Capítulo 3
Kate se sobresaltó ante el sonido de su celular. Frotándose los ojos lo tomó de su mesa de noche y atendió.
-Beckett…
-Amiga…- dijo Lanie con voz musical.
-¿Qué pasa? No recuerdo deberte nada ni que me debieras ningún informe…- dijo tomándose la cabeza.
-No, no…- dijo Lanie sobre excitada- los chicos me contaron…
-¿Te contaron?- repitió Kate todavía dormida.
-Castle…
-Ah, sí… Castle…- dijo Kate y sonrió sin poder evitarlo.
-Cuéntame…- insistió Lanie.
-Lanie, estaba durmiendo… ¿podemos dejarlo para otro momento?
-No… quiero saber…
-¿Qué quieres saber?
-Lo que pasó…
-No pasó nada… solo estuvo allí conmigo… durante la fiesta…
-Y después se fueron juntos…
-Me invitó a desayunar…
-¿En la cama? ¿Estás ahí con él?
-¡Lanie! ¿Qué pasa contigo? Me invitó a desayunar… y lo llevé a su casa… es todo…
-¿Estás segura?
-¿Por qué lo dices?
-Los chicos vieron el video de la fiesta… lo besaste…
-Quería ocultarme… fue lo primero que se me ocurrió…
-Kate… yo también ví el video… no había necesidad de besarlo así… admite que te sacaste el gusto…
-Bueno, puede ser…- admitió Kate y cerró los ojos recordándolo- ¿Qué tiene de malo?
-Nada… solo… me encanta… tú sabes que siempre me gustó él para ti…
-Espera un poco, Lanie… ya está… fue solo un beso… quizá no tendría que haberlo hecho, pero ya está…
-¿No saldrás con él?
-¿Cómo lo sabes?- dijo Kate y se rascó la cabeza con incomodidad.
-No lo sabía, pero no hace falta ser Einstein… con el beso que le diste… era imposible que él no tuviese esperanzas contigo…
-Necesito dormir…- dijo Kate para terminar la conversación.
-Ve a soñar con él y espero que esta vez no lo eches a perder…- dijo Lanie en tono casi autoritario.
-Yo no fui la que lo echó a perder…- protestó Kate.
-Oh, Dios… ¿estás reconociéndome que consideras que él debería haber insistido contigo?- preguntó Lanie sorprendida.
-Quizás…- dijo Kate y bostezó.
Finalmente, Kate logró cortar la comunicación y miró la hora. Tomaría un largo baño de inmersión y comería algo porque sino estaba segura de que terminaría mordiéndolo a Castle…
Kate sonrió, la idea de morder a Castle no le resultaba tan repulsiva. Más bien, le resultaba bastante tentadora…
Se obligó a no pensar, ya se había desilusionado lo suficiente hacía dos años…
Se vistió con un vestido sencillo, no de fiesta pero un poco más femenino que los jeans que solía utilizar y no pudo evitar los tacos, se sentía increíblemente bien sobre ellos.
Pensó en recogerse el cabello, pero él la había estado mirando y sabía que le había gustado más largo y mientras se maquillaba sonrió pensando en lo raro que se sentía el estar pensando qué le gustaría a él en lugar de qué le gustaría a ella…
A las 8 en punto, él tocó el timbre y ella le abrió la puerta, algo nerviosa.
-Hey, Castle…- dijo ella y sonrió.
-Hey…- dijo él y la miró sin reprimirse- ¿llego temprano?
-No, para nada… pasa…- dijo y se hizo a un costado.
-Espera Kate…- dijo y ella lo miró sin comprender- ¿esto es una cita o lo malinterpreté?
-Pues…- dijo ella y lo miró con el entrecejo fruncido- no lo sé… podría ser…
-Porque…- dijo y le extendió un ramo de flores- te traje flores y me siento un tonto…
-Gracias Castle…- dijo ella y sonrió- eres muy dulce… ven, las pondré en agua…
Él la siguió y miró cuánto había cambiado su casa esos dos años. Ella colocó las flores en un jarrón y luego tomó su abrigo y su cartera.
-¿Vamos?- le dijo y él extendió el brazo galantemente.
La llevó a comer a un pequeño restaurant bastante exclusivo y charlaron de cosas intrascendentes. Kate cada tanto sonreía y le enviaba señales de que realmente se estaba divirtiendo.
-¿Sabes lo que hice hoy a la mañana cuando llegué a casa?
-No…- dijo ella y lo que se le cruzó por la cabeza casi la hace sonrojarse.
