¡Hola!

De nuevo gracias a Red20 y DarkStein/Juan por seguir leyendo y comentando la historia (¿?)

Por diversas razones decidí publicar el capítulo este jueves, ya que habrán muchos eventos que me impedirán publicarlo la siguiente semana. Espero les guste :3

Disclaimer: Los personajes (oficiales) de Pandora Hearts no son míos, sino de su creadora Jun Mochizuki-sama, aunque hay algunos OC míos :3


Capítulo 02

"Re-encuentro familiar"


A medida que paseaban aprovechando los minutos de recreo que tenían, Melanie Baskerville era ilustrada sobre los alrededores de la academia, gracias a sus dos guía, Oz y Ada Vessalius. Una vez le mostraron las zonas faltantes, como el gimnasio, el patio, los baños… bueno, en este aspecto Ada fue la única que pudo mostrarle los baños femeninos, (obviamente), mientras que Oz las esperaba afuera. Al final y como aun les quedaban 19 minutos antes de que la campana sonara, Mely decidió visitar algo que la atraía mucho: la biblioteca.

Al entrar por las amplias puertas de esta, se pudo divisar una habitación realmente amplia, como 3 salones juntos, llena de estantes cafés donde toda una gran diversidad de libros, de variados temas, reposaban esperando a ser leídos. Melanie se quedo maravillada y con brillo en sus ojos celestes, Oz tuvo que sacarla de su "maravilloso trance" dándole un toquecito en su hombro derecho, lo cual funcionó, pero provoco otro efecto: que la joven peli-blanca saliera corriendo a buscar la colección entera de libros de misterio, drama, suspenso y otros géneros que la atraían.

—¡E… ey! ¡Mely, espera! —Gritó Oz, corriendo detrás de la Baskerville junto a su hermana, ambos gritando que se detuviera, en vano ya que su amiga se perdió por entre el laberinto de estanterías, al emocionarse tanto.

—¡Mely-san, no te vayas tan lejos! —Gritaba con preocupación Ada, de que su amiga en su emocionada carrera se perdiera en la inmensa biblioteca.

Ambos corrieron y se acercaron al estante donde su amiga desapareció, pero antes de que pudieran atravesarlo, los dos Vessalius fueron detenidos en seco, al ser sujetados por alguien: Oz era tirado de la oreja y Ada de su hombro. Al girarse lentamente, se quedaron alarmados por la persona con la que se encontraron.

Casi se mueren al ver que era… Cheryl Rainsworth. ¿Qué quién era ella? ¡Simple! Una entrañable ancianita, de posibles 60 y tantos años, de clara tez, carita con leves arrugas pero que no le hacían perder esa ternura en las abuelitas. Sus cabellos eran grisáceos y estaban recogidos en una "cola de cebolla", (el clásico peinado de abuelita ¿?), iba vestida con un simpático chalequito blanco, encima de una camisa color beige claro, junto a una faldita-vestido color blanco, que cubría por completo sus piernas, junto a sandalias sencillas y beige.

—Oigan, jóvenes Vessalius… ¿por qué están gritando en la biblioteca? —Preguntó con sonrisa dulce en su rostro, aunque con tono severo de voz, la anciana bibliotecaria—. Eso no se hace~

—¡Pe… pero, Cheryl-Shisho*-sama! —Oz intentó replicar, sin darse cuenta que aún hablaba en voz alta.

—Nada de "peros"—regañó aún sonriendo Cheryl, comenzando a halar de la oreja del Vesalius mayor, y tirando (más suavemente) del hombro de la Vessalius menor—. Me temo que tendrán que venir conmigo, ambos me ayudarán a ordenar unos estantes como castigo~

El par de Vessalius se aguantaron las ganas de gritar unos fuertes e incrédulos «¿¡Que qué!?», ya que seguro que si seguían alzando la voz en ese "santuario del silencio", la "aparentemente" dulce bibliotecaria los iba regañar más y aplicar otro castigo.


Por otro lado de la biblioteca, la pequeña y curiosa Baskerville seguía observando los estantes, sonriendo de la emoción al ver toda la colección de sus libros de misterio, drama y terror favoritos en un solo lugar, ahora ya caminando normalmente. Recorría con su mirada celeste y sin exagerar cada título, de cada libro, hasta que finalmente encontró el que buscaba: Holy Knight, era una novela de época victoriana, a pesar de no ser de terror, contenía drama, suspenso y aventura, otros de los géneros literarios favoritos de Mely.

