Titulo Original: The Dragón, Titania and The Fairy.

Autores Originales: shinji01ikari escritor de The Dragón, Titania and The Fairy; y Hiro Mashima creador de Fairy Tail y sus personajes.

Fecha de Publicación del Fic Original: 22/05/2012

Review: Al final los que no pude responder por MP.

Traductor: Néstor In del inglés al español latino.

—Diálogos —

"Pensamientos"

=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======

El Dragón, Titania y La Hada.

III

—Habitación 404, ¿eh? Eso me trae recuerdos —repitió para sí misma—. Gracias, y por favor que alguien lleve mis cosas a esa habitación —añadió señalando el gran carro que bloqueaba el vestíbulo, sin esperar una respuesta, Erza se fue en busca de su rival en el amor.

=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======

Natsu ahora yacía de espaldas, con Evergreen encima, mientras le acaricia sus pechos sin dejar de embestir el trasero de su mujer. Evergreen inclina la cabeza a un lado permitiendo que Natsu mordisquee su cuello a la vez que juega con sus pezones, tirando de ellos y usándolos para estirar sus pechos. Estaban tan absortos haciendo el amor que no se dieron cuenta de la tercera persona en la habitación hasta que ella habló:

—Vaya, vaya, pensar que tú le darías el culo —comentó socarronamente—. Estoy muy impresionada.

—¡Erza! —Natsu se quedó sin aliento, palideciendo al ver a Titania.

—Debí ah~ haberte ah~ mentido sobre ah~ la cita mm~ —Evergreen murmuró entre gemidos, cabalgándolo sin descanso.

—¿A qué te refieres con mentir sobre la cita? —increpó a la mujer cuya especialidad era volverlo estatua.

—Te lo diré después —respondió la pelirroja después de sentarse en el borde de la cama.

—Deja ah~ de mirar mm~ Titania y espera tu turnooo~ —declaró, Erza la ignoró y gateó hasta estar frente al lugar donde ellos se conectaban. La expresión seria de Erza se rompió cuando una sonrisa traviesa se apoderó de su rostro, uso sus dedos -revestidos por el guantelete de plata- para extender el coño empapado de Evergreen. La susodicha se estremeció al tacto de Erza, sintiendo el frio del metal acariciando la piel sensible de sus labios, reprimió un gemido al sentir la suave y fría superficie de la armadura de Erza penetrando su coño hasta cerca de su cérvix. —Alto… te dije… Nnn —suplicó mientras hacia el intento de ahogar sus gemidos.

Erza comenzó a bombear con sus dedos una vez más, deleitándose con los gemidos que Evergreen intentaba contener; en su pecho surgió la urgencia de escucharla gritar de placer, así que añadió otro dedo e incrementó el ritmo y provocó que ruidos obscenos de chapoteos inundaran la habitación.

Evergreen era incapaz de reprimir sus gemidos ya que Erza continuó bombeando con sus dedos dentro de su coño, sintiendo cada articulación del frio guantelete junto con cada golpe del pene de Natsu enterrado en su trasero, aumentando el placer que recibía. Natsu captó el brillo en los ojos de Erza cuando ella se subió y comenzó la tortura de Evergreen, con su brazo enganchó la pierna izquierda de Evergreen mientras comenzaba a mover frenéticamente su miembro en el interior de su mujer.

Erza comenzó a lamer ansiosamente los jugos que se desbordaban, mordisqueando el botón erecto y hundiendo su lengua, deleitándose con los gemidos llenos de placer que flotaban a través de sus oídos. Erza gimió cuando sintió dos dedos acariciar su feminidad antes de hundirse, despertándola de su letargo, sacó su lengua de la cavidad femenina y miró a Natsu sonriéndole. Erza negó en desaprobación, pero continuó complaciendo a Evergreen mientras su intimidad apretaba los dedos de Natsu. Evergreen rápidamente se acercaba al clímax a la vez que Natsu gruñía sintiendo su virilidad ser apretada, tomó con fuerza el pecho derecho de Evergreen.

—Alto… ahh… me voy a correr… si no te detienes… Erza… —jadeó cuando la estimulación constante la estaba forzando a llegar al orgasmo.

