Bueno, empiezo a creer que me he metido en un gran embrollo abriendo tantas historias …pero mi mente es así de loca, el problema es que mis dedos no escriben lo igual de rápido que imagino y es bastante difícil pues llevarle la corriente a todos los capítulos y dejarlos más o menos a tiempo. A todos que se han tomado el tiempo de dejarme reviews se los agradezco, pues conforme veo actividad me animo a escribir el siguiente cap, en fin..ya saben así es esto.

Gracias por pasarse a leer y espero lo disfruten.

Capítulo 3. Bombas burbuja y sales efervescentes

Un hombre alto, de talle delgado pero claramente de ancha musculatura y hombro se paseaba de aquí a allá como una serpiente cautelosa, su melena larga y plateada se movía ligeramente como un dosel al cual lo traspasa una brisa invernal mañanera. Sus ojos se pasearon por el sitio observando a derredor, pareciere buscar algún artilugio que lo estuviera analizando. No es que desconfiase del lugar en sí, pero no era de lo más agradable estar entre cuatro paredes casi obscuras, alumbradas a vela, carente de calor –a falta de una chimenea- y sobre todo conformando una habitación tan "modesta y minúscula"; ese era el peor despacho que había visto en toda su vida y no porque fuere desordenado o estuviera cubierto de polvo, todo lo contrario, era un sitio de lo más pulcro pero algo le confería un aire de celda improvisada o al menos eso le pareció.

-Aquí lo tienes- dijo de pronto un hombre abriendo la puerta sorpresivamente y dejando pasar un chico al costado de él. El muchacho se colocó de manera cansina frente a un pequeño estante al lado izquierdo lleno de botellitas y frascos-

-Gracias Severus-respondió el hombre al lado del escritorio del despacho, con fingida amabilidad e hizo una reverencia exagerada. Severus Snape alzó una ceja desconcertado por tanta "cortesía" se alzó la capa de los costados y girando sobre sus talones se fue dando un portazo tras de sí-

-Draco-dijo el hombre con parsimonia quitándose los guantes, uno a uno los dedos. Y después en su totalidad, parecía analizarlos con detenimiento-..ya estoy al tanto de tus bromitas-

Draco Malfoy apretó la mandíbula y permaneció en silencio, aguardando el justo momento de la represalia. Tamborileó los dedos en su palma nerviosamente y fingió mirar interesado una botellita de la "botica especial" de Severus Snape. El hombre que tenía al costado carraspeó la garganta, en un firme aliciente a que el silencio no le estaba agradando. No le gustaba que le ignoraran por completo.

-No se ha que te refieres..padre-soltó Draco después de comprender bien el gesto. Su instinto y conocimiento de aquel hombre le hacía prever hasta qué punto podría mostrar rebeldía. Y si traspasaba la línea, pagaría caro-

-¡Sabes a lo que me refiero!-farfulló Lucius al borde del cólera. Si algo le molestaba de su hijo, era que lo tomara por estúpido. Detuvo su mano en el borde del cuello de Draco, y encogió los dedos arrepintiéndose del arrebate. El muchacho abrió los ojos con pánico pero no movió ni un musculo de su sitio, siguió estacado en el suelo con los brazos alicaídos, recargado al estante incrustado en la pared-..Espero Draco que tomes tu responsabilidad en esto, sabes que no debieras estar llamando la atención de ningún modo. Tienes cosas más importantes en que centrarte-

-¡Ya lo sé! ¡ya lo sé! No dejas de repetírmelo-renegó y se metió las manos a los bolsillos, su rostro se volvió un pintoresco gesto de rabia-..sé que debo arreglar el maldito armario evanescente-

-Y ahora, por tus gracias...debes cumplir castigo…-Lucius Malfoy estudiaba los gestos de su hijo, a diferencia de él, Draco era un libro abierto. Sin control de emociones-..dime..Draco..

Draco volvió a mirarle sin sorpresa. Tragó saliva, ¡aquí venía¡ ¡El maldito sermón de la sangre sucia..y..la sangre pura bla bla bla! Lucius se sentó en el borde del pequeño escritorio y cruzó ambos brazos sobre su bastón sonrió con satisfacción sin dejar de mirar a Draco, quién le sostuvo la mirada a modo de desafío.

-¿Y lo has hecho?-soltó el hombre con malicia-

-¿El qué?-respondió el muchacho sin comprender la pregunta. Apretó la mandíbula-

-Arreglar el artefacto-alzó la barbilla con su habitual y altanero gesto de análisis-

-En eso ando..-murmuró Draco y sacó la mano de su bolsillo derecho para juguetear distraídamente con la botellita que llevaba por etiqueta Veritaserum con letra muy clara y cursiva –

-¡No me mientas!-sentenció y agudizó los gestos-

-No lo hago-volvió a mirar a su padre con los ojos entre cerrados, casi queriendo fulminarlo con la mirada. Si algo no soportaba es que lo calificara de mentiroso o fanfarrón-..Me faltan algunos detalles, pero como comprenderás, también tengo otros deberes .. cumplir el castigo de Snape por ejemplo-

-Ya, ya-Lucius meneó la mano como si espantara una mosca con asco-..Esa sangre sucia..¿Cómo es que se llama?-

-Granger..Hermione Granger-

Lucius levantó las cejas fingiendo sorpresa y sonrió ampliamente con perversidad.

-¿La íntima amiga de Harry Potter?-preguntó falseando apenas enterarse de que se trataba de ella, tenía bastante conocimiento de los allegados de Harry y sobre todo del encargo que Snape había hecho como castigo principal a su hijo: "cuidar a la sangre sucia"-

Un pinchazo de suspicacia atravesó el instinto del muchacho, aquella sonrisa de medio lado la conocía bastante bien, Lucius Malfoy tenía bastantes gestos reconocibles para cuando tramaba alguna fechoría y éste gesto en particular le decía a Draco que lo que su padre estuviera planeando, tenía absolutamente algo que ver con la "sangre sucia amiga de Harry Potter" inclusive su presencia en el castillo era más que evidente.

