Ohayou…
Bueno, primero quería agradecerles mucho… por los reviews… realmente me animan a continuar… bien mejor dejo de parlotear y comienzo a escribir n.nU
Bien comencemos:
Capitulo 3ro:
Los días pasaron lentamente, Sasuke era pasado, o eso esperaba, simplemente necesitaba concentrarme en fingir amar a Kakashi, simplemente necesitaba fingir que mi corazón le pertenecía… eso era lo único que necesitaba, pero… era imposible, cada vez que me acostaba, cada vez que miraba para un lado, cada vez que salía o hablaba con Kakashi, aparecía la imagen de aquel joven… que se suponía que debía olvidar, un amor que no podía ser… un supuesto amor que se había dado en menos de un mes.
Era ilógico pensar que entre Sasuke y yo hubo o había algo, pero también era estúpido decir que no había algo que me hacia desearlo…
No volví a responder sus llamadas, ignoraba sus mensajes, me alejé lo mas posible de él… pero era imposible olvidarlo, olvidar esos labios, olvidar ese rostro… era imposible… olvidar su voz… sus manos…, sasuke era el hombre que mas me había fascinado, era el hombre que yo quería, al que yo necesitaba… al que deseaba…
Pero…estar casada era un problema, un gran problema… pero si me divorciaba… si me divorciaba no tendría en donde caer muerta, me gustaba mi vida llena de lujos, me gustaba mucho mi vida llena de cosas materiales.
Además… ¿Quién me iba a amar como lo hacía Kakashi? ¿Quién?...
Sabía que Sasuke…, no, para Sasuke yo era un completo reto un capricho, que no se le iba a facilitar, un capricho de niño pequeño. Él era un bebé… un mocoso, él no sabía realmente lo que quería o almenos eso era lo que parecía.
Una noche, me quedé junto a Kakashi, hablando de trivialidades, era un pasatiempo hablar con él, era un pasatiempo tener que soportar sus caricias, era un pasatiempo hacer de cuenta que lo quería… y yo… ¿para él que era?... quizás otro pasatiempo mas, quizás un juego, quizás él me amaba… pero tan sólo quizás, de todos modos yo también estaba en peligro, si Kakashi se aburría de mí… si Kakashi ya no quería estar junto a mí… yo me iría y lo dejaría ser feliz, por un lado eso estaba bien, por otro lado… pues… no quería perderlo…
Porque cuando un ser humano pierde algo que relativamente le pertenece… cuando un ser humano se siente amenazado, simplemente… desea devolver el tiempo y no dejar aquello, no dejar nunca aquello… y así me sentía, no amaba a Kakashi, pero no lo quería perder, él era el único hombre que me trataba como una dama, él era como el padre que jamás tuve…
Pero Sasuke, Sasuke Uchiha era cuento aparte, a él la gracia, la belleza, la majestuosidad le sobraban, él era perfecto, él era un perfecto idiota… si, eso era lo que era Sasuke. Pero yo no sabía lo que sentía, yo no comprendía los sentimientos de él y tampoco los míos, yo no lo amaba, eso era imposible, era imposible amar a alguien que lastimosamente no conocía, no podía amar a un hombre que me usaba, no podía amar a un hombre con el cual no me sentía completamente feliz, no podía amar a un hombre menor, a un bebé a un niño de papi y mami, no podía… o ¿si?
