Capitulo 3

Al día siguiente, Athena convocó a Shaina para saber las novedades.

-No ha habido mayor problema,a. Casi todas las casas están vacías y Jabu estará hoy y mañana vigilandolas.

Saori asintió pero sentía algo en el cosmos de la cobra.

-Shaina, se que te preguntas porque no hice lo mismo con Seiya. Curarlo…

-¿Que?Yo no podría cuestionarla de esa manera.

-Seiya sigue en ese estado por la maldición de la espada de Hades. Yo tendría que atravesar su corazón con mi báculo para ayudarlo pero… tengo miedo de dañarlo más.

-No es necesario que me explique. Yo lo cuidaré con empeño hasta que despierte -contesto la cobra y salio apresurada de la sala del patriarca-.

Saori intentó alcanzarla pero era muy ágil. Bajó las escaleras hacia la casa de Piscis y decidió recorrer las 12 casas con curiosidad.

Piscis era una casa iluminada y colorida. Acuario era simple y minimalista. Capricornio tenía demasiadas cosas regadas. Sagitario era cálida y llena de libros. Habían pasado un par de horas y Saori entretenida quería continuar aunque ya había oscurecido y sintió un poco de temor por el silencio de aquel inmenso lugar.

-No debería vagar sola a estas horas…

-¡Saga! No sabía que aun estabas en el santuario.

-No tengo ningún lugar a donde ir -dijo bajando la mirada- la escoltaré a su recámara.

Saori se sintió como niña regañada pero aceptó.

-Pudiste haber ido con los otros. O viajar.

-En realidad, no me llevo tan bien con ninguno.

-Ya veo…

-Además, yo no tengo una vida que recuperar, yo la tuve y la arruiné con mis actos.

-Saga, eso ya ha quedado en el pasado, te has redimido con creces.

Llegan a la puerta de la casa del patriarca.

-Si necesita que la escolte en otro momento no dude en llamarme. No sabe lo que puede encontrar en las 12 casas y no quisiera que descubriera los poemas que Milo le escribe…

-¿Que?

-Nada, buenas noches.

Él se alejó rápidamente y ella se quedó pensativa; esperaba que el santo de géminis cambiara de opinión y fuera feliz.

Al día siguiente, Shaina fue con Athena pues alguien había llegado.

-Ikki, que sorpresa.

-Athena, el caballero del Fénix ha venido de oriente pero no se cuales son sus ordenes al respecto.

-Descuida Shaina, ¿Que te ha traído de vuelta Fénix?

-No soy como los demás, me aburre estar en un solo lugar.

-Entiendo. Puedes estar aquí cuanto desees. Arregla con Shaina donde puedes quedarte y ver si puedes ayudarla en algo.

Ambos salieron

-Escuché que los dorados revivieron…

-Así es Fénix.

-Y se fueron…

-Sip- contesto Shaina-.

-¿Y Seiya?

-Aun sigue igual.

-Maldita Saori…

-¡Ikki!

-¿Acaso no piensas lo mismo?

-Bueno si… Pero no se por qué ella actúe así.

En la cámara del patriarca.

-Shaka, así que también has decidido quedarte.

-No exactamente. Entraré en una meditación profunda donde mi cosmos no será perceptible.

-Oh, asi que solo tu cuerpo estará en tu templo. De acuerdo Shaka, dulces sueños entonces.