-La misma-murmuró Draco con reticencia, volvió a entornar sus ojos grises haciendo apelación a la legeremancia, pero al adentrarse en la mente de Lucius se topó con la imagen de una pared de hierro alta y fuerte. Para cuando volvió a la realidad se percató que su padre le miraba con molestia. Sabía que lo estaba analizando a conciencia-

-A veces olvido que ya no eres un crío-murmuró Lucius-..y no sé si fue un acierto o un error permitir que te instruyera Severus..a veces puede ser muy atinado y otras…-

-¿A qué te refieres? ¿Qué mis capacidades no alcanzarían para cumplir tus expectativas?-dijo Draco y apretó los puños con fuerza-

-Todo lo contrario Draco..es solo que a veces asir el poder entre manos inexpertas, que no logran saber a qué causa dirigirlo o cómo, podría ser un peligro inminente-

-¿Como un niño jugando con fuego?-Ahora sí que Draco estaba al borde del cólera, su padre dándole esos adjetivos calificativos no era más que para sacarle de quicio o quizá retarle-

-Algo así…pero confío que tú sí tengas claras tus metas y sepas..de antemano..a qué lado corresponderás con tus dones-amenazó Lucius mas que alagar sus caracteres-

-Las tengo-siseó con rabia, estaba empezando a perder la paciencia-

-Muy bien, eso espero-sentenció Lucius aun con su mismo gesto- Y espero también que sigas así, de lo contrario afrontaras las consecuencias ¿lo sabes? ¿Cierto?-

-¿A qué viniste realmente padre?-se hartó de tanta palabrería innecesaria. Era mera introducción a lo que realmente buscaba-

-Puede que tus actos nos vengan tan convenientes después de todo…las presas vulnerables le saben mejor al lobo. Si entiendes a lo que me refiero-Lucius Malfoy analizó las uñas de su mano izquierda a distancia como si tuvieran algo interesante que revelarle esa mañana-

-¡Explícate! –bufó harto-¡aun no respondes mi pregunta!-

Lucius sonrió.

-¿Es que acaso es muy difícil de entender?-preguntó irónicamente-¡tienes en tus manos la posibilidad de manipular a tu antojo a la sangre sucia amiga de Harry Potter!, puedes hacer con ella lo que te venga en gana, ¡aún mejor! ¡Sacarle toda la información que puedas!-

-¿Información?-Draco frunció el ceño-¿quieres que me haga amigo de ella?..no te comprendo, siempre has estado en desacuerdo que me codee con ese tipo de "personas" si es que se les puede llamar así-

-Draco ¡piensa por un momento! …¡si logramos saber qué decía la profecía que Potter robó del ministerio Tendremos puntos a favor con el señor tenebroso!, sobre todo con lo que se avecina. Es de tu conocimiento que después de la caída de la suma inquisidora, El señor tenebroso prepara un golpe institucional-siseó luego miró a los alrededores como si se hubiera percatado de que no estaban solos, aunque así era-

Draco ladeó la cabeza pensando en las palabras de su padre, quizá si cumplía con esto lo dejaran en paz. Ya tenía suficiente con eso del armario, ahora debía también buscar sonsacarle cosas a la "sangre sucia Granger" ¡por merlín! ¡Qué hastío!

-Como digas-murmuró con evidente molestia-¿es todo? ¿ya puedo retirarme?- cambió su peso de un pie al otro-

-No..-dijo Lucius con desgano, y cómo si aquello le pesase demasiado metió una de sus manos dentro del saco elegante y costoso que llevaba puesto. Sacó dos pequeñas botellitas, una color azul cielo y otra blanca como la nieve-..te lo envía tu madre..suvenirs de su viaje a Francia-rodó los ojos dándole importancia tan simplista-

-¿Qué es?-Draco enarcó una ceja, era un regalo bastante peculiar si era lo que estaba pensando-

-¡No lo sé!, ¡Salí a prisa de la mansión! ..solo le escuché decir a lo lejos que era algo para relajarse..pffff…que se yo muchacho ¡anda tómalas!-animó con apatía-

Draco tomó los frasquitos dubitativo ¿Por qué su madre se empeñaba a hacerle regalos extraños? Si bien sabia francés, y conocía los frascos. Solo que le dio bastante vergüenza reconocer ante su padre el hecho de que las etiquetas de los frascos marcados como pompe à bulle –del frasco azul marino- y sels de bain-del frasco blanco- era una alusión franca y certera de su afán por la asepsia. Y sobre todo, vanidad. Lucius Malfoy sonrió, le dio gracia el rostro de Draco. Él también sabía francés pero no se lo dio a conocer al chico.

-No descuides tus verdaderos intereses-sentenció antes de cerrar la puerta estrepitosamente-

Draco hizo caso omiso de las palabras de su padre y la salida urgida. Se quedó meditando que después de lo acontecido, tanto estrés y agobio merecía la pena de un buen baño caliente con su reciente obsequio. Salió de ahí, igual que su padre a grandes zancadas y con tres botellitas en el bolsillo.

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Ginny Weasley, Harrry Potter y Ron Weasley comprobaban que su hechizo Finite incantatem hubiere eliminado las trampas que la señora Pomfrey colocó en la puerta de la enfermería, una vez cerciorado los efectos pasaron uno a uno temiendo aún quedar achicharrados o convertidos en algún animal u objeto. Ya dentro se apresuraron dónde Hermione, quien ya los esperaba con una ancha sonrisa advirtiendo su presencia gracias a la gran cantidad de colonia que Ron se roció esa mañana. Hasta Harry se quejó de ello.

-¡Me alegra que estén aquí!-dijo Hermione muy animada se levantó de la cama con estrépito-

Ginny colocó su mano en la palma derecha de Hermione e hizo unos movimientos en ella: ¿Cómo sabes que todos estamos aquí?.. Ron frunció el ceño y miró con desconcierto a Harry quién sólo se encogió en hombros, él tampoco reparaba en ello.

-¡Sé que están los chicos aquí por la loción inconfundible de Ron!-dijo Hermione en respuesta a Ginny y ambas rieron a carcajadas-

Ron se encogió un poco y adquirió un color carmesí semejante a la bandera de Gryffindor, Harry también río al unísono de las chicas. Después Harry y Ron abrazaron a su amiga convaleciente con fuerza, como si se fuera a ir muy lejos. Hermione frunció la nariz por el fuerte olor.

-¡Lo sé! ¡Lo sé! ¡me he excedido! ¡no hace falta señalar lo evidente!-dijo Ron con vergüenza y a la vez molesto-

-Debieron ver la cara de Dean y Seamus cuando entraron a la habitación, casi se desmallan-dijo Harry entre risas- tu colonia podría ser un buen repelente de Pixies-palmeó el hombro de Ron quién le devolvió una sonrisa irónica y una mueca de evidente disgusto. Ginny volvió a carcajearse sonoramente mientras que Hermione sonreía nada más imaginando la escena-

-Me da gusto que estén aquí-dijo Hermione sin dejar de sonreír- ¿saben? Este lugar puede llegar a ser muy aburrido y solitario..casi tétrico-

Ginny volvió a hacer movimientos con su mano en la de Hermione. Ya estaba volviéndose más diestra con eso del lenguaje a señas, aunque todavía formulaba en ocasiones palabras que parecían inconexas: "mapa del merodeador" "maqueta" "salir" "enfermería"..

