Especificaciones:
-Categoria: Universo Alterno, drama, romantico, tragedia.
-Advertencias: Yaoi, Mpeg, Lemon, Tortura, Violacion, Sadomasoquismo, Lengua fuerte.
-Derechos: Los personajes perteneces a Masashi Kishimoto. Ambientacion: Ai no Kusabi.
Bueno con esto les insto a leer.
Capitulo III " La Subasta"
– ¡Y ahora lo que todos estaban esperando! ¡¡¡ La subasta de Rubios!!!
El griterío y la algarabía no se hicieron esperar. Cada hombre y mujer más ansiosa que el anterior. Los rumores sobre el origen de aquellos rubios les hacían más deseables y demandados. El presentador continuaba dando las condiciones de aquella subasta cuando un guardia se presentó ante él con un recado. Al cabo de recibirlo el presentador aclaró su garganta y pasó a enunciar el mensaje.
– ¡Lamento tener que dejar la subasta congelada por unos minutos! – las pifias y los reclamos abundaron hasta no permitir seguir escuchando al presentador. Dos jóvenes de cabello azabache escuchaban lo más atento posible aquella extraña situación. – ¡Sólo serán treinta minutos! ¡Si aun desean escoger alguno de estos especímenes puede continuar participando en la subasta! ¡Se servirá un pequeño cóctel en la entrada, por favor salgan y disfruten de la velada! – luego de ello salió corriendo hacia el guardia que mantenía cara de preocupación y pronunciado miedo.
– Dime que no es lo que estoy pensando – siseó dolido el menor de los azabache.
– Pues creo que sí. Tú has dicho que Naruto es de armas tomar – contestó con ampliada sonrisa, el mayor.
– Llama a los guardias, que revisen todo el perímetro – se levantó de su tan cómodo asiento y bebió lo último del vino que quedaba en la copa. – No quiero marcas – recalcó para salir por la ostentosa puerta de caoba.
– Maldito rubio – masculló con rabia el primogénito Uchiha.
Por otra parte, Sasuke se dirigía hacia el Director del establecimiento. A pesar de que su mirada no reflejaba absolutamente nada, por dentro era un mar de confusión e ira. Sus pensamientos eran dirigidos hacia un alborotador rubio que a estas horas ideaba la manera de huir de toda esa lacra.
"Porqué... porqué cada vez que estás a mi alcance te escabulles, Naruto"
Con paso rápido pero elegante y pasando por las miradas llenas de avaricia, envidia y lascivia; llegó hasta una portentosa entrada de color negro con una gran víbora de ocho cabezas donde sus ojos iban dirigidos al frente, con gemas doradas dándole un aspecto terrorífico y fascinante. Ni siquiera alzó la aldaba para entrar; simplemente abrió la manilla e ingresó con aire majestuoso. Observó con indiferencia a los integrantes de aquella junta improvisada hasta chocar su mirada con unos ojos ambarinos y rasgados.
– Sasuke-kun, que sorpresa verte – una voz sibilante dueña de aquellos enigmáticos ojos, rompió el silencio abrumador de la fastuosa sala.
– Orochimaru – respondió el insignificante saludo mientras dirigía su mirada hacia otro individuo de cabello blanco que se encontraba a su lado –, vengo a negociar – completó al ver que ninguno de los presentes tenía intenciones de moverse.
– Uchiha-sama – habló el antes mencionado peli-blanco, acomodándose los lentes – estamos en una reunión de emergencia y no creo conveniente que- – Sasuke le cortó.
– Vine a hablar con el dueño, no con el cerdo – respondió altanero.
Orochimaru sonrió complacido – Esta bien, Sasuke-kun – concedió y se dirigió hacia su tribuna – retírense y encuéntrenlos. Sin excusas – terminó por despachar a los miembros a la par que cedía el asiento de enfrente a su más importante comprador.
Sasuke se dirigió hacia el asiento con la mirada fija en Orochimaru – saca a tu esclavo, no quiero oídos de mas – Ladeó una sonrisa al ver como el peli-blanco fruncía el ceño.
– Kabuto, retírate – ordenó con simpleza y dirigió una mirada amenazante hacia su esclavo que se encontraba reticente en abandonar el aula.
El esclavo se encaminó hacia la salida luego de una cínica reverencia y cerró las puertas dejando a ambos integrantes del Mercado Negro sumidos en silencio.
– Has venido a negociar ¿No es así? – Preguntó para iniciar la conversación mientras el Uchiha afirmaba con la cabeza – y dime ¿Qué puedo ofrecerte? – inquirió pasando su lengua por sus labios en una sugerente posición.
