Los personajes de Zootopia no me pertenecen, sino al mismísisisimo Disney.
All Savage
Capítulo 3: Extraños cambios
Judy Hopps despertaba de nuevo, abriendo los ojos lentamente, siendo estos molestados por los rayos del sol que entraban por la ventana, se removió entre sus sabanas, estirando sus brazos y piernas para levantarse, sintió un cuerpo al lado suyo, al mirar vio a un zorro durmiendo tranquilamente, su respiración era lenta y calmada, y tenía un brazo sobre ella, aprisionándola, ella con mucho cuidado tomo su pata y lentamente la levantaba al tiempo que se deslizaba en su cama, levantándose y bajando su pata suavemente, evitando despertarlo, el despertador hizo un fuerte ruido, pero ni un segundo le tomo a ella apagarlo, asegurándose nuevamente de que Nick siguiera dormido, normalmente lo tiraría de la cama para despertarlo, pero por esta vez lo dejaría descansar un poco más, se merecía un descanso, pues solo el día anterior había sido masacrado por los pequeños hermanos de ella, además de las pesadilla que tenía, que no le dejaban descansar como era debido.
Se dispuso a darse un baño, tomo una toalla del cajón de un armario y se quitó su collar de zanahorias, ni siquiera cuando dormía se lo quitaba, cosa que debió haber hecho, pues ahora sentía un ligero dolor en su cuello, lo dejo en la pequeña mesita junto a la cama, siempre con cuidado de no hacer ruido, se encamino afuera de la habitación abriendo y cerrando la puerta con suma delicadeza, caminando hasta llegar al baño.
Después de una gratificante ducha salió envuelta con una toalla, dejando caer gotas de agua al suelo, caminando devuelta a su habitación, se había tomado su tiempo, por lo que el zorro ya debería estar despierto, abrió la puerta de su habitación, y al entrar vio que tenía razón, ahí estaba Nick sentado al borde de la cama, este se masajeaba el rostro con una pata, mientras gruñía muy bajo, cosa que noto gracias a sus enormes orejas, se acercó a él, viéndolo con preocupación.
-Nick?- pregunto ella casi en un susurro, llegando a su lado, el zorro al escucharla se levantó rápidamente y, la miro con una sonrisa casi forzosa, le pareció muy extraño esa reacción, claramente escondía algo, aunque no estaba segura de que –estas bien?- Nick no respondió y solo la examino, moviendo su cabeza de arriba abajo.
-Si estas así frente a mí no esperes que no intente comerte- dijo el, trato de sonar gracioso, pero no pudo evitar decirlo con algo de nervios, forzando una carcajada, lo coneja noto su intención, pero antes que pudiera decir algo el zorro se le adelanto –me toca bañarme, no hay que llegar tarde al trabajo- rápidamente rodeo a la coneja y abrió un cajón de su armario, sacando una toalla y poniéndola sobre su hombro derecho –ah es cierto- volvió a decir, acercándose de nuevo a su coneja y sin previo aviso la tomo de la cintura y le planto un beso, ella se sobresaltó, pero no tardo nada en corresponder, tocando la mejilla de su amado con su pata, podría jurar que fue el beso más largo que jamás se habían dado, al separarse Nick se dirigió a la puerta, dejando a una Judy muy confundida, antes de salir se giró para mirarla de nuevo, y decirle algo más –la próxima vez no dudare en arrojar esa toalla al suelo- a Judy solo se le formo una pequeña sonrisa mientras rodaba sus ojos, Nick salió sin decir nada más con dirección al baño.
Judy se ponía el uniforme de policía, colocándose las muñequeras y el chaleco, puliendo su placa y, poniéndose su collar de zanahorias, observándose en el espejo para verificar que todo estuviera en orden, toco su collar mientras sacaba un suspiro, recordando el día en el que se lo regalo, ese día donde empezó uno de los casos que más dolor de cabeza le dieron, claro que fue solo durante el trabajo, pues esa noche su novio se encargó de hacerla sentir mejor, pasándola bien solo con una película y por supuesto pizza, fue el día en el que le dio ese objeto tan preciado y también en donde se dieron su primer beso, pero no fue hasta el día siguiente que se volvieron novios, cosa que no pudieron disfrutarlo durante los primeros días, pues fue en ese entonces donde su caso se volvió tal y como ella decía, "De locos".
