Capítulo 3
De vuelta en casa. El sabor amargo de la derrota.
Naruto se despertó, después de la intensa batalla que tuvo lugar minutos antes.
Miró a su alrededor, y al no ver a su compañero, se dispuso a perseguirle.
-Maldito Sasuke, esto no se lo perdono. Encima que me preocupo por él, y mira cómo lo agradece. ¡Esta vez no escapará!. - se prometió el rubio.
Ya se disponía a emprender la marcha, cuando de pronto una voz le detuvo:
- Tranquilo, Naruto. No te precipites. -
- Kakashi-sensei... No me sorprende que me hayas encontrado, pero ahora debo ir tras Sasuke. Acepto tu compañía, pero por favor, no trates de detenerme. - rogó Naruto a su maestro.
- No te detendré, pero tampoco te acompañaré, dado que no es necesario ir detrás de nadie. - dijo Kakashi.
- Explícate mejor. - dijo Naruto, confuso.
- Sasuke ha sido capturado por un equipo de ninjas especiales que fue enviado en su busca. Ya deben estar de vuelta en Konoha. - aclaró el jounin.
- ¿EN SERIO? ¿Y qué hacemos aquí perdiendo el tiempo? ¡Vámonos! - exclamó Naruto bastante excitado, y se puso en marcha antes de que su maestro pudiera advertirle de algo muy importante.
- Este chico... es demasiado impetuoso. No me ha dejado advertirle que ahora no es buen momento para hacerle una visita a Sasuke. Bueno, ya se llevará el chasco cuando llegue a la villa. - dijo Kakashi, un tanto anonadado por la repentina energía de su alumno, cuando se suponía que estaba completamente agotado.
Mientras tanto, en un lugar lejano, fuera de los límites del País del Fuego...
- Espero que no tarden en llegar. Orochimaru-sama se está impacientando, y no quiero pensar de lo que sería capaz si pierde la paciencia. - comentó Kabuto para sí mismo, mientras hacía los preparativos para el cambio de cuerpo de su amo.
De repente, una siniestra voz reclamó su presencia:
- Kabuto... preséntate en mis aposentos de inmediato...- ordenó Orochimaru.
Cuando llegó ante su señor, aguardó paciente las órdenes que suponía iba a recibir. En efecto:
- Kabuto... necesito al chico... mi cuerpo no aguantará mucho más, y no puedo esperar eternamente a que Kimimaro regrese con Sasuke... -
- Lo entiendo, Orochimaru-sama, pero no puedo hacer nada al respecto.
Sólo nos queda esperar. No se impaciente, seguro que no tardan. - dijo, en un intento de tranquilizar al Sannin.
- Algo ha pasado... saben que si me fallan no vivirán para ver la luz de un nuevo día, pero esto ya es demasiado... -
Kabuto no respondió, temeroso de empeorar el humor de Orochimaru.
Al cabo de un rato, el diabólico ninja ordenó:
- ¡Kabuto!... Envía un equipo de expedición y que averigüen qué ha pasado... - ordenó, bastante irritado.
Kabuto se retiró dispuesto a cumplir las órdenes.
Al cabo de una hora, un mensajero llegó con el informe de los últimos sucesos:
- Señor Kabuto, traigo malas noticias. - anunció el ninja del sonido.
- ¿De qué se trata? ¡Habla! - ordenó Kabuto, tan impaciente como su maestro.
- El equipo de los cinco del sonido ha sido abatido en combate, y un grupo de ANBU de Konoha está destruyendo los cuerpos - terminó de informar.
- Muy bien, soldado. Ahora lárgate antes de que te cruces en el camino de Orochimaru-sama y la pague contigo. - dijo el ninja médico.
Asustado, el ninja explorador se retiró, dejando a su jefe sumido en sus pensamientos:
- Esto no le va a gustar nada a Orochimaru-sama... - y dando media vuelta, partió a informa a su señor.
Lejos de allí, en el País del Fuego, un grupo de cinco ninjas transportaban a un chico encima de una nube de insectos.
- Fue más fácil de lo que imaginaba. - comentó Tenten a sus compañeros.
Estaba cansado y agotó gran cantidad de Chakra tras el combate con Naruto - aclaró Hinata.
- Si pudo hacer un Chidori es porque sus reservas tendría. - dijo Ino.
