Los siguientes personajes no me pertenecen son propiedad de Masashi Kishimoto.

El siguiente escrito no tiene ninguno otro objetivo mas que el de entretener y sin intenciones de lucro.

Sakura la diosa que llega e ignora.

Sakura estaba parada enfrente de una puerta que tenia escrito el número 20, esa era su aula que terrible era un lugar enorme se había perdido y ahora llegaba tres minutos tarde.

Toco la puerta suavemente con su puño.

—Pase.

"Demonios el profesor ya esta dentro"

Abrió la puerta entro ofreciéndole una disculpa al hombre que estaba parado dando la espalda a la pizarra donde se leía "Sarutobi Asuma" con perfecta caligrafía.

—Nombre.

Pidió el profesor.

—Haruno Sakura- respondió inexpresiva.

—Bien señorita Haruno siéntese ahí- señalo una butaca de madera al lado de ventana.

Ella simplemente se encamino a su lugar asignado sin hacer caso alas miradas curiosas de esas persona, estaba mas que acostumbrada a ser observada, en su antiguo colegio le envidiaban por su porte elegante o sus calificaciones así como su rara belleza, no todos lo días se veía a una jovencita de cabellos rosas en melena y unos enormes ojos verde jade rodeado de espesas pestañas negras. "Tengo que admitirlo yo hago que este uniforme no se vea tan terrible", pensó con nula modestia, así era para ella su lema era; "para que ser modesta si todos los halagos dados son verdad".

Sakura saco una libreta y anoto lo esencial escrito en la pizarra por el profesor Sarutobi.

La clase duro cuarenta y cinco minutos, supuso que eso duraban todas. Reviso el horario que le dieron en la dirección según este tenía clase de calculo con el profesor Kakashi Hatake en la misma aula. "Bien calculo, aburrido"

Tuvo dos clases mas hasta que la campana dio tres timbre exactos que anunciaban el inicio de el receso.

En cuanto el profesor dio salida Sakura salió del salón con su celular en la mano ignorando a todos.

Fue al patio donde había unas mesas rojas para no más de cuatro personas y enormes canchas de fútbol. Camino con paso elegante hacia la mesa más retirada y tecleo un numero en el marcador rápido. "Hinata contesta" pensaba al escuchar pasar el quinto timbre.

—¿Diga?

—Hinata por fin te dignas a contestar, ¿Qué te dijo tu padre cuenta? ¿Temari ya les conto de mi castigo?

—Si ya nos lo dijo, te extrañamos y Sasori pregunto por ti grrr… - dijo la Hyuuga. Cuando ellas le conocieron era una chica muy cohibida, aun lo era pero por lo menos no tartamudeaba como cuando eran niñas y de vez en cuando solía hacer bromas como aquel gruñido.

—¿En serio? Maravilloso, Akasuna No Sasori es el joven mas apuesto que eh conocido- dijo con aire soñador.

Sasori, un joven de ultimo año como ellas lo eran que asistía a su antigua escuela. Para Sakura era el mejor; rico, atractivo, Cortez… en fin todo un caballero, Shizune y ella le pusieron un "nombre clave" en el instituto medio para que no se enterase que hablaban de él, "mi príncipe encantador", a pesar de que Sakura no era nada cursi creía que él lo ameritaba.

—Si tonta, te lo digo "el príncipe encantador" t-e a-m-a- Shizune inconfundible su voz de niña dulce, "¡JA! Esta se atreve a hablarme después de que su increíblemente estúpida idea, por ella estoy aquí".

—Contigo quería hablar, por tus ideas de robar sake a tu mamá de sus reservas CONTADAS estoy en un lugar donde no conozco a nadie en absoluto- reclamó.

—Sakura lo siento. Conmigo fue peor, mamá me puso a hacer flexiones, lagartijas y abdominales dos días de las seis de la mañana a las doce de la noche y papá me metió a rehabilitación.

—¿Rehabilitación?- No lo podía creer sabía que el señor Senju solía ser más extremista en los castigos que el mismísimo Señor Hiashi Hyuuga. —Demasiado extremista aun viniendo de tu padre, no te creo.

—Dios Sakura, tuve que estas escuchando los testimonios de señores de cincuenta años con problemas de erección que fuman marihuana- dijo esto con repulsión.

Sakura no pudo contenerse, rio a carcajada limpia.

—Te odio Haruno te burlas de mi infortunio- "Dramática, lo mio es peor"

—Exageras, mal plan. Estoy sufriendo ¡SOLA!

—Vamos debe haber alguien de buen ver algo así como un redondo trasero, cuerpo escultural, cara de ángel…

—¿Un adonis? ¡JA! Que mas quisiese yo- cortó Sakura irónica.

—Vamos Sakura no pueden ser tan feos lo chicos, búscate un juguete temporal en lo que regresas y te quedas con "El príncipe encantador"

El sonido del timbre resonó por todo el patio anunciando que la hora de descanso finalizaba.

—Llamo de mi casa mas tarde adiós.-Colgó sin esperar respuesta.