-¡Oh es un buen detalle de tu parte! Me parece muy buena idea-dijo Hermione-

-¿Qué le has dicho?-interrogó Ron aun molesto por el comentario de su colonia y con una creciente irritación por la "comunicación" entre su hermana y amiga que los excluía totalmente-

-He sugerido a Hermione hacer una maqueta del castillo, así ella puede estudiárselo y memorizar con más vivencia los recovecos. Podrá salir por si misma de aquí si lo desea y no estamos cerca…o si el idiota Slytherin no está-Ginny hizo un mohín al recordar a Draco-

-Me parece buena la idea Ginny, muy ingenioso-alabó Harry casi con los ojos brillantes. Ginny le devolvió la sonrisa con satisfacción y un tinte de embeleso-

Ambos muchachos se miraron a los ojos con un sentimiento creciente y palpitante al ritmo de su corazón desbocado. Ron carraspeó la garganta para aminorar el aire meloso en que se estaban envolviendo todos. Frunció las cejas pelirrojas con frustración.

-¡Sí! ¡sí! ¡ya! Hay que hacerlo-aplaudió Ron en busca de sacar el aire de enamorados empedernidos que les estaba cubriendo sin querer. No es que le disgustara del todo la forma en que Harry y Ginny se miraban, pero era su hermana ¡joder! Su pequeñita hermana-

Los tres se pusieron manos a la obra, sacaron sus varitas e hicieron lo debido con ayuda del mapa merodeador. Ginny ponía al tanto a Hermione conforme iban avanzando y ella también les daba sugerencias para realizarlo. Repasaron los puntos más importantes como las aulas de clase, la biblioteca, los pasillos, las escaleras y sobre todo los baños de prefectos. Hermione se sintió que estaba de nuevo en confianza, tan solo de imaginar la escena, las constantes quejas de Ron, las miradas entre Harry y Ginny. Era como regresar un poco a la normalidad, sobre todo dejar atrás esa soledad que estaba ciñéndosele en el cuerpo a pesar de que solo llevaba tres días –contando este- con su problema. Luego recordó que "valentino" no hizo acto de aparición temprano como había acostumbrado los días anteriores, eso era raro. Quizá algo le detuvo.

Una vez que los chicos comprobaron la efectividad de la maqueta y estuvieron satisfechos con las formas, Ginny se encargó de darle conocimiento a Hermione de los detalles. Repasaron de nuevo todo, por varias horas hasta que llegó el medio día. Ginny dijo a su amiga que debían marcharse, pronto servirían la comida y aparte ese domingo por la tarde era el único espacio que les dejaron disponible a los Gryffindors para el entrenamiento y uso del campo de quiddicht. Con pesar, todos se despidieron.

-Espera Ginny-dijo Hermione con melancolía alargando el brazo en busca de su amiga, ésta se acercó y le tomó la mano-..¿cuándo vendrá él?-trató de formular la pregunta lo más coherente posible-

Ginny enarcó una ceja y después lanzó una mirada de suspicacia a Ron y Harry que de igual le regresaron el gesto con la misma preocupación ¿Por qué Hermione preguntaba por Draco? Bueno, ella no sabía que se trataba de él precisamente pero, ¿Qué pasaba ahí? ¡su alerta resonó como una campanada de advertencia! Ginny respondió "El vendrá más tarde". Hermione solo asintió y para sus amigos no pasó desapercibido la tristeza que empañaba sus facciones lánguidamente.

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Hermione volvió a sentir el silencio sepulcral escalarle hasta los huesos. Ya habían pasado horas desde que sus amigos se marcharon, y si bien hizo las cuentas ya deberían pasar de las cinco de la tarde. Palpó la mesita al costado de su cama para buscar el vaso de agua que se le concedió con las comidas, sin querer trastabilló y la charola con los platos cayó al suelo. No pudo evitar echarse a llorar. Realmente la situación estaba a punto de sobre pasar a su ímpetu y fortaleza. Trató de calmarse a sí misma recordando los buenos momentos y repitiéndose una y otra vez, casi como una mantra que todo volvería a ser normal ..Como antes.

Recordó la maqueta, que voluntariosamente sus amigos hicieron. Sonrió sobre manera al rememorar y aspiró con fuerza. Aún se podía sentir la colonia de Ron en sus ropas, y por un momento sintió que aquello no estaba bien ¿llegaría a incomodarle a valentino que ella trajera encima un perfume de hombre? Sacudió la cabeza tratando de liberarse de ese pensamiento, como si estuviera engañándolo por ¿haber abrazado a su amigo e impregnarse con su loción? ¡Por merlín! Se estaba volviendo loca. Rosó las yemas de los dedos por los pasillos del castillo, contó con los dedos semejando sus pasos y luego llegó a lo que serían las puertas de los baños de prefectos. Memorizó todo, hizo sus cálculos y sonrió. Haría su primer intento de salir de ahí, envalentonándose a tomar sola un baño.

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Draco Malfoy tenía los brazos extendidos en la orilla de la gran tina del baño de prefectos-casi semejante a una piscina-. Desnudo por completo estaba sumergido hasta el pecho, con una toalla húmeda y cálida en el rostro, la cabeza echada hacia atrás, el cuerpo laxo sin fuerza y fluidez. El sopor que lo embragaba era demasiado, casi quedándose dormido. Después de todo, se lo merecía, según él, esa semana fue de lo peorcito que le pudo pasar. Y por si fuera poco, fue tanto su apuro en tomar el baño que olvidó cerrar la puerta correctamente con un hechizo, solo quería la paz y tranquilidad. Al estar tan relajado, no fue capaz de notar cómo el pomo de la puerta se giraba con vacilación.

La puerta se abrió despacio y no emitió su singular rugido puesto que los vapores aminoraban los sonidos. Unos pequeños pies caminaban tanteando el suelo, y no fue hasta que una sandalia muy de muggles cayó en un pequeño charco cerca de la tina, es que Draco dio un respingo semejante al dado cuándo se va quedando relajado y dormido, y se tiene la sensación de caerse por un abismo. El muchacho ladeó la cabeza, creyendo aún que el sonido fue producto de sus ensoñaciones pero un segundo ¡plac! Le confirmó que no. Se quitó la toalla de los ojos con rapidez excesiva y casi se le salen los ojos de sus orbitas cuando observó con detenimiento la figura que estaba a unos metros de la puerta. Draco titubeó en salir de la tina, creyendo que los ruidos del agua darían la revelación de su presencia, luego frunció el ceño. ¿Qué hacía ella ahí? ¿y sobre todo que hacia el agazapándose e intentando no hacer ruidos? Ella no podía percatarse de él. A final de cuentas, ¿no? Luego echó el cuerpo atrás como si él quisiera fusionarse con el borde de la tina.

