Pasan los días, y son normales, entro salgo, entreno, me ejercito, soy perseguido por cuatro chicas por metro cuadrado en unos cien metros… Sí, lo normal en mi vida, ser adorado y que pesen el suelo por donde piso solo es parte de mi rutina.
Sin embargo, hay un factor extraño que ha entrado recientemente en mi vida, sí, ese maldito rubio de ojos azules escandaloso y, aunque tonto, ingenioso. Me irrita, me saca de quicio, me entran ganas de pegarle, y otros sentimientos vengativos, pero tengo la mala suerte de que le caiga bien a mis amigos y a veces aparece frente a nosotros.
Hoy parece que tengo suerte, hemos salido algunos a tomar algo después de cenar en plan tranquilo…Veo una conocido cabeza despeinada acercándose hacia mi grupo de amigos.
Oh, mierda.
-¡Naruto!
-¿Qué tal? –nos dirige una amplia sonrisa.
El muy bastardo ni se ha atrevido a mirarme. Qué cobarde.
-Estoy aquí con unos amigos tomando algo…
-¿Por qué no os venís? –se le iluminan los ojos.
-¡Sí!
-¡Eso! Veniros
-¿Seguros?
-¡Claro!
Joder.
El tal Naruto se da la vuelta, intercambia unas palabras con algunas personas que no llego a ver, y aparecen él y otras tres personas con él, con unas copas en la mano.
-Vaya, vaya –oigo una conocida voz -. Dichosos los ojos.
-¿No eres un poco de mayor para estos sitios? –le pregunto.
-¿Y tú no un poco joven? –me levanta su ceja visible.
-¿Os conocéis? –se sorprende el chico ruidoso.
-Preséntalos –piden las chicas curiosas.
-¿Cómo no conocer a otro poseedor del Sharingan? –digo con molestia.
-¡No seas tan condescendiente, Sasu-chan! –me da un abrazo el del pelo plateado.
-¡Quita, coño! –le doy un empujón y activo mi Sharingan -. Y no me llames Sasu-chan, Kakashi.
-¡Oh, vamos! Es un apelativo cariñoso –sonríe.
-Pervertido.
-Bueno, bueno, ya me contaréis de qué os conocéis –me echa una mirada rara el mayor -. Yo soy Kakashi, él es Yamato, y él Sai.
-Naruto la tiene pequeña –saluda el del pelo marrón corto.
Hay unas risas generalizadas entre todos los presentes, y yo como no voy a ser menor, deleito a la audiencia con una medio sonrisa malvada, aunque pronto es acallada por una mirada fulminante del rubio ¿Y eso? ¿No había empezado a esquivarme la anterior vez? Qué idiota
-¡Uuuuuuy! ¡No sabía que tenías un amante! –suelta la del pelo rubio riendo.
¿Tiene un novio o algo? No sabíamos nada… Frunzo el ceño. Bueno, tampoco es que me importe demasiado lo que haga ese cabeza de chorlito, qué sean muy felices y tengan muchos hijos ¡Ah, qué no pueden! Me encanta mi propio sentido del humor
-¡No lo es! –grita fuera de sus casillas -. Solamente tiene esa tendencia a estar hablando de mis partes todo el rato.
-Solo digo la verd…-vuelve a hablar ese Sai.
-Ignorarle –le corta tapándole la boca.
Poco a poco los amigos de Naruto se ponen a hablar con unos y otros, incluso piden una segunda bebida, sin embargo, el rubio parece que me ve como un mueble, ya que ni me dirige la palabra ni intenta volver a chincharme como hizo en esa fiesta. Es tan idiota que sabrá que como empiece otra vez perderá.
El del pelo plateado se me va acercando de forma poco sigilosa hasta que se seinta a mi lado, tosiendo falsamente.
-¡Uy, Sasuke! Estás aquí –exclama con falsa sorpresa -. Oye, Naruto.
El aludido se gira, y aunque parece que se va a acercar a su amigo a ver qué quiere, simplemente le sonríe, manteniendo la distancia entre ambos.
