Disclaimer: Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto, sólo los tomo prestados sin ánimos de lucro.
Advertencias: AU, yaoi (relaciones chicOxchicO), lemon, lime, lenguaje obsceno y exceso de cursilerías que podrían llegar a empalagar al lector.
Parejas: NaruSasu (¡por supuesto!) Si no es de tu agrado, ¿para qué sigues leyendo? Mejor da un clic en el cuadrito rojo que se encuentra en la parte superior derecha de tu pantalla y te evitas un gran disgusto.
Amor Hechizado
Capítulo II: Pervertidos en la playa.
Cuando cayó la noche, Naruto por fin salió de la habitación que Tsunade le había prestado durante su estancia en el lugar. Caminó un poco por el terreno hasta toparse con una zona perfecta para realizar el salón de eventos. El lugar, justo antes de un acantilado, le daría al salón una vista panorámica espectacular. Además, se encontraba rodeada por plantas selváticas que el darían un aspecto exótico. Era el lugar ideal.
Con varios proyectos en mente, el rubio se encaminó hacia las oficinas generales para presentarle a Tsunade su renuncia. La anciana lo había observado con aquellos ojos inquisidores antes de preguntarle:
–¿Por qué renuncia? Ha encontrado un buen lugar donde comenzar a trabajar.
–Pero no puedo construir ese salón que usted me pide.
–¿Y por qué no?
–Porque es un salón en donde se celebrarán bodas.
–No le veo el mayor problema… –la ancianita se encogió de hombros, restándole importancia al asunto.
–Para que un arquitecto pueda crear una obra de arte, necesita ponerse en contacto con los sentimientos de lo que va a construir. –suspiró. –Si deseo construir una galería de arte, pienso en los cuadros que son mis favoritos; si quiero un acuario, pienso en lo que el mar me provoca… si quiero construir un salón para bodas, debería de pensar en el amor. Y eso, señorita Senju, es algo que no puedo hacer, porque he perdido la esperanza de encontrar el amor. ¿Me entiende? De continuar en este proyecto… le ofrecería un edificio sin alma, aburrido, un edificio que hasta un niño de kínder podría diseñar con unos crayones.
–Señor Uzumaki, el salón de eventos no sería únicamente para bodas. –explicó una vez más. –También sería un centro de reunión para grandes convenciones, graduaciones, exposiciones… piense en él como una galería de arte junto al mar ¿qué le parece?
–Mi respuesta sigue siendo no.
–¡Oh, vamos! –exclamó. –No voy a aceptar una negativa de su parte. Pedí al mejor, tengo al mejor y el mejor va a construir lo que yo le indique o estaremos en un grave problema. ¿Recuerda que su compañía firmó el contrato? A menos que quiera una demanda por incumplimiento del contrato… será mejor que se ponga a trabajar. –se puso de pie y rodeó el escritorio hasta llegar a Naruto. Colocó las manos sobre los poderosos hombros del rubio para obligarlo a que se pusiera de pie y guiarlo hacia la salida. –Anda, anda… quiero un boceto lo más pronto posible. Date una vuelta por el lugar, toma algo, busca una chica guapa y verás cómo la inspiración llega en un santiamén.
Naruto no pudo quejarse porque, al darse la vuelta, la anciana azotó la puerta de la oficina justo frente a su nariz. Ya se las cobraría a esa viejecilla. Por el momento, pensaría en el dichoso salón como una galería, justamente como había sugerido la dueña.
Caminó por la playa, fumando uno de esos habanos que tanto le gustaban. El lugar no era tan malo después de todo. Si no hubiese gente durante el día, hasta se atrevería a pasear bajo los rayos del sol. Se dejó caer sobre una roca a orillas del mar. Cuando sus dedos recorrieron la piedra para conocer su composición, se toparon con una camisa blanca, luego con unas sandalias de playa y al final, con un bañador. Rió quedamente, buscando con la mirada al descarado dueño exhibicionista. A lo lejos, divisó la figura de una persona nadando libremente entre las olas. Por la ausencia de curvas, junto al tipo de ropa, supuso que era un joven más o menos de su misma edad. Decidió quedarse ahí, esperando la reacción del muchacho nudista al enterarse que no estaba solo en el lugar.
Contrario a lo que pensaba, el joven no tardó en salir del agua y, con pasos decididos, se dirigió hacia su ropa. El rubio le dio una larga calada al puro, ignorando deliberadamente al chico que estaba a sus espaldas.
–¿Podrías mover tu enorme trasero de mi ropa?
Ni un saludo, ni un atisbo de vergüenza en su voz, pensó Naruto. Seguramente es un chico orgulloso y arrogante, acostumbrado a salirse siempre con la suya.
–Que yo sepa, esta no es una playa nudista. –contestó el rubio, dejando que el humo escapara suavemente de entre sus labios.
–Ya lo sé. Ahora muévete o…
–¿Correrás desnudo hasta tu habitación?
–Te molería a golpes antes que salir desnudo de la playa. –respondió Sasuke, preguntándose cuántos años tendría la persona que estaba frente a él, ya que la voz tan ronca y varonil no concordaban con la figura de juventud que poseía.
–Podría huir con tu ropa y dejarte aquí desnudo. –sugirió Naruto, con un repentino malestar. Sentía nauseas y su piel estaba helada. Su cabeza le obligaba a recordar dónde había escuchado esa voz antes.
