III

III.- La cicatriz y el tatuaje

-¿Bueno y como lo hacemos para viajar? -pregunto Ron, ya había pasado una semana y la situación era mas bien incierta, para llegar al lugar exacto donde esta el Black Hole se necesitaba un ministro de magia, y Bolla estaba demasiado ocupada en sus asuntos, para averiguar que era lo que habían hecho los estadounidenses en el interior de su país.

-Esperaremos a Bolla -respondió Matthew - No puedo pedir ayuda a otro ministro porque por lo que averigüe, ellos están usando tecnología muggle para espiar, y no me sorprendería que hayan captado el mensaje que le envié el otro día por la chimenea, además sirve como distracción.

-Pero viajaremos nosotros -Pregunto Ginny.

-No -respondió Hermione -llame al resto de los chicos para que nos ayuden, no les di detalles, Matthew tiene que hacerlo.

-O sea Luna también la llamaste -dijo Matthew algo intimidado. Ellos habían peleado hace un año, debido a que Luna le pidió a Bolla que enamorara a Matthew, y el se había enamorado un instante de ella, pero al saber la verdad, se separo de Luna y no le dirigió la palabra a Bolla nunca mas (excepto ahora que la necesita) y viajo a Chile para estar solo, además había encontrado un trabajo de profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras en la escuela de magia chilena "World's End".

-Si a ella también -repitió Hermione -Ya se que te incomoda, pero mientras mas, mejor.

En eso alguien toca la puerta. Harry se pone de pie y abre y se encuentra con la profesora McGonagall, junto con Luna.

-Buenas tardes, señor Potter -dijo la profesora -vengo a hablar con usted y con el señor Roark, y le traje a la señorita Lovegood, que quiere hablar con el señor Roark.

Matthew miro un instante a Luna. Ya había pasado un año, y aun la sigue viendo con esa mirada de amor, pero el daño que le hizo fue muy grande, aun así es capaz de verla así y sabe que esa mirada que le manda, ella se la devuelve con creces, entonces ¿Por qué están separados, si se aman intensamente?, de repente sintió un ardor intenso en el antebrazo izquierdo.

-Señor Roark -la profesora McGonagall lo saco de sus pensamientos -¿me puede acompañar?

-Ah! OK, vamos -los tres se dirigieron a un salón contiguo y ahí se sentaron para conversar.

-Bueno señor Potter -empezó a decir la profesora McGonagall -venia a preguntarle sobre el estado de su cicatriz.

-¿Mi cicatriz?

McGonagall asintió.

-Bueno es que por lo que esta sucediendo en América, no tenemos que descartar nada.

-O sea creen que Voldemort esta detrás de todo esto -dijo Harry con una nota de triunfo.

-Aja –respondió -Sospechamos que el estaría detrás.

-¿Pero el sabe de la profecía? -pregunto Matthew.

-Pues no lo se -respondió la profesora.

Hubo un silencio en el que los tres parecían pensar, se miraban a los ojos como para leerse los pensamientos, hasta que McGonagall hablo.

-Y usted, señor Roark, ¿como esta su tatuaje de león?

-¿Mi tatuaje? -se arremango la camisa y dejo a la luz un tatuaje de un león rugiendo, al verlo se sobresalto.

-¿Que tiene? -pregunto McGonagall.

-Pues la cara del león esta más esquelética -respondió con sorpresa, mostrándosela a McGonagall, que la miraba fijamente, mientras murmuraba cosas ininteligibles.

-¿Antes le había pasado eso? -pregunto la profesora.

-Solo cambio cuando pelee con Luna el año pasado, pero este fue un cambio mas leve que el que había ocurrido el año pasado.

-Ya veo, reacciona con el amor -murmuro McGonagall, sin que los chicos lo oyeran.

Mientras todo eso sucedía…

Ron, Ginny y Hermione habían dejado al día a Luna respecto a lo de Black Hole, pero para sorpresa de los tres, Luna ya sabía algo.

-Mi padre publico algo de Black Hole en El Quisquilloso, hace años -dijo Luna -explicaba que el proyecto había sido cancelado por una profecía y que sus componentes habían sido separados, e incluso mi padre publico el lugar, una parte esta en algún lugar de Santiago de Chile y la otra esta en un edificio mágico en Estados Unidos.