-Me puse a escribir…
-¿En serio?
-Parece que la inspiración volvió, me pregunto ¿por qué habrá sido?
Kate se perdió en sus ojos un momento y sonrió.
-Brindemos por eso…- dijo y levantó la copa.
-Otra vez… gracias Kate…- dijo él y chocó su copa.
-Pero… ¿qué estás escribiendo?
-Bueno… estuve discutiendo posibilidades con la editorial… el libro de Nikki Heat todavía está vendiéndose…
-¡La secuela de Nikki Heat!
-Es una posibilidad… ¿me ayudarías?
-¿Yo?- dijo ella sorprendida.
-¿Quién sino? Eres la inspiración…
-¿Cuál es el plan?
-Sonaría raro pedirte si puedo instalarme en tu casa, ¿verdad?
-Castle…- el tono fue de advertencia, pero un poco más relajado.
-Era un chiste… quiero hacer las cosas bien contigo, Kate…
-Castle…- dijo ella algo inquieta.
-No, no… espera… no me malinterpretes… estoy feliz y tengo que reconocer que la inspiración volvió por ti… y también que se fue por ti hace dos años, no quiero volver a perderte…
-Escucha, Rick… yo quiero ayudarte… me resulta reconfortante servirte de inspiración… me halaga… y a veces es necesario para una mujer sentirse halagada…
-Tú no necesitas inspirarme para que yo te halague, Kate… puedo decirte un montón de cosas que te harían sentir increíble sin necesidad de mentirte…
Kate lo miró con intensidad un momento y siguieron comiendo en silencio. El clima terminó distendiéndose y tomaron bastante vino.
Salieron del restaurant riéndose y Rick le prometió que la llamaría cuando necesitara su ayuda como musa.
Subieron al auto de él y Rick condujo como pudo hasta llegar a la casa de ella.
-Deberías tomarte un café, Castle…- dijo Kate riéndose- no creo que llegues entero a tu casa…
-¿Me invitas a tomarlo?
-No lo sé, Castle… intentarás seducirme… no creo que me convenga…- dijo ella riendo.
-Te juro que si no estuviera tan borracho te demostraría que… tienes toda la razón…- dijo él también riendo.
-Te lo dije…- dijo ella.
-Pero no te preocupes, en este estado soy inofensivo…
-Ven, vamos…- dijo ella y bajaron.
Él se acomodó en el sillón mientras ella le hacía un café. Cerró los ojos y trató de sobreponerse al mareo.
Kate sintió que el corazón le daba un golpe cuando traía la taza y lo vio sentado, con la cabeza hacia atrás y los ojos cerrados.
Calma, se dijo, has bebido demasiado. Se acercó despacio y se sentó a su lado. Por suerte, no tuvo tiempo de cometer errores ya que él abrió los ojos y le sonrió, aceptando la taza.
Kate lo dejó tomar el café en silencio y cuando terminó, sonrió.
-¿Mejor?- le preguntó.
-Mejor, sí…- dijo sin poder dejar de mirarla.
-¿Puedo hacerte una pregunta?
-Por supuesto…
-¿Qué es lo que te inspira de mí?
-Tantas cosas… ¿acaso no te das cuenta?
-Realmente no…- dijo ella y se sonrojó, se sentía una tonta.
-Eres una mujer increíble… bella en todo sentido… físicamente, eso está a la vista… inteligente… cabeza dura… tan débil y tan fuerte al mismo tiempo… dejas todo en tu trabajo… vives con intensidad…
Kate quiso decir algo y no supo qué. Se sentía desnuda ante él. No podía ser que él pensara así de ella.
-Castle…- intentó.
-Dios, Kate… te juro que si no estuviésemos borrachos…- dijo y miró sus labios con ansiedad.
-¿Qué?- aunque ya lo sabía, porque ella sentía lo mismo, quiso saber.
-Te besaría hasta cansarme… pero… no quiero reproches…- dijo él- ya te lo dije, quiero hacer las cosas bien contigo, detective… esta vez no voy a cometer errores…
-Rick…- dijo ella algo turbada por la confesión.
-Trabajaré duro para que tú realmente desees besarme… y si tengo suerte, tal vez me des una oportunidad…
Kate sintió otro pequeño golpe en su corazón y sonrió. Él no tenía idea de que lo que ella deseaba. Pero por ahora, ella se conformaba…
Las cosas se van encaminando, pero todavía falta. ¿Qué les pareció?