Tras darse un último vistazo salió de la habitación pensando en Nick, le pareció bastante extraño su comportamiento en la mañana, quizás solo tendría dolor de cabeza, aunque no podía evitar preocuparse por él, llego hasta la sala y se encamino a la cocina que estaba atravesando el lugar, se detuvo a la mitad del camino, observando una mesita junto a la pared, con varias fotos enmarcadas, en una de ellas estaban Nick, su madre y ella, sonrió al verlo, pues fue el día en el que conoció a la madre de Nick, "Elena Wilde", aun se le hacía gracioso la coincidencia de nombres con la hermana de Erick, pero aún más su comportamiento, era bastante madura pero a la vez muy divertida, pues ese día le mostro todo el álbum de fotos de un Nick bebe, ambas rieron a mares cuando vieron a un pequeño zorro con las "pompis" al aire, una leve carcajada se le escapó al recordar eso, dirigió su vista a otra foto que estaba justo al lado, en ella estaban tres zorros y una coneja, Nick tenía apoyado un brazo sobre el hombro de uno de los zorros, que estaba con una sonrisa tranquila y cruzado de brazos, la otra, una vulpina cuyo rostro estaba casi pegado al lado izquierdo de la foto, escondiendo su cuerpo, tenía una sonrisa bastante alegre, y del lado derecho, casi de la misma manera estaba Judy, que se notaba que era ella quien tomo la foto, o más bien una selfie, ese día se hicieron los "traviesos", pues liberaron por unos momentos a Erick y Elena, sin consultar a Bogo o a cualquier otro oficial, lo hicieron para sacarse esa foto, Judy quería un recuerdo, pues ellos juntos lograron salvar a la ciudad, y sin darse cuenta, se hicieron amigos, estaba ansiosa por que llegara el día en el que se les permitiera entrar a la academia y luego se vuelvan compañeros, además de que quería entrenar con ellos, pues sin duda eran expertos luchadores, y quería aprender todos sus movimientos, fijo su vista en otra foto, una en donde solo aparecían Nick y ella, el zorro tenía una cara de sorpresa, fastidio, miedo, ni siquiera sabía cómo describirlo pero era muy gracioso, y en su hombro izquierdo estaba una coneja con una sonrisa de lado a lado, esa selfie se la tomaron el día que resolvieron el caso de los aulladores, el primer caso que resolvieron juntos, tomo la foto y la levanto para observarla mejor, sonriendo y recordando cada momento con él.
Se sobresaltó al sentir unos brazos rodear su cintura, había estado metido tanto tiempo en sus pensamientos que no se percató de que Nick ya había salido del baño, estaba ya con su uniforme de oficial, abrazando a su coneja y colocando su mentón sobre la cabeza de ella.
-Anoche dormí como un bebe…gracias- dijo el, Judy dio una pequeña risa al recordar lo que había hecho anoche.
-Mi mama me la cantaba cuando era niña y…pues creí que ayudaría-
-Pues sí que lo hizo- al decir eso Nick la soltó y se dirigió rápidamente a la cocina –muero de hambre vamos a desayunar- dijo el con un tono que sonó algo desesperado, la preocupación de Judy regreso, dejo la foto sobre la mesita y siguió al zorro a la cocina, al llegar vio a Nick buscando comida, podría decir que estaba realmente desesperado por comer algo.
-Seguro estas bien?- pregunto ella, Nick solo siguió buscando algo de comer en la heladera.
-Ya te lo dije coneja estoy bien, solo tengo hambre- respondió, Judy aún no del todo convencida se dispuso a buscar también algo de comer.