Erza la miró mientras apretaba el clítoris con su pulgar. —Supongo… que eso significa que tengo a Natsu antes y gano nuestra apuesta —dijo sonriendo y Evergreen vio el significado oculto en esa sonrisa.

—¿Qué… quieres… decir? —preguntó jadeando la mujer y la sonrisa traviesa de la pelirroja volvió.

—Si fuera yo… no importa lo bien que se sienta… resistiría hasta que el hombre que amo se venga… lo amas, ¿verdad? —Erza se burló y le sonrió con descaro, ya que tenía sentimientos encontrados por la reacción de Evergreen.

—¡Yo- yo puedo resistir…! —dijo con determinación ardiendo en sus ojos avellana.

—Oh, con que así ¿eh? —su rostro se tornó serio. —Natsu, puedes moverte ahora y haz que sienta cada pulgada —ordenó y él estuvo más que feliz de cumplir con esa orden. Natsu comenzó a moverse a un ritmo duro, apuñalando sus intestinos que se envolvían alrededor de su pene con desenfreno. La voz femenina llena de placer inundó la habitación e hizo que Erza se molestara porque Natsu dejó de jugar con su intimidad para dedicarse por completo a la otra y con sólo ver el rostro ahogándose en placer su irritación aumentó.

—Eres tan prieta Ever… —farfulló mientras furiosamente la embestía haciéndola rogar por más.

Esas palabras hicieron que una vena le saltará en la sien a Titania y envió una mirada amenazadora al hombre quien la ignoró a favor de llevar a Evergreen al orgasmo y a su propio éxtasis. Erza decidió jugar su última carta y llevando cuatro dedos dentro de Evergreen la comenzó a masturbar con furia haciendo que gritara con una voz amorosa. Eso excitó y molestó a Erza al momento de sentir los jugos de Evergreen manchar su rostro, mientras trataba de hacerla llegar al clímax. Esto a su vez provocó que el joven dragón enloqueciera en un frenesí, causando que Evergreen apretara con más fervor, haciéndolo gemir de placer.

—¡No te atrevas a correrte Natsu! —amenazó la pelirroja—. ¡Ella debe correrse antes… no te atrevas a correrte antes de eso!

—¿Qué quieres decir? —exigió—. Sus entrañas se sienten increíbles… —añadió, lo cual aumentó la confianza de Evergreen.

—¡Córrete Evergreen, córrete maldita sea! —bramó la pelirroja a la vez que agitaba con más intensidad el interior de la mencionada haciendo más ruidos obscenos, pero Evergreen resistió—. ¡Mujer obstinada, córrete de una buena vez!

No pasó mucho tiempo antes de que Natsu sintiera que se aproximaba su eyaculación, percibiendo lo caliente en su punta; enterró su pene hasta lo más profundo y liberó su semilla. Evergreen tembló de alegría, apretando como si quisiera extraer hasta la última gota.

—Todo eso por nada —murmuro Erza amargamente—. Ni siquiera lo intentaste —acusó, mirándolo.

—¡Tú lo hiciste peor para mí, al estimularla! —respondió entre jadeos.

—Me alegra… que te corrieras antes que yo…Natsu —Evergreen murmuró dulcemente.

—Pero no te corriste junto con Natsu —Erza acotó con algo de esperanza en sus palabras.

—Está bien… siempre y cuando nos sintamos bien juntos… y yo hice que Natsu se sintiera bien… —respondió con un poco de remordimiento mientras el cansancio se apoderaba de su cuerpo.

Erza dirigió una sonrisa cautivadora hacia Natsu mientras lentamente retiraba su mano de la intimidad de la otra mujer, haciéndola gemir. —No te preocupes Natsu, me aseguraré de correrme contigo —declaró con una sonrisa. El estímulo proveniente del momento en que Erza sacó sus dedos causó que Evergreen apretara alrededor del pene, haciéndolo gruñir de placer—. ¡Es mi turno Evergreen! —espetó la pelirroja golpeando con malicia el clítoris de Evergreen, haciendo que la mujer se viniera ligeramente.