–No te atreverías…
–No deberías tentarme… –poniéndose de pie, Sasuke notó que el hombre era casi diez centímetros más alto que él, con una musculatura poderosa que, sin lugar a dudas, lo dejaría en clara desventaja si de fuerza se trataba. Aún así, el podría defenderse perfectamente bien con sus ágiles movimientos, no por nada era cinta negra quinto dan en tae kwon do. Con un movimiento rápido, el desconocido dio media vuelta, quedando frente a Sasuke, pero oculto por las sombras de una palmera cercana. –Está claro que yo tendría ven-venta-venta-taja.
Naruto tartamudeó al reconocer la cabellera del mismo color que el plumaje de un cuervo, los ojos preciosamente negros y la pálida piel. Era imposible que confundiera a Sasuke Uchiha.
Sasuke frunció el ceño y miró la roca ahora vacía. Lo único que había era sus sandalias. La camiseta y el short lo tenía bajo su poder el desconocido. Cerró los puños con fuerza hasta que sus nudillos se volvieron blancos.
–Te daré tu ropa… a cambio de algo.
–¿Qué demonios quieres? Como bien puedes ver, no traigo dinero.
Naruto no se limitó en mirarlo. Sin lugar a dudas, Sasuke había desarrollado un par de buenos músculos, sobre todo los abdominales. Suspiró, escuchando las olas del mar estrellarse contra las rocas cercanas.
–No es dinero.
–¿Entonces? Podría decirle a la gerente que un sujeto desconocido y sospechoso pasea por las playas robando la ropa de sus huéspedes. Mi familia y yo tenemos una buena relación con la señorita Tsunade. –mintió.
–Puedes intentarlo, pero no te funcionará mucho. Después de todo, Tsunade personalmente me invitó y ha insistido en que me quede un par de días.
Sasuke gruñó con rabia. No tenía de otra más que ceder a los deseos de aquel desconocido sospechoso si quería volver rápidamente a su habitación para evitarse el regaño de Fugaku Uchiha. Además, primero muerto que correr hasta su cuarto en pelotas.
–¿Y bien? Dime de una maldita vez que quieres para poder irme, me están esperando.
–¿Quién te espera? ¿Tu papá para arroparte?
Si Sasuke comenzó a hervir de furia, lo disimuló bastante bien. Pero lo que más coraje le provocaba era que, a pesar de todo, el desconocido tenía razón. Su padre estaba esperando para vigilar que su hijo no cometiera una estupidez, como solía llamarle.
–¿Me vas a decir lo que quieres o te golpeo?
–Sasuke Uchiha… bésame.
–¡¿Estás loco o participas en un concurso de idiotez? –explotó. –¿Cómo demonios piensas…?
–¿De verdad te irás en pelotas hasta la zona de alojamiento? Te recuerdo que está bastante lejos y antes debes cruzar los restaurantes que, supongo, estarán en pleno apogeo.
Con la adrenalina corriendo por sus venas y el enojo, no se lo pensó dos veces. Lo que tengas que hacer, hazlo rápido, pensó el pelinegro. Con una velocidad impresionante jaló por las solapas de la larga chaqueta a aquel desconocido para acercarlo a sus labios. Con el contacto de sus labios, a Sasuke lo recorrió un escalofrío. Bastantes años sin practicar los besos le estaban pasando la factura. Los labios tiesos, se decidían entre morder el labio inferior o recorrerlo con la punta de la lengua. El desconocido resolvió el problema al tirar el labio inferior con los dientes, haciéndolo abrir la boca y gemir sorprendido ante la húmeda invasión. Todo terminó tan rápido como comenzó. Sasuke aprovechó la distracción del sujeto para quitarle sus prendas de las manos y alejarse en cuanto sus pulmones suplicaron por un poco de oxígeno.
A toda velocidad, se vistió con el short y huyó del lugar, no sin antes darle un buen puñetazo al sospechoso-pervertido-roba besos que lo mandó a aterrizar directamente sobre la arena. Naruto se frotó la mejilla adolorida al mismo tiempo que reía fuertemente. Sólo por un microsegundo se imaginó que podría doblegar el orgullo del Uchiha, pero no lo logró. Aún bajo las peores circunstancias, Sasuke siempre salía airoso.
Mientras corría –huir no era una palabra de su vocabulario. –hacia su habitación, Sasuke se frotaba los labios, intentando quitarse la sensación de la saliva caliente de un desconocido. ¡Ese maldito…! Sin lugar a dudas mañana, a primera hora, le preguntaría a la vieja Tsunade sobre su "huésped de honor", lo envenenaría con amoniaco, cortaría su cuerpo en pequeños trocitos antes de arrojarlos al mar para que los tiburones destruyeran hasta la última célula de tan despreciable ser. Esquivando a las personas que salían de los diferentes restaurantes del complejo turístico, una duda que lo dejó estupefacto cruzó su mente.
¿Cómo diablos el desconocido sabía su nombre?
Continuará…
¡Hola a todos!
Lamentablemente he vuelto al hospital-escuela, y ¡me han tocado guardias de locos! por eso he tardado una semana en actualizar, pero espero ponerme al corriente a la brevedad posible.
MUCHAS GRACIAS A:
kaoryciel94 - saskenaru - Guest (#1) - Tatii Cx - Guest (#2) - NelIra - lirionegro-san - TheRusso - Guest (#3)
Respondiendo una pregunta: recibí una duda sobre si Naruto era novio de Sasuke y luego fue lo de Sai... bueno, si les respondiera eso, le quitaría el encanto al fic! Pero tienes una idea, Guest (#3)! Por alguna razón en especial, Naruto reconoció a Sasuke casi de inmediato... pero no diré spoilers de mi propio fic porque luego ya no querrán leerlo :D
Cuídense mucho y que tengan una excelente semana!
Do you remember how it all began? It just seemed like heaven...
Kerky
Número de palabras: 1.569