Aquella noche recibí una llamada de parte de Sasuke, pero cuando contesté y escuché su voz… colgué intuitivamente…, aparte de estar enojada con él, no quería pecar más de lo que estaba pecando, no quería engañar a Kakashi, no quería y no debía, ese era un gran pecado, era una gran falta de respeto, y yo le debía mucho a mi esposo… yo le debía demasiado…
Noche tras noche le besaba, noche tras noche lo abrazaba, pero… mientras todo eso pasaba mi corazón, mi mente y todo mi ser estaban con Sasuke. Yo era esposa de kakashi, pero desde que mis ojos se cruzaron con los de Uchiha… me volví completamente suya… me volví inconcientemente de Sasuke…
Él era una persona egocéntrica, con "doble personalidad" por así llamarlo, un mocoso, un idiota… él era una persona tan distinta a Kakashi, pero había sido él que me había logrado conquistar y no mi esposo, era él el que había logrado llamarme la atención con solo existir…
Esa noche, después de la llamada que me hizo Sasuke, me quedé hablando un largo rato con Kakashi, hablar con él era mejor que besarlo, así que por eso lo hacía, por nada mas. Cuando Kakashi comenzó a hablar sobre… nosotros, sobre cuando nos conocimos, sobre cuando nos besamos por primera vez; el teléfono sonó. Kakashi contestó mientras yo me empezaba a arreglar para irme a dormir – amor… es para ti – dijo, supuse que era Ino, ella era la única que me llamaba a esa hora – ¿es ino? – pregunté mientras me acercaba para tomar el teléfono – no, pero es una chica – no supe quien era, pero de todos modos contesté mientras mi esposo entraba al baño.
Cuando contesté me di cuenta de que era Sasuke, le contesté amablemente, con toda la intención de colgarle, pero me dijo que si le colgaba de nuevo, era capaz de llamar a mi casa, preguntar por mí y decirle a Kakashi todo y hasta mas. Él era un maldito chantajista, era de lo peor, era un baboso… pero me gustaba, me gustaba que hiciese eso, que me amenazara para verme y para tenerme…
Al final llegamos a un pequeño acuerdo, al final el me convenció de volvernos a ver, claramente no me agradaba la decisión que había tomado, si bien, ya sabía que si lo volvía a ver, que si volvía a sentir sus manos alrededor de mis muñecas, no iba a soportar mas y me le entregaría… caería completamente a sus pies, rendiría atributo a sus besos, me enloquecería si no lo seguía besando, me volvería adicta a él… y por fin, de una vez por todas, sacaría a kakashi de mi mente…, definitivamente nuestro supuesto lazo se arruinaría… y eso estaba muy, pero muy mal….
Al siguiente día, fui al apartamento en donde nos encontrábamos, él llegó unos minutos después. Cuando me encontró allí, sonrió maliciosamente y se acercó a mí – que bueno que viniste…. – dijo mientras se sentaba al frente mió, yo me crucé de brazos – te ves linda cuando te enojas – dijo con una sonrisa socarrona, yo ni me inmuté por aquel comentario tan desabrido que me proporcionaba – dime ¿Qué quieres? – Pregunté, él se paró y se agachó en frente mió, puso su mano en mi mejilla derecha y suavemente la acaricio – verte, tocarte… tenerte – dijo, yo me coloqué de todos los colores posibles, me estaba diciendo semejante cosa, me estaba diciendo cosas que quería pero no necesitaba escuchar, ya que estaba cayendo a sus pies. – Uchiha… aléjate – dije, pero él hizo caso omiso y se paró enfrente de mí – Sakura… necesito tenerte – dijo, yo sonreí amargamente, conteniendo mi frustración y mis ganas de besarlo. Yo conocía a los hombres como él, yo conocía a esas personas que solo estaban calientes y que simplemente deseaban una noche de pasión… y si, quizás con una noche… ¿él me dejaría en paz? Pero yo… yo me sentiría culpable y lo seguiría necesitando, dependería de sus besos para ser feliz… ¿Qué hacer? – mira… ya te lo dije una vez, no pienso engañar a Kakashi – dije, me paré y lo encaré. Él sonrió cínicamente y me tomó entre sus brazos, obligándome a quedar lo más cerca posible de él – dame un beso – dijo, pero yo me resistía a la necesidad que sentía mi corazón por besarlo, me atraganté con aquella necesidad de amarlo completamente, me guardé mis sentimientos y peleé por dejarlos enterrados – no y suéltame – dije intentando zafarme de su agarre – no pelees, yo se que me quieres – dijo secamente. Y odié, odié ser un ser humano, odié que mis sentimientos predominasen mi razonamiento – Sasuke… suéltame – dije, pero mi petición fue denegada.