—Acabas de venirte ¿verdad? —preguntó aunque ya sabía la respuesta—. Adelante Evergreen, córrete, córrete todo lo que quieras —dijo socarronamente a la vez que un repentino silencio los engullera antes de que Evergreen gritará en éxtasis, manchando sus caderas y las sábanas. Erza vio hipnotizada como las facciones de Evergreen se deformaban de placer, placer que quería para ella misma.

—¡Natsu! ¡Estás duro de nuevo! —Evergreen exclamó al sentir la polla de Natsu expandiéndose, en su interior, una vez más.

—¡Maldición! ¡Es mi turno! —demandó la pelirroja, deseosa de atención, pero se tranquilizó al ver como Evergreen quedaba fuera de combate—. Ahora que ella está fuera, es nuestro turno para jugar —dijo dedicándole una sonrisa obscena.

—¡Ahora! ¡Estoy encendido! —exclamó después de haber retirado a Evergreen de encima suyo y con gentileza la colocó en otra cama. Justo cuando terminó de arroparla ella le dijo cuanto lo amaba, algo que lo hizo sonreír—. Yo también te amo, Hada mía —susurró besando a la mujer en la mejilla.

Erza observó en silencio la escena y sabía que tenía parte de la culpa por la situación en que ellos tres se encontraban. Si hubiese actuado antes podría haber tenido a Natsu para ella sola, pero fue gracias a la intervención de Evergreen que se dio cuenta que él era importante, más que cualquier otra persona, incluso más importante que Jellal. Sabía que si Evergreen no hubiese hecho algo, la relación que mantenía con Natsu no pasaría de lo físico, y tarde o temprano se aburrirían y se separarían. Que todo lo que disfrutaron de la cercanía que compartieron y sus sentimientos que crecieron hasta que uno de ellos se confesara, nada de eso sucedería si no fuese por Evergreen.

—¿Qué ocurre Erza? —preguntó al sentarse al lado de la mujer, quien estaba sumida en sus pensamientos.

Erza se giró para verlo y sonrió antes de apoyarse sobre su hombro mientras su armadura desaparecía. —Nada, sólo me preguntaba si lo que le dijiste es verdad —dijo distraídamente, pasando sus manos sobre la cama en la cual compartió su primera vez con Natsu.

—Nnnn —se encogió de hombros—. Supongo que si —respondió, Erza lo miró con curiosidad—. Quiero decir, salimos y llegué a conocerla mejor. Claro, ella me usó para llegar a ti, pero aparte de eso, disfruté mi tiempo con ella y lo curioso es que nosotros comenzamos a ser cercanos después de que tú y yo nos separamos. Así que, creo que realmente la amo —añadió con confianza antes de mirarla—. ¿Me odias? —preguntó con curiosidad.

—Puede que esté enojada contigo, pero nunca podre odiarte. ¿Cómo puedo odiar al hombre que amo? —sus palabras fueron acompañadas de una sonrisa, sorprendiéndolo por su respuesta—. Es la verdad Natsu. Puedes ser un idiota, pero eres mi idiota y de nadie más.

—¿Pero no es esto un poco raro? Quiero decir, yo, amando a las dos al mismo tiempo —la seriedad de las palabras del pelirrosa la hicieron reír, causando que el hombre frunciera el ceño.

—Te acostaste con nosotras dos, aun cuando ninguno se había confesado, incluso cuando se supone que eres su novio, aun así tuviste sexo conmigo, y ahora me dices que es raro ¿en serio? —preguntó con diversión.

No pudo evitar sonrojarse por la verdad que decía la pelirroja. Apenado hizo el rostro hacia un lado. —Pero esta vez es diferente, las cosas son serias, y no quiero lastimar a ninguna de las dos —con sus palabras transmitió sus miedos y temores a Titania, quien nunca perdió su sonrisa.

—Tengo suerte al haberme enamorado de ti, tú lo sabes. Piénsalo de este modo, tú amas a todos en Fairy Tail ¿verdad? —él asintió—. Es más o menos lo mismo, la única diferencia es que nos amas como pareja, y solamente te compartiré con Evergreen y nadie más —finalizó estableciendo una ley—. Pero no le digas a Evergreen lo que dije —añadió. Ella sigue siendo su rival por el amor de Natsu.