– Quiero a los rubios, Orochimaru.
– Ah, me han dicho que los has buscado bastante tiempo ¿Puedo preguntar por qué tanto interés?
– Eso no es de tu incumbencia – respondió con neutralidad – solo fija un monto y te lo pagare en efectivo.
– Lo siento mucho, Sasuke-kun, no quiero ser maleducado pero... son muchos los que desean a ese par, o al menos a uno de ellos. Son muy codiciados y el tipo de subasta me dejara bastante dinero – argumentó luego de un momento – no creo que desees pagar una cantidad tan exorbitante por unos simples rubios – explicó con alevosía.
– No son tan simples si estas negándome el trato, Orochimaru – replicó con enfado luego de pensar – Esta bien. Ya que no quieres fijar un precio... quiero apartarlos.
– ¿Por cuánto?
– Dos mil quinientos millones de créditos – Orochimaru abrió los ojos con real sorpresa. Sasuke continuó – obviamente esa es una pequeña parte. El monto que se fije en la subasta hasta que pueda ganarla también irá a la cuenta ¿No es tentador? – interrogó con certeza.
– ¿Cómo estás tan seguro de que tú ganaras la subasta? después de todo, no eres el único interesado, Sasuke-kun – cuestionó aún maravillado por la cuantiosa suma.
– Soy el único que te ofrezco esa cantidad – dedujo confiado al ver el rostro del negociador – Y en cualquier caso, también soy el único que pagaría esa cantidad por ellos ¿Verdad?
Orochimaru lo pensó un momento, después de todo era un negocio redondo por donde quiera que lo vea – De acuerdo, Sasuke-kun – aceptó el ofrecimiento – pero no me haré responsable si la puja es superior al pie que me has ofrecido.
– Que así sea entonces – cerró el trato cerrando los puños junto al director del recinto. Se levantó con parsimonia y se dirigía a donde estaba su aniki para enterarse de cómo iba la búsqueda cuando la voz de Orochimaru le detuvo.
– Por cierto, Sasuke-kun, ya que has sido tan generoso con este trato – saboreó sus labios en un gesto atrayente al mismo tiempo que el Uchiha reprimía la cara de hastío – te regalo el nombre de tu oponente en esta compra – sonrió con descaro al ver como el semblante del Uchiha le prestaba atención.
– ¿Quién es? – preguntó ya harto del silencio.
– El príncipe de la Arena, Sabaku no Gaara – el azabache frunció el ceño – ¿Sabías que el Shukaku quiere desposar a Uzumaki para heredar las tierras de la fallecida Kushina?
El semblante de sorpresa no se hizo esperar.
$$ El Valor de ser Rubio $$
Por otra parte, dos rubios jadeantes saltaban de techo en techo, huyendo de la pocilga en la que fueron encerrados. De manera sigilosa y un tanto nerviosa, evadían cada guardia y mirada que se posaban en las sombras que dejaban a su paso. Podían sentir movimientos a su alrededor, cazándolos. Renuentes a mirar a sus espaldas con el miedo atascado en la garganta, temerosos de ver a sus perseguidores y caer en una trampa.
De los rubios, Minato era el que parecía más extenuado. Su falta de alimentación y sueño eran visibles debido a las marcadas ojeras que adornaban sus ojos. Naruto corría tras él incentivándolo y a la vez queriendo protegerlo de los posibles agarres de los cazadores.
Un grito de alerta los puso sobre-aviso. Uno de los transeúntes les había visto y por consiguiente avisado a los secuaces del horrible estercolero. El golpeteo de las calaminas no se hizo esperar. A pesar de que se movían con soltura, cada pocos pasos resbalaban o caían sobre maderas roídas. Otros gritos apuntaban hacia su ubicación entrándoles el pánico. El sonido de las armas al cargar hizo coro al igual que una orquesta fúnebre.
– ¡Los quieren vivos!
A pesar de la alentadora frase, un horrible escalofrío les recorrió la espalda.
– ¡¡¡Rodéenlos!!! – gritó el que parecía ser el Líder. Naruto, al ver como se acercaban, se aferró a Minato del brazo y en una arriesgada maniobra se dejó caer directo sobre un gran basurero a más de seis metros de altura, arrastrando a su padre con él.
– ¡Cayeron! – Otros gritos – ¡Están abajo!
– ¡¡¡Llama a los de la otra cuadrilla, imbécil!!!
