¡Hola! ^^

Aquí regreso con el siguiente episodio XD

Disclaimer: Los personajes que aquí manipulo no son de mi propiedad, ni gano nada con esto. Solo lo hago como diversión y entretenimiento mío, y de mis incondicionales lectores XD

El único personaje (de momento) inventado por mí, es Kaleycus, el amigo incondicional de Casper ^^

YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYYYYYYYYYYY

Capítulo 3. De carne y hueso

Kaleycus no podía creer lo que sus ojos veían.

-¿Realmente eres tú Casper?

El joven se mira las manos sorprendido.

-Ha funcionado –Susurra. Luego mira a su amigo- ¡Ha funcionado! –Grita brincando de alegría. Recorre toda la habitación corriendo, se sube encima de su cama y se pone a saltar animadamente.

-Será mejor que no armes escándalo si no quieres que tus tíos se enteren –El fantasma se cruza de brazos.

Casper deja de saltar y queda sentado en su cama, visiblemente desanimado.

-No había pensado en ellos ¿Ahora qué hacemos? Si me ven… ¡intentarán matarme! –Exclama horrorizado.

-Creo que tengo una idea, pero antes será mejor que te busque algo de ropa –Sonríe.

Casper le devuelve la sonrisa. Al fin era humano, y no dejaría que nada ni nadie, le arrebatara ahora su sueño.

Horas más tarde...

Kaleycus había buscado entre las cajas del ático algo de ropa para su amigo, pero todo lo que le llevaba le estaba pequeño. Finalmente decidió escaparse al pueblo y recabar algo por allí.

-Creo que esto te vendrá bien –El fantasma le entrega unas bolsas con ropa y le lleva a empujones al cuarto que servía de armario en la misma habitación.

-Leycus ¿Sabes si mis tíos se han despertado ya? –Pregunta Casper a su amigo tras la puerta.

-Todavía no. Ya sabes que siempre se levantan tarde por lo que aún tenemos tiempo- Le informa- Oye he estado pensando que ahora siendo humano te irás de esta casa, y harás tu propia vida ¿no? –Su voz suena algo triste.

-Tienes razón, pero tú te vendrás conmigo –Le responde aún tras la puerta -¿O tienes algo mejor que hacer?

-¿Quieres decir que aún me quieres a tú lado? –Kaleycus se sorprende.

-No te dejaría atrás por nada del mundo –Casper abre la puerta-

-¿O me piensas dejar por ahí solo y desorientado? –Sonríe

-¡Claro que no! –Responde animado- ¡Pero mírate! Te queda como anillo al dedo.

-Pues sí –Casper se mira en el espejo de la puerta- No sé cómo le acertaste a la talla, ni a la combinación pero me gusta.

-Es simple, tengo buen ojo para las tallas, y aparte combinar ropa es uno de mis pasatiempos favoritos frente a la pantalla del ordenador –Sonríe

-Vaya, pues no sabía yo eso. Déjame decirte que no se te da nada mal esto de la combinación –Exclama el humano mirándose aún al espejo.

Casper lleva unos pantalones vaqueros, con muchos bolsillos con cremalleras, junto con una camisa lila que se ciñe a su cuerpo. En el centro se puede ver unas letras en color blanco. Como calzado tiene unas zapatillas deportivas color marrón claro.

-Ten –Le tiende a su amigo, ahora humano, la carta que le habían dejado en la mesilla, junto con las pociones- ¿No querrás que tus tíos la encuentren, verdad? –Casper la coge y se la guarda en uno de sus múltiples bolsillos del pantalón.

-No, claro que no. Bueno ¿y ahora qué?

-Tenemos que irnos –Exclama decidido Kaleycus –Si fuera necesario puedo taparte convirtiéndome en ti.

-No me iré de aquí sin ti –Habla con voz decidida Casper.

-Está bien, ¡vamos! –El fantasma traspasa la puerta y luego vuelve a entrar –No hay moros en la costa.

Los dos salen sigilosamente del cuarto y bajan por las escaleras.

-Ya casi estamos –Susurra Kaleycus a Casper intentando tranquilizarle.

El joven humano está muy nervioso y siente latir su corazón a mil por hora. No cree que pudiesen salir sin que sus tíos se percataran. Kaleycus y Casper llegan a la puerta principal y la abren unos centímetros. Luego inexplicablemente se cierra de golpe.

-¿Te vas sin despedirte saco de huesos? –Dicha pregunta retumba por toda la sala parando por segundos el corazón de Casper.

-¡Oh no! –Apenas susurra. Mira a su amigo justo a su lado, con el miedo reflejado en sus ojos. Era lo que se temía.

La figura de los tres fantasmas no tarda mucho más en hacer acto de presencia.

-¡Kaleycus! –Se acerca Tufo rápidamente- ¿Qué haces con este carnoso? –Fija los ojos sobre el humano, y se sorprende al ver que le enfrenta con la mirada.