Natsu pareció comprender sus palabras y asintió. —¿Significa que puedo corresponder sus sentimientos, sin lastimarte? —su mirada jade chocó contra la mirada marrón de Erza.

—Sí, siempre y cuando sea sólo Evergreen —respondió antes de agarrar con firmeza el pene del pelirrosa—. Además esto es todo mío, y yo elijo con quien compartirlo —ella dejó en claro su territorio y enfatizó esa declaración al acariciarlo.

Natsu, superado por la lujuria y amor hacía la pelirroja, chocó sus labios contra los de ella mientras envolvía su cintura con su brazo y acariciaba los grandes pechos por sobre la ropa al mismo tiempo que Erza acariciaba su pene con ambas manos. Gruñó porque su polla palpitaba dolorosamente, empujó a Erza sobre la cama y se encaramó encima para después tirar del cuello de su blusa blanca. Uno a uno retiró los botones de la blusa, exponiendo los exuberantes pechos, que eran resguardados por un sostén negro que en un santiamén desapareció dejando a la vista dos botones rosas; jugó con ellos por un breve momento antes de que penetrara esos montes de carne con su miembro erecto.

Erza con sus manos los apretó tanto como pudo, amasándolos mientras él pellizcaba sus pezones y movía la cadera, con ver su expresión comprendió lo complacido que estaba. Bajó su mirada hacia su escote y vio la cabeza bulbosa de un color violáceo moverse, con cada movimiento de cadera el líquido pre seminal bañaba su rostro. Se relamió los labios y ansiosamente engulló lo que sus pechos no podían envolver; con maestría usó su lengua para acariciar la parte inferior del glande.

Natsu colocó ambas manos en la cabecera de la cama e incrementó el ritmo, golpeando los pechos y boca de Erza mientras se aproximaba a su primera eyaculación con ella. Con un movimiento final empujó su cadera hacia adelante; metiendo todo lo que podía en la boca de Erza, quien ansiosamente esperaba a que eyaculara, inundándola con su esperma caliente. Suspiró satisfecho mientras depositaba su carga en la garganta y rociándolo por la boca a medida que se retiraba, dejando que Erza empezará a tragar el líquido turbio, quien gemía gustosa cuando la sustancia viscosa se deslizaba por su garganta causando que los ojos de Natsu ardieran con deseo.

—Mmm delicioso —gimió después de degustar el líquido, dedicándole una mirada candente al Dragón Slayer.

—¡Maldición, Erza! —gruñó, porque las acciones de Erza lo llevaban al límite. Él la volteó y dejó que el trasero de la mujer quedara en el aire, rasgando la última prenda y separando sus carnosas mejillas, deslizó dos dedos en su raja mientras penetraba con su lengua el otro agujero. Erza gruñó de placer; Natsu continuó empujando sus dedos y degustando de su trasero. Retiró sus dedos empapados de jugos femeninos y sin preámbulo alguno enterró su pene, empujando tan lejos como pudo.

Natsu comenzó a golpearla con fuerza, a un ritmo que ella amaba; Erza jadeaba de dolor y placer cada vez que Natsu golpeaba la entrada de su útero. Erza agarró su pecho izquierdo y pellizcó su pezón en busca de más placer mientras miraba cómo la gran verga de Natsu extendía y sacaba su coño de su interior, ya que su cuerpo con avidez envolvía el trozo de carne. Con su mano libre llegó a su coño y con sus dedos extendió sus labios, una sonrisa lasciva reemplazó su usual expresión estoica cuando presionó su clítoris lo que la hizo gritar de éxtasis. Natsu miró la expresión de absoluto éxtasis de Erza, al igual sintió cómo ella tomaba su pene sin esfuerzo alguno y con una avidez abrumadora lo devoraba, todo ello mientras se estimulaba a sí misma; le agarró con fuerza las nalgas haciéndola gemir.

