Como están? Yo muy feliz de ver que a pesar del tiempo que paso de mi actualización aun hay personas que leen mi historia muchas gracias no saben cuánto me alegra y me impulsa a seguir escribiendo, aquí les dejo el tercer capítulo.

Set apart this dream

No podía permanecer más tiempo en su casa, esas cuatro paredes le traerían recuerdos nada gratos a pesar de lo que otros pudieran pensar después de todo se supone que nuestro santuario donde nos sentimos más seguros es nuestro propio hogar, pero como culparla con una madre despreocupada de su hija que la puso en manos de la primera persona que le ofreció cuidarla y pagarle con tal de que no le estorbara… gran error haber creído que su madre siempre la protegería, ahora la soledad cada instante se hacía presente con mayor ímpetu no solo a su alrededor si no que empezaba a penetrar a su corazón. Logro superar su pasado, sin embargo jamás lograría olvidar a aquella pelirroja que se instalo tan profundamente en su herido corazón, en su alma que clamaba por calor que encendiera una mecha que le permitiera sentirse viva nuevamente que le recordara que era una flor deseando florecer y mostrar esos atesorados sentimientos que deseaba entregar a la persona adecuada, Pia pensaba que aquella pirata que sería digna de aquel tesoro ya había llegado a su vida, nunca imagino que cargaría con la sombra de un amor mal correspondido.

Lo que no esperaba es que el destino le tenía preparada una sorpresa que podría cambiar el rumbo de su vida.

A lo lejos se podían escuchar los acordes de una dulce guitarra que le recordaba tanto a su Valentina, tan tierna y cariñosa con ella dispuesta a cuidarla escucharla…

Y tarde o temprano te darás cuenta

que no eres el mejor ni yo perfecta

la vida vuela sin preguntar

no es un boceto para ensayar.

y dudo que sea más temprano que tarde pues,

me estoy acostumbrando a no poder amarte...

Mientras se acercaba al parque aquel al que solía ir de pequeña debido a que se encontraba a unas calles de su casa alcanzo a oír aquel canto, esa voz le sonaba tan conocida pero de donde, podía jurar que esa canción nunca la había escuchado en su vida pero muy en el fondo sentía que le era tan familiar, llamada por la curiosidad y la intriga de saber de donde provenía aquel sonido tan hipnótico se acerco.

Sentía que la llamaban que era solo para que ella, no sabía cómo describir aquel presentimiento.

Cuál fue su sorpresa al encontrarse con una pelirroja sentada al pie de un árbol sintiendo como su corazón se paralizaba no podía darse falsas ilusiones no sabía cuánto tiempo más podría aguantar algo así, por lo que insistió en que muchas personas andaban con el cabello pintado de ese color y que seguramente sabían tocar la guitarra: Valentina no era la única en el mundo… pero si en el suyo, se acerco con cautela albergando la mas mínima ilusión de que aquella muchacha sentada era el amor de su vida. Dio un par de pasos más, los cuales le ayudaron a enfocar con mayor precisión aquella figura… "no podía ser" pensaba Pia al ver esa tan característica chamarra blanca a cuadros negros.

-Valen… -susurra.

De golpe la música seso, sacándola se su trance.

-Pia?- se levanta inmediatamente, dejando recargada (casi avienta) su guitarra en el árbol reacción que sorprende a la susodicha.

-Creo que así me llamo –sonríe con ternura.

-Pia – parecía que la pelirroja no sabía decir nada mas causando una leve risa a la pelinegra, Valentina parece salir de su asombro y corre a abrazarla-no tienes idea de cuánto te he extrañado.

-Yo también Valen-corresponde al abrazo.

-¿Cómo has estado?-pregunta con preocupación.

-Bien Valen –dice fingiendo una sonrisa que su amiga no le compra, sabe que no puede mentirle a la pelirroja pero puede hacer el intento.

-De verdad Pia?

-Si estoy bien, desde que volví de casa de Maca mi mama es otra, me trata diferente ahora sí parece que soy su hija se preocupa por mí, consiguió un trabajo y yo también estoy buscando uno para ayudarla con los gasto de la casa.