Tan metida estaba en su "hechizo" que no se había dado cuenta de una pila de libros que sobre el suelo estaban, por lo que cuando ya estaba frente a ésta, al dar un paso más… la Baskerville sentó un grito de sorpresa, seguido de un fuerte «¡Purun-pum-pum!», resonando por toda la biblioteca. La joven de blanca cabellera yacía tirada en el suelo, con sus ojos en forma de espiral y con un libro sobre su frente. Una sombra surgió detrás de una de las repisas, quizás por la curiosidad de saber que provocó ese estrépito.

Se trataba de un joven de 17 años, de delgada contextura y clara tez. Aunque era de la misma edad que Mely, la verdad era más bajito que ella, como de la altura de Oz para ser precisos. Poseía una abundante cabellera azabache, algo revuelta, unos mechones de cabello cubrían sus ojos, que igualmente eran ocultos por unas ridículamente grandes y circulares gafas, cualquiera pensaría que el chico quería ocultar lo más posible su mirada. Iba vestida con una camiseta blanca manga corta, junto a un chaleco café y un colgante rojizo, el cual llevaba al cuello y que curiosamente era muy similar al de Mely, ya que tenía un adorno con forma de «B». Era complementado por un pantalón, igualmente vaquera de color café y curiosos mocasines beige. Cualquiera pensaría que dicho joven, tenía una forma madura de vestirse, similar a la de un adulto y eso era complementado con su razonamiento y forma de ser, tan maduros y listos.

El joven de nombre Leo, se acercó a la chica, colocándose de cuclillas en frente de ella y mirándola fijamente, posó una de sus manos sobre el hombro de Melanie, zarandeándola levemente, para que despertara, cosa que resultó casi al acto.

—Ey… ey, despierta —decía en susurros Leo con rostro serio, pero tono amable, se alivió un poco al ver que la muchacha abría lentamente sus ojos, celestes cual cielo—. ¿Estás bien?

—¿E… eh? ¿Q… qué? —una confusa Melanie, aún algo noqueada volvió en sí, sobándose la frente—. ¿Qué… pasó?

—Pues parece que te tropezaste con una pila de libros, la cual me olvide de colocar en su respectivo sitio… —explicaba el joven de los lentes al lado de ella. Su tono de voz sonaba muy arrepentido—. Pudiste sufrir un accidente peor, por culpa de mí descuido… lo lamento.

—¿Eh? Je, je, je. Vamos, no fue culpa tuya. Estoy bien, como ves~ —sonrió Melanie en señal de seguridad, cuando de pronto dio un leve respingo, mirando más detenidamente al joven—. ¿Leo… Itoko-san?

Leo al principio no pareció reconocerla, pero después de escuchar la frase que ella dijo, así como de fijarse en el colgante, tan igual al suyo, que al cuello ésta llevaba, un brillo de sorpresa se reflejó en sus gafas, al igual que una sonrisa realmente alegre, reemplazando al semblante serio que traía, apareció en el rostro del Baskerville varón. ¡Se trataba de su querida prima Mely! Ellos de pequeños siempre habían sido, y todavía eran, muy unidos; jugaban juntos, Leo le componía canciones de piano a Mely, mientras que Mely siempre le dedicaba hermosos dibujos a Leo. Y lo más importante era… que ellos habían hecho la promesa de nunca olvidarse del otro, razón por la cual tenían esos colgantes con la primera letra de su apellido familiar.

—Mely-Itoko**-chan~ —Leo alegremente abrazó a su querida prima—. Cuánto tiempo~

—¡Así es, Leo-Itoko-san~! —Los ojos celestes de Mely no pudieron evitar dejar que un par de lágrimas de pura alegría salieran de ellos—. ¡Que alegría verte~!

—Je, je, je. Sí, sí. También me alegra verte, pero… shhhhh —corrigió amablemente Leo—. No se grita en la biblioteca, je, je~"

—Ops, lo olvide. Disculpa, je, je —asintió con sonrisa avergonzada la peli-blanca y una gotita de sudor resbalando por su nuca, cuando de pronto notó una pequeña plaquita en la camisa de su primo—. ¿Eh? ¿Y ésto qué es? ¿«Leo Baskerville… EB»?