Él le dio la vuelta nuevamente, saliendo de ella; y Erza dio un gemido de protesta. Erza pudo ver de nuevo la polla de Natsu bañada con sus jugos amorosos; él sostuvo con firmeza sus muslos y separó sus piernas para colocarse entre ellas y colarse de nuevo en su interior, provocando que gimiera de placer. Observó con asombro cómo la polla de su amado ingresaba en su interior con mucha facilidad, sacando de su interior jugos con cada embestida dejándola incapaz de escapar del placer que le daba la polla de Natsu al enterrarse sin piedad, una y otra vez.

—¡Me voy a correr! ¡Erza! —rugió, sudando copiosamente.

—Ah Ahh… puedo sentirlo… —dijo entrecortada, ya que Natsu no dejó de moverse, incluso el hombre aumentó la velocidad y fuerza de cada estocada, nuevamente tratando de abrir su útero—. Ra-rápido, ven-te dentro, lléname con tu semilla caliente —exigió mientras su voz jadeante se hizo más fuerte y más alta hasta que se convirtieron en gritos cuando Natsu entró en su útero y derramó el líquido que su cuerpo ansiaba. La esencia de Natsu llenó por completo su vientre, era tanto que comenzó a escurrir por su vagina. Cerró los ojos dejándose embriagar por la sensación de plenitud que atravesaba su cuerpo, sintiendo el palpitar del pene mientras la seguía llenando. Abrió los ojos hasta que sintió que Natsu se retiraba, incluso cuando su cuerpo se esforzaba por mantenerlo dentro tanto como fuese posible.

Natsu haciendo gala de su alta vitalidad, con un par de respiros largos, ya se encontraba en condiciones de proseguir. —Mira cuanto lo ensuciaste, Erza —declaró. Cómo si se tratara de un pincel, con su miembro dibujó pequeños círculos cerca del rostro de la pelirroja, pasándolo a milímetros de los labios femeninos. Erza echó un vistazo al miembro masculino, untado con semen y sus jugos. El aroma lascivo impregnaba sus sentidos, el exceso de esperma comenzó a gotear desde la comisura de sus labios hasta llegar a su lengua, lo saboreó sin dudarlo.

Natsu observó cómo Erza limpiaba su miembro con la boca, usando la lengua para dejarlo brilloso. Esta era la Erza que nadie conocía, siendo el único con el privilegio de ver y experimentar con esa faceta de la pelirroja. Ella no era la intimidante y respetada Titania, era sólo una simple mujer disfrutando los placeres de la carne y ella lo escogió para compartir esos placeres, y haría todo lo posible para nunca traicionar su confianza. Después de que Erza terminara de saborear su miembro, la besó con fiereza. Ella se sorprendió al principio, a pesar de que estaba lleno de pasión, era el amor que él le tiene lo que la hizo feliz y no pudo evitar derramar lágrimas de alegría. Rompieron el beso y él limpió sus lágrimas.

—¿Hice algo malo? —la preocupación por ella se notaba en su voz y en su mirada.

—No… Estoy feliz… Te amo Natsu, realmente te amo —respondió regalándole una sonrisa radiante aun cuando tenía lagrimillas en sus ojos.

Natsu casi tuvo un paro cardíaco por lo linda que fue Erza en ese momento. —Sé que puede sonar tonto viniendo de mí, por lo de Evergreen, pero también te amo, Erza. Yo enserio… de verdad te amo —añadió con una amplia sonrisa.

—Tonto… —murmuró mientras compartían otro beso y el momento en que se separaron, la lujuria volvió a sus ojos—. Continuemos —susurró sensualmente, recostada sobre la cama abrió sus brazos, invitándolo.

Natsu asintió. —Sostenlas —dijo. Erza con sus brazos sostuvo sus piernas de tal modo que se presionaron contras sus pechos, dejando su intimidad en el aire. Natsu comenzó a lamer su ano, causando que se retorciera de placer; algo que él notó, sonriéndole lascivamente, usó dos de sus dedos para penetrarla, bombeando lentamente. Natsu sonrió, y ella frunció el ceño dulcemente por jugar con ella, sacó sus dedos y con su polla señaló su coño y ella levantó su cadera aún más. El rostro de Erza mostró confusión ante la sensación del pene que en cada embiste causaba que ella dejara salir una voz llena de placer que incluso agitó el sueño de Evergreen.

