Capítulo 2.- El despertar

En cuanto Ruffnutt logró encontrar a Hiccup este se alegró enormemente, él necesitaba hablar con alguien y aunque podía contarle todo a su dragón, necesitaba respuestas claras o palabras de aliento y eso era algo que su mejor amigo no podía ofrecer.

-Buenos días chico dragón- saludó Ruffnutt con burla

-Buenos días loca gemela- respondió Hiccup con sarcasmo

-Dime que te tiene tan alterado, y no me digas que nada porque hace rato escuche el portazo que dabas en tu casa-

-Discutí con papá, quiere que me case con Astrid aun cuando sabe los problemas que tuvimos, Ruff ¿sabes lo tedioso y molesto que es que te quieran comprometer con alguien a quien no amas?-

-No pero supongo que tú me lo dirás-

-Que graciosa Ruff- dijo con una amarga y seca risa sarcástica que tanto le caracterizaba-

-Mira tranquilo, sabes que tu padre es un terco, bruto y más insensible que una piedra por lo que él no entiende nada, ¿Recuerdas cuándo empezaste con todo esto de entrenar dragones, o cuando él quería que cambiaras tu forma de ser, o cuando hiciste tu primer modelo de ballesta/catapulta?-

-Ni me lo recuerdes, eso me hizo sentir un imbécil- dijo tapándose la cara con ambas manos

-Pero eso no te detuvo de hacer lo que querías-

-¿Y el punto es cuál?-

-El punto Hiccup es que debes de decirle no a lo que tu padre te diga e imponer lo que tú piensas aun si eso significa usar a tu dragón para que te escuche-

-O bien puedo amenazarle con suicidarme si no me escucha, igual a cuando peleamos con Muerte Verde, creo que ese fue el único momento en el que me escuchó verdaderamente, aunque bueno, su torpeza me quito una pierna-

-Ni lo menciones, no quiero saber cual parte de tu cuerpo es la que estará en peligro mortal ahora-

-Cierto. Cambio de tema, ¿me ayudas con un proyecto que tengo en mente?-

-Con tal de que Tuffnutt participe-

-Claro, ¿Por qué no?-

Ambos sonrieron y fueron con los demás dragones.

Mientras que el gran salón Stoick hablaba con Gobber

-Hay Gobber ¿qué haré con ese chico?, primero quiere matar dragones, luego se niega a hacerlo y se lo acepto. Pero ahora lo comprometo con la chica con la que salía y no quiere-

-Pues deberías tratar de comprenderlo Stoick, al pobre le han roto el corazón y de la peor manera-

-Pero él debe de perdonarla, como lo hizo desde pequeño-

-Pero el chico ya no es un niño Stoick, debes de dejarle decidir. Sabes tan bien como yo que el chico es alguien que usa muchas máscaras para ocultar lo que es con tal de no decepcionarte, pero desde que domó y montó dragones es algo más peligroso-

-¿Cómo que peligroso?-

-Bueno, peligroso no, veras como te explico. Es más parecido a los gemelos de lo que parece, toma muchos riesgos innecesarios y le encanta la adrenalina, un día lo pesqué saltando de un acantilado para luego caer en el lomo de un Pesadilla Monstruosa y luego saltar a otro dragón hasta llegar al suelo donde monto al Furia Nocturna y salir volando con un grito de alegría-

-¡¿Cómo dices?! Ese niño me va a escuchar, está arriesgando mucho su pellejo y se le necesita con vida para que pueda heredar el trono-

-Por los dioses Stoick, ¿No ves que el chico se quiere expresar a su manera?-

-Expresarse ni que nada, recuerdo que cuando era niño mi padre me dijo que debería de dejar de lado todo aquello que significara un riesgo para el pueblo y eso hice-

-Claro que sí, por eso es que hace unos meses por poco nos convertimos en barbacoa de dragón a causa de tu odio por ellos-

-No me recuerdes eso Gobber-

-Pues ya lo hice, escucha Stoick, no es por ser malo pero tienes dejar que Hiccup viva feliz, el pobre ha tenido toda la vida, luego de lo de su madre, llena de dolor y me consta porque yo era su niñero mientras TÚ atendías al pueblo-

-Sabías que tenía que dirigir tropas y prepararme para las batallas no tenía tiempo para el niño-

-Nunca tuviste tiempo para él, solo cuando lo regañabas él lo mirabas solo a ÉL-

-Gobber, ¿insinúas que soy un mal padre?-

-No solo lo insinúo, lo digo con toda seguridad-

-Gobber, eso no se dice-

-Pero si me dices que debo de decir la verdad sin importar cuánto duela, y eso a ti te dolió bastante ¿No?- dijo Gobber con una sonrisa divertida y algo burlona.