-¿De qué os conocéis?
Me fijo en que el mayor le guiña un ojo al rubio, que le responde con una mirada entre asesina y como si estuviera evitando que diga algo que no quiere que sepa.
-Pues… -empieza el rubio.
-Es gay –le interrumpo.
-Lo sé –se queda extrañado el del pelo plateado.
¿Lo sabía? Pensé que a lo mejor el rubio lo pretendía mantener en secreto y pensaba molestarle, en venganza por ganarme en aquella estúpida e infantil batalla, que perdí por dejarme llevar por mis emociones más primarias.
-La discreción nunca fue tu fuerte –ríe el Jounin.
-Desde luego –rechina los dientes el rubio algo molesto -. Los amigos de aquí… -se lo piensa -, el Señor Uchiha y sus amigos son unos homófobos e Ino quería darles una lección.
¿Señor? Suena bien, aunque no sé a qué se debe ese trato tan repentino. Quizás debería pedirle a la gente que empiece a hablarme con el respeto que merezco.
-¡Vaya! –dice algo apenado.
-¿Por qué? –intervengo con un tono glacial.
-Pensé que a lo mejor –me echa una mirada rara -, os conocíais de alguna otra cosa.
Veo que el rubio le pega un codazo en las costillas y sigue manteniendo las distancias conmigo.
-Siempre pensé que os com –se atraganta con algo –penetraríais.
Levanto una ceja ¿Compenetrarme yo con el idiota? No podemos estar juntos en una habitación sin ignorarnos, insultarnos o tener instintos asesinos para con el otro. Debe de haberse confundido, total, Kakashi siempre ha estado un poco tocado de la cabeza.
El rubio vuelve a darle un codazo incómodo. Creo que me he perdido algo, pero viniendo de esos dos, no creo que sea importante.
-Por cierto, Naruto –le sonríe Ino -, como últimamente no os habéis hablado…
-¡Es verdad! –interviene Tenten -, parecía que os llevaríais bien, pero después del cumple de Ino no os habéis hablado más.
-¡No es nada! –contesta rápido el rubio.
-¿Eso ha sucedido? –pregunta el mayor con mucho interés
-¿Qué le has pedido a cambio de la apuesta?
-¿Has apostado algo? –se queda perplejo el hombre del pelo plateado.
-Olvídalo…
-Así es –se llena de orgullo el rubio -. Le gané a que sabía más insultos que él.
-¿Accediste a una apuesta tan tonta?
-¡Eh!
-Y lo que es más ¿Perder? ¿Tú, el hombre más ácido sobre la faz de la tierra?
Sonrío complacido por este último halago.
-¡Pero no hace falta que haga nada! –se rasca la cabeza con inocencia el rubio.
-¿Qué dices? –interviene Kiba -. Por una vez que alguien le gana a algo…
-¡No, de verdad! Me vale con su palabra
-¡Qué caballero! –sonríe su amiga.
-¿Estás acaso despreciando a un Uchiha? –le mira con una sonrisa Kakashi
-¡Tienes razón! –mete cizaña Kiba -. Sasuke estará muy ofendido.
-Idiota.
Creo que el hijo de su madre de Kakashi ha cavado mi propia tumba. Podría haberme librado de tener que hacerle un favor al rubio, pero ahora que ha dicho esa maldita frase, como diga que prefiero no ayudarle, será como si estuviera rebajando mi apellido al nivel de cualquier otro que ha sido ganado por el idiota. Maldita sea.
-Pe...pero –no sabe que decir Naruto.
-¡El otro día parecías muy convencido! –exclama Sakura.
-¿Qué le ibas a pedir? –se arrima el que solo tiene un ojo visible.
-Eh… ¡Nada! –mira a su amigo nervioso.
-¿No es tu cumpleaños la semana que viene? –propone Kakashi.
-¿Ya? –parecen complacidas las chicas.
-¡Ay que ver cómo pasa el tiempo!
-¿Y qué? –ladea la cabeza y pone cara de idiota sin entender.
