Los personajes no me pertenecen, más la trama es mía mía y cualquier intento de plagio/copia está prohibida. La traducción, difusión y/o adaptación están prohibidas sin un previo consentimiento por mi parte.

N/A: Leer nota al final.

DOS: Lo Siento.

...

Dos semanas después de aquella horrible y decisiva noche, aún tenía que solucionar ciertas cosas antes qué Edward me propusiera matrimonio, como era debido. Tendría que hablar con Jacob, fingir que ya no lo quería, que todo había sido una farsa hasta que mi verdadero amor llegara desde Francia.

El último verano con Jacob había sido el mejor de todos, creo que será imposible no recordarlo. Tardes enteras en La Push, sólo abrazándonos y diciéndonos palabras cariñosas. Desde que lo había conocido había creído qué el sería el único chico con el que estaría, qué el sería el amor de mi vida. El padre de mis hijos, por el me estaba guardando. Quería que nuestra noche fuera pura, especial; completamente única.

Pero el destino me tenía propuesta otra cosa. Debería casarme con Edward Cullen, y en el fondo sólo lo hacía para complacer a mi padre aun cuando Lilian, Rose y Jasper me rogaban que no lo hiciera. Que negara a la petición de mi padre, pero mi padre me había dado todo. Cuando había conocido a Lilian el reprimió todos sus deseos por su princesa y no fue hasta que estuve grande y pude comprender lo que pasaba que le dije que quería una mami nueva. En un principio me dijo que no necesitaba una mami nueva, que lo tenía a él y que el no necesitaba a otra mujer que no fuera yo. Pero insistí, y ahora es el hombre más feliz que he visto.

Se lo debo, al fin y al cabo el es mi padre.

Otro día de escuela, otro día de rutina. Desde la cena con Edward y su familia, había comenzado a evitar a Jacob por los pasillos. No respondía a sus llamadas y mi padre se comportaba groseramente con él. Él sabía que algo ocurría y hoy al fin, tendría el valor de decirle todo. Bueno no todo, eso era imposible. Seguramente me propondría escaparnos, que con su herencia nos bastaba y si nos faltaba trabajaría, o algo así. No podía, por atractivo que sonara sus planes.

A penas llegué, lo vi sentado en una de las bancas, esperándome. Me bajé del coche de Angela y caminé a paso lento y decidido hacia donde se encontraba. Me senté sin decir una palabra, y así estuvimos durante unos segundos. Pero sabía que necesitaba terminar con esto de una vez.

"Yo… yo te debo una explicación" le dije en un susurro. El no me miró ni habló, sólo asintió con la cabeza esperando que hablara "Debemos terminar. Jacob te quiero mucho, pero todo este tiempo sólo fue una ilusión. El chico del cual estoy verdaderamente enamorada ha vuelto y me he dado cuenta que aún lo amo. Lo siento" le dije y él me miró, buscando algo en mis ojos. Pensé en cómo me sentía al mirarlo, y supe que había encontrado lo que buscaba en mi mirada. Suspiró y asintió sin decir nada, y sé marchó. Dejándome ahí sentada. Suspiré, y maldije el no tener un vehículo.

"Al parecer no lo tomó tan bien" dijo de pronto una voz femenina a mis espaldas. Me di vuelta y me encontré con una chica de cabellos negros, cortó y alocado. Con hermosos ojos verdes, como los de Edward. "Soy Alice, la hermana menor de Edward" dijo ella respondiendo la pregunta que ni siquiera alcancé a preguntarme.

Vi como caminaba, o danzaba , hasta donde me encontraba sentándose a mi lado. Me miró con ojos cálidos, y me sonrió.

"¿Qué haces acá?" le pregunté, y cuando le miré el atuendo me di cuenta que llevaba el uniforme de la secundaria.

"Edward me ha pedido que te acompañe hasta que te mudes" dijo él y no entendí a que se refería con 'mudar' "Oh no te lo ha dicho. Quiere que vivan juntos hasta la boda, para que así se conozcan. Y como él, está aún terminando su internado en el hospital en Seattle no puede verte como el querría. Por lo que él está arreglando todos los papeles para que te cambies a mi secundaria en una par de semanas" dijo y quise llorar. De pronto los Cullen llegaban a mi vida y desordenaban todo, la rabia comenzó a bullir en mí. "Oh no, no te enojes. El sólo quiere estar cerca de ti" dijo ella asustada por mi reacción.

