Hola aqui va otro capitulo, agradezco los reviews, me motivaron a continuar con el capitulo 3.

Gentil insistencia.

Tsukushi se miraba al espejo, estaba lista para irse a la casa de los Ootori a cenar, se veia muy linda, con un vestido sencillo rosado claro, con encaje, unos tacos medios muy finos y un chaleco delgadito para el frio, su cabello castaño lo llevaba con una trenza al lado izquerdo mostrando unos aros de oro blanco con un pequeño diamante en ellos. maquillaje sencillo para resaltar sus lindos ojos verdes, un poco de rosa claro en los labios. pero algo tenia tensa a la chica, el beso que el sujeto le dio hace unas horas atras

- Como me presentare ahora?- pensaba la chica - como lo mirare a la cara, no podre estar ahi, uff -

- Tsukushi - Entro su madre a la habitacion - Hija estas lista?-

- Si, mama -

- Te ves preciosa, muy linda, parece que los hijos de Yoshio Ootori quedaran boquiabiertos, eres muy bella hija, igual a mi - dijo su madre, dandole un beso en la frente a su unica hija - Apresurate tu padre esta listo, y no hay que llegar tarde.

- Si mama, voy por mi abrigo -

El camino hacia la casa de los Ootori fue un tanto inquietante para la chica, la verdad no queria estar ahi, ni menos despues de aquel beso.

- Ay Tsukushi, despierta!- Pensaba, mientras se sacudia la cabeza, despeinandose un poco - Ese Idiota que se cree, pero que no venga a hacerce el lindo conmigo, ni que se las de de que quiere jugar a algo!... aunque eso no lo entendi para nada... ya calmate un poco!-

- Hija, arreglate ese pelo, por favor, que ya llegamos- Dijo su padre.

- Ay dios... que hare ahora- penso complicada Tsukushi.

La casa de los Ootori era una gran mansion, muy contemporanea, de altas paredes y grandes ventanales, y muy iluminada, ademas en la entrada habian 10 sirvientes esperando a que los Hino llegaran. Tsukushi los miro mientras ellos hacian reverencias, y entro a un salon donde se encontro con 4 hombres, Uno era Yoshio Ootori, seguido por los tres, Yuuichi, Akito y Kyouya, los tres perfectamente vestidos, pero Kyouya llevaba un detalle, tenia una rosa en su mano, una rosa muy linda, de color rosado palido, la cual la dirigio a Tsukushi al momento de saludarla.

- Señorita Hino, nos honra su visita- Dijo Kyouya inclinandose

- Siii, seguro- penso Tsukushi

- Gracias Ootori-kun- respondio, mientras eran invitados a pasar al salon. Los mayores conversaban de negocios, y de vez en cuando Tsukushi hablaba de algun proceso de extraccion minero, o algo relacionado con la extraccion de cobre, aunque para el padre de Tsukushi no era muy grato que su unica hija se dedicara a la administracion de su compañia minera, por que encontraba esa area mas idonea para un hombre.

Paso el rato desde que se tomaron un aperitivo, y pasaron al salon del comedor, ahi habian muchos platos, los cuales tsukushi miro con atencion, sin quitar la vista de lo que comia Kyouya, aunque fue poco, ella vio los platos que al parecer le gustaban.

- Señorita Tsukushi- Hablo Yoshio Ootori- Usted esta en el club de cocina de Ouran?-

- Asi es, llevo ya varios años a cargo del club-

- El club de cocina nos proporciona bocadillos realmente buenos - dijo Kyouya

- El host club es nuestro mayor comprador - dijo Tsukushi

- Y no son para nada baratos, jajaja- dijo Kyouya

- Lo bueno es que Kyouya ootori es quien administra ese club, sino se iria directamente a la ruina -

Kyouya la miro, y le sonrio.

- Me han dicho que el trabajo que ha hecho Kyouya en el Host club ha sido realmente bueno - dijo Yoshio Ootori - Bien hecho.

Los grandes salieron al despacho del señor Ootori, mientras que Kyouya se quedo acompañando a Tsukushi, lo que la puso bastante nerviosa, y la invito al balcon

- Por fin solos - dijo Kyouya con una mirada picarona

- Por desgracia- dijo Tsukushi en voz baja

- Por que desgracia?- pregunto Kyouya - podria pasar algo interesante-

- nada interesante ha pasado cada vez que estas cerca mio-

- y el beso que nos dimos?-

- Nos dimos? - Dijo Tsukushi - Ootori-san, te recuerdo que tu me diste ese beso... que ... no se ni siquiera que significo-