-Podría ayudarte a organizar tu fiestecilla.
-¡Eso sería una genial idea! –exclama la rubia.
-¡Claro! Y podría invitarnos –propone Chouji pensando en comida.
-¡Decidido pues! –exclama divertido Kakashi.
Veo que el rubio empieza a reírse él solo, como si hubiese tenido una ocurrencia tonta, una que no tarda en compartir.
-Sé mi camarera.
-¡Qué malo eres, Naru! –le revuelve el pelo su amiga.
-Camarero –le corrijo con un tic en la ceja -, imbécil.
Pero no recibo respuesta.
El resto de la noche pasa tranquila, y aunque alguna vez insulto al rubio sin poder evitarlo, es que es demasiado idiota como para pasarlo por alto, no se defiende si quiera. Definitivamente he conseguido intimidarle.
-Idiota.
-¡Bastardo!
En sus ojos veo que esta punto de decirme algo, sin embargo, se muerde la lengua, y vuelve a girarse. Era más divertido cuando me hablaba, aunque ahora me tenga miedo, al menos la otra noche estuve entretenido discutiendo con él. Hoy me aburro tremendamente.
Finalmente, empezamos a despedirnos, quedando solamente Ino, Kakashi, Naruto y yo, que vamos en la misma dirección, no obstante, Kakashi en seguida parece que le surge algo que hacer y nos deja a los tres solos.
-¡Qué bien que nos hayas invitado a todos a tu cumpleaños!
Los dos rubios hablan de sus cosas, yo me mantengo un paso por detrás ignorando de lo que puedan hablar, hasta que Ino se llega a su casa y se despide de nosotros con un beso a cada uno. Sigo mi camino, por detrás de Naruto, y ninguno habla, ni siquiera el de ojos azules se espera para que vayamos a la misma vez, ni se gira para mirarme.
Finalmente llegamos a un bloque de pisos, donde se para el muchacho, y sin observar si sigo allí, señala una puerta en la tercera planta del edificio.
-Vivo ahí –se mira los pies incómodo -. Pásate el Jueves.
-Vale
Y de un salto empieza a trepar por los pisos, sin despedirse. Además de idiota, también es un maleducado.
Bufo molesto, pateo alguna piedra inexistente y me encamino a mi casa, ¿qué mosca le habrá picado a este rubio? Cada vez está más raro, trata a todos con sonrisas menos a mí… No es que yo lo necesite, pero al menos antes me insultaba, hacía que saliese un poco de la aburrida rutina de salir con los amigos... ahora es tan imbécil que me esquiva. Incomprensible.
Finalmente llega el Jueves y me planto puntual, y digo puntual porque como no me dijo una hora exacta, he decidido que el mediodía es un buen momento, así que aquí estoy, llamando al timbre del rubio idiota… Por tercera vez, pero parece que lo que yo decía desde el principio es cierto: debe ser sordo.
Golpeo la madera con fuerza, y me preparo para echar la puerta abajo, pero entonces me encuentro a unos pocos centímetros con una cara somnolienta y unos profundos ojos azules. Dejo de respirar un momento.
-¿Qué haces aquí? –me mira confundido.
-No me dijiste hora.
-Ah –se revuelve el pelo con nerviosismo -. Es verdad.
Me quedo mirándole, tiene un gorrito de dormir, lo cual me hace gracia, y todavía tiene el pijama ¿Será posible que a las doce de la mañana un ninja de su nivel siga durmiendo a pierna suelta? ¡Ah! ¡Y no! No he reconocido que sea un ninja poderoso, hasta que no le vea pelear, con los puños, seguiré pensando que es un rubio inútil.
Suspira con cansancio.
-Pasa.
Entro con mucha precaución y encuentro un pequeño piso muy desordenado, y con muy desordenado quiero decir que no sé cómo no cede el suelo del peso de toda la porquería que tiene acumulada ¿Vive así en serio? ¿No hay nadie que le diga que no debería vivir así? Esto no es nada sano.
-¿Aquí la vas a hacer?