—¿Ah, esto? Pues… es una identificación —explicó Leo sin darle mucha importancia—. Es que cuando entré a éste instituto, me interese por la biblioteca y la primera encargada, Cheryl-sama, al verme siempre tan dedicado a los libros, me propuso volverme un segundo "encargado bibliotecario". Por lo que acepte y aquí me tienes~

—Whow… primero me sales con la sorpresa de que estudias aquí y… ¿que también eres un encargado bibliotecario? —Mely se quedó simplemente boquiabierta, cosa que divirtió a su primo—. Bueno, Leo-Itoko-san, me alegró mucho charlar contigo, pero debo buscar a unos amigos, que me están mostrando el instituto y…

Pero cuando se propuso dar un paso, la Baskerville femenina exclamó un leve quejido de dolor, a la vez en que estuvo a punto de caerse. Por suerte su primo logró atraparla de un brazo a tiempo, el Baskerville varón centro su atención en uno de los tobillos de la peli-blanca, alzando levemente las mangas de los pantalones blancos de ésta, un poco arriba de las rodillas y notando con preocupación que ésta tenía un par de buenos moretones en sus rodillas. Seguro se originaron por la caída, no parecía muy grave, pero Leo prefería no arriesgarse y decidió llevarla a la enfermería. Por lo que posó uno de los brazos de Mely en uno de sus propios hombros, sujetándola a ella de la cintura y ayudándola a caminar, de espacio y seguro.

Algo que ninguno de los dos notó, fue la presencia de otra persona, la cual permaneció oculta detrás de una zona ciertamente sombría de la biblioteca, entre un par de altos estantes. Dicha presencia surgió de entre las sombras, revelando que se trataba de Alice, la "bajita pero matona" líder de los P-3, normalmente ella no era de ese tipo de personas que "disfrutaba" el entrar a la biblioteca, pero por diversas razones había tenido que entrar, encontrándose con una auténtica relacionada con el par de Baskervilles que se habían marchado hace unos minutos.

—Con que "la nueva" es una prima del "traidor"… —una sonrisa torcida apareció en el tierno pero malvado rostro de Alice—. Ésto puede ser de utilidad, para enseñarle a ese "traidor" cuál es su sitio.

Dicho esto, la chica de larga cabellera negra se alejó en dirección contraria a donde los Baskervilles se habían ido. Sabría dios a que se refería con sus palabras, pero lo seguro era que el plan que su cabecita maquinaba no iba a resultar nada bueno tanto para Leo como para Mely.


No tardaron muchos minutos en llegar a la enfermería, Mely se tuvo que apoyar unos segundos por sí sola en los hombros de su primo, en lo que ésta corría la puerta del lugar y ambos entraron. El interior de la enfermería era lo suficientemente extenso para atender a 5 personas a la vez, sus paredes eran de un relajante verde manzana, con algunos simpáticos dibujos de dulces, (paletitas y todo eso), había un único estante de dulces donde reposaban libros sobre medicina.

Sentado sobre una silla clara y de esas cuyo asiento era giratorio, (¡wiii! ¡Divertido! [¿?]) Enfrente de un pequeño y ordenado escritorio azul-marino, yacía un hombre de clara tez y delgada contextura, iba vestido con una camisa gris, junto a una corbata morado oscuro, llevaba pantalón café claro y mocasines negros. Lo que más resaltaban en él eran su bata de laboratorio blanca, (el símbolo de todo médico consagrado ¿?), sus cabellos eran cortos y de color gris claro. Al escuchar que alguien entró, por el sonido de la puerta al correrse, se dio media vuelta en su silla y reveló que un gran mechón de su cabello cubría su ojo izquierdo, mientras que el único que se le veía era el derecho, de un color rojizo, acompañado de unos lentes de bordes oscuros y claros cristales.

—¡Oh~! Pero sí es Leo-kun~ —saludó jovialmente el señor, que era el médico de la academia al parecer—. Y… ¿quién es esa chica tan linda que llevas, eh~?

Añadió con cierto tono de picardía, junto a una sonrisa algo siniestra y un leve reflejo blanco en sus lentes. Un leve reflejo también apareció en los lentes de Leo, dejándole claro al hombre que dejara de mal pensar, aunque la verdad Break no era alguien de malas intenciones, sólo decía esas cosas para fastidiar a la gente, (sobre todo a los alumnos o al mismo profesor Gilbert) y ver sus reacciones para divertirse.

—Déjate de bromas, Doc y atiende a mi prima, por favor —pidió Leo levemente irritado, pero sin perder su serenidad, aunque recalcó bastante notable la palabra «prima», para dejarle claro a Break que no mal pensara de ellos dos.

—Bueno, bueno, cálmate, Leo-kun~ —sonrió nerviosamente Break, prefiriendo no aventurarse más a irritar al pequeño Baskerville, por algo que él bien sabía de Leo y prefería no llegar a esos extremos con el—. Llévala a una de las camas, en lo que busco lo necesario para atenderla.

Leo asintió, ayudando a su prima a caminar hasta una de las camas de blancas sábanas y esponjosas almohadas, para luego empezar a presentarlos a ambos.