De un momento a otro el miedo de Casper se había convertido en valor. Era como un milagro que de nuevo fuese humano, y estaba dispuesto a seguir así pasase lo que pasase.

-¿Acaso esto es alguna idea de…? –Látigo se queda pensativo- ¿¡CASPER!? –Grita mirando en todas direcciones esperando verle aparecer- ¡Sabanilla ven aquí ahora mismo! –Vuelve a gritar.

Casper y Kaleycus cruzan miradas.

-Tío Látigo… -Duda unos instantes- Yo soy Casper –Habla con decisión en la voz.

Se hace el silencio.

-¡¿QUÉ HAS DICHO?! –Grita Látigo fuera de sí.

-Para qué seguir escondiéndome. Tarde o temprano os enteraréis –Vuelve a hablar con la misma seguridad en la voz.

Látigo fulmina con la mirada a Kaleycus en busca de alguna explicación.

-Es cierto –Aparta la mirada.

-¿Pero cómo? –Esta vez habla Tufo.

-No importa cómo ni por qué. Lo que importa es que me voy y no podéis hacer nada para impedírmelo –Habla Casper con seguridad en la voz.

-¡Antes por encima de nosotros! –Exclaman los fantasmas al unísono.

-Creo que no me habéis entendido –Habla de nuevo Kaleycus.

Los tres fantasmas le miran sin entender.

-Casper ha poseído a un humano –Se explica

Se hace el silencio en la sala de nuevo. Casper mira a su amigo sin entender y éste le asiente lentamente con la cabeza. Como queriéndole decir que de momento era lo mejor.

-¿Es eso cierto? –Pregunta Látigo con toda la calma que puede, pero dejando entrever que si es mentira se arrepentirá.

-Cl-Claro –Responde con miedo a que no le crea- Quería salir fuera y pasar desapercibido ante todos. Por eso le pedí a Kaleycus que me trajera a alguien –Mira a su amigo como pidiéndole ayuda.

-Es verdad. A eso me refería yo –Responde con seguridad- Ahora íbamos a dar una vuelta.

-No os dijimos nada por si no os gustaba la idea –Habla Casper.

-Fue idea mía –Salta Kaleycus.

-Eso es –Dice Casper algo nervioso, mirando a su amigo, por cómo fuesen a reaccionar sus tíos.

-Pensé que era lo mejor para que se animara más, y no se la pasara más tiempo aquí encerrado –Kaleycus.

El fantasma y el humano miran cada vez más nerviosos al trío, que les observan en silencio. Con la cara con la que los miran, lo dicen todo. Ambos chicos ya se esperan lo peor.

-¿Por qué no lo dijiste antes? –Habla Látigo con voz normal, acercándose y pasando un brazo por los hombros del chico, rompiendo la tensión del momento- Llegué a pensar una tontería- Abre la puerta principal sin soltar al humano- Puedes salir cuantas veces quieras pero tienes que avisarnos ¿entendido?

Casper asiente con la cabeza.

-Ahora veos a divertir –Le suelta y el joven baja las escaleras con Kaleycus al lado.

Al pasar la verja ambos suspiran aliviados.

-Qué cerca ha estado –Casper

-Sí, menos mal que han picado.

-Jamás he tenido tanto miedo de que se enteraran de algún secreto mío ¡podías haberme avisado!

-Sí lo sabías hubieras estado sobre aviso, y a lo mejor no se lo hubieran creído –Avanzan en su camino.

-De momento estamos a salvo y digo "estamos" porque cuando se enteren a mí me matan y a ti… no sé lo que te harán –Suspira.

-Ahora tenemos que pensar algo para irnos definitivamente.

-Y lo antes posible –Corrobora Casper.

No tardan mucho en bajar al pueblo para dar una vuelta por los alrededores. Para Casper todo era nuevo y disfrutaba al máximo de cada segundo de libertad. Al fin de cuentas hacía más de cincuenta años que Casper no paseaba por esas calles. Kaleycus seguía a su lado solo que en modo invisible.

-Todo está muy cambiado –Apenas susurra.

-Es lógico pero… ¿es que no has salido nunca de Whipstaff? –Habla su amigo dudando de que así fuera.

-Claro que sí –Murmura y mira para otro lado al pasar unas personas- Es solo que no lo veía de la misma forma, y siempre iba volando.

-¡Soltadme! Ya os he dicho que no tengo dinero- Un poco más allá, Casper y Kaleycus ven cómo un grupo de jóvenes tienen rodeado a un chico.

-Tenemos que ayudarle –Susurra Casper, y se dirige a esa dirección sin esperar respuesta.

-¡No espera! –Kaleycus corre volando detrás de él, murmurando cosas por lo bajo.

-No queremos tu dinero –Dice uno de los tipos sonriendo- Solo tratamos de pasar un buen rato. Ya sabes, solo divertirnos –Sonríe.