-Hum… No –coge un brick de leche y se lo echa en un vaso -. En la azotea, mi casa es demasiado pequeña.
-Y desordenada.
Alza la vista y me fulmina con sus enormes ojos pero, una vez más, no dice nada. Me esperaba que este rubio diera más guerra, incluso que se atreviera en considerar, por un momento, que podría pegarme y quedar impune, pero solo lo pensaría un instante, porque sabría que le haría picadillo antes de que pestañeara.
Hum… ¿Dónde he oído esa frase antes?
-Aunque sea en la azota, muchos pasarán por casa…
Naruto me hace unas indicaciones, y empiezo a recoger toda la basura que voy encontrando. Casi todo es ramen instantáneo.
-Esto no es sano.
-No es asunto tuyo.
-Deberías…
Como buen Uchiha tengo un gran sentido de las reglas que rigen una vida sana, no por nada soy el ninja más adorado, atractivo y poderoso del mundo, y, a veces, dejo relucir mi perfecta personalidad e intento dar consejos a la gente para que puedan pensar, en su ilusa cabeza, que pueden llegarme a la suela del zapato. Viendo como vive este idiota, necesita de mis amables e inteligentes palabras para encontrar sentido a su vida.
-No sé cocinar –se me adelanta.
-Hum…
-Y sí, vivo solo, así que es lo que hay –hace una pausa -. Además no te he pedido opinión.
Continuo organizando su casa, obedeciendo a las órdenes que me va dando, limpiando ventanas, el suelo, que al rato comienza a aparecer cuando consigo quitar los restos de mil y una cosas.
-Te comerá la mierda.
- Me gusta vivir así –se encoje de hombros.
¿No le tira acaso su madre de las orejas teniéndolo todo así? Si mi difunta madre viera que tengo la mansión desordenada saldría de su tumba y no pararía hasta matarme a palos. No hay más deshonra que no saber honrar el lugar en el que vives. Hasta los objetos merecen un respeto.
Entro en la cocina y empiezo a lavar los platos. Me propongo volver a quejarme de la vida tan insalubre que tiene pero…
-No sigas por ese camino –me advierte -. Siempre he vivido así y no me he muerto.
-¿Siempre?
-No eres el único del mundo con tragedias familiares –sonríe amargamente -. Soy huérfano.
-Ah.
Continúo en mis quehaceres, aunque decido no seguir preguntando. No soy alguien a quien se le dé bien ver las emociones de la gente, pero creo que al rubio no le apetece hablar después de sacar ese tema.
-Sácame una caja naranja del altillo.
Me subo a una escalera, llegando a un pequeño armario que hay en lo alto de la pared, mientras que el otro hombre sujeta la escalerilla. Hay un montón de paquetes y cajas en él, llenas de polvo. Parece que hace mucho tiempo que no busca nada aquí.
-¡Hola, chicos! –escucho al del pelo plateado.
Por fin encuentro lo que me ha dicho que coja. Es bastante pesada
-¡Kakashi, aquí! –señala el rubio.
Empiezo a toser porque la polvareda de las cosas se me mete en la nariz.
-¿Dónde? –escucho sus pasos más cerca -. ¡Oups!
Siento como que algo golpea el lugar en el que estoy, la caja se me escapa de los brazos, y empiezo a caerme hacia abajo sin poder reaccionar con mi acostumbrada rapidez porque estoy tosiendo.
-¡Mierda! –oigo a Naruto exclamar.
Veo que el rubio abre los brazos, impactando mi cuerpo contra el suyo en alguna clase de abrazo extraño, y no sé en qué momento, antes de tocar el suelo, nos hace rodar por el suelo quedando él encima, recibiendo el impacto de la caja en la cabeza, quedándose inconsciente y haciendo que su cuerpo caiga a plomo sobre el mío.
-¡Maldición!
Zarandeo al rubio desde esta incómoda posición.
-¡Ayúdame, Kakashi!
-Es más divertido así –se pone en cuclillas a mirarme.