Lentamente su boca se fue acercando a la mía, vi como sus labios eran mojados por su lengua y no pude evitar deleitarme con aquel acto tan erótico y tan exquisito. Inconcientemente cerré mis ojos y mi boca buscó su boca; las fuimos juntando lentamente, dejándonos llevar por la melodía de nuestros corazones, sus manos fueron bajando lentamente hasta llegar a mis caderas; las tomó fuertemente, como si yo le perteneciese, y con cautela me fue asiendo contra su cuerpo, creando una leve fricción entre nuestras intimidades. Al principio dudé si seguir… pero el placer y la satisfacción de estar al lado de él era aun mayor..., era tan delicioso poder probar aquella boca.
Dejé que explorase mi boca con su lengua, mientras la mía bailaba junto a la de él un dulce tango. No me quería separar de su lado, no quería que ese momento se arruinase, no quería dejar de besarlo, no quería que fuera de otra mujer que no fuera yo… no quería perderlo.
Lentamente él se fue separando de mí, suspiré resignada, se me había olvidado por completo que yo era esposa de otro, se me había olvidado por completo que yo ya tenía dueño.
Abrí lentamente mis ojos, encontrándome así con los ojos azabaches de Sasuke, eran tan hermosos y adictivos, tan llenos de misterio, tan embriagantes… era una excelente medicina…
Al principio pensé que ese beso se iba a quedar allí, pero creo que me equivoqué, ya que apenas tomé un respiro sentí los labios de Sasuke en mi cuello, lo delineaba con tanta pasión y parsimonia, era un placer inexplicable, era un dulce y único placer…, temblaba al sentir su lengua encima de mi delicada piel, suspiraba en demanda cuando sus manos recorrían cada parte de mi cuerpo… suspiraba por él, por Uchiha Sasuke, un niño de 17 años, y yo…¿Qué estaba pensando de la vida?... ya tenía 26 años y aun seguía jugando, y aún era una niña…
Mis manos se enredaron en el suave y liso cabello de Sasuke, acaricié lentamente las hebras de su cabello, suspiraba constantemente por tenerlo, yo le quería… él me quería, el problema es que no podía, no debía estar con él, pero estaba tan ciega, estaba tan hipnotizada que dejé que eso siguiera, que sus labios se volvieran a apoderar de los míos, que sus manos fuesen quitando lentamente mi ropa, que su boca recorriera todo lo que tenía expuesto, le brindé libertad alguna para tocarme, ya que mientras me acariciaba… mientras lo tenía cerca de mí, mi mente se nublaba y no me dejaba ver claramente que estaba pecando, yo estaba pecando… y quizás me iba ir para el infierno… pero el amar, el querer… no es un pecado… pero engañar si lo era.
Suavemente él me dejó caer en el sofá, y se acomodó encima de mí apoyando su peso en sus brazos y sus piernas, para no aplastarme, me miró de nuevo con esos ojos negros de pasión. Acomodé mis brazos alrededor de su cuello y suavemente lo fui atrayendo a mi rostro, junté mi boca con la suya, junté de nuevo mi alma con la de él…
Fui quitando su camisa, toqué su torso, besé su cuello, su garganta, su boca… lo besé y se me quedó gravado su sabor; sus manos fueron quitando por completo mi blusa, dejándome a su merced, mis mejillas se volvieron color carmín, él era mi reflejo, era un chico tan parecido a mí y al tiempo tan distinto… él era mi retrato, él era lo que yo mas deseaba… él era amante.