Hermione Granger llevó sus cosas de baño, iba vestida con su bata común y corriente, tan de ella, tan de muggle. Igual sus sandalias, el jabón, la toalla pequeña para el cabello y su pulcro cambio de ropa. Trastabilló buscando las bancas que se suponen están a unos cuantos pasos de la tina grande del baño. Cuando las yemas de sus dedos tuvieron un atisbo de ello, sonrió para sí y colocó todo en orden e hilera para poder encontrarlos con facilidad. Anudó su cabello alborotado en una coleta alta y después se desamarró la bata lentamente. Siseó una maldición porque perdió una sandalia quien sabe dónde y ahora tendría que hacer una búsqueda exhaustiva de ella ¡que lata! Se giró en si misma con dificultad y con los dedos de los pies tanteaba el suelo buscando la dichosa sandalia.

Draco Malfoy salió apresuradamente de la tina y se enrolló una toalla por la cintura, aun creyendo que su presencia podría ser advertida, caminaba a paso lento, cuando ella se giró quedándole de frente a solo medio metro, se detuvo como si le hubieran petrificado, luego ladeó el rostro haciendo la comprobación de nuevo que ella no se percataba de su presencia ¡vaya Draco que atinado! ¡ella no puede ver ni oír, joder! Luego la oyó tararear una cancioncilla infantil, quizá la reconocía por ahí, de algún cuento que su nana le leyó de niño. El muchacho se enderezó y siguió su camino, pero volvió a quedarse estático cuando la chica dejó caer por completo su bata al suelo. Él intentó tragar saliva sin conseguirlo, ¡por merlín! No era la primera vez que veía desnuda a una chica pero si la primera vez a una "sangre sucia". Draco había pensado, gracias a todos los adjetivos negativos que su padre daba a los de esa "estirpe" que ellos no eran "normales" como él, que quizá tendrían escondido bajo las ropas algunas escamas, cicatrices o cosas asquerosas…pero no hubo más que ese momento para comprobar que era una chica, una chica muy atractiva.

No estaba por completo desnuda, de hecho tenía la manía de quitarse la ropa interior durante la inmersión, es quizá una costumbre que le quedó de niña. Algo raro, pero al final le reconfortaba. Quien diría que tendría espectadores alguna vez, y como si en realidad hubiera sabido, en esa ocasión llevaba un conjunto de encajes y dobles bastante llamativo. Le gustaba la lencería fina muggle, jamás la mágica esa si era cosas rara. Draco tenía la boca en estado kilométrico, no podía ni parpadear; ella tenía bastante cadera, de verdad el uniforme escolar no hacia ajuste adecuado en ello ¿Cuándo podría ver en una falda muy circular una conformación de esa manera? Luego su vientre plano y adornado con una línea perfecta en el centro, quizá podía conferir a aquellos rasgos a las largas caminatas que la muchacha gustaba de hacer por las tardes en los bordes del lago. Después le llamó la atención sus hombros rígidos pero delgados, que hacían perfecta curvatura con la clavícula, el cuello fino y no mucho más abajo sus pechos. Ni grandes, ni pequeños, totalmente en su sitio y con su característica gota de rocío en el centro.

Draco volvió a intentar tragar saliva cuando la vio levantar los brazos y arrollarse el cabello en un moño, por dios, las formas en que se movía su cuerpo ¡tenía que marcharse de ahí! Y justo cuando planeaba hacerlo, miró como el pie pequeño de ella se enredó en una artefacto extraño igual al que traía colocado en el otro pie ¿Qué mierda era eso?, jamás los había visto. Hermione se tambaleó y muy cerca estaban los lavabos, que si se hubiera ido de lado su cien derecha se quedaría molida y con un hematoma enorme pero haciendo uso de sus rápidas habilidades de buscador la atrapó entre sus brazos. Hermione abrió los ojos sobre manera al percibir los brazos de "alguien" rodearle y no pudo evitar sonrojarse totalmente ¡no estaba sola! ¡y semi desnuda! ¿y desde que tanto tiempo?

Hizo ademan y fuerza para zafarse, él no se lo permitió la atrajo más a su cuerpo y si seguía moviéndose así caerían juntos a la tina. Haciendo uso del hilo de razón que quedaba revoloteando en su cerebro, atinó en colocar su dedo pulgar en su palma e hizo un circuló con él. Hermione se relajó, conocía ese gesto.

-¿Valentino?-murmuró ella-

Draco movió de nuevo sus dedos en la palma de ella. "Sí soy yo".

-¿Qu-qué haces aquí?-preguntó estúpidamente. Rodó los ojos con impaciencia, ¿solo reparaba en cavilaciones estúpidas? él la miró a los ojos, tan cálidos pero carentes de esa luz. Sonrío con satisfacción al verla sonrojarse-

"Bañarme" le dijo con sus dedos, ella sonrió como si acabase de comprender algo y enarcó una ceja.

-Así que eres prefecto. Si no lo fueras, la tina te hubiera expulsado en catapulta-

Draco se tensó, no tenía planeado revelar su identidad. Dejó de abrazarla lentamente y dio dos pasos atrás, la sonrisa de Hermione se borró, se abrazó a si misma recordando dónde estaba, con quién y cómo. El levantó la bata del suelo y la cubrió, en son protector más a él que ella. Estar bajo el hipnotismo de su cuerpo no era algo que le estuviera agradando. Luchaba con varios sentimientos a la vez. Ella murmuró un gracias apenas audible. Él dudo por un momento, pero tomó su mano y le dijo que se marcharía y preguntó "sí estaría bien sola ahí".

Hermione analizó la pregunta, si fue un gran atrevimiento el suyo de adentrarse entre los pasillos del colegio sola, una tarde de domingo que estarían semi vacíos y luego interrumpir el baño de alguien más. Sintió tristeza por el hecho de volver a admitirse vulnerable, había estado a punto de caer y quizá hubiera sido algo grave si no es porque él estaba ahí..Draco le soltó la mano lentamente e iba a irse pero ella enredó su dedo meñique en el del muchacho. El chico frunció el ceño ante ese gesto, aquello se estaba volviendo demasiado íntimo. Estaba empezado a incomodarse, aunque bueno, se suponía debía hacerse su confidente ¿no? ¡Maldición! ¿Por qué le pasaban esas cosas a él?

