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Primera madrugada en el paraíso…

La magia de la luna entraba por los ventanales del cuarto llenando de vida todo a su alrededor, desde el tocador, hasta el sofá y la cómoda y cada uno de los muebles estilo Luis XV de su habitación, todos bellisimos; hasta el televisor y los cuadros que por su cubierta de cristal reflejaban la plateada luz por todos los lados de la habitación iluminando también la ropa del suelo que se encontraba ahí, acomodada de forma aleatoria, mostrando su desenfrenada pasión; las arrugadas sabanas de su enorme cama, la sabanas estiradas encima del delgado y estilizado cuerpo de ella, su piel blanca a la luz del astro; su cara, su rostro tranquilo, apacible, dibujado en el lo que parecía el rastro de una sonrisa lejana. Y sin lugar a dudas esto ultimo era lo mas bello de la habitación. Era hermosa, sensual, carismática, llena de vida y también una perfecta desconocida, la que toda esa noche, y aun dormida, le hacia tener escalofríos. Y no podía dejar de mirarla.

Suspira.

-¿Qué significa esto?

Primer día después de las vacaciones…

Era temprano para el comienzo de las clases, había llegado junto con Sango y otra chica, compañera de salón que en el camino se les había unido. Sango después de hablarle de trivialidades durante todo el camino, al llegar al aula de clases se va a platicar con un grupito de chicas, dejando que Aome se encierre en sus pensamientos, como era de su costumbre.

Sango. Sango se había vuelto una buena amiga, ella a diferencia de la mayor parte de las chicas con las que convivia, no estaba enamorada de Sessh, razón por la cual muchas de ahí la detestaban; y era muy confiable, Sango era la salida de gas que le permitiría a Aome deshacerse de la presión, que de no dejar escapar por su confidente, seguramente explotaría.

Pero no le contaba todo o por lo menos lo pasado en las ultimas semanas… Bueno es que había pasado tanto que creía que había pasado una eternidad y le habían pasado cosas, cosas que no había vivido nunca y que creyó que preferiria tenerlas para ella misma.

Sesshomaru aun no había llegado. Estaba nerviosa, ¿Qué le diría?, ¿Cuál seria su actitud hacia ella?, ¿No le hablaria, tal vez?, ¿O solo no le daría importancia y le hablaria como si nada hubiese pasado?. No tenia idea de cuanto había afectado la relación que ella tenia con Sessh, pero sentía una punzada en el estomago y eso era un mal presentimiento para ella.

Aunque no sabia que su presentimiento poco tenia que ver con lo sucedido con Sessh, pues estaba apunto de pasar algo que le seguiría cambiando su rutinaria vida, pero eso vendría después.

Seguía pensando, se estaba poniendo un poco mas alterada, su mente recapitulaba los hechos como una tortura…

Dos semanas antes del paraíso…

Sesshomru y Rin entran a casa de este, después de dejar a Aome atrás.

-Pasa- Le dice al abrirle la puerta para después dejarla entrar –Adentro me explicaras.

Una vez adentro la guia a la sala de estar, un lugar ya familiar para Rin.

-¿Quieres algo de comer o de beber?- Era solo una pregunta formal, pues Sessh sabia que su hermana siempre quería algo de comer.

-Lo que sea esta bien.

Sessh se retira un momento y regresa con un charola llena de pequeños bocadillos y un vaso con soda. Lo pone en la mesita de centro para que ella pueda tomarlos y se sienta de frente a ella.

-Ahora si- La mira seriamente –Habla.

-Estamos en problemas- Dice con la boca llena de comida. Su expresión no era la de una persona que estuviera realmente en problemas, pero ella era así, todo tomándoselo a la ligera.

-¿Cómo?.

-Perdón- Pasa la comida –Que estamos en problemas.

-Si te entendí, después de años de verte comer y hablar a la vez de esa forma tan grotesca, eh aprendido a descifrar tus gruñidos- Ella sonríe –Quiero que me digas el por que.

-Pues…-La chica se pone seria –Bueno, recuerdas a la familia Susuki, ¿No?. Nuestros viejos vecinos.

-Si, como olvidarlos- Dice Sessh, al mismo tiempo que se le viene a la mente un recuerdo de aquella persona, una silueta lejana, una suave voz diciendo…

-Sessh, Sessh, ¿Me estas haciendo caso?- Dice Rin indignada por la distracción de Sessh, aunque no se lo reprochaba del todo, pues se daba una idea de lo que estaba en la cabeza de este. Un poco de preocupación atraviesa la cabeza de Rin, pero así como llega se va.

-Perdona, continua.