La pelirroja quería gritarle que la dejara de engañar que sabia perfectamente que no era así, que todo seguía igual de caótico en su vida que apenas había ido a buscarla a su casa y su madre, si es que a esa persona se le podría llamar de esa manera no sabia donde se encontraba ni cuantos días llevaba fuera de su casa sin preocuparle lo mas mínimo el paradero de su hija. Pero como decirle que estaba preocupada por ella, entendía porque Pia no quería contarle la verdad, muchas veces le fallo así que como esperaba aun le tuviera la más mínima confianza después de que ella se encargo de que esta se diluyera con el tiempo.

Le dolía ver cuántas cosas habían cambiado entre ellas después de unos cuantos días alejadas, no podía decir que seguían siendo inseparables como al principio ya no existía esa confianza ciega que las impulso a buscar formar lazos entre ellas cuando las demás chicas solo buscaban la manera de atacar a la otra.

-Y tu Valen como has estado?

Su mente se debatía si decirle la verdad, del cuanto la había extrañado, que tal vez tarde muy tarde se dio cuenta de sus verdaderos sentimientos de lo mucho que significaba ella dentro de su insípida vida que lloro por ella todas las noches al no tenerla cerca, al no sentir su cuerpo al lado suyo recordándole que no estaba sola en ese mundo donde para nadie existía.

-No tengo mucho de quejarme, mi mama y mi hermana también cambiaron-lo que pasaba es que estaban cansadas de luchar contra una necia que jamás les haría caso, que habían influido ya mucho sobre su pensar, su forma de llevar "SU" vida como para que se lo permitiera un segundo más de ahora en adelante no le daría importancia a sus opiniones ya que por sus prejuicios dudo por mucho tiempo sobre lo que sentía su corazón.

-Me alegro por ti-dice sonriendo.

Valentina se preguntaba si esa sonrisa era sincera, si aun se la merecía aun tenía ganas de sentirse cobijada de sus brazos esperando que ese cariño de antes aun estuviera enterrado en algún lugar del corazón de Pia.

Pronto regresaron abajo del árbol donde la pelirroja se encontraba unos minutos antes, las dos se sentaron juntas como en los viejos tiempos, Valentina tomando nuevamente su guitarra para enseñarle completa esa canción que compuso para ella y otras tantas que aun mantenía a medias esperando que de alguna manera su musa la ayudara a terminarlas ahora que su pequeño sol se encontraba a su lado iluminándola, solo esperaba que no solo fuera por esta tarde únicamente deseaba con fervor que fueran muchas tardes mas juntas compartiendo su vida, sus secretos, sus penas nuevamente odiaría ser solo su amiga pero si eso es lo único que le pueden ofrecer estaba dispuesta a tomarlo, encontraría la manera de recuperar a Pia volverla a enamorar y quedarse de por vida haciéndose compañía en un mundo que no las comprendía.

La noche se hizo presente mucho más rápido de lo que ambas esperaban, una por no dejarla ir y la otra por el miedo que esta le provocaba la oscuridad el silencio y la soledad que la invadía por esas horas.

Los primeros días que Pia estuvo en libertad paso las noches en su casa, pero pronto se dio cuenta que a ese hogar no pertenecía, por lo que regreso al que realmente consideraba su casa. Sin embargo Maca a los pocos días le dijo que no podía permanecer más tiempo ahí tenía que enfrentar sus temores y volverse una persona fuerte que dependiera del cobijo de otro para sentirse segura.

Después de eso paso un par de días en un Motel, pero los recuerdos que este le traían a la mente había hecho que sus pesadillas de su vida pasada regresaran acechándola esperando su hora de más vulnerabilidad para atacarla.

-Me tengo que ir Valen o se van a preocupar.

-No por favor espera Pia, no creo que a tu mama le moleste que pases la noche conmigo o sí?

-Pero… - era tentadora su idea – no te dirán nada en tu casa.

La pelirroja solo niega con la cabeza, guarda su guitarra y toma de la mano a la pelinegra como un acto reflejo, a medio camino se da cuenta de su acción poniéndola algo nerviosa haciendo que se sonrojase, lo bueno es que su acompañante se encontraba tan ensimismada en sus pensamientos como para prestarle atención a esos mínimos detalles.