Intento incorporarme, sujetando el cuerpo del muchacho rubio para que no se golpee, otra vez. Apoyo el peso en uno de mis brazos, y con la otra le alzo la cara, intento ver si sigue respirando. Al menos no ha muerto, no sé si alegrarme o entristecerme. Tuerzo el gesto y dejo que cabeza caiga por su propio peso.
Me llevo la mano a la cara maldiciéndome, espero que por esto no pretenda que le deba algún otro favor, porque no es mi culpa que sea tan idiota como para decidir recibir el impacto por mí.
Suspiro.
Siento que se mueve el antes cuerpo inerte, con la mala suerte de que yo bajo la vista para ver si ha recupera la consciencia, al mismo tiempo que el rubio, confundido y desorientado, alza la suya para ver encima de quién está, coincidiendo perfectamente los dos movimientos y provocando que acabemos dándonos un roce de labios que podría considerarse un beso suave.
-o-
¡Hola! Siento mucho la tardanza, Como en la serie original, no he podido evitar hacer qué se diesen un beso accidental :3 ¿Les trajeron muchos regalitos los Resyes Magos? Espero que sí.
Gracias a los nuevos seguidores y favoritosalicia-nightray, Chris Melian Black, Erza S, Izumi-sakachita, Jare la de los gatos, JessyXfanXanime, kanda Walker, kiauchiha, LF Tansy, Nightskies-x, milk goku, XxLadyMidnight, 404
Hatake E.,wah, no pude evitar llamar uke a Sasuke, lo siento XDDD Y me reí tantísimo buscando insultos raros... XDD A mí tampoco me importaría que Sasu fuera menor, ese cuerpo incita al pecado, pero quizás Naruto es demasiado buena persona
00Katari-Hikari-chan00, sinceramente soy una chica muy mal hablada, así que insultos sé muchos, además, tengo un amigo al que le encantan las palabras raras, así que solot uve que preguntarle, y buscar un poco por la red, hay muchos insultos raros XD
Jiyu-K . U . I, yo también le hubiese contestado a Sasu-emo, pero Naruto es demasiado buena persona supongo, ya se verá, sino tendré que mudarme para que no me pegues XD
Penny Uchiha,Juas, la verdad es que muerde almohadas quedó como anillo al dedo, siempre he pensado que Sasu sería el uke XDD En realidad gracias a que Sasu es tan orgulloso estos se van a conocer, y quizás a Naru se le haga difícil soportar la tentación.
Milk goku, siempre quise poner a esos dos discutiendo como críos idiotas porque nunca quieren perder, peor bueno, siempre hay una primera vez. El cambio de actitud se verá con el tiempo los motivos =)
Stefany BM, Lo de los ratones fue una tontería inmensa que se me ocurrió, qué mal estoy XDDD El cambio de actitud lo explicará Naruto con el tiempo :3
Zanzamaru, Qué habrás hecho para que te castiguen XDDDD Espero que ya puedas coger el PC tranquila, sino que asco. Alguno de esos insultos los uso yo para discutir con un amigo que tengo que también sabe insultos raros, son muy guays, la gente no sabe si les insultas o qué XD
Cafe Amargo, Normalmente se suele poner a Naruto como llorón y tonto, y si alguno de los dos es menor que el otro es Naruto, así que pensé que sería interesante hacerlo al revés, y que Naruto fuese idiota aunque ingenioso y le diera quebraderos de cabeza al Uchiha. Espero que a tu amiga le gusta mi fic como regalo, ya me dirás :3
YURIKO CHUN-LI, ¡Qué se prepare Sasu, porque Naruto le va a dar guerra!
¿Quejas? ¿Faltas de ortografía? ¿Peticiones? ¿Sugerencias? ¿Filetes tímidos, que te miran desde el plato nerviosos porque es la primera vez que se lo comen, y entonces la persona que se lo iba a comer y disfrutarlo le entra pena y decide dejarlo vivir, pero entonces recuerda que es un filete y ya está muerto así que almuerza feliz y contenta?
¿Próximo capítulo? El 18 de enero