—Doc… ella es mi prima Melanie Baskerville, pero prefiere que le digan solo Mely —decía Leo, recostado en una de las paredes al lado de la cama de su prima—. Y Mely-Itoko-chan… él es Xerxes Break, el médico de la academia. Pero no te creas que sólo por ser alguien graduado y todo eso, lo convierta en alguien "serio" o que le guste que se dirijan a él con demasiado respeto. Prefiere que le digan sólo "Break" o "Doc" a secas.

—Ya veo… —dijo Mely con curiosidad, lo cual era justo lo que sentía hacia ese inusual doctor—. Es un placer conocerlo, Break-san~

—Je, je, je, igualmente, Mely-chan~ —exclamó sonrientemente el "doc".

Para luego acercarse con un poco de algodón y un recipiente de alcohol farmacéutico en sus manos, los cuales saco de su estante. Acto seguido se sentó en un pequeño banquito y comenzó a examinar los moretones en las rodillas de su pequeña paciente, antes de atenderlos. Comenzó segregando un poco de alcohol, en uno de los algodones y aplicándolo en las heridas.

Mely cerró levemente un ojo, por el leve ardor de esa medicina en su herida, Break agradecía internamente que se tratara de una paciente ya mayor, ya que seguro si hubiera sido una niña más pequeña, habría llorado por el leve ardor en los moretones… y si había una situación en la que Break no sabía que hacer, era cuando los niños lloraban. Esas era una de las desventajas de que el se especializara en el área de pediatría infantil, pudiendo tener una actitud tanto seria, pícara y otras veces de simpático "payaso". Lo cierto era que a la vez, Break gozaba el hacer reír a los niños, ya que lo llenaba de alegría y hasta sentía que él mismo se contagiaba de esa energía infantil.

—¡Listo~! —Exclamó sonriente, una vez acabó de atender las heridas, para luego ponerle unas curitas en la ya limpia zona afectada, las cuales eran amarillas y tenían el simpático dibujo de un caramelito en el medio—. Ahora lo mejor será que no corras mucho por ahora, ¿de acuerdo, Mely-chan~?

—Entendido. Gracias, Break-san~ —asintió la pequeña Baskerville, a la vez en que se bajaba de la cama con cuidado, lo cierto era que esas curitas que le pusieron eran muy cómodas y ya no se le dificultaba tanto el doblar las rodillas al caminar—. Bueno, Leo-Itoko-san. Ya seguro queda poco para que se acabe el receso, vámonos ya. Hasta pronto, Break-san~

—Después de ti, Mely-Itoko-chan —asintió Leo.

Pero antes de que pudieran salir, Break detuvo a ambos Baskervilles diciendo «Ah, ah, ah, alto ahí…»con tono tan extrañamente serio y grueso de voz, que los jóvenes se pararon en seco. Girándose con leve nerviosismo hacia el doctor, el cual los miraba de forma extraña y con un gran reflejo en sus lentes, el busco algo en su bata de laboratorio, añadiendo aun con esa voz.

—¿No pensaron que los dejaría irse de aquí sin… esto~?

Al decir Break la última palabra, a velocidad de rayo su expresión tétrica cambio a una juguetona, a la vez en que se sacó de su bata una muñequita de rostro, en donde estaba dibujada una sonrisa, y brazos azulados, algo regordetes. Con peluca café y rizada, junto a un lazo en su cabello de color vinotinto, así como un chistoso y pequeño gorrito blanco, (que normalmente usaban las enfermeras) y un rosado vestidito que llevaba puesto. Ésta muñequita a su vez llevaba sujetando, entre sus rechonchas manitas un par de paletitas de uva, las cuales les ofreció a ambos Baskervilles, diciéndoles con vocecita aguda «¡Aquí tienen, cortesía de la casa~!».

—¿Eeeeh? —Fue todo lo que alcanzó a pronunciar una confusa Mely, con varias gotitas de sudor resbalando por su nuca, cuando la muñequita esa le entregó su respectiva paletita, luego se giró hacia su primo, buscando una explicación.

—Je, je, je. Se me olvido decirte unas cuantas cosas sobre el doc… —sonrió Leo con normalidad, sujetando la paletita que la muñeca le entregaba, como si fuera algo completamente normal entre ellos.

—Je, je, Leo-kun tiene razón, aunque fue culpa mía por no "presentarlas" antes, Mely-chan… —sonrió Break, señalando con su otra mano a la muñequita que tenía—. Ésta de aquí es Emily, mi "enfermera asistente" en el campo de los niños~

—¡Es un placer conocerte, mocosa~!—Exclamó animadamente Emily, aunque el «mocosa» del final no lo decía por insulto, sino por broma, a la vez en que ofrecía una de sus pequeñas y azuladas manitas en señal de saludo.