-Quédate-murmuró ella apenas audible, el le miró a los ojos y estaban empezando a aguarse-..por..por favor..-

Ella no pudo evitar sentir vergüenza. Por el hecho de pedirle a un chico quedarse con ella en la tina, a medio vestir, ¿Qué pensaría valentino de ella? ¿Qué era una ofrecida cualquiera? Pero realmente ese no era el incentivo de su petición, no quería quedarse sola y correr más riesgos. Inconscientemente, más como una necesidad de compañía que como cualesquier otra cosa, y luego estaba el sentimiento eufórico de haber podido averiguar algo más de él. Era prefecto, por lo que debía estar en sus clases y curso de año. Era de su edad. Y la arrobó una necesidad enorme de saber más..y.. más de él. ¿Qué era lo que le confería ese aire de misterio al muchacho? ¿Por qué se interesaba ella en él?

Draco sopesó la oportunidad de sonsacarle información sobre Potter. Pero era demasiado atrevido el asunto. Quizá les descubrían ahí, el castigo estaría inminente y no precisamente uno agradable quizá hasta la expulsión. Sin embargo, la espinita de la curiosidad le pinchó cuando ella se abrazó a si misma rodeándola un aire de sensualidad inocente que quien sabe por qué demonios lo cautivo. ¿Qué carajos? De todos modos solo había una vida, y la suya quizá sería muy corta si seguía por el camino donde andaba. Él le respondió que "sí".. "sí se quedaría"

-No mires-dijo ella sonriéndole desde el borde de la tina y se giró lentamente, para cuando Draco dejó de rodar los ojos con impaciencia a la petición, ella le dio una perfecta visión de su parte trasera-

-..Demonios-murmuró Draco y desvió la vista al vitral de la sirena en movimiento-

Cuando hubo escuchado el splash del agua, volvió la vista a la tina comprobando que ella se metió hasta la clavícula. Aún le daba la espalda ¿y? ¿Qué se supondría que haría? ¡Mirarla bañarse? ¡Joder! Eso estaba impacientándolo. Draco suspiró con pesadez y se pasó las manos por la cara con exasperación, intentando aliviar esa sensación recurrente en su cuerpo, como un vapor que se escondía en la piel y salía por los oídos "es el vapor del ambiente" se dijo, no pasa nada ¡tranquilo!

-¿No seguirás con tu baño?-le oyó preguntar con timidez-

¿Es que acaso fingía inocencia? O ¿realmente era diestra en eso de poner nerviosos a los hombres?…porque él ya lo estaba hasta el tuétano. Draco volvió a dudar, era arriesgar demasiado. Pero también la perfecta oportunidad para obtener información y se maldijo internamente al olvidar la tercera botellita en su baúl, esa que sacó a hurtadillas del despacho de Snape..veritaserum. Haciendo apelación a su integridad, prometiéndose no propasar las líneas requeridas. Se sumergió hasta el pecho nuevamente. No sin antes asírsele un leve sonrojo en las mejillas, y es que estar desnudo frente a ella, no era precisamente uno de sus planes más ávidos. Pero bueno, pensándolo bien, ella no podía verle. Se relajó.

Hermione supo que no estaba sola en la bañera en el momento en que una pequeña ola de agua jabonosa le rosó el mentón. No evitó sonrojarse. Esa situación era lo bastante sugerente para la vista de algunos inclusive la propia y rompía con un millón de reglas de la escuela ¿pero qué demonios estaba pasándole? No era propio de si aquellos instintos ni insinuaciones.

-..Así que eres prefecto..-volvió a decir con suspicacia y una sonrisa ladina tratando de dejar atrás la zozobra-¿Cuándo podré saber tu nombre?-

Draco se tensó, ¡maldición! Eso no fue buena idea, de pronto creyó que era él a quién sonsacarían información..¿y cómo diablos respondería? Estaban a más de un metro de separación y el colocarse a su lado no le venía en gracia. Pero lo hizo. Ella pereció relajarse al sentir la mano de Draco tomando la suya y respondiendo "sí, lo soy" ella le sonrió y tomo su mano, acariciando esta vez la palma de él. Draco observó el movimiento circular de los dedos de Hermione y cerró los ojos, era un movimiento muy cercano a una caricia y le estaba agradando. La chica soltó una risilla nerviosa, él abrió los ojos con el ceño fruncido y analizándola.

-Tienes cayos en las manos, cómo Harry..-

¿Qué diablos? ¿Por qué lo comparaba con ese bobalicón? Hizo un mohín con disgusto y apretó los dientes, ese no era un apelativo nada halagador. Ella volvió a reír, adivinó que el comentario no fue de su agrado pues él retiró la mano con brusquedad.

-Bueno..Harry las tiene por blandir fuerte la escoba..-susurró con seriedad-..Entonces, eso quiere decir..que ..¿Juegas Quidditch? ¿Cierto?-

Draco abrió los ojos con sorpresa acariciando inconscientemente los cayos que ella mencionaba. Esa ¡Granger tan suspicaz y analítica! ¡joder!

-Si juego Quidditch-dijo en voz alta olvidando que ella no podía oírle. Rodó los ojos al recordarlo y tomó la mano de la chica. Respondió sinceramente-

-Vaya, iré a ver alguno de tus partidos-dijo animada, luego sus gestos se ensombrecieron-..bueno, si logro recuperar la vista-murmuró casi para sí, su mirada se volvió gris y brillante por las lágrimas-

Otra vez ese sentido de culpa. Nunca había tenido conciencia de lo que eran esos sentimientos, sentir remordimientos, pesares o angustias hacia alguien. No era una característica suya pero desde el día del paseo sobre la nieve, esa chica le estaba obligando a sentir cosas. Draco observó que el agua se volvía cristalina poco a poco, entonces caminó a la orilla de la tina dónde aguardaban las botellitas que le obsequio su madre. Vertió un poco de ambas y agradeció que estas hicieren el agua espumosa y vibrante como un jacuzzi. Agradeció también a su madre por ello. El que el agua clareara dejaría en vertiente sus atributos y los de ella ¡no! ¡no! ¡no! ¡por merlín! Eso era más de lo que podría soportar. Volvió a colocarse a su lado.