Esta seria la primera vez que la pelinegra fuera a casa de Valentina, que podía esperar de esa ida conocía a la perfección la opinión que tenía su mama y su hermana de su relación con Anna tal vez no podía compararse pero si todas se dieron cuenta de que entre ellas había algo más que amistad temía por la reacción y el problema que le traería a su amiga ya no quería ser carga de nadie.

-Pia…?-la llama sin respuesta alguna.

-Me decías ?

-Que ya llegamos, bienvenida a mi casa no es la gran cosa pero es mi casa o eso dicen.

Logra una sonrisa de su amiga por el comentario aligerando un poco la atmosfera pesada que se instalo entre ellas. Al entrara se dieron cuenta de que el lugar se encontraba vacío por suerte para la pelinegra aun no le tocaría conocer a la familia de Valentina.

-Quieres algo de comer ? –Ofrece sonriendo de lado- la verdad no sé hacer mucho de comer eeh así que piensa bien tu respuesta.

-Jajajaja si eso me quedo claro el tiempo que vivimos con Maca-sonriendo de igual manera.

Valentina se apresuro a la cocina a ver que buscar y preparar algo de comer, encontrando un sobre de sopa saco una cacerola con agua la puso a fuego lento siguió las instrucciones como muchas tantas otras veces y la dejo a fuego lento, regresando a buscar a Pia la cual se quedo en la sala curioseando las muchas fotos que había de la familia.

-Qué vez ?

-Nada interesante-se voltea un poco apenada-pero… dime la de esta foto eres tu o tu hermana ?

-Diablos la encontraste-se dirige a la foto que señala su amiga, la toma viéndola detenidamente-aunque parezca increíble si soy yo esa niña con vestidito zapatitos a juego, una bolsita y sus coletitas.

-Valen te vez… "tan tierna, hermosa" diferente.

-Lo sé…

-A que huele ? –pregunta Pia tratando de identificar el olor- creo que huele a quemado… más bien huele a quemado Valentina.

Ambas corren a la cocina buscando el origen del olor, encontrándose con que la cazuela en la que puso la sopa esta hirviendo con la mayoría de la pasta quedando quemada e incomible.

-Valen, se le baja al fuego para q se cocine bien.

"Porque no lo hice, no es la primera vez que preparo sopa aguada-observa a Pia intentar despegar la masa pegada al fondo del traste y se embelesa-ya sé porque"

-Si ignoramos que la mayoría está quemado y tiene un sabor extraño como a carbón, podemos comer jajajaja.

-No tranquila preparare pizza-voltea la pelinegra a verla preocupada ahora quemara la casa-es más sencillo-toma el teléfono marco un numero y espera unos segundos-buenas noches podría traerme una pizza de pepperoni… si… si… si… con cambio.

Toma a Pia de la muñeca y la arrastra a la sala a sentarse y esperar su comida.

-Listo en media hora comemos, ves que tan sencillo es preparar pizza.

-Si ya me di cuenta.

El tiempo transcurrió sin un comentario mas, instalándose un silencio muy profundo pero para nada incomodo siendo perturbado por el ruido del televisor en el cual pasaban una película, por un momento Valentina creyó que todo había vuelto a la normalidad entre las dos (antes de que la rechazara), sin embargo el gusto le duro poco ya que al transcurrir los minutos todo se volvía mas incomodo no se hablaban ni si quiera se miraban, sabía que Pia estaba sentada a su lado pero parecieran meras extrañas encontradas por casualidad era tan difícil esta situación más cuando había decidido que no la quería fuera de su vida, si tenía tantas ganas de lanzársele encima y besarla sin fin, de decirle cuanto la amaba en realidad cuan miserable se volvió su vida sin su compañía lo mucho que lamentaba cuanto la lastimo y lo estúpida que fue al dejarla ir así como así que sabia perfectamente que se merecía todo esto sin embargo eso no significaba que le gustaría que las cosas entre ellas fuera diferentes.

El timbre sonó sacándola de sus pensamientos.

-Llego la pizza.

Saco un par de platos vasos en la mesa sirvió unas rebanadas de pizza y se la llevo a su amiga que seguía sentada en la sala viendo todos los movimientos de la pelirroja.