Natsu con sus manos agarró las pantorrillas de Erza y como si estuviera haciendo sentadillas comenzó a bajar su cadera a un ritmo lento y taimado, chocando contra la intimidad de Erza quien estaba buscando con avidez su miembro. —¿Lo quieres todo?

—Sí, lo quiero…ahh Natsu… métemela hasta ahh mis partes más ahh profundas mm —dijo entre gemidos mientras lo sostenía en su interior, avisándole que fuera más profundo—. Más profundo ahh Natsu ahh métemela ahh más… ¡mis entrañas anhelan tu polla! —suplicó con una voz lujuriosa. Natsu sonrió zorrunamente, dejando caer todo su peso, su pene nuevamente traspasó su cérvix con facilidad hasta besar la entrada uterina. —¡Ahí! ¡Muéleme ahí! —gritó. Natsu continuó bajando y subiendo, mientras ella se retuerce en agonía por el placer al tener sus entrañas quemadas con cada estocada. La corrida anterior y sus jugos estaban saliendo de su interior, escurriendo a lo largo de su abdomen. —¡Más Natsu! ¡Así es como me gusta! ¡Más! ¡Hazlo más duro!

Natsu hizo lo que se le pidió, escuchar que ella usara palabras sucias lo conducían a la locura; el coño de Erza lleno de semen acariciaba su miembro con movimientos ondulantes. Sus ojos se enfocaron en los pechos brillosos por el sudor con los pezones erectos como si pidieran a gritos ser violadas. —¿Natsu, quieres sentir mis tetas? ¿Quieres destrozarlas? —Erza se encontraba en la misma condición, con su mente ahogada en un mar de lujuria.

—Realmente no puedo disfrutarlas en esta posición ¿Puedo hacerlo después?

—Está bien… todavía hay tiempo —respondió entre gemidos.

—Es tiempo de mi revancha, Titania —la voz condescendiente de Evergreen los despertó del trance—. Voy a disfrutar el hacer que te corras.

—¿Qué? ¿Qué vas a hacer? —en la voz de Erza se notaba algo de miedo.

—¡Lo mismo que me hiciste! —acotó al momento de penetrar el culo de Erza con cuatro dedos. Erza gritó en una mezcla de dolor y placer a medida que Evergreen hundía sus dedos hasta los nudillos—. ¡Toma esto! —Evergreen se mofó.

—Erza estas más apretada —gimió al sentir la presión intensa alrededor de su pene. Erza continuó gritando de placer y agonía gracias a la tortura continua de Evergreen.

—Me detendré si te corres, Titania —declaró mientras expandía las paredes intestinales de Erza con sus dedos.

—No… ahh… me correré mmm con Naatsuu —gritoo haciendo que Evergreen se molestara y que continuara violando su culo.

—¡No, tú te correrás antes porque amo a Natsu más que tú! —declaró con convicción, prosiguiendo con el escrutinio del culo de la pelirroja con el propósito de que Titania se corriera.

—Natsu empuja tu cadera… ¡haz que me corra! —pidió, intuyendo que él estaba cerca de acabar.

—Por favor… córrete conmigo… ¡Erza! —Natsu la llamó por su nombre al momento de entrar hasta el fondo, haciéndola gritar de éxtasis.

Evergreen contraatacó de inmediato, igualando el ritmo de Natsu con las estocadas de sus dedos en el culo de Erza, sin descanso. El cuerpo de Erza tembló por las sensaciones que la embriagaban, era la primera vez que se ahogaba de esa manera. Su miembro palpitó de emoción al ver la expresión de Erza. Evergreen continuó con las burlas al usar las mismas palabras cuando ella la violó, pero era más que aparente que Erza no prestaba atención y sólo se dedicaba a resistir las olas de placer, placer que le brindaban Natsu con su pene y Evergreen con los dedos.

—¡AHHH! —Erza gritó de alegría por las sensaciones abrumadoras así como el pensamiento de que ambas están luchando por él, estimulaba su libido. —¡SIII! ¡Me gusta cuando lo haces rudo! —Erza se deleitaba con el intenso golpeteo de Natsu. Evergreen le ordenó a Natsu que se aguantara, mientras ella continuaba estimulando a su rival, pero era más fácil decirlo que hacerlo; y con un grito final, Natsu eyaculó en su interior de manera violenta.