-¡Bombas burbuja! ¡wow! ¡me encantan! ..gracias-dijo ella saliendo de su ensimismamiento-

Draco asintió y cruzó los brazos con autosuficiencia. Sus labios se curvaron apretados y luego abrió los ojos de par en par al notar que ella tanteaba al borde de la tina, buscando la banca cercana. Luego sus dedos delgados dieron con lo que buscaba, el jabón. ¡mierda! ¿Qué no tenía ni un atisbo de razón? Ella que se jactaba de ser tan inteligente ¿no supondría que aquello era demasiado para la psique de un chico?

-¿No te molesta si..?-mostró el jabón haciendo alusión a que continuaría el ritmo normal del baño-

"No" respondió con su habitual movimiento en la palma. Él apretó los ojos y se sumergió por completo en el agua tratando de aminorar las reacciones de su cuerpo, no es precisamente que fuere de hielo y ella venía con sus "caderas" "pechos" y "jabón" ¡mierda! ¡mierda! ¡mierda! Eso era algo tan inverosímil ¡piensa en algo feo! ¡piensa en algo feo! Se repitió como una mantra hasta que escuchó un sonido gutural entre las aguas, sacó la cabeza y notó que ella le llamaba.

-¿Sigues ahí? ..¿hola?—repetía una y otra vez casi al borde del pánico-

Él tomó su mano, ella se relajó y por instinto se echó sobre Draco, lo rodeó en un abrazo posesivo. Hermione se creyó sola e indefensa de nuevo.

-Creí que te habías machado-murmuró ella apretándolo contra sí. Él suspiró buscando entereza, luego la apartó pesadamente-

La miró y quedó como hechizado por ella. Sus ojos avellana con ese linde inocente, tan puro, tan casto. Las mejillas sonrojadas resaltando las pequeñas pecas que se postraban en ellas, sus labios entre abiertos respirando lentamente, sus delgadas y cálidas manos contra su pecho desnudo. Las caricias de sus dedos. Cerró los ojos, y sintió un vértigo desconocido, un candor recurrente por su cuerpo y nacerle desde ese punto palpitante allá abajo. Ya lo conocía bien, estaba cachondo pero había algo más que no daba por reconocer, era esa incesable necesidad de sentirla cerca, de abrazarla, protegerla ¿desde cuándo la sangre sucia llamaba de esa manera su atención? Cuando abrió los ojos no pudo evitar inclinarse sobre sus labios y rosarlos con los suyos. Se sintió tan bien, demasiado bien. Esa piel suave, delicada y sumisa. Ella sólo se dejaba hacer. Hermione también se declaró en un estado hipnótico, sin saber cómo dejó que su consiente abandonara su cuerpo, dándole paso a sus sentimientos, permitiéndoles fluir como un torrente de agua desbocada. Draco la besó, primero en un movimiento efímero, tan pausado y cuidadoso cómo si sus labios fueran a deshacerse, cuando se sintió correspondido, profundizó el beso convirtiéndolo en algo posesivo.

Las mejillas de Hermione ardían, como su estuviera consumiéndose por fuego lento. Un vértigo se le acomodó en el estómago y si no fuera por el agua en que estaba se iría de bruces pues sus piernas perdieron fuerza y fluidez. Draco la atrajo más, haciéndola percatarse en plenitud de lo que ella misma provocaba en él ¡por merlín y todos los magos! Eso era mucho más de lo que Hermione tenía conciencia en una relación hombre-mujer. Él abandonó sus labios con pesar y proporcionó un reguero de besos desde la barbilla hasta su cuello. Hermione gimió levemente y trató de imitarle, besó su hombro ancho y níveo despacio y lanzó una sonrisilla nerviosa.

-Me sabes a jabón-jadeó ella-

Y cómo si aquello hubiese hecho traer a la realidad, Draco paró en seco y haciendo uso de todas sus fuerzas se apartó lentamente. Hizo un gesto con desgano, no porque le hubiera molestado la situación si no porque se salió de control. Se suponía que debía cuidarla, ese era su encargo principal, no aprovecharse de ello. Y por primera vez, se sintió como un verdadero patán. ¿De cuándo acá la moral se le venía como grillete al cuello? Se tomó las sienes como si dolieran. Hermione abrió los labios una y otra vez sin saber que decir, colorada hasta los huesos, y aun mareada por la situación. Draco la miró, y sintió lástima por ella y un deje de desprecio por sí mismo. ¿Cómo podría hacer eso? ¡Era una bajeza hasta para él! Sin embargo ¿Cómo es que se lo permitió en primer lugar? ¡Él sentía una repulsión por ella! ¡Si! ¡Así era! O ¿no? Draco chasqueó la lengua con disgusto. Ella estiró el brazo sondeando el agua, claramente buscándolo.

-¿Valentino? ¿si-sigues ahí? ..yo..yo..en verdad..lo siento-murmuró-

¿Lo lamentaba? ¿Lamentaba haberlo besado? ¿toda la situación? Su orgullo no pudo quedar mas herido. Sin darse cuenta, ellá llegó hasta el otro extremo donde estaba el, buscó su rostro tanteando y le tomó la mejilla.

-N-no fue mi..mi intención incomodarte…yo lo..siento..no suelo ser así, créeme-murmuró Hermione muerta de vergüenza-

Draco sonrió con amargura, ella de nuevo se disculpaba por algo que no tuvo culpa, era él y solo el quién tenía cuentas que saldar. Sin pensarlo, llevó su dedo pulgar a los labios hinchados y rojos de la chica y los acarició con premura. Hizo ademan de besarlos una vez, pero se quedó meditando a medio camino logrando solo colocar su frente a la de ella ¡no! ¡no! ¡no! Eso no podía ser, ella comprendió el gesto como en son de disculpa. O arrepentimiento. Draco se apresuró a salir de ahí. Hermione se percató de que se quedaba sola por el vaivén del agua y las bombas burbujas.

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La chica siguió con la mirada a un muchacho que entró por la puerta hecho un demonio y observó con detenimiento cómo las cosas salían volando de un lado a otro limpiando su paso. Más bien él que se colocaba frente a las cosas de la sala común para poder patearlas y desquitar su rabia. No era la primera vez que lo veía regresar así, embebido en una toalla de baño, al borde del cólera y desaliñado pero sí bastante irregular después de meses de suma calma. Algo no andaba bien, bueno eso era más que evidente si ya era conocido de todos que esa mañana estuvo aparcado el coche de Lucius Malfoy en las caballerizas del castillo. Pansy Parkinson se desperezó, y caminó rumbo al muchacho que daba tumbos y lo alcanzó bajo el dintel de la puerta que conecta a los dormitorios de los chicos.