"Está bien Alice" le dije apretando los dientes.

Un silencio se extendió entre nosotras, pero no era incómodo. Sentí como suspiraba y me miraba.

"¿Quieres ir a casa?" me preguntó y yo sólo asentí.

Cuando llegué vi el vehículo de Jasper en el estacionamiento, se suponía que debía estar en la universidad.

"¡Jazz!" grité cuando entré a la casa y sólo escuché silencio. Seguramente estaba en la biblioteca, siempre se encerraba ahí a leer o sólo pensar."Espérame aquí, por favor" le dije con una pequeña sonrisa a Alice.

Caminé y entré para encontrármelo viendo unas fotografías, que supuse eran de cuando éramos pequeños. Había lágrimas en sus ojos y mejillas, y eso me conmovió.

"¿Qué sucede Jazz?" le pregunté provocando que se sobresaltara y me mirada asustado y entristecido.

"Es sólo que no puedo creer que te vayas a casar y con alguien a quien con conoces" dijo él limpiándose las lágrimas con la manga de su chaleco.

"Yo tampoco, pero creo que debo hacerlo. Por un lado sé que lo hago por papá, pero por otro lado algo me dice que debo hacerlo" le dije sincera. Jasper siempre había sido mi mejor amigo.

"Pero Bella, te irás a kilómetros de acá y te extrañaremos" dijo él derramando unas lágrimas más.

"Ven conmigo" le dije sonriendo, esperando que aceptara. "Puedes pedir el traslado a Seattle , vivirás con Edward y conmigo" le dije ya haciendo planes.

"No lo sé pequeña" dijo el contagiándose con mi repentina alegría, se limpió las lágrimas y me abrazó, entonces entró Alice.

"Oh lo siento, me preocupé porque demorabas tanto y" dejó de hablar al ver a Jasper. En los ojos de Alice brillaron con cientos de emociones distintas. "Hola" dijo soltando un suspiro, miré su cara y su expresión era igual a la de Alice. "Soy Alice, la hermana de Edward" dijo ella acercándose lentamente y estirando su mano para estrecharla con la de Jasper.

"Jasper, el hermano de Bella" dijo él con voz ahogada. Decidí que era tiempo de dejarlos solos.

Salí de la biblioteca y fui a mi habitación donde tenía escrito el número de Edward, debía hablar con el sobre la mudanza. Marqué su número y al tercer repique me contestó una chica.

"Aló" dijo y sonaba un poco agitada.

"Hola, eh ¿está Edward?" pregunté pensando que tal vez había marcado mal.

"Si, espera" dijo y se escuchó un Amor, te llaman. Un lárgate y un déjame Kate, para luego contestar.

"Aló" dijo él con voz que mostraba su irritación.

"Hola, amor." Le dije usando las palabras de la chica de una manera burlesca. Definitivamente no éramos cercanos, pero podía permitirme al menos burlarme de él.

"Muy gracioso Isabella" dijo mi nombre, que nunca había sonado tan hermoso como cuando él lo había casi suspirado, con un tono un tanto fastidiado "A qué debo tu llamada" preguntó y aquello me hizo enojar. ¡Cómo si no supiera!

"Bueno, esta mañana me he encontrado con Alice" dije lentamente, preparando el terreno. Sabía que en algún momento explotaría, en tres – dos – uno. "¡Cuando pensabas decirme qué tendría que mudarme contigo!" le grité al teléfono completamente sulfurada. "Está bien Edward que haya aceptado casarme contigo sin conocerte pero, al menos deberías respetar mi espacio. No me iré a Seattle sólo para que tu estés feliz o tu padre lo esté" dije colgando con un solo golpe.

"¿Todo está bien?" preguntó mi hermana, que en algún momento había llegado. La di una mirada que si las miradas matasen ella ya estaría muerta.

"No, nada está bien. Esta mañana me he encontrado con Alice Cullen como mi compañera de Instituto hasta que me mude a Seattle para vivir con Cullen" dije intentando no romper a llorar. No quería dejar a mi familia, no quería complacer a un adulto caprichoso, no quería dejar mi pueblo.

