Acababa de llegar al gimnasio para dar su quinta clase de esgrima. Era un miércoles medio nublado, pero no hacía frío a decir verdad.

-Matthew~-

La voz de cierto italiano le avisó de la embestida que este dio al abrazarle, y menos mal, porque sino ahora estaría en el suelo del entusiasmo que puso Feliciano.

-¡W-Wa! ¡F-Feliciano!-

-Dime Feli, ve~-

Y entonces se acercaron Lovi y Antonio, el primero con su cara de enfurruño de siempre, y el segundo de lo más divertido por la situación.

-¡No debes hacer eso!-

-Pero si no le molesto, ve~-

-¡Aún así….!-

Y los hermanos comenzaron con su amor fraternal…. Aunque Antonio fue el primero en darse cuenta de que Matt no estaba haciéndoles caso, pues su mirada estaba fija en cierto grupo de chicas que rodeaban a una persona en especial, coqueteando con todas ellas.

-Bueno bueno, que Matt tiene que cambiarse.-Comenzó a decir cierto español, cogiendo de la muñeca al rubio.- Ahora volvemos-

Y ante la sorpresa del ojiazul, Antonio lo arrastró prácticamente hasta los vestidores, ante la atenta mirada de la mayoría en la sala. Pero cada uno volvió a sus asuntos en cuestión de segundos.

-Anda, cambiate, pronto llegará Roderich.- Dijo Tony una vez allí dentro.

-O-oui, merci….-

Williams sonrió un tanto y se metió dentro de los probadores, comenzando a cambiarse con esa calma y tranquilidad que siempre le rodeaba.

-¿Te gusta Francis?-

No se cortó ni un pelo al preguntarlo, y el muchacho rubio quedó estático unos momentos. ¿A que venía esa pregunta?...¿Tanto se le notaba? ¡No, no! ¡No se le podía notar! A él no le gustaban los hombres…

-He visto como le mirabas. Esa mirada la conozco muy bien, Matt. La he visto antes.-

El más tímido de los dos reanudó la acción de cambiarse cuando por fin bajó a la Tierra, sin saber muy bien que decir.

-B-bueno…em…-

-No te recomiendo que tengas muchos acercamientos con él, Matt.-

Ante esto, Williams se quedó más perplejo. ¿Por qué?

-¿P-por que d-dice eso? S-se le ve una persona amable…-

-Una persona seductora. No es lo mismo.- Explicó el chico, dando un eve suspiro.-Él es el tipo de persona que solo busca pasar un buen rato, nada más. No se metería en una relación formal, y creo…. Que tú eres lo contrario a él. O eso se ve.-

Matt sintió una extraña opresión en el pecho,a-aviso, Antonio…P-pero a mi no m-me gustan los h-hombres….-Murmuró tímido y con una falsa sonrisa.

-No te engañes, Matt.- Dijo Antonio, sonriendo algo triste y revolviéndole el pelo al otro, consiguiendo un sonrojo por su parte.- Ya te dije que he visto antes esa mirada.-

Sin decir más, el castaño salió de los probadores, dejando a un muy aturdido chico en el probador… Además de…¿Frustrado? ¿Por qué? Causas de la adolescencia, o eso suponía él.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La clase de esgrima pasó sin mucho percance, nada más que los habituales: Feliks acabó peleando con Natasha porque ella era muy bestia y no se que cosa (Aunque ninguno de ellos dos se disculpó, más bien fueron Oksana y Toris), Lovi con Antonio porque no dejaba de intentar abrazarlo, Feliciano haciendo pucheros porque no le gustaba pelear…. Todo un show. Pero realmente se lo pasaba genial, todos allí se llevaban bien (Aunque no quisieran admitirlo) y el ambiente se notaba animado.

Y ahora había terminado de ducharse en los baños del gimnasio (Siempre iba el último para no molestar) y estaba guardando sus cosas. Menos mal que Padre Nicolás le había dado un paraguas, porque llovía a cantaros.