-¿Te pasa algo Draco?-preguntó con algo de sorna, para eludir su verdadera preocupación-

-¿Y a ti que te importa?-la miró de arriba abajo con desprecio. Luego frunció el ceño, si algo era raro es ver a Pansy sola-¿Dónde está el idiota que ahora es tu noviecillo?-asestó altivamente-

-Por ahí-meneó la mano desinteresadamente. Alzó las cejas e hizo un "oh" con los labios-¿no te lo has topado en los baños? Dijo iría a refrescarse. ..O no sé..tal vez escuché mal..y dijo enfermería-soltó una risilla malévola y se retiró no sin antes desafiarle con la mirada-

Draco entre cerró los ojos, ese idiota de Zabini…tramaba algo. Iba a echarse a andar rumbo a los baños de prefectos al recordar que Blaise no lo hallaría solo, luego miró sus ropas y no era bueno salir a medio vestir. Acudió rápidamente a vestirse.

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Hermione caminaba por los pasillos lentamente, bajo el brazo izquierdo llevaba sus cosas de baño y en la otra mano blandía la barita como si ello fuere a darle más seguridad, porque a final de cuentas no podía hacer mucho con ella. Se secó las lágrimas con el dorso de la mano, y luego dejo de caminar. Sollozó una última vez y luego se irguió asustada. Sintió un escalofrió recorrerle el cuerpo cuando un soplo de aire le rosó la mejilla, y escuchó muy claramente alguien respirarle por sobre el hombro. El pasillo estaba apenas iluminado por las antorchas que se contoneaban con el aire colado de las rendijas en la ventana, giró el rostro por instinto al sonido del viento ahogado en un rincón.

Algo la tomó por los hombros y la hizo girar brusco, ella lanzó un grito de dolor por la rudeza del acto. Después esa misma fuerza la envió contra la pared y ahí fue que el pánico se apoderó de Hermione. Soltó el llanto a pecho abierto.

-¿Qu-quien está ahí? ¡que quieres?-gritó-

Sintió un tirón de su falta que la hizo caer al suelo, después un tiron similar la levanto del mismo.

-¡Basta! ¡me haces daño!-

Una carcajada sonó en eco sobre las paredes del pasillo, evidentemente ella ni se inmutó. Otra vez su cuerpo fue arrojado contra la pared y Hermione gritó con desesperación nuevamente. Una sombra, no muy lejos de ella, denotaba una varita al aire. La figura fue saliendo de entre la sombras, hasta mostrarse a unos pasos de ella. Una mano delgada, de tez obscura se tomó los cabellos de la chica y la levanto a medias.

-Maldita sangre sucia, ya conocerás tu suerte- La arrastró unos cuantos pasos-

Hermione lloraba desesperadamente al mismo tiempo que suplicaba por ser liberada.

-¡Hey! ¡Tú! ¡Imbécil!-el grito vino del fondo del pasillo-

El joven que arrastraba a Hermione giró el dorso, soltó sin gentileza a la chica que se abrazó a sí misma y se hizo ovillo contra la pared.

-¿Nott?-murmuró-

-Déjala tranquila Zabinni-amenazó más que pedir con cortesía-

-¿Y si no? ¿qué?-levantó la varita a la altura de su barbilla con posición similar al esgrima-

-Te atendrás a las consecuencias, y sabes ..que soy mejor en duelo que tu-asestó el ego del muchacho-

-Pfff..estupideces…solo dices estupideces Nott-respondió con sorna Blaise-

-Te lo advierto Zabinni, mejor vete por dónde llegaste..no me importará que seas de Slytherin-

-Expelliarmus-atajó Blaise. El encantamiento rebotó en una armadura-

-Desmaius-Nott atinó justo en el pecho de Zabinni y este salió aturdido y disparado un par de metros-

El muchacho se levantó pesadamente del suelo y sacudió la cabeza, un chirrido le aturdía el oído izquierdo.

-Esto no se quedará así, se enterara el Profesor Snape-amenazó antes de marcharse apresurado. Antes de dar la vuelta en la esquina del pasillo, lanzó una mirada de cólera a Nott-

Theodore Nott se quedó un instante esperando ver de nuevo a Blaise, pero éste no regresó. Corrió dónde Hermione e intentó levantarla pero ella le alejó con manotazos y patadas aun asustada por los ataques de Zabinni. El chico suspiró un poco y pensó en tomarle la mano, pero ella forcejeó para liberarse. Apenas y pudo formular la palabra "amigo" en la palma de Hermione cuando ella alejo la mano, titubeante.

-¿Val-valentino?-dijo tímidamente, pensando que solo él y Ginny se comunicaban con ella de ese modo. Y esa mano obviamente no era de una chica-

Theodore frunció el ceño ¿Quién diablos era Valentino?. Volvió a colocar sus dedos en la palma de ella, dando a conocer su presencia. Hermione asintió y sonrió enormemente. Se tranquilizó un poco, suspiró y reconoció el perfume. Y sin poder evitarlo se hecho sobre Nott en un abrazo poseso, casi se van al suelo ambos pues él estaba acuclillado frente a ella, y Hermione quedo de rodillas. Ella se sintió a salvo de pronto, y nuevamente se echó a llorar.

-¡Gracias Nott, Gracias!..no se qué ha pasado, alguien o algo..-volvió a sollozar-

"Zabinni" le dijo sobre la palma.

-¿Blaise? ¿Blaise Zabinni? ¿de Slytherin?-se sorprendió. Hermione dejó de abrazarlo. Él la ayudo a incorporarse-

"Qué haces fuera de la enfermería" le dijo.

-He…he querido tomar un baño-murmuró con pena, se sonrojó al recordarlo. Luego hiso un gesto como si recordada algo importante-..espera..¿como sabes lenguaje a señas?-

Theodore le explico cómo y porque lo sabía, también se disculpó por no poder ir a verla a la enfermería.

-No te preocupes, he tenido buenos cuidados-dijo en tono bajo con un tinte de tristeza, se acordó de él. Valentino-

"¿Quién es valentino?" preguntó como si adivinara sus pensamientos.

-Un chico que ayuda a Ginny Weasley a cuidarme-no evitó sonrojarse y sonreír con embeleso-

Nott alzó las cejas y sonrió con complicidad, conocía bien esas expresiones y luego lamentó la situación de la chica, era evidente que no conocía ni un pelo de su cuidador. Ya tendría una larga charla con Draco Malfoy después..No quiso ahondar más en ese tema, seguro Draco le explicaría durante las clases de lenguaje a señas quién era el susodicho que ayudaba a los cuidados de Hermione.