"¿Y papá sabe?" preguntó y yo sólo me encogí de hombros. No estaba de humor para nada más que echarme a dormir y no despertar más, seguramente en cuanto papá llegara tendríamos una conversación que no sería para nada agradable. "Estaré en mi habitación si me necesitas" dijo Rose al notar que no conseguiría nada más de mí. Ni ganas de hablar tenía.

...

En algún momento de la mañana me quedé dormida, no soñé ni sentí que había descansado en mi pequeña siesta. Y cuando me desperté, me encontré con una nota de Alice. "Me fui a casa, en tu celular está mi número. Nos vemos mañana , Alice" Al final se había marchado y yo fui descortés con ella. Seguí pensando en ella, hasta que me di cuenta que no había estado esa noche en que había conocido a Edward, no tampoco a la madre de esta. En casa había un silencio sepulcral, seguramente Rose y Jazz habían partido a la universidad , y mamá y papá en sus trabajos. Le marqué a Angela, pero no contestaba así que le marqué a Alice.

"Hey Bella" dijo apenas me contestó.

"Hey" respondí sin saber muy bien que decir. "Siento haber sido tan descortés contigo hoy" le dije apenada. No quería que mi futura hermana pensará que era una maleducada o algo así.

"Oh no te preocupes, entiendo que esto sea difícil para ti" dijo ella y su voz solo mostraba comprensión. Tal vez con el tiempo ella y yo podríamos llegar a ser muy buenas amigas.

"Alice ¿puedo preguntarte algo?" dije tímidamente. Ella sólo soltó un ajá. "¿Por qué yo?"

"Oh eso es simple. Edward siempre te ha amado, tus padres con los míos planearon este matrimonio sólo si Edward al cumplir cierta edad no estaba casado o con una pareja estable. De alguna forma lo hicieron para cuidar sus herencias y sus compañías" dijo ella enseguida.

"¿A qué te refieres con Edward siempre te ha amado?" pregunté curiosa y un poco sorprendida.

"Oh bueno, el un día escucho una conversación con mamá sobre ti y tus padres. Entonces el buscó fotos que supuestamente Lilian había mandado desde que te conoce. Desde ese momento el ha guardado todas tus fotos en un álbum dedicado a ti. Por eso jamás ha tenido una novia seria, creo que incluso se ha guardado para ti" dijo ella con una risa que sonaba como muchas campanillas resonando.

¿Lilian le mandaba fotos mías a los Cullen? ¿Edward siempre me ha querido? ¿Entonces todo esto no era una farsa, el había exigido a mi padre que cumpliera con su parte del compromiso hecho por su padre. Me empecé a sentir mal, necesitaba aire fresco.

"Me tengo que ir Alice" dije rápidamente, sólo queriendo salir.

"Bella no le puedes decir que te he contado" dijo ella asustada, pero no la escuché solo corté y salí corriendo hacia la calle. Comencé a correr hasta que mis pies no dieron más. Caí de rodillas y comencé a procesar toda la información. Edward. Me. Amaba.

¿Qué haría ahora? No podía creer que existiera en este mundo, un ser tan egoísta como Edward Cullen. Él me quería para él, sin importarle que yo no lo quisiera a él. No sé cuanto tiempo estuve en esa posición, o en aquel lugar; simplemente supe que debía levantarme y partir rumbo a mi casa. Así lo hice, caminé lentamente hasta mi hogar – que tenía todas las luces encendidas, seguramente mis padres ya habían llegado. No quería ver a nadie, sólo quería ir a mi habitación y olvidar todo.

"Isabella ¿Dónde has estado?" preguntó enojado mi padre. Lo miré inexpresivamente, en este momento no era la persona que quería ver. Por su culpa, por su egoísmo, por su ambición tendría que olvidar mis sueños y mis deseos.

"No quiero hablar contigo ni con Lilian" dije simplemente subiendo las escaleras. Cerré la puerta de mi habitación con un golpe que hizo eco en el resto de la casa. Y me tiré en mi cama, mi celular tenía cinco llamadas perdidas de Alice.

No quería saber nada del mundo, y mucho menos de un Cullen.

N/A: Ya me he demorado, pero como he dicho en otra de mis historia quería terminar una de mis historias primero antes de seguir las demás. Asi que aqui va el otro capitulo. Hice un poquito de tiempo de mi celebracion de 18 para traerles esto, espero que les guste mucho. Un beso enorme.