Abajo, Naruto manoteaba el rostro de un desmayado Minato, desesperado por no hacerlo reaccionar – ¡Despierta, Otou-san! – Zamarreó con más fuerza – ¡No es momento de dormir!
– Lo siento Naruto, continúa... no puedo moverme – gimoteó al sentir su brazo dislocado debido a la caída – tengo demasiado sueño...
– Te juro que te dejo dormir durante todo un mes, tebayo. ¡Pero tienes que levantarte! – alzó, nuevamente a su padre con la intención de llevarlo apoyado en su espalda pero un fuerte jadeo hizo que desistiera.
– Perdóname, Naruto – se lamentó al escuchar las pisadas cercanas y el ver la mirada derrotada de su hiperactivo hijo.
Naruto sonrió con resignación y rodeo el rostro de su padre con sus manos – No tengo nada que perdonarte, tebayo – calmó la conciencia de un frustrado Minato y levantó el rostro con delicadeza limpiando los restos de basura que estaban pegados en su rostro – Pero, te lo juro... – besó con dulzura los labios de un anonadado Minato –... nadie me separará de ti – una punzada en su cuello y el posterior mareo le hizo saber con certeza que un dardo con tranquilizante les fue disparado, a ambos. –, Otou-san.
$$ El Valor de ser Rubio $$
– Así que por eso tanto alboroto – sonrió con ironía al ver el semblante de su querido hermanito.
– Maldito Sabaku – rugió entre dientes mientras apresaba una copa vacía con fuerza.
– Por lo menos ahora vale un poco mas su precio – observó el semblante de su hermano y continuó hablando.– Si padre se entera de esto, seguramente le verá como una utilidad – calló al observar la mirada desafiante del menor.
– Será mi padre y el dueño de este Imperio – alabó con cizaña a su "querido" progenitor – pero Naruto es y seguirá siendo mío – se acomodó con elegancia en su suave sillón. – Ni siquiera mi padre tiene derecho a mis juguetes.
– Si fuese un juguete se lo cederías como lo haces con Ino – aclaró.
– No es como si fuera a apreciarla – respondió neutral – Naruto es diferente, y por ello es mío – remarcó.
– Ya lo dijiste Otouto. Si no te conociera... – dejó la frase a medias pues la subasta estaba comenzando y Sasuke había desviado su atención a un rubio de su interés.
Sobre la tarima Minato apenas podía mover sus ojos para pestañear. Estaba drogado y a pesar de que su cerebro le ordenaba correr su cuerpo respondía tambaleándose. Dos guardias le apresaban fuertemente de los antebrazos con la firme intención de no dejarle escapar. Se moría por ir en busca de Naruto aunque fuera a rastras pero estaba tan sedado que solo distinguía manchas de colores y murmullos lejanos.
– ¡¡¡Y daremos comienzo a la gran subasta de Rubios de este año!!! – Nuevamente los gritos y las risas no dejaron escuchar al presentador – ¡Este año tenemos una gran colección! ¡Todos vírgenes de la parte que nos interesa! – La frase fue tomada con gracia por los espectadores – El primero aquí presente, uno de los más perseguidos por la Familia Uzumaki: Namikaze Minato.
Ambos guardias le jalaron con fuerza hacia el centro de la tarima mientras le volteaban para que pudieran apreciar su cuerpo por completo. Le habían desnudado de la parte superior y puesto unos ajustados pantalones de látex que realzaban tanto sus atributos traseros como su miembro. Las miradas babeantes esperaban con ansias los siguientes datos.
– Su ficha técnica: Rubio doncel, analmente virgen. Ninguna cicatriz en todo el cuerpo. De 179,2 cms. de alto, pesa 66,1 kilos. Ninguna enfermedad venérea e interna. Contextura delgada pero firme, su miembro mide diecisiete centímetros en reposo – ésta revelación causo gemidos involuntarios en las damas. – Gran capacidad analítica, y excelente caballero de compañía. Tiene treinta años pero asemeja veinticuatro debido a la genética del doncel. Excelente luchador con técnicas del antiguo arte del Ninjutsu – la ovación fue fenomenal – por lo que sería un excelente guardaespaldas. Estudios terminados hasta el post-grado. Recibido de Medicina General mención Traumatología. Hijo de la familia Kaseiyo que en su época de oro fueron los pioneros de la biotecnología. Voz grave, pómulos tersos y ojos de un azul intenso. La puja comienza con Un millón de créditos.