"Te llevaré a la enfermería" le dijo Nott moviendo grácilmente sus dedos sobre la palma de Hermione.

-Gr-gracias, no es necesario-le sonrió-

"Insisto" repitió del mismo modo.

-Está bien-murmuró y después volvió a abrazarlo con mucha fuerza le daba gusto tener a alguien conocido cerca-

-¿Qué sucede aquí?-una voz altanera retumbó en el pasillo-

Theodore entornó los ojos para tratar de ver la sombra que atravesaba rumbo a las escaleras al fondo del pasillo y cuando salió de las penumbras lo reconoció de inmediato.

-¡No lo sé! Explícame tú Draco-respondió Nott con evidente molestia-

Malfoy frunció el ceño y se cruzó de brazos, una repentina oleada de rabia le subió hasta el color, ver a Theodore abrazando a Hermione en medio de la obscuridad no le cayó en ninguna gracia. Todo lo contrario, estaba sintiendo eso que alguna vez describió Pansy sentir cuando lo observaba platicar con otras chicas ¿Cómo le llamo? A sí ¡celos! Hermione se quedó quieta, percibió la tensión de Theodore, e imaginó a Zabinni de regreso.

-¿Qué tengo que explicarte yo?-

-Por qué ella está sola por los pasillos y a estas horas ¿no debías cuidarle tú?-farfulló enojado-

-¡Y a ti eso que te importa!-Draco se acercó más a ellos no sin pasar desapercibido como Theodore acariciaba el brazo de Hermione-

-¡Me importa y bastante!, no me gustan las injusticias-repitió en el mismo modo-

-¡No sé de qué hablas!-Draco se tensó, el ver a Hermione agazaparse más contra Nott no le gustó-

-Si no llego a tiempo, la encontraríamos hecha papilla a manos de uno de tus orates- Theodore asió más a Hermione contra suyo. Malfoy hizo un gesto sin comprender, metió sus manos al bolsillo y apretó las mandíbulas-

-¿Quién?-

-Zabinni-se limitó a decir, tomó la mano de Hermione y le dijo algo que hizo relajarse-

Hermione ladeó el rostro y aspiró, el aire leve y entrante por la ventana contigua le trajo un aroma tan conocido.

-¿Valentino?-dijo de pronto en medio de aquella discusión. Malfoy la miró a sabiendas que le llamaba, Theodore sonrió de lado comprendiendo al fin ¿así que él era el tal valentino?

Draco miró a Theodore con nerviosismo, el sonrió con ironía y negó con la cabeza aludiendo que haría silencio, sin revelar su identidad.

-De aquí en adelante me encargo yo, gracias-sentenció Draco y se acercó a una sonrojada Hermione-

Malfoy acarició la mano de la chica, en un movimiento muy cercano a una caricia lo cual no pasó desapercibido por su compañero de casa. Hermione le sonrió con timidez y le devolvió el gesto extendiéndole por completo la mano. Draco sonrió a Nott con altivez y se retiró de ahí llevando a Hermione rumbo a la enfermería.

-Gracias Theodore, nos vemos pronto-le oyó decir a la chica apenas lejos-

Theodore Nott asintió, se cruzó de brazos y no evitó pensar que algunas serpientes corren con más suerte de la que se merecían.

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Draco se percató que la puerta de la enfermería había perdido sus hechizos de protección, por lo que una vez cerrada tras de sí volvió a invocarlos. Luego se giró sobre sus talones y encontró la hermosa visión de la espalda de la chica. Parpadeó evitando rememorar lo sucedido en la bañera e imaginársela semi desnuda por enésima vez. ¿Es que no podía estarse tranquilo? Temblando, tomó la mano de Hermione y siseó una maldición por su ansiedad. Ella estaba igual o peor.

La ayudó a llegar a la cama y sentarse, colocó sus cosas en el estante que una vez la señora Pomfrey le mostró las pertenencias de Hermione. Luego la miró con detenimiento, sonrojada, con el cabello medio alborotado y las ropas desacomodadas, frunció el ceño y preguntó

"Qué sucedió" le dijo sobre la palma.

-Caminaba por el pasillo, y escuché ruidos. Luego..luego me atacaron-sollozó- si no es por Nott..yo-

Draco instintivamente se acercó a ella, quedando frente a frente y con los pulgares le secó las lágrimas. Levantó su barbilla y con un tanto de embeleso le besó la frente. Le dio tristeza, nostalgia y un tanto de lástima. ¿Por qué se sentía así? Esa maldita culpa. Se alejó tres pasos. Eso no estaba bien, ¡no estaba bien! Esos sentimientos..

-¿Por qué te fuiste?-murmuró ella con tristeza-

El meditó la respuesta un minuto y luego pensó que le debía sinceridad al menos.

"Me dio vergüenza" confesó sobre su palma.

-¿El qué?-volvió a murmurar-¿besarme? ¿la situación en sí? O…¿eres de los que piensa que la pureza de la sangre es importante?-

Un pinchazo le dio al corazón a Draco con la última pregunta porque cierto era que no sabía cuáles eran las realidades de esa vergüenza. Si una de esas tres preguntas o todas.

"Mi deber es cuidarte no aprovecharme de ti" respondió

-¿Aprovecharte? Si fui yo quien te pidió quedarte en todo caso..-su sonrojo fue tan prominente y el nerviosismo que ladeo el rostro para no evidenciar más de lo necesario-..en todo caso sería yo la imprudente-

"Lo siento, no quise herirte" confesó dudoso.

-No me mientas más-suplicó-…y..por favor cuando algo no te guste o incomode, dímelo, yo sabré comprender-bajó el rostro y remolinó una mano contra la otra nerviosa-

"Lo prometo" respondió sinceramente. Su boca se curvó en una sonrisa nostálgica, ella le recordaba una niña pequeña tan dulce. ¿Por qué todos esos años la odio tanto? No parecía tan mala como la vio siempre "tengo que irme, ¿estarás bien?" dijo Draco sobre su palma.

-Tengo miedo-confesó en un susurro lastimero-..me siento insegura, no puedo defenderme, ni comunicarme con mis amigos..sólo te tengo a ti-las lágrimas volvieron a escapársele-

Draco hizo un mohín, apretó las mandíbulas y echó la cabeza atrás considerando algo tan descabellado inclusive para su propia fortuna. Le levantó el rostro y volvió a secar las lágrimas como lo hizo antes. Con suma calma y dulzura.

"Me quedaré contigo"