Sus labios degustaron mi torso, mi ombligo… y el comienzo de mis pechos, era tan delicioso… era mejor que estar en el paraíso; suavemente fue quitando mi sostén, me puse de todos los colores posibles, me daba una sensación de pánico, era estar tan débil, tan expuesta a un completo desconocido, estar expuesta a un hombre que me gustaba demasiado, estar expuesta a un hombre…, lentamente acercó sus labios a los míos, mientras una de sus manos comenzaba a masajear uno de mis senos. Era placentero sentirlo, era placentero estar junto a él, era placentero besar a mí querido tormento… pero… ya sabía que cuando el placer terminase, cuando me fuera de allí, cuando volviera a mi absurda realidad, ya no podría verle la cara a Kakashi, ya sería una completa escoria, ¿Cómo lo podía engañar de esa forma? ¿Cómo lo podía engañar con el hijo de uno de sus socios? ¿Cómo?
Mientras Sasuke degustaba mi piel, mientras me besaba… escuché mi celular sonar, escuché la voz de mi conciencia e intuitivamente me despegué de él, me tapé como pude y contesté. Era Kakashi, diciéndome que me quería ver, que me quería invitar a comer, yo le dije que estaría en casa dentro de unos 20 minutos y que aceptaba su invitación.
Sasuke me quedó mirando por unos instantes y de nuevo se fue acercando a mí – era tu esposo ¿cierto?- yo simplemente asentí y el se bufó, me tomó entre sus brazos y me pegó mas contra su cuerpo, de nuevo sus labios se pegaron a mi piel y una de sus manos me quitó el celular que aún llevaba en mi mano – no… no Sasuke… por favor… déjame ir… – dije, pero él no me hizo caso y yo no me podía oponer, ya que estaba tan hipnotizada…, estaba tan loca por él, que era imposible, era imposible resistirme – te dejaré ir… si me prometes algo – dijo a mi oído, mientras jugaba con este – qué… qué quieres – pregunté mientras mi boca tomaba posesión de su pálida piel – quiero que la próxima vez que nos veamos… terminemos lo que empezamos – dijo, yo me coloqué de todos los colores, el calor se había apoderado de mi cuerpo – mmm… lo…lo…. – vacilé por unos segundos, pero al sentir de nuevo mi intimidad rozar con su sexo, perdí el control de mi misma y simplemente lo besé, lo deseé mucho mas…
Después de unos minutos, salí de allí, estaba segura que ya era de lo peor, ya estaba engañando por completo a Kakashi. Ya definitivamente no podría amarlo…, ya no lo amaría… ya no estaría mas con él, ya no sería únicamente de él… por fin mi corazón y mi cuerpo pertenecerían a Uchiha Sasuke… definitivamente sería de él y de nadie mas.
Unas horas después me encontraba junto a mi esposo, haciendo de cuenta que todo estaba bien, haciendo de cuenta que lo seguía amando, que lo seguía queriendo, que realmente me gustaba…
Hatake Kakashi… era como mi papá, era como un amigo y nada mas, Kakashi era la persona con que yo había decidido pasar toda una larga eternidad, por el simple hecho de que me trataba bien, porque era rico, porque era la única persona que me había dicho 'te amo' realmente, era él con quien yo me había sentido querida, pero… yo no lo quería… yo no podía estar mas tiempo con él, no debía engañarlo, debía aprender a amarlo por mas que me costase hacerlo, debía olvidar a Sasuke, debía olvidar que ya no le pertenecía a Kakashi.
Aquella noche, Kakashi me trató muy bien, me dijo muchas cosas lindas como siempre lo hacía, pero lo que no me gustó de toda esa espectacular velada… lo último que me dijo
– Amor…. – me llamó, yo simplemente le sonreí, él tomó mis manos entre las suyas…, acercó su rostro al mío - ¿aún me amas? – claro esa pregunta me tomó por sorpresa, pero le mentí, era fácil mentir, simplemente asentí con la cabeza y si pasaba algo mas, pues simplemente que pasara – Sakura… no quieres tener un hijo conmigo… ¿no te gustaría ser madre? – mi cabeza dio vueltas y vueltas, si, yo quería ser madre, pero un hijo era el fruto del amor entre dos personas…
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¿Y? ¿Qué les pareció este capitulo?... espero que lo hayan disfrutado…
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Atentamente: Midori