-Aquí tienes- le tiene el plato y se sienta a su lado a seguir contemplando en la televisión esas imágenes vacías que no la ayudaban en nada con la situación a este paso sufriría un ataque de ansias e impotencia de darse cuenta que aun seguía siendo la misma cobarde que salió de la casa de Maca por no ser capaz de darse la oportunidad de amar a esa hermosa y tierna mujer a su lado, le faltaba dar ese último paso que le permitieran volver a ser feliz y sentirse completa pero como hacerlo si la actitud de Pia tampoco la ayudaba a armarse de valor.

-Valen que rica te quedo la pizza y decías que no sabias preparar nada de comer.

Su comentario hizo reír de buena gana a las dos.

-Si lo sé, verdad que están muy buenas las pizzas que preparo ?

La pelinegra no pudo contestar por el bocado que tenía en la boca pero atino a asentir con la cabeza y sonreír.

Qué lindo sueño era aquel de nueva cuenta las dos como amigas sin embargo en esta ocasión cuánto duraría cuanto le seria permitido sentirse feliz al lado de esta persona como tendría que demostrarle ese cariño que le tiene tan inmenso e incuantificable, todo un sueño hecho realidad por fin la persona que la entendía la quería sin juzgar en quien confiar todo sus penas y alegrías sus logros y tropiezos quería ser parte de una vida nueva que podrían iniciar juntas un camino a un largo y con tantos y tantos obstáculos era humana cometía error y su mayor error fue dejarla ir.

-Valentina ya llegamos! – se escucha el grito desde el saguan esto venia a echarle a perder su fantasía de todo perfecto, sin pensarlo dos veces se levanto dejo los platos sucios, tomo su guitarra y la mano de Pia la jalo y subieron corriendo a su cuarto encerrándose con seguro en esta ocasión no se meterían en su vida arruinándole la oportunidad de ser quien de verdad es.

-Valen estás segura que no hay problema con que me quede?, porque puedo irme a mi casa todo está bien luego podemos volver a vernos.

La pelirroja solo negó con la cabeza, saco un saco de dormir de su armario lo tendió en el piso.

-No te preocupes no pasa nada solo no quiero que se metan en lo que no les importa, puedes dormir en mi cama es cómoda jajaja según yo ¿verdad?-busca nuevamente algo en uno de sus cajones sacando mucha ropa que deja caer al piso al fin no tendría nada mejor que hacer y luego podría ocupar ese tiempo para recoger y no pensar en la pelinegra-toma espero te quede y para q no extrañes tu tortuga te presto mi tigre solo cuídalo y no lo babes.

-Cállate yo no babeo.

-Jajajajaja créeme tengo suficientes pruebas para refutar eso.

Sin una palabra más tomo su pijama y salió del cuarto para dejar cambiar a su amiga y cambiarse ella no quería incomodarla y por cualquier situación enfrentar a su madre fuera de su guarida.

Por suerte ese encuentro no llego regreso a su cuarto y se encontró con que una curiosa Pia observaba lo que se encontraba a su alcance tenía en las mano un cuaderno en el cual se dedicaba a escribir sus más profundos deseos que después se convertirían en melodías que acompañarían las letras de su corazón de su dolor y su felicidad, se preguntaba si lo habría leído o siquiera llegado a hojear, ¿habría encontrado lo que sentía por ella?

-No te dijeron nada?

-Hagamos de cuenta que yo en esta casa ya existo pero no soy indispensable.

Pia no sabia que contestar era un poco frio escuchar aquello, pero no era muy diferente en su casa, podía entender de alguna forma a su amiga estaban casi en la misma situación y posiblemente solo se tenían a la otra para no sentirse solas, abandonadas y creer que aun existían.

-Gracias –le dice de la nada la pelinegra destendiendo la cama dejando a un lado en el tocador la libreta de su amiga que esperaría poder leerla después, preparándose para acostarse- segura que no prefieres dormir en tu cama ?

-Si de verdad está bien no te preocupes por mí.

Ambas se acuestan sin decir una palabra más, Valentina no quería que la viera que notara cuanto le estaba doliendo todo esto y Pia solo podía observar el techo esperando que este le diera una respuesta a todo lo que estaba pasando a que la ayudara a no volver a sentirse ilusionada que no quería seguir tropezando con la misma piedra de tez nívea y cabello color fuego.