- Tuviera la cantidad que tuviera, entre esa técnica y el Sharingan lo ayudaron a buscarse él solito la derrota. Esto es a lo que me refería con lo de estar cegado por la rabia. En lugar de analizar la situación, se ha lanzado a la carga sin preámbulos. Nunca me lo hubiese esperado de él, eso es propio de Naruto. - explicó Sakura.
- No me compares con ese idiota. - dijo Sasuke, que había recuperado la conciencia.
- La Bella Durmiente ha despertado. - se burló Shino.
- Cierra el pico, cerebro de insecto. Sois todos iguales: una panda de debiluchos que no sabe hacer otra cosa más que hablar del trabajo en equipo. Un buen ninja debe ser independiente, o no podrá salir airoso de situaciones extremas en las que se encuentre completamente solo. Con que haya un único miembro en el equipo que no esté capacitado para el combate, no es más que un estorbo. - declaró Sasuke sin importarle lo que pensaran los demás o cómo se sintiesen.
Estos comentarios irritaron a Sakura, que no pudo contenerse, y agarrando al chico por el cuello de la camiseta, lo zarandeó bruscamente encarándose a él:
-
¿De modo que piensas eso? Bien... Ahora escúchame tú a mí: el
único idiota y debilucho eres tú. Destacas en fuerza y habilidades
físicas, pero eres débil de mentalidad. Desde que te encontraste
con Itachi y te hizo morder el polvo, no haces más que repetir la
misma cantinela: quiero poder para derrotar a mi hermano, quiero
poder para derrotar a mi hermano... A eso se le llama ser débil.
Fíjate en Naruto: al principio no hacía más que payasadas para
llamar la atención con el único propósito de que la gente se
fijase en él. Pero luego comprendió que la mejor forma de hacer que
le reconozcan, es por sus logros y su fuerza de voluntad. Aun
sabiendo que tal vez no lograse detenerte, salió a buscarte, con la
esperanza de que le escucharas y recapacitases. ¿Sabes por qué hizo
eso? porque se preocupa por ti, porque te reconoce como su igual,
porque sabe que eres fuerte. ¿Y tú cómo se lo agradeces?
plantándole cara y renegando de la verdad... - ... - Ya vale,
Sakura. - la interrumpió Hinata.
Sakura miró a la joven
Hyuga, que presentaba una expresión bastante seria.
- Tus
palabras están cargadas de razón, pero no veo motivo para seguir
atormentándole. - declaró.
- Nuestra misión consistía en
detenerle y traerle de vuelta. No te hagas mala sangre por él.
Si
no sabe apreciar el verdadero valor de la amistad, es su problema. Ya
arreglaréis cuentas en su debido momento. - le aconsejó Ino
-
Sí, tal vez tengas razón. Lo siento, me he dejado llevar. -
reconoció Sakura.
- LLegamos a Konoha. - avisó Shino.
Al
llegar frente a la puerta de la villa, dos ANBU les estaban
esperando.
- ¿Qué tal os ha ido? - preguntó uno de ellos.
-
No dio muchos problemas. - declaró Sakura. - Había mermado sus
fuerzas en un combate anterior y fue fácil reducirlo. - explicó la
chica.
- ¿Algún herido? - preguntó el otro ANBU.
- Nosotros
estamos bien, pero me temo que este no salió tan bien parado.
¿Verdad, Sasukito? - se burló Sakura, quien de forma que sólo
pudiese oírle el joven Uchiha, añadió: - Una palabra más y te
arranco la lengua. -
Ya fuese por la advertencia de la Kunoichi o
porque no tenía nada que decir, el chico no articuló palabra.
Al
momento, otro ANBU apareció junto al grupo y anunció:
- Por
orden de Godaime-sama, Sasuke Uchiha debe permanecer bajo estricta
vigilancia y aislado del resto de habitantes de Konoha. - anunció.
-
Sería mejor que lo viese un médico antes. Ha gastado bastante
Chakra y su energía está casi agotada. - advirtió Hinata, que
había inspeccionado el estado del chico con su Byakugan momentos
antes de entrar en contacto con los ANBU.
Tras consultarlo un
instante con sus compañeros, uno de los ANBU dijo:
- Un compañero
y yo escoltaremos al chico hasta el hospital, donde se le tratarán
sus heridas y permanecerá bajo vigilancia. El otro puede acompañaros
hasta la oficina del Hokage para que presentéis vuestro informe. -
declaró.
Tal como se dijo, Sakura y el resto del equipo se dirigieron a la oficinal del Hokage acompañados por un ANBU, mientras Sasuke era llevado a al enfermería escoltado por los otros dos ninjas de élite.