El grupo de jóvenes estaban formando un círculo alrededor del chico, y entre todos le empujaban, con lo que iba de un lado a otro.

-¡Soltadle! –Grita Casper para hacerse oír.

El grupo se sorprende al ver a Casper, y se alejan del chico para acercarse al desconocido.

-¿Y tú quien eres? –Le preguntan.

De un momento a otro Casper se ve rodeado, y no puede evitar acordarse de sus tíos y las miles de veces en las que se metían con él.

-No creo que eso os importe –Los mira desafiándoles. Al igual que le pasaba con sus tíos, ya estaba más que harto que todos le utilizaran como si fuera un trapo.

-¿Tendrás un nombre al menos, no? – Le pregunta uno.

-Casper, Casper Mc… -Se interrumpe al ver unos cubos de basura rodando cuesta abajo, en su dirección. Se aparta dando un paso atrás, saliendo del círculo.

Los jóvenes le miran extrañado y para cuando reparan en lo que se les viene encima… ya es tarde. Los cinco chicos se ven en el suelo totalmente llenos de basura.

-¿Qué ha sido eso? –Pregunta uno de los chicos a los demás.

Los otros simplemente se encogen de hombros.

-¡Hey! ¿Dónde está el chico ese? –Todos miran a su alrededor pero no ven ni un alma.

-¿Fuiste tú? –Casper y Kaleycus se dirigían de nuevo a Whipstaff. Ya habían tenido suficiente y preferían regresar, no fuera que el trío se enfadara porque habían tardado, ya que viniendo de ellos no podían dar nada por sentado.

-Por muy extraño que parezca no tuve nada que ver –Habla Kaleycus a su lado, aún invisible.

-Entonces… ¿Qué explicación das a lo que ha pasado? –Kaleycus se vuelve visible ante la pregunta de su amigo.

Ambos se miran unos segundos. Piensan en lo mismo.

-¡El trío! –Exclaman alarmados y corren en dirección a la casa.

Momentos antes…

-Vaya sorpresa se van a llevar mis tíos cuando me vean llegar –Un joven fantasma pasa inadvertido por Friendship. Nada le llama la atención hasta que…

-¿Qué es aquello? –No muy lejos de donde él vuela observa a un grupo de humanos rodeando a otro.

Se acerca. Le llama la atención unos cubos de basura y automáticamente una sonrisa se dibuja en su cara.

En Whipstaff…

-Me alegra veros tan en forma –Sonríe.

-Y nosotros que hayas venido –Habla Látigo acercándose al fantasma.

-Viniste como caído del cielo –Se acerca Tufo.

-¿No habrás traído algo de comida, verdad? –Por último se acerca Gordi emocionado.

Todos se le quedan mirando.

-¿Qué? ¡Estoy hambriento! –Se defiende el fantasma.

-Tú siempre pensando en lo mismo ¿no? –Le reclama Tufo. Luego presta atención a su otro hermano.

-Tenemos cierto problema con Casper ¿sabes? –Látigo se le lleva aparte.

-Últimamente está muy raro –Tufo se coloca al otro lado de Susti.

-Él dice que ha poseído a un humano, pero eso a nosotros nos huele a gato encerrado ¿me entiendes? –Látigo le informa.

El joven fantasma asiente con la cabeza.

-Por eso necesitamos tu ayuda para averiguar –Habla Tufo.

-Entonces… ¿Contamos contigo? –Látigo.

-Por supuesto –Sentencia con decisión.

-¡Ahí vienen! ¡Ahí vienen! –Se acerca Gordi, que había estado mirando por la ventana vigilando –¡Ya vuelven Kaleycus y Casper! –Les avisa.

Al entrar Casper por la puerta y ver a Susti, de inmediato sabe que ha sido él quien arrojó los contenedores de basura calle abajo, solo por diversión. También sabe que si está ahí no es buena señal, pero prefiere parecer normal.

-¡Hola Susti! –Exclama intentando aparentar animado- ¿Qué haces por aquí?

-¿Casper? –Se acerca- ¡Vaya! Entonces es cierto lo que me contaban tus tíos –Da una vuelta alrededor del joven -¿Y cómo te dio por esto? –Se para frente a él.

-Simplemente quise un cambio y así puedo ir de acá para allá –Sonríe- ¿Y tú? ¿Qué haces aquí?

-Solo vine de visita, pero los tíos me invitaron a quedarme unos días.

-Oh, ¡qué bien! –Exclama fingiendo alegría. Perfectamente sabía que si Susti estaba allí, significaba que para algo bueno no sería. Presentía que algo malo estaba a punto de pasar, y posiblemente no podría hacer nada para evitarlo.

Continuará…

YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYYYYYYYYY

Espero y os haya gustado, tanto como a mi el escribirlo.

Y ya sabéis, comentarios, dudas, aclaraciones, las podéis dejar en un bonito review ^-^