Ambos se miraron a los ojos y suspiraron en derrota, uno porque sabía que el otro era terco como nadie y no admitiría sus errores, y el otro por que no entendía lo que su amigo le explicaba.

Pero allí no acabó la cosa pues luego de un par de minutos entró Astrid y fue directo con el jefe preguntándole como estuvieron las cosas con lo de su compromiso con Hiccup

-¿Qué dijo?-

-Que no quiere nada que ver contigo-

-Me lo imaginé cuando me amenazó con dejar que su dragón me hiciera picadillo-

-¿Qué él hizo qué?-

-Así es, Hiccup parece que adquirió la agresividad de un dragón, algo que seguro es la culpa de su dragón mascota-

-O tuya- interrumpió Gobber comiendo una chuleta

-De cualquier forma, él no tiene por que tratarme así, lo que paso entre Snoutlout y yo no fue más que una estúpida apuesta dicha por Fishlegs, sin mencionar los litros de licor que tomamos antes de ello, no estaba en mis cabales-

-Así que fue eso, vaya a Hiccup le alegrará saber que ese beso no era nada más que un error-

-Pero eso no quita que besaste a otro que no fuera yo, y si no hubiera sido mi primo hubiera sido cualquier otro- dijo un molesto Hiccup entrando al gran salón

-¿Cuánto escuchaste?- dijo el jefe Stoick

-Lo suficiente como para saber que sigues siendo un cabeza dura- dijo el chico

-Y creer que Fishlegs tiene más sentido común que muchos de aquí- dijo Ruffnutt detrás de Hiccup

-Astrid, me decepcionas, yo siempre te creí con mas cerebro que nosotros- dijo Tuffnutt al lado de su hermana

-No me digan que también creen que soy una mala mujer-

-Lo afirmamos- dijeron al unísono los 3 jóvenes

Salieron del gran salón y se despidieron para tomar rumbo a sus casas. Al llegar a la suya Hiccup empezó a soltar lágrimas, llorando de frustración e ira. Tomo una de las hachas que adornaban las paredes y con unas fuerzas que él desconocía que tenía la blandió destrozando todo lo que había en la sala comedor, gritando con furia y lanzando el hacha a las paredes, para luego ir, recuperarlo y volverlo a usar para destruir todo lo que había a su alrededor.

Desde afuera parecía que se entablaba una batalla letal, por lo que cuando Stoick abrió la puerta y casi le da el hacha en la cara, un susto terrible le invadió el cuerpo mirando a donde fuera que estaba el intruso que fue capaz destruir su hogar.

Vaya sorpresa la dio ver a Hiccup cansado y con heridas en su cuerpo, (todas ocasionadas por los pedazos de madera, vidrio, metal, entre otros objetos hechos pedazos, que le rebotaron y le causaron heridas leves), en medio de tanto caos.

-Hiccup ¿Qué significa esto?-

-Y—yo… no lo sé. Perdón papá, yo… lo lamento tanto, no quería, no quise, solo… solo… perdón- contestó Hiccup en un mar de llanto

Stoick suspiró rendido

-Solo vete a tu cuarto, luego hablamos de esto cuando estés más calmado, que en este estado no podrás responder ninguna de mis dudas-

-Ok… d-descansa- dijo un intranquilo Hiccup subiendo los escalones

Ya en su cuarto se recostó en su cama y empezó a llorar de nuevo, estaba tan angustiado y estresado que ni siquiera notó cuando Toothless entró por la ventana con gesto preocupado e intranquilo.

El dragón miró a su jinete y le lamió la cara, lo cual hizo que Hiccup levantara la mirada haciendo que ambos pares de ojos, unos verde esmeralda y otros de un verde toxico, se encontraran en una conexión que sobrepasaba lo natural, volviendo ambas almas en una sola, sintiendo como aquel contacto visual aclaraba las dudas del joven, recordando aquél primer contacto, donde ambos le perdonaron la vida al otro, donde ambos tuvieron miedo de asesinar al otro y donde ese par de almas se conectaron mostrando que eran la mitad faltante que cada uno necesitaba.