Los tres quedaron con la boca abierta, habían olvidado que El Quisquilloso publicada cosas extravagantes, pero esta revelación de Luna era precisa (mas de lo debido).

-¿Cuando se publico ese numero? -pregunto Ginny.

-Pues hace unos 22 años atrás, pero debido a que estaban circulando rumores acerca de Black Hole se publicara en primera plana en la edición que sale mañana.

-¿Que? -exclamo Hermione - Luna, no publiques eso, si los estadounidenses llegan a leer ese numero, obtendrán el dispositivo y la profecía se empezara a cumplir.

-Pero en 22 años ya deberían de haber cambiado el lugar -luego su voz cambio a algo mas asustada -¿o no?

-Me temo que no -dijo Ron.

Luego de eso, Luna salio rauda de la casa y se dirigió a El Quisquilloso.

Harry, Matthew y McGonagall salieron del salón justo cuando vieron salir a Luna.

-¿Y ella? -pregunto sorprendido -¿no quería hablar conmigo?

-Pues ahora no -respondió Hermione, y le explicaron a los recién llegados lo que les había dicho Luna.

En otro lugar, horas mas tarde…

-Mi señor -decía Rodolphus al hombre de los rasgos de serpiente -ya tenemos una idea de donde puede estar Black Hole.

El hombre miro a Rodolphus con interés ¿Así que encontraron el Black Hole?

-Ya, habla pues.

-Alcance a obtener este numero de El Quisquilloso de hace 22 años que explica todo sobre Black Hole -mostrando un ejemplar amarillento de El Quisquilloso donde muestra en portada una caricatura de una maquina que hace una especie de remolino en el aire y ponía como titular "Black Hole ¿descubrimiento científico muggle o portal del Apocalipsis?"

-A ver, pásamelo -dijo el hombre, lo leyó y dijo para sus adentros -vaya, vaya así que el viejo Xenophilius ya sabia del proyecto, pues tendré que hacerle una visita.

Rodolphus se le quedo mirando esperando alguna reacción en su señor, hasta que el dijo.

-Vayan a Santiago, actúen en secreto, yo viajare a Inglaterra para conversar con alguien.

-¿A Inglaterra, señor? -pregunto desconfiado -¿no será peligroso?

-No te preocupes, Lord Voldemort sabe como cuidarse y como escabullirse ahí, cualquier cosa me informas por el medio clásico -señalando el antebrazo de Rodolphus.

Oficinas centrales de El Quisquilloso…

Luna Lovegood había corrido a El Quisquilloso para detener (por primera vez en la historia) una tirada de la revista para la seguridad de las personas. La gente siempre decía que la revista era extravagante y que ponían tonterías, pero esta tontería decía una verdad tan grande que el destino del mundo mágico (y el muggle) dependía de la tirada que venia. Esos fueron los argumentos con los que iba a presentarse donde su padre, pero el estaba en una reunión con una persona muy importante (eso le habían dicho en la recepción), y tuvo que esperar mucho rato hasta que salio su padre con el hombre, un sujeto alto que usaba lentes oscuros y que despedía una enorme frialdad a su alrededor.

-Ya señor Smith, entonces estaremos hablando para el reportaje -decía Xeno al hombre, mientras le estrechaba la mano y se fue, luego al ver a su hija le pregunto -Luna, ¿Qué te trae por aquí?

-Necesito que detengas la tirada de mañana de la revista, es de vida o muerte

Xeno se quedo mirando a su hija, ¿detener la tirada de mañana?, jamás se había hecho eso en los años que tiene El Quisquilloso, pero la cara de Luna decía que algo sucedía.

-A ver pasemos a la oficina y me explicas que es lo que sucede.

Pasaron a la oficina y Luna le explico a su padre lo que sucedía actualmente y las sospechas de que Voldemort este detrás, este la miraba con atención y con algo de nerviosismo.

-Bueno, pues -dijo algo nervioso Xeno -La persona que acababa de reunirse conmigo era de Estados Unidos y me hablo de Black Hole y me dijo que me daría la exclusiva del hallazgo del dispositivo si lo ayudaba a encontrarlo, así que le di toda la información que yo tenia en mis archivos.

Luna palideció y sin decir nada mas salio de la oficina dejando a su padre con una expresión confundida.