El desayuno fue rápido, muy rápido, Nick literalmente devoro su desayuno, incluso las verduras, cosa que era realmente extraño en él, ambos caminaban por las calles de la ciudad, con dirección a la comisaria, iban tomándose de las patas, ambos con una gran sonrisa, mirando las reconstrucciones, los nuevos puestos, y carteles en todas partes donde aparecía la alcaldesa, se dieron cuenta de lo diferente que era con la primera vez que caminaron así en público, el primer día que lo hicieron los demás los miraban como si fueran extraños, además de los insultos, las parejas inter-especies no eran bien vistas para nada, cosa que hizo que ambos casi se separaran, pero ahora era diferente, ya no habían miradas indiferentes ni insultos, era todo lo contrario, todos los que los veían los saludaban, habían llegado incluso a pedirles autógrafos como si fueran celebridades, bueno eran héroes después de todo, las parejas como ellos al fin podían disfrutar de su felicidad en la nueva Zootopia.
Llegaron hasta la comisaria, estaba casi como nueva, solo hacían falta una que otras reparaciones, hace tres meses que no volvían, pues Bogo les había aumentado sus vacaciones, entraron por la puerta que giraba, luciendo los cristales que brillaban demostrando lo limpio que estaban, dentro vieron a varios oficiales, la mayoría tomándose un café y charlando, caminaron observando los alrededores, la comisaria estaba casi igual a como la recordaban, solo algunas pequeñas diferencias, como la nueva cafetería, y una tienda de donas, si, Nick había cumplido su promesa e hizo todo lo posible por que se pusiera una tienda de donas adentro, todo por su amigo Garraza, claro seria lo único que harían, pues como decía el jefe Bogo, "Un poco más y esto será un supermercado", llegaron hasta el mostrador y saludaron a un reluciente Garraza, quien comía una dona mientras bailaba una canción de Gazelle, Judy no dudo en unirse a él por unos minutos, pues también era una fan de Gazelle mientras Nick se dirigió a la nueva cafetería.
No se lo había dicho a Judy, pero tenía un gran dolor de cabeza ese día, además de tener un gran apetito, pues además del café se compró una dona que se lo trago completo, "Quizás este embarazado", se bromeaba a sí mismo, pues jamás antes se había sentido así, pero claro, sus sospechas eran principalmente por aquel suero que tomo, según los doctores cualquier rastro de aulladores había sido eliminado de su cuerpo, incluso la enfermera en la que más confiaba, "Rosa", le habida dicho que se encontraba bien, pero él no se sentía así, agito su cabeza, no debía pensar en eso, no quería preocupar a Judy, pero era difícil si el mismo estaba preocupado de su situación.
Con vasos de café en ambas patas regreso a la recepción, donde vio a Garraza bailando solo, este le hizo una seña indicando que Judy ya había ido a la sala de reuniones, Nick le sonrió y dejo que siga disfrutando de su baile, dirigiéndose a la puerta de la sala, al entrar los demás oficiales lo vieron y le mandaron uno que otro saludo, el solo sonreía y respondía a ellos, llego hasta el frente donde estaba Judy, esperándolo en la típica silla que compartían, ella al verlo le sonrió y se movió un poco, dando a entender a que quería que se sentara, Nick iba a hacerlo, pero un fuerte dolor punzante en su cabeza lo detuvo, haciendo un gesto de dolor dejo caer los vasos, que hicieron un pequeño ruido al desplomarse, derramando por todo el suelo el café caliente, Nick puso una pata sobre su cabeza y dio unos pequeños saltos como intentando no pisar el líquido caliente.
-Nick!- exclamo Judy asustada, se acercó aun en la silla para atender a su zorro, Nick solo hacia un gesto con la pata para indicarle que se calmara, aunque todos los demás oficiales veían la escena también sorprendidos, Judy ahora estaba más preocupada que antes, definitivamente algo le pasaba –es todo!- exclamo de nuevo ella –pediremos permiso e iremos al doctor!-
-Ya dije que estoy bien!- dijo el zorro de manera defensiva.
-Por supuesto que no estás bien, apuesto a que tu cabeza te está matando ahora!-
-Te lo repito de nuevo, estoy bien!- volvió a decir Nick, quien de un salto paso por arriba del café y llego al asiento, haciendo que se tambalee por unos instantes, Judy lo miraba realmente sorprendida, era obvio que le ocultaba algo, pero antes de comenzar cualquier otra discusión el jefe Bogo entro al salón con su típico malhumor, llamando la atención de todos, Nick solo se acomodó mejor y paso un brazo por la cintura de Judy jalándolo a él.