Se disponía al salir del gimnasio cuando…

-Attendre-moi, Matt!- (¡Espérame, Matt!)

Aquella voz consiguió que el corazón le latiera a mil por hora, girándose un poco para encontrarse con…

-¿Fr-Francis?-

-Oui! ¿Te importaría compartir el paraguas conmigo, mon amour? Le dejé el mío a Roderich creyendo que traía dos… No te preocupes, mi casa no está lejos.-

Matt asintió un poco, sin atreverse a mirar al otro directamente a los ojos. Sin más, comenzaron a caminar.

-Menos mal que aun no te habías ido ¡Me hubiera empapado!-

-O-oui…-Murmuró tremendamente sonrojado cierto chico con gafas.

(A partir de aquí, el diálogo entero de Matt y Francis es en francés)

-Dime, ¿Por qué hablas francés?-

-P-Padre Nicolás habla conmigo en v-varios idiomas y… B-Bueno…. E-Es la costumbre.-

-¿Padre Nicolás? ¿El cura?-

-O-Oui….-

-¿Es tu profeseor de francés?-

-N-no….-Negó despacio con la cabeza, procurando sonreír.- É-Él es mi padre a-adoptivo…-

-Oh….ya veo….-

Y de nuevo esa mirada se hizo presente. ¡No quería verla! Él estaba muy bien con Nicolás, lo trataba genial, ni él ni nadie tenía que sentir lástima.

-A-A mi me gusta v-vivir con él…. E-Es una gran persona….-

-No lo dudo. Y dime…-Una sonrisa picarona se formó en el rostro del mayor, que dio pequeños codazos en un costado del menor.- ¿Deja que te lleves chicas a casa?-

-¿E-Eh?- El sonrojo fue a mayor por momentos, comenzando a ponerse nervioso.- ¿P-Por que preguntas eso?-

-Curiosidad simplemente.-Respondió como si fuera lo más normal del mundo.-¿Y que? ¿Te deja?-

-E-En realidad…. N-nunca quise…-

-Oh… ¿Eres homosexual?-

-¡No!-

A cada pregunta el carmín se apoderaba más todavía de sus mejillas, sin saber donde meterse. ¿Por qué tenía que preguntarle eso a él? ¡No le interesaban esas cosas! No hasta que le vio por primera vez… ¡No, ni en esa vez tampoco! ¡A él no le gustaban los hombres!

-¿Entonces? No creo que una belleza como tú nunca se haya tirado a alguien.

-¡N-no vi la necesidad!-

Francis se detuvo frente a una enorme casa, más parecida a una mansión que a otra cosa, comenzando a abrir la puerta. Pero Matt no hacía caso a eso, estaba intentando hacer que la sangre no se acumulara en sus mejillas.

-No lo creo pillííííín, estoy seguro de que no eres virgen. Venga, dime cuantas conquitas te has llevado y yo te digo las mías, información por información.-

-….-

-….- Francis se giró a verle, incrédulo ante ese silencio y la nerviosa mirada del menor.-¿Eres virgen de verdad?-

Sin soportarlo más, Matt dijo un rápido "¡Adiós!" y salió corriendo, dejando olvidado atrás el paraguas en el suelo sin atreverse a mirar hacia atrás. Sentía algo extraño dentro de él ¿Qué era?

-¡Matt! ¡MATT!-

Francis, al ver que el muchacho no volvía, recogió despacio el paraguas y se cubrió con este, sonriendo un tanto.

-Así que es virgen… Vaya, que mono.-

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-¿Pero cómo has podido olvidar el paraguas? Si cuando saliste de esgrima ya estaba lloviendo.-

Ahora Nicolás le secaba con una toalla el pelo a Matthew, con toda la delicadeza del mundo, mientras sus ojos observaban al otro con preocupación.

-A-Acompañé a un amigo q-que no tenía paraguas…. Y m-me despisté…..-

-¿Un amigo? ¡Eso es fantástico!-

Nicolás sabía que la timidez de su hijo adoptivo le impedía hacer amigos y, además, era un gran blanco para los matones, siempre lo había sido. Por eso la noticia le llenó de felicidad.