La sensación de como su útero era llenado con el líquido caliente fue suficiente para llegar al orgasmo, hundiéndose en las intensas sensaciones. Su cuerpo se sacudió con violencia a medida que el intenso orgasmo seguía su curso; Evergreen se puso verde de celos ante la idea de que Erza resistió hasta correrse junto con Natsu. Cegada por los celos volvió al ataque, furiosamente reinició el asaltó del agujero, empujando sus dedos al mismo tiempo que le dedicaba palabras de odio haciendo que se corriera una y otra vez. Mientras tanto Natsu sintió como Erza lo apretaba invitándolo a seguir depositando su semilla y cuando su respiración se tranquilizó, las palabras de Evergreen lo animaron.

—¡Eso significa que es mi turno! —Evergreen con un sonoro *plop* retiró sus dedos del trasero de la pelirroja y el mismo sonido fue hecho por Natsu cuando sacó su pene del interior de Erza. —Wow, que indecente te miras Titania —murmuró mientras veía a Titania desvanecerse y lentamente caer en la inconsciencia.

Natsu se rió un poco ante las palabras de Evergreen y habló: —Así estabas antes.

—Imposible, yo no… —murmuró sonrojada y miró a Natsu rozando su glande contra la entrada de la pelirroja. —Esto es mío ahora… —sonriendo lascivamente agarró la vara de carne que su intimidad anhelaba.

=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======..|..(-.-)..|..=======

Ha pasado una semana después de sus vacaciones en Akane Resort donde ni siquiera salieron de la habitación, ni siquiera para jugar en la playa que era el punto fuerte de ese resort. Natsu de alguna manera se las arregló para sobrevivir a las dos mujeres sin siquiera tomar un descanso, ellas se pelearon constantemente con la intención de monopolizarlo.

—¡Mira, escóndeme! —gritó mientras se aproximaba a la antigua demonio, quien hablaba con Macao.

—¿Son ellas dos de nuevo? —Mira ya se había informado sobre la relación que mantenían los tres. —De acuerdo, pero con una condición.

—¡No importa! —acepto mientras comenzaba a sudar copiosamente.

Mirajane sonrió. —Te quiero por una noche —dijo medio bromeando.

—Jeje —Natsu rió antes de que su cara bruscamente diera contra la barra del gremio. Se retorció en el piso ya que Mirajane inadvertidamente sobrecargó su cerebro, visualizando rápidamente a la candente mujer completamente desnuda rebotando sobre su miembro mientras gritaba su nombre.

—Oh querido… —Mirajane jadeó cuando Erza y Evergreen entraron en escena.

—¿Qué le pasó? —demandó Erza, acunando al inconsciente y tembloroso Slayer sobre sus piernas.

—Le dije que lo escondería de ustedes dos con la condición de que pasara una noche conmigo, supongo que no pudo entender la broma —respondió la albina, lo que le valió una mirada punzante de ambas mujeres. —Entonces, ¿puedo unírmeles? —preguntó sonriendo.

—¡DE NINGUNA MANERA! —ambas mujeres exclamaron y Mirajane cubrió sus orejas.

—Por Dios… tacañas —la albina hizo un puchero de inconformidad.

EL FIN

(Sigan bajando)

·.·´¯`·.·•





EPILOGO

(Sigan bajando)

·.·´¯`·.·•




JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Ahem, no hay epilogo, Shinji01ikari lo hizo de ese modo. Así que aguántense. Gracias por los review.

Guest 19/09/2015: Gracias por el review. Lo se, lo se, soy grandioso. ¿Desaparecer o no?... Me lo pensare... ¿Un NaMi? Ahhh no se, tal vez traduzca uno. Saludos y un fuerte abrazo.

¡SORPRESA EL PRÓXIMO VIERNES!

¡CAPITULO NUEVO!

¡HISTORIA DE UN REY!

¡DEJEN REVIEW!

¡NOS LEEMOS EL PRÓXIMO VIERNES!