-Bueno. Paso hace un par de meses. Yashi empezó una, como decirlo... nueva relación muy típica de el, es decir conflictiva; oh si, no te había dicho, el fue a estudiar también al extranjero, desde hace un año. Le ha ido muy bien con todo eso del tenis allá, y no fue si no hasta que empezó ha hacerse famoso, cuando apareció Susuki-chan- Esto ultimo lo dijo con inseguridad, no sabia que actitud tomaría su hermano al oír nombrarla a ella y mas al oír aquella noticia –Ella y Yashi, empezaron a frecuentarse, por eso del tenis, ya vez que a ella también se le da muy bien. Eso fue hace como unos seis meses. Y para no hacerte el cuanto largo, se hicieron, al poco tiempo, novios y bueno ya sabes que Yashi es muy acelerado, hace un mes le pidió su mano- hace una pausa –En matrimonio.

Sesshomaru no dijo nada, se para y se dirige a la ventana mas cercana y se queda mirando los alrededores.

-No te detengas.

-Hermano- Dice con tono de preocupación la morena, levantandose de su lugar.

-Por favor, continua- Dice este, tajante.

-La formalizacion del compromiso jamas se realizo, ella huyo- Se queda callada un largo momento.

-¿Es todo?- Pregunta Sessh.

-Mas o menos.

-¿Y por que dices que estamos en problemas?

-Pues es que…

En esos momentos entra a la habitación Yaken, el anciano abuelo de Sesshomaru, ve a Rin con sorpresa, aunque…

-Mira que nos trae la suerte, esta desagradable sorpresa- Dice el abuelo viendo a la muchacha.

Rin se levanta inmediatamente, hace una pequeña reverencia y saluda de manera cordial.

-Ahorrate tus saludos niña a mi…-

-Callate ya Yaken- Sesshomaru no sentía mucho respeto por su abuelo, aunque este le respetara muchisimo, por ser el único heredero del apellido Furosawa y quien seguiría orgulloso con esta dinastía, la dinastía que creyó perder cuando su hija contrayera nupcias con Inutaisho Aida.

Vencido por el reproche de su nieto, se retira de la estancia, no sin antes fulminar con la mirada a Rin. La odiaba a ella y a toda su familia, como era de esperarse.

Una vez solos.

-Decías…- Dice Sesshomaru aun parado en la ventana dándole la espalda.

-¿No lo sabes verdad?, bueno no me sorprende, papá a estado peleando por desmentir aquello a lo que el llama calumnia.

-¿A que te refieres?- Pregunta este volteando a verla.

-Si, aun no lo sabes. No estarías tan tranquilo- Dice esta sin atender a la pregunta de su hermano.

-¿Qué demonios pasa Rin?- Dice este comenzando a alterarse.

-Te han descubierto, Sessh. Papá no puede ocultarte mas, por lo menos no por mucho tiempo. Fue una reportera, que ni siquiera es profesional, hasta donde tengo entendido. Sabe de ti y lo dio a conocer al mundo. La historia de la familia ha sido revelada y una foto tuya en el funeral de tu madre salio en la primera plana de muchos periódicos.

Sesshomaru estaba colérico, Rin no recordaba desde hacia cuando no le veía así de furioso. Pero el se mantiene al margen.

-¿Cuando fue?-Pregunto conteniendo su ira.

-Hace unos tres días- Continua algo dudosa -De hecho el mismo día que…

-El mismo día que Kikyo dejo a Inuyasha. ¿No es así?- Termino Sessh. Tras de una larga pausa…-Mañana continuaremos esto, por hoy dejame solo.

Ella tomo su bolso y se marcho. Sabia que irse lo mas pronto posible por ese día, era lo mas sensato.

Aome ya había llegado a su casa. Encerrada en su habitación, recostada en su cama repasaba la escena pasada una y otra vez. ¿Quién era esa chica? Se preguntaba. Sesshomaru en cuanto la vio se olvido por completo de ella. Aunque ella entendía que el corazón del muchacho era algo frió y cerrado y seguramente no le guardaba mucho espacio en el para ella, la reacción de Seeshomaru le cae de golpe atrayéndole a la realidad: Para el gran Sesshomaru, ella, no era nada.

Pero aun así la esperanza no se iba por completo, al día siguiente tomaría su lugar ante toda la escuela, su trono a lado del rey (obvio en sentido figurado), seria la nueva dirigente, y así no se separarían otra vez, tenia que retomar su lugar y si esto no funcionaba…

-Tengo que decírselo- Se dice a si misma parando se de golpe de su cama –Se lo diré, le diré lo que siento. No me voy a rendir así de fácil, fue mio por tanto tiempo y ahora no sera la excepcion- Dice esta muy decidida.