Las miradas eran totalmente evadidas, las palabras no existían, el silencio era la lengua oficial en aquella habitación y las tensas respiraciones eran la música que llenaba el aire.

La chica pasó la página de su revista en silencio y siguió masticando aquella goma de mascar sabor cereza que tanto le gustaba comer.

El muchacho, acostado en la cama, miró a su derecha y a través de la ventana el mismo paisaje que se había pasado viendo todo el día y gruñó frustrado.

Miró a su izquierda y cruzó una rápida mirada con su "enfermera personal" que solo frunció el ceño disgustada y volvió a su revista.

Al parecer no le había parecido nada graciosa la broma que él le había hecho el día anterior y desde entonces no le había dirigido la palabra, excepto claro cuando de verdad lo necesitaba para poder cumplir su trabajo.

Shaoran no era de estar sin hacer nada mucho tiempo así que estaba poniéndose nervioso, eso y también el hecho de que no le gustaban para nada las habitaciones en silencio.

-"tengo sed"

-"..."

-"no me oíste?"

-"..."-sakura lo volteó a ver con el ceño totalmente fruncido-"dime por favor"

-"como dices?"

-"hasta que no lo digas, no lo voy a hacer"

-"pues mejor me quedo con la sed"

-"por mi deshidrátate!"

-"sería mejor morir deshidratado que seguir viendo tu cara tanto tiempo!"

-"HoE! Pues... lo mismo digo!"

-"tonta"

-"imbecil"

-"infantil"

-"malhumorado!"

-"gruñona!"

-"idiota!"

-"distraída!"

-"a si?... pues tu!... tu!... ya cállate! No quiero seguir hablando con tigo"

-"que pasa?... tu cerebro es tan pequeño que no puede pensar en nada mas?"

Ella se levantó de la silla, se dirigió a la neverita de la habitación y tomó una botella de agua, se la lanzó a shaoran y salió de la habitación echando humo por las orejas.

-"aishhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! No lo soportooo! Es tan, tan..."

-"insoportable?"

-"hoe?"

La chica de ojos verdes miró al frente encontrándose con la hija de la mujer que era dueña de aquella clínica, que con el tiempo, se había convertido en su mejor amiga.

Tomoyo daidouji, hermosa y alegre chica de su misma edad con un largo pelo grisáceo y ojos amatistas.

-"que es lo que te molesta ahora sakurita?"

-"es que, bueno! Debes saber que ayer unas personas vinieron desde el fuerte buscando atención medica, no?"

-"si"

-"bueno, la señora motosuwa..."

-"señorita"

-"si, lo siento; la señorita motosuwa me puso a cargo del cuidado medico del soldado mas herido temporalmente y me esta volviendo loca!"

-"que pasa con el?"

-"aishhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! Es que no lo soporto! Es tan antipático!... hipócrita!... imbecil!... idiota!... gruñón y lo peor de todo!"

-"que cosa?"

-"esta guapísimo! No se que hacer con el! Es que simplemente me dan ganas de lanzarlo por la ventana!"

-"por ser guapo?"

-"si! Por ser guapo y atractivo!"

-"tienes que aprender a lidiar con estos problemas sakura, además! Es solo un muchacho con mal humor; no es como si fuera a poner tu mundo de cabeza ni nada"

-"tienes razón, tengo que calmarme un poco"

En ese momento un sonido de algo al caer al suelo llamó la atención de las chicas y sakura entró corriendo al cuarto a ver que pasaba.

-"*fiu!*"-sakura suspiró relajada-"no hay nadie aquí, pensé que... espera un segundo! DONDE ESTA LI?"

Sakura se puso las manos en la cabeza como si fuera a explotar.

-"no puede ser... a donde habrá ido?"

-"ese idiota! No sabe que no está en condiciones para salir! espera un momento! Y que tal si... lo raptaron los ovnis!QUE HORROOOOOOOOOOOOOOR!"

-"o talvez halla salido por la ventana"

Sakura siguió el dedo de su amiga que señalaba aquella ventana que daba una vista al enorme valle de tulipanes.

Ella abrió los ojos desmesuradamente y, sin pensarlo dos veces, saltó a través de la ventana, dispuesta a encontrar al increíblemente apuesto y totalmente indeseable soldado prófugo.

Corrió por el extenso valle hasta agotarse al extremo; no pasó mucho para que pudiera ver al chico en la distancia sentado bajo un árbol de cerezo viendo el horizonte.

Ella se acercó y, cansada, se dejó caer de rodillas en el suelo atrayendo la atención del castaño.

-"no sabes... los problemas"-sakura hablaba entrecortada faltándole el aire-"en los que estás metido"

-"no lo puedo creer"

-"que cosa? El que no estés muerto o que hayas llegado hasta aquí sin pensar en los demás"

-"no... Que hayas corrido hasta aquí a buscarme"

Sakura se sonrojó un poco avergonzada pero lo miró indiferente y le levantó del suelo.

-"si no lo hacia me metería en problemas, este es mi trabajo y debo hacerlo bien... ahora! Levántate de ahí y vamos de vuelta o notarán que te fuiste"

-"m... estoy algo cansado; mejor duermo un rato"-el empezó a cerrar los ojos.

-"no! Te vas a quedar inconsciente porque no tienes energías!, vamos! Levántate por favor!"

Sakura ayudó a que shaoran se levantara del suelo y el se apoyó en su hombro medio inconsciente.

Llegaron a la parte trasera del edificio y los dos entraron denuevo por la ventana por la que salieron. Shaoran se acostó en la camilla y cerró los ojos, ya falto de energías mientras sakura le volvía a poner el suero.

-"oye"-susurró sin fuerzas.

-"hoe?"

-"si es posible... quiero volver a ese valle"

Sakura se quedó mirando al joven mientras quedaba dormido por la falta de proteínas en su cuerpo y se sonrojó.

Salió de la habitación encontrándose con su preocupada amiga sentada en una silla en el pasillo.

-"tomoyo! No puede ser!"

-"que pasa?"

-"es demasiado apuesto... lo detesto!"

Fin del Capitulo 3._