- No te gustó? -

- Para nada-

- Pues tu cara decia otra cosa-

- Que?-

- quedaste paralizada-

- Nadie da un beso de la nada-

- No fue de la nada, solo quise pagarte lo que hiciste-

- Eso fue para obtener beneficios-

- Ese beso fue un beneficio-

- ay Ootori no seas estupido-

- Yo no soy estupido, solo quiero jugar a ese juego contigo- dijo Kyouya tomando a Tsukushi por la cintura y acercando su cara a la de el, la chica estaba muy nerviosa, que pasaria si sus padres los vieran asi, la reputacion de la chica se veria arruinada

- Por favor sueltame- dijo la chica mientras forcejeaba

- no, tu cocinaras para mi, y yo te pagare de la forma que me plazca-

- que dices?, yo no hare nada para ti, lo que prepare hoy fue solo para que nos pagaras lo que corresponde-

- Tsukushi Hino, quieres jugar a un juego divertido conmigo, mira tu practicarias tu cocina, vi como mirabas los platos que probe, quizas quieres hacere cosas con toques picantes para que yo pueda comerlos?-

- se nota que eres amigo de Suou-kun eres igual de egocentrico-

- tu me miras-

- que te hace creer eso -

y el joven se acerco mas, y beso los labios de la chica.

- No te dejare de soltar si aceptas jugar conmigo-

- estas loco!-

- Si pero eres la unica que sabe el toque exacto de picante en mi comida, y no se como adivinaste, eso me intriga-

- eso no es motivo, Kyouya Ootori, a mi me desagradas, por que querria que me besaras, y jugar a un estupido juego meloso contigo-

- uuuuh eso si es duro-

- entonces si no quieres que te bese, pues te dare algo mas, a ver si quieres- y se acerco al oido de la chica y solto la siguente frase - Te dare sexo-

Los ojos de Tsukushi se abrieron, los pelos se le pararon como espanto, y se llevo la mano a la boca

- Quien crees que soy!, quizas con las otras chicas que te rodean te funcione eso, pero para mi nooooo!, si no quiero que me beses, menos voy a deseaar que me toques!- Dijo muy ofendida.

- Jajajajajajajajajajajajajajjaa- Comenzo a reir Kyouya, sin parar

- Que te sucede, por que te ries?, Me ofendiste demasiado-

- Con ver tu cara, de verdad eres muy graciosa, jajajajaja-

y Tsukushi se ofendio tanto, que levanto su mano delicada y le dio una cachetada al joven que se reia de ella, Kyouya la miro serio, lo que hizo que la chica se llenara de miedo, y un aire frio corrio por todo su cuerpo. El en vez de asesinarla con la mirada la beso, y la chica quedo petrificada nuevamente, ese beso fue largo, distinto al otro de la tarde, fue con un poco mas de pasion, aunque la chica estaba con sus brazos abajo,solo se afirmaba con los brazos de Kyouya que la abrazaba y tocaban fuertemente, cuando el la solto, la chica cayo al suelo de rodillas,

- Jugaras conmigo si o si, no me voy a resistir, pero recuerda, nada de sentimientos, el que se enamora pierde-

- no...- dijo la chica en voz baja, mientras se levantaba y limpiaba sus rodillas.

- acaso eres gallina, no te atreves-

- no es eso-

- si te ofende tomalo como un trabajo, cocinaras para mi una vez a la semana, lo que yo te pagare haciendo que no te sientas sola-

- no-

- entonces no eres interesante para nada, si no quieres, bueno, es tu decicion, pero se que eres demasiado cobarde, bastante cobarde para ser tan impulsiva e intrepida-

Tsukushi lo quedo mirando, no le gustaba que la trataran de cobarde por que no lo era, y si no queria que el se acercara era porque lo encontraba ridiculo, pero esta vez no respondio negativamente, lo penso

- mañana en mi escritorio deja lo que quieres comer, pero no por eso dejare que me vuelvas a dejar, realmente me da lastima lo que hacer por un plato de comida de mi mano.-

La respuesta de la chica lo dejo callado, lo dejo como que daba lastima!, esa respuesta lo habia humillado, lo que no se lo perdonaria, y se lo haria pagar de la manera que ella menos queria.

Todos llegaron donde estaban los dos, Kyouya disimulando como siempre, ellos parecian conversar normalmente, se habian dado cuenta de que la gente llegaria pronto asi que se dedicaron a hablar otras cosas, disimulando. Todos se despidieron, y los Hino fueron a casa. El padre de la chica obtivo muchos beneficios y muy buenos negocios con los Ootori, lo que lo coloco muy contento. Mientras que la chica pensaba y pensaba, ahora se arrepentia en decirle que al chico que cocinaria para el.


Bueno, espero que haya sido de su agrado. Un Besito para todos =)