Rápidamente el publico dejo el Millón en el olvido. Entre gritos se hacían escuchar los valores cada vez más altos y para algunos inalcanzables. A pesar de que el tipo de subasta no les permitía retirar el valor dado, deseaban arriesgarse para obtener uno de aquellos especímenes que tanto revuelo habían logrado.
Pronto las sumas comenzaron a ser cada vez más altas, hasta que el último pujador emitió la suma de doscientos cincuenta millones. El dueño de otro palco de color blanco, sostenía el micrófono de manera firme con una seriedad total en su rostro.
– ¡Doscientos cincuenta millones! ¿Alguien da más? – Preguntó el presentador – Doscientos cincuenta millones a la una… – nadie emitía sonido alguno. Un pelirrojo sonreía con seguridad. – A la cuenta de dos…– la suma era realmente exorbitante…
– Quinientos millones – un colectivo gemido de sorpresa rompió el silencio de la tribuna al observar como Uchiha Itachi sostenía el micrófono detrás del palco por el que se asomaba con seguridad.
– ¡¡¡Oh, quinientos millones de créditos!!! Una gran suma Señor Uchiha, ¿Alguien da más por este rubio? – pregunto más por costumbre que por vender.
– ¡Setecientos millones! – insistió el primer comprador que miraba con ira mal contenida a su rival.
Itachi sonrió prepotente – ¡Novecientos millones! – a pesar de que esto lo hacía por su hermano, el currículo del rubio realmente le había llamado la atención.
– ¡Mil doscientos millones! – le respondieron.
– Por el amor de… ¡El príncipe Sabaku No, ofrece mil doscientos millones de créditos! ¡¿Alguien da más?! ¡¿No hay mas ofertas?! – examinó entusiasmado.
– Mil quinientos millones – terminó por ofrecer el Uchiha ante la mirada atónita de los demás.
– Mil quinientos millones, ¡El señor Uchiha ofrece mil quinientos millones! ¡¿No hay mas ofertas?! ¡¿No hay otro comprador?! – Observo el palco de Sabaku que no emitió palabra alguna – ¡¡¡Entonces la subasta termina con mil quinientos millones de créditos por el Rubio Namikaze, un aplauso para el Señor Uchiha!!! – rápidamente aunaron los aplausos, chiflidos y algarabías por la compra de esa gran mascota.
Inmediatamente después de la presentación, los guardias arrastraron a Minato hacia otra celda un poco más cómoda para que esperara las siguientes indicaciones de su amo. En el momento que iba hacia la celda, un joven rubio de cabellera larga era arrastrado con fuerza por otro par de guardias. A pesar de estar igual de sedado que él, este joven pataleaba a diestra y siniestra con tal de liberarse. Lamentablemente sus esfuerzos eran simples mimos para los orangutanes que tenia a los lados.
Unos segundos después se encontró frente a una puerta de acero con rejillas en el frente. Le abrieron con rapidez para luego tirarlo sobre una cama de una plaza bastante dura. Le amarraron las manos tras la espalda y cubrieron sus ojos con una venda negra que le apretaba inmensamente las sienes. Escucho a los guardias retirarse y al fondo podía oír el eco del presentador entregando los datos de otro rubio vendido; Deidara era su nombre.
– Mi Naru, ¿Donde estarás?.
$$ El Valor de ser Rubio $$
Continuará...
Gracias por todos los reviews recibidos, realmente me halaga saber que les gusta mi trabajo. (no es que viva de esto, pero es un hobbie que aprecio)
Y tambien gracias a todos aquellos que al menos han visto este Fic. A pesar de no dejar comentarios, con solo ver los numeros subiendo dia a dia, me siento mas que satisfecha.
La proxima actualizacion estara el Viernes o Sabado a mas tardar.
Cuidense mucho y nos vemos pronto. Trabajare en algunas imagenes de promocion de este fic...:P
Un pequeño adelanto (sujeto a modificación)
"Sabaku no sabe hasta dónde puedo llegar con tal de obtener lo que quiero"
"– Mil millones."
"– No más, Sasuke. Padre no lo permitirá. Si continuas es capaz de dejarte en la ruina –"
"– Cinco mil doscientos millones – habló con decisión."
"– Escúchame bien, rubito – le zamarreó con fuerza para escuchar algún quejido del rubio pero este cerraba los labios con fuerza –, aun no nace el desgraciado que tenga la oportunidad de derrotarme y tu no serás el primero –"
"– Como quieras "amo" Uchiha –"
Cuidense mucho y nos leemos pronto... a los que son de Chile, ¡Feliz Fiestas Patrias!