-Oh amigo, ¿Qué haré? No podré ver a mi padre a la cara en días por destruir la sala-

El dragón solo miró a su compañero dándole silenciosos ánimos de afrontar las consecuencias de sus actos

-Sí, lo sé. Pero no conoces a papá, él nunca escuchara, luego de que desperté de mi semana de inconsciencia solo me ha estado culpando de todo lo que hacen los dragones. Sé que yo los traje y que debo de ser responsable pero él y los demás aldeanos deben de apoyarme en esto, no puedo hacer todo solo-

Toothless le miró y sonrió mientras lo cobijaba bajo su ala incitándole a dormir pues se notaba cansado

-Tienes razón, debería de dormir un poco, mañana tenemos algunas cosas que hacer y los gemelos me querrán con toda la energía posible para los trucos que estamos practicando, ¿Quién diría que se les ocurriría la idea de un circo con dragones? Será fabuloso mientras que nada malo ocurra- dijo mientras bostezaba

-Buenas noches amigo, espero que descanses-

En cuanto Hiccup cerró los ojos no imaginó que a varios kilómetros de la isla, algo mágico pasaba, en la que era antes la isla donde vencieron a la Muerte Verde, un dragón, casi tan grande como el caído tirano, emergía de un sueño de millones de años, los ojos de un color sangre, el cuerpo acorazado tenía un color rojo quemado, los colmillos tan filosos que una sola mordida partía a la mitad navíos enteros, las garras filosas, este dragón, a pesar de tener un límite de 6 tiros, tenía un poder de fuego bastante alto.

Todos los dragones a unos pocos kilómetros de distancia fueron al encuentro de su rey dormido, quien les miró satisfecho.

El solemne cuerpo del rey empezó a deformarse, encogiéndose, estilizándose, las escamas se volvieron una dura piel, la cabeza se empezó a llenar de un largo cabello color rojo quemado, los ojos se redondearon, las garras se volvieron uñas, el cuerpo alto, atlético pero sin exagerar, veloz, fuerte, cubierto de un tipo de armadura que asemejaba el cuero de un escarlata oscuro.

-Es hora mis guerreros, el tiempo se acerca y la guerra ¡DEBERA ACABAR YA! Esos malditos vikingos serán derrotados sin importar lo que cueste aun si debo de usar a uno de los suyos para vencerles, pero la pregunta es ¿A quién podré elegir?-

Los dragones en su presencia empezaron a cambiar, volviéndose de una forma casi humana, si quitamos que la piel era dura como las escamas, que las uñas eran largas y filas, que las colas y las alas seguían allí, los colores del cabello y unos que otros tenían la piel del color de sus escamas

-Maestro, existe un humano que si se le moldea bien podría llegar a estar de nuestro lado, se le conoce como el entrenador de dragones-

-Decidme como se llama y donde le puedo encontrad-

-No está lejos la isla donde habita y se le conoce como Hiccup Horrendous Haddock III, es el hijo del jefe de su aldea y se le reconoce muy bien por un par de peculiaridades, en primer lugar es bajo, delgado, ingenioso, débil pero de corazón valiente, no posee la pierna izquierda y sus ojos son de un tono esmeralda-

-¿Y la otra peculiaridad?-

-Es que tiene de compañero a un Furia Nocturna, al único sobreviviente de aquella cruel matanza que se sufrió hace años-

-¿Cómo es posible?-

-Según los rumores de los dragones entrenados por el joven Haddock, el Furia Nocturna había sido derribado y privado de la libertad de volar pues una de las aletas de su cola fue arrancada, y cuando el chico le encontró, se las ingenió para recrearle la cola, y ayudarle a volar, salvándole también la vida durante el enfrentamiento contra Muerte Verde-

-Ese chico entonces, ¿es capaz de dar la vida por nosotros?-

-Así es señor, al parecer el chico es ignorado y herido por los de su propia raza por no ser… como decirlo… apropiado a las normas que rigen a los vikingos-

-¿Incluso luego de que les salvo?-

-Eso creemos, las viejas costumbres son difíciles de dejar, según hemos oído-

-Guiadme al joven Haddock dentro de tres lunas, tenemos que traedlo a nuestro lado, requerimos de sus conocimientos para esta guerra que tendremos contra los humanos y esta vez ganaremos-

Gritos de euforia se escucharon mientras el Rey empezaba a mandar mensajeros a las islas cercanas para informar de su despertar.

Esta vez ganaría la guerra aunque le costara su propia vida hacerlo

Notas de la autora: Bueno creo que en este capítulo logré explicar algunas dudas, agradezco a todos sus comentarios. Y por ello el capítulo es ligeramente más largo, espero les guste y comenten que si no, no escribo. ¡Nos leemos luego!