-Descuida, solo es un pequeño dolor de cabeza- dijo el en un susurro, Judy no estaba para nada convencida, pero decidió dejarlo solo hasta que el jefe Bogo termine de asignar los casos del día, luego atacaría a Nick con millones de preguntas hasta que se resigne a contarle lo que le ocurre.
-Puedo ver que nuestra pareja estrella volvió de sus vacaciones- dijo Bogo indiferente, agarro sus informes y se colocó los lentes mientras asignaba a cada oficial sus labores del día, el salón iba vaciándose por cada nombre que anunciaba Bogo, hasta quedar solamente la pareja, este los vio y lanzo un fuerte suspiro.
-Ustedes dos a mi oficina- dijo el, inmediatamente se retiró sin decir nada más, ambos se miraron extrañados por unos segundos, hasta que la cara de Judy puso una expresión de enojo.
-No creas que te salvaras de mi Wilde- dijo ella con tono amenazante, luego lo señalo con su dedo –una vez terminemos de hablar con el jefe, hare que me digas lo que realmente te sucede– finalizo ella para luego bajar de un salto de la silla, Nick trago duro, sabia lo peligrosa que era Judy enojada, sabía que tarde o temprano se lo iba a tener que decir, bajo de su asiento y siguió a la coneja, ambos con dirección a la oficina de Bogo.
Una vez llegaron se sentaron en la silla, mirando al jefe Bogo que se encontraba revisando varios archivos, pasaron algunos minutos sin que este dijera algo, hasta que saco otro archivo de su cajón y se lo paso a Judy.
-Porque cada vez que ustedes aparecen algo malo pasa- comento de forma sarcástica, Judy abrió el archivo y vio una foto de un tren –la noche anterior un tren que transportaba diversos dispositivos tecnológicos fue asaltado, encontraron al conductor malherido esta mañana bajo un puente en el distrito Sahara, ahora se encuentra en el hospital, pero hasta donde sabemos fue un grupo de lobos quien organizo el ataque, aparte de eso no sabemos nada mas- dijo Bogo, Judy leía el archivo junto a Nick, pero este último no parecía estar realmente concentrado.
-Entonces quiere que busquemos el tren?- pregunto Judy.
-No, otro…"equipo" se está encargando de eso- dijo Bogo, a la coneja le pareció extraño la forma en que se lo dijo, como si tuviera mucho cuidado con sus palabras –solo manténganse alertas, cualquier cosa que vean sospechoso avísenme- finalizo el, Judy dio un suspiro creyendo que si le hubiesen dado un caso emocionante, pero Nick por su parte parecía ausente, intentando disimular el fuerte dolor de cabeza, cosa que no sirvió pues Bogo claramente lo noto –veo que los 3 meses no han sido suficientes- dijo intentando sonar gracioso.
-Señor solicito un permiso para llevar al oficial Wilde al hospital- dijo Judy, pero antes de que Bogo pudiera decir algo Nick reacciono de nuevo.
-No!, estoy bien, solo tomare una aspirina- dijo rápidamente Nick, ella aun no podía creer que Nick estuviera evitando tanto el tema, Bogo por su parte miro al zorro con suma curiosidad, como si buscara algo en él.
-Como sea, aun no les asigno su tarea de hoy- dijo Bogo al tiempo que buscaba un archivo, y luego de un suspiro dijo la palabra mágica –parquímetros, pueden irse- Judy creyó que en cualquier momento diría "es un chiste", pero no paso –no hay ningún caso especial que resolver, asique es eso o informes- volvió a decir Bogo, Judy dio un suspiro mientras asentía con la cabeza, prefería dar multas antes que estar todo el día ordenando archivos, a Nick no parecía importarle, simplemente se levantó seguido de Judy y salieron de la oficina.
El día paso relativamente rápido, recorriendo la ciudad con el típico chaleco de payaso y el auto de juguete, Judy se había puesto como meta superar las 201 multas que una vez logro para no aburrirse, faltando solo 30 minutos para que su día termine ella ya iba por el número 289, a solo un poco de cumplir su meta de 300, Nick por su parte apenas si había hecho algo, estaba más concentrado simplemente manejando el pequeño auto, y cualquier intento de Judy por hacer que este hable era completamente fallido, ella sabía que era por el dolor de cabeza que sentía, pero aun así no dejaría de insistir, pues estaba realmente preocupada por él.