-O-Oui…-

-Se portan muy bien contigo. Según me cuentas tú y me dice Roderich, tus compañeros son personas muy buenas y honradas. Me alegra que estés bien.-

-…..- Matt desvió un tanto la mirada, nervioso.- P-Padre…. ¿P-Puedo preguntarle algo?-

El repentino nerviosismo de Matthew dejó algo preocupado al mayor. No era el típico nerviosismo de Matt, este era más…. No sabía explicarlo, pero indicaba que algo intranquilizaba al menor.

-Claro que si Matt. Dime ¿Qué ocurre?-

-E-Es un tema tabú, Padre….-

-No te preocupes por eso, entre nosotros no hay temas tabú. Pero antes que nada, cámbiate, no te vayas a resfriar. Prepararé chocolate caliente y hablaremos.-

El rubio asintió y fue a cambiarse con cierta inquietud, secándose lo mejor que pudo, entre pensamientos que cada vez lo aturdían más y más. Finalmente volvió al salón , donde había dos tazar de chocolate caliente en la mesa frente al sofá. En este mismo estaba el cura sentado, esperando pacientemente.

-Y-Ya estoy aquí….-

Nicolás sonrió, indicando al chico que se sentara junto a él, algo que Matt en seguida hizo. Después cogió una de las tazas, mientras su nariz se impregnaba del dulzón olor que el chocolate desprendía.

-Cuéntame Matt, ¿Qué te ocurre?-

-Q-Quería preguntarle, Padre… ¿E-Es anormal ser virgen a mi edad?-

Nicolás tan solo suspiró, se esperaba una pregunta así. Pero no apartó la sonrisa del rostro, eso solo complicaría las cosas, y quería que Matthew estuviera tranquilo.

-¿Por qué dices eso?-

Sin dudarlo y por la tremenda confianza que le tenía al cura, el rubio no dudó en contarle al otro lo sucedido al salir, sin poder evitar sonrojarse de nuevo.

-Ya veo….- Nicolás dio un sorbo a su chocolate, tan tranquilo como siempre.- Serlo o no serlo da lo mismo, Matt. Lo realmente importante es que el sexo se practique con amor. Y no solo tu primera vez, cuando pasas de niño a adulto, sino todas.-

-Y-yo creí que hasta el m-matrimonio…-

-Hay que ser realista, Matthew. Si tu quieres y te sientes querido, es natural que quieras hacer el amor con la persona amada. Y pocos esperan al matrimonio.-

-P-Padre….-De nuevo no sabía donde meterse, tragando saliva duramente.

-Matt, el sexo es algo normal en una pareja, no debes temerle ni estar avergonzado. Es una manera de amarse, de mostrarse amor.

Al contrario que el rubio, Nicolás estaba totalmente tranquilo y, aunque fuera cura, no le importaba hablar de ese tipo de cosas. Su mente era muy abierta y tenía los pies en la Tierra. Sabía que Matt algún día se enamoraría y acabaría por hacer el amor como cualquier persona. Tenía que apoyarle, enseñarle que era normal, las precauciones y que, lo mejor, era hacerlo con amor. Aunque confiaba en que el muchacho, por su timidez, jamás lo haría por otra cosa.

-No es nada del otro mundo, Matthew. Relájate. Solo hay que tomar las precauciones convenientes, igual que con todo. Incluso si es con alguien de tu mismo sexo.-

-¿M-Mismo sexo?-

-Si Matt, eso también es normal. Si dos personas se aman, el género da lo mismo.-

Y así estuvieron practicamente toda la noche.

-.-.-.-.-.-.-

¿Y bien? ¿Les va gustando? nwn Espero que así sea~

Solo quiero pedir un favor… Reviews! Hoy recibí mi primer review y me hizo mucha ilusión w ¡Espero con ansias los vuestros! ¡Gracias faby-nan!