El tiempo transcurría con lentitud, pesando a las dos habitantes de ese cuarto que permanecieron calladas hasta que la morena se dejo vencer por el sueño. Esto no paso desapercibido para Valentina, quien deseaba meterse a su cama como en los viejos tiempos acobijarla y verla dormir tan profundamente, algunas veces pensaba que era cuando podía ver de verdad a esa Pia inocente con un semblante de paz, de sincera paz, que era el único momento en el que todos sus problemas desaparecían, sin pesadillas y miedos…

-Valientina ¿… jajaja que buena broma, como es que pueda creer eso de mi si soy la persona más cobarde del mundo, solo cuando estas dormida soy capaz de decirte cuanto te necesito-se acerca un poco a la cama dudando entre sí seguir o parar ahí, no estaba segura si e n realidad estaba dormida o no- cuanto significas para mí. Te quiero dentro de mi vida no solo como una amiga-acaricia con temor una de sus mejillas, apenas un roce que podría confundirse con el toque del viento- no puedo vivir con esa decisión tan tonta de hacerte creer que jamás significaste nada para mí, si tan solo pudiera regresar el tiempo a ese momento…-un par de muecas por parte de la pelinegra hacen que retroceda un poco, seguido de un par de reclamos y uno q otra quejido, preocupada pregunta-¿Pia?, ¿Pia te pasa algo?

Al no recibir respuesta se preocupa un poco más sintiéndose impotente de no saber cómo ayudarla.

-¡Déjenme en paz!-grita la pelinegra, esto solo podía significar una cosa, las pesadillas y los recuerdos de ese tiempo tan obscuro de su vida habían vuelto. Tal vez no podía abrazarla y calmarla como antes pero siempre estaría dispuesta a velar su sueño y hacer hasta lo imposible porque este fuera lo más tranquilo posible.

Así que sin pensarlo dos veces tomo su guitarra empezó a tocar aquella canción que tanto le gustaba a la cual tuvo q hacerle ligeros cambios para q fuera acústica.

Close your eyes little girl
You're a princess now
You own this world
Twirling in your twirly dress
You're the loveliest far above the rest

No podía negar cuan enamorada se encontraba de esta pequeña mujer que hoy descansaba en su lecho y jamás haría nada para volverla a dañar ya suficiente habían sufrido sus corazones, al punto que su amor se volvió una lenta agonía.

Ahora haría hasta lo imposible por verla bien, saber que se encontraba feliz y sus noches fueran tranquilas.

Oh set apart this dream
Oh set apart this dream for me
Set apart this dream for me

Al poco tiempo de empezar a cantar la pelinegra se relajo pareciendo que las pesadillas se alejaban de ella que esa armoniosa y tersa voz ahuyentaban todos esos temores que no la dejaban descansar.

Oh lovely and beautiful
Precious and priceless
You're so much more than you know
Heart of the purest gold
Pure clean and white snow
Clothed in such splendor
Oh what a beauty for me

Set apart this dream
Set apart this dream for me

Al término de la canción Valentina se encontraba sentada a un lado de la cama con la espalda recargada, con los ojos cerrados esperando que esto hubiera ayudado a su pequeño ángel.

Sin embargo no dejo de tocar por un rato mas, sigo con una melodía pausada y tierna demostrando todo lo que su corazón sentía en esos momentos.

-Duerme en este paraíso que es solo tuyo esta noche, que yo hoy te protegeré-dice con ternura depositando un tierno beso en la comisura de sus labios.

Continuara…

Hola a tods los que sigan leyendo esta historia medio chafa esta vez el capitulo o eso digo porque está escrito en diferentes momentos de mi vida por los cuales pase desde la felicidad hasta la más profunda tristeza y arrepentimiento porque descubrí que cuando me peleaba con mi novia me salía inspiración para esta historia. No me queda más que agradecer su paciencia y si quieren dejar alguna sugerencia de lo que podría pasar en capítulos siguientes u opiniones de si les gusta el rumbo que está tomando o tienen algo que les podría parecer bueno son bien recibidos sus comentarios.

Acepto cualquier tipo de comentario bueno o jitomatasos lo que sea que me quieran mandar que pueda ayudarme a mejorar, me despido y nuevamente gracias por leerme.