corto, pero al fin y al cabo un capítulo, nos leemos en el siguiente cap¡
PD: Dayome-chan Dragneel , tranquila no pienso dejar este fic, gracias por apoyarme y por leerme, espero que te guste este cap, besos¡