Nick se encontraba al lado del pequeño auto estacionado, mirando desde lejos como Judy a gran velocidad ponía multas al otro lado de la calle, auto tras auto, nada parecía poder detenerla, a él le resultaba algo gracioso como los ciudadanos se quejaban por ello, pero eso fue solo al principio, su gran dolor de cabeza lo estaba poniendo de muy mal humor, intentando distraerse un poco se limitó a simplemente observar a la conejita, con su chaleco y su sombrero, solo podía pensar en cómo se veía, tan linda, tan tierna, tan hermosa, tan…apetitosa, pero que rayos estaba pensando!, se golpe varias veces la cabeza con su pata intentando olvidar lo último, vio que Judy volvía hacia él, y con cada paso su estómago gruñía, indicando que tenía mucha hambre, y como no tenerlo si la comida venia solo hacia él, se golpeó de nuevo la cabeza solo que esta vez contra el pequeño auto, se negaba a aceptar que esos pensamientos eran realmente suyos, un sonido llamo su atención, como cuando alguien pasa una tarjeta por la caja registradora, al mirar vio que debía poner una multa a un auto a su costado, para distraerse se acercó y coloco el pequeño papel sobre el parabrisas de muy mala gana, al girarse para volver a su puesto otro animal lo llamo.
-Pero si ya estaba a punto de irme!- grito alguien detrás de él, al mirarlo vio al animal que claramente era el conductor de aquel auto, Nick ciertamente no estaba bien, pues jamás se imaginó que hubiera reaccionado como lo hizo.
-Pues entonces la próxima calcula mejor tu tiempo!- grito Nick, un grito acompañado de un leve gruñido, el conductor se quedó helado, y en solo cuestión de segundos ya había subido a su auto y rápidamente salió de ahí, como si huyera de un gran depredador loco, Nick comenzaba a respirar rápidamente mientras sentía que su cabeza estaba por explotar, al girarse una vez más vio a Judy, ella tenía los brazos cruzados y pateaba el suelo rápidamente, demostrando estar claramente enfadada.
-Nicholas Wilde que fue eso!?- exclamo ella frunciendo el ceño.
-Judy ahora no…- dijo Nick casi en un susurro que apenas si escucho la coneja.
-Dime de una vez que rayos te sucede, me tienes muy preocupada- volvió a decir Judy acercándose lentamente a él, Nick no daba respuestas –sé que estas de mal humor pero sabes que no podemos reaccionar así con los ciudadanos- volvió a decir estando casi al lado de él y tendiendo su pata para tomar la del zorro, Nick dio un suspiro y cerraba los ojos, soportando el inmenso dolor que sentía –no entiendo porque aún no quieres decírmelo, por favor ya dímelo!- exclamo de nuevo ella desesperada, pero lo que paso solo unos segundos después fue algo que jamás espero.
-Cállate- susurro Nick.
-Qué?...- Judy creyó haber escuchado mal, pero la siguiente acción del zorro demostró que no lo hizo y no solo eso, la destrozo, el zorro la encaro, mostrando sus feroces colmillos y erizando su pelaje, como si intentara atacarla.
-No puedes cerrar esa maldita boca por un segundo!- grito Nick, un grito que solo demostraba furia, odio, amenaza y un feroz gruñido, Judy se quedó con la boca abierta, sus orejas en alto y su pequeña nariz temblando, sintiendo una estaca en su corazón, sintiendo que las lágrimas amenazaban con salir, sin saber que decir comenzó lentamente a retroceder, cambiando su mirada a una que solo mostraba tristeza y dolor, y sin poder evitarlo las lágrimas ya recorrían por sus mejillas, intentaba pronunciar alguna palabra, pero no podía, e hizo lo primero que se le ocurrió, no le importaba que fuera una cobarde, pero no se le ocurrió otra cosa más que correr hacia el pequeño auto, entrar y acelerar sin siquiera dirigirle la mirada, dejando solo a Nick.
Continuara…