—Etoooo… igualmente, Emily… je, je~ —sonrió con nerviosismo, y en parte diversión la Baskerville, estrechando una de sus manos con la de la muñequita.

Sin duda que en esa academia Pandora había una gran cantidad personajes de todo tipo de pensamientos, clases y curiosas actitudes… algunos incluso llegando a verse sumamente raros… pero a la vez eso era lo que le llamaba más la atención e incitaba a estudiar allí a la pequeña Baskerville. Finalmente se despidieron del doc y de su "pequeña asistente", saliendo de la enfermería y dirigiéndose cada Baskerville a su respectivo salón, aunque Leo insistió en acompañar a su prima, ella le dijo sonriendo que no se preocupara.

Ya alejada Mely al cruzar por un pasillo se encontró con un par de sombras totalmente blancas que la dejaron helada y que a su vez provocaron que soltara un fuerte grito del susto, el cual se escucho por casi toda la academia, hasta llegar al salón de Gilbert, (el cual no estaba muy lejos de allí, como 1 piso arriba) y provocando que éste preocupado saliera corriendo, al pensar que su hermano Vincent le estaba haciendo alguna barbaridad a la Baskerville. Ese par de sombras blancas no eran nada más ni nada menos… que Oz y Ada, los cuales acababan de salir de la biblioteca, totalmente llenos de tiza, ya que la bibliotecaria Cheryl como castigo por armar bullicio en la biblioteca, los puso a sacudir borradores empolvados.

Mely al entender que eso había sucedido por su culpa, muy apenada se comenzó a disculpar una y otra vez con el par de Vessalius. Pero estos le dijeron que no tenía la culpa, ya que ellos bien sabían que en la biblioteca no se gritaba y no tuvieron de otra que aceptar la reprimenda, así como la calmaron diciéndole que de hecho les dio risa el final cuando se dieron cuenta que estaban totalmente empolvados. Ante ese comentario los 3 se rieron animadamente, pero fue entonces cuando apareció corriendo por el pasillo un Gilbert, con expresión de angustia muy notable en su rostro. Al girarse y ver a Mely corrió hacia ella, sujetándola de sus pequeños hombros.

—¡Mely! ¿¡Estás bien!? ¡Te escuche gritar, por lo que vine corriendo lo más rápido que pude y…! —Fue entonces cuando giro su mirada, al cerciorarse de la presencia de un par de "fantasmitas empolvados", ¡digo! De Oz y Ada—. Ehm… ¿interrumpo algo?

—¿Gi… Gilbert-sensei? N… no, nada, no pasa nada~ —calmó con movimientos de manos al Nightray, con sonrisa nerviosa, para luego explicarle la razón de su grito, a causa de la sorpresa de encontrarse con esos empolvados Vessalius. Gilbert no pudo evitar suspirar aliviado.

—Ya veo… je, je, disculpa por mi reacción, pero… es que eres impo… —Gilbert al darse cuenta que estuvo a punto de decir "importante para mi" se detuvo, corrigiéndose para finalizar diciendo—. Etoooo… eres… responsabilidad mía, ya que soy el profesor encargado de cuidarte.

Tanto la Baskerville como el Nightray no evitaron sonrojarse levemente, ya que Mely entendió y escuchó perfectamente lo que el mayor estuvo a punto de decir. Oz y Ada al ver que un incómodo silencio inundó el ambiente, así como por culpa de la picazón del polvo de tiza en sus narices, no evitaron estornudar levemente. Gil dio un leve respingo y al darse cuenta de ello, les dijo a ambos Vessalius que lo siguieran, ya que les daría unas toallas para limpiarse.

Pero antes de irse se giró hacia Melanie y le dijo que su siguiente clase, de historia universal, sería en el mismo salón, solo que en esa hora no los atendería el, sino el prof. Rufus Barma. Dicho esto el azabache y los 2 rubios se marcharon, Mely soltó un leve suspiro una vez estos se fueron, sin poder evitar sentirse extraña por lo que Gil casi le dijo, pero decidió no perder tiempo y dirigirse al salón.


~Continuara~


N/A 1: * "Shisho" significa "Bibliotecaria" en japonés.

N/A 2: ** "Itoko" significa "Primo" en japonés.

Jejeje, pronto van a salir más personajes (tanto del anime, como del manga y algunos OC de su servidora jeje). Si quieren que salga algún personaje oficial de Jun en concreto, comenten :3 (por favor... comenten TwT (?))

Los veo la próxima semana